domingo, 4 de septiembre de 2016

EL HUSNU-Z-ZAN (LA BUENA OPINION)


La Buena Opinión de lo que nos viene de Allâh forma parte de la rectitud y el sentido de la justicia, así como de la actitud hacia la Misericordia, del Sabr (La Paciencia), el agradecimiento; es a la vez es la puerta de la aceptación (Reda).

Cuando nos encontramos con alguien, emprendemos algo con él o le estamos conociendo debemos pensar siempre lo mejor de él, a no ser que se nos presenten evidencias de lo contrario. Si comete un error debemos disculparle, imaginando siempre, que dentro de las posibilidades que pudieran mover sus acciones, es la mejor posible la que le ha impulsado a obrar de esa manera.

Por supuesto que hay ocasiones en los que la ausencia de una buena ni'a es evidente y es en este caso que nos debemos separar de esas personas para no corrompernos con ellos.

Sin embargo, ¿Cuántas veces la negrura de la sospecha entra en nuestro corazón y nos hace ver oscuro aquello que no lo es? ¿No ha roto esa sospecha infundada muchos matrimonios? y no solamente matrimonios, sino amistades ya consolidadas por el tiempo y por multitud de pruebas de fidelidad. La negra sospecha procede de la negrura de nuestra alma o del susurro del enemigo, y el primer paso para combatirla es el reconocer que estamos en su origen y podemos dominarlos.

Hay que comprender, no obstante, que los dotados de Basira (mirada penetrante) tienen razones que otros no pueden ver ni evaluar. Estas gentes, quienes ven con la luz de Allâh, a veces se unen a unos o separan de otros sin una razón aparente para el resto, porque su mirada puede penetrar las almas, o porque reciben noticias Divinas sobre el carácter de tal o cual y la conveniencia o inconveniencia de su trato. Pero todo esto es algo que ocurre a un nivel de intimidad de ellos con su Señor, un terreno en el que ningún otro puede entrar.

La Buena Opinión con Allâh es el ser consecuente con el hecho de saber que cuando El nos envía un problema, un contratiempo, o inclusive una desgracia, es por nuestro bien, ya sea para purificarnos o para hacernos más fuertes. Pues Allâh el Al Hakîm (El Sabio); El conoce todo el Gayb (lo Oculto) y nosotros no. Debemos pues, no solamente ser pacientes, sino agradecidos, y aceptar lo que venga de El con una sonrisa en el corazón.
¿Acaso El no puede transformar la negrura de nuestra alma en luz que irradie a nuestro ser y de él al resto de los hombres?
Y esto último forma parte de la Buena Opinión que debemos tener de Allâh.

¿Qué dones de vuestro Señor negaréis?

Que Allâh nos perdone, nos guíe, nos dirija de las tinieblas a la luz y nos otorgue el Firdaws.
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