domingo, 4 de septiembre de 2016

NO TEMAMOS A LA MUERTE - TEMAMOS A LA VIDA


Mucha gente teme a la muerte porque no sabe lo que les espera después de ella; de hecho ninguno lo sabemos porque, aunque tengamos una idea teórica sobre ello, nunca lo hemos experimentado.

Si la muerte ha de llegar ¿por qué temerla entonces? ¿No es más lógico temer a la vida? Es decir, tener miedo del mal que podamos hacer y de los errores que nos quedan por cometer antes de que se nos acabe el tiempo.

¿Quién puede sentirse en seguridad sabiendo que los seres humanos somos débiles e inestables? Solamente la confianza en Dios nos puede estabilizar; pensar que Allâh nos sostendrá para que no echemos por la borda el bien que hicimos.

Rasulu-l-Lâh - sobre él la plegaria y la paz - dijo:

"Yo soy de entre vosotros el que mejor conoce a Allâh y el que más le teme".

Abu Bakr Siddiq temblaba de miedo ante el Qadr (Decreto) de Allâh, aún a pesar de que se le prometió el Paraíso por partida doble: porque fue uno de los diez a quienes les fue prometido el Yanna y porque combatió en Badr.

¿Cómo entonces no vamos a temer a Allâh y a Su Decreto?
 Hagamos introspección, localicemos nuestros errores y acosémoslos hasta que cedan, al menos en parte. Tengamos confianza en la Misericordia Divina y temamos Su Justicia.
Preparémosnos, porque no sabemos cuando será nuestro momento y esperemos la muerte sonrientes y de buen grado. Nuestro Destino nos espera, quiera Allâh que el final sea feliz.

Que Allâh nos perdone, nos guíe, nos conduzca de las tinieblas a la luz y nos otorgue el Firdaws.

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