miércoles, 30 de marzo de 2016

99 NOMBRES DE ALLAH XXX - AL 'ADL

NOMBRES DIVINOS XXX - AL ADL - EL JUSTO - EL EQUITATIVO
Allâh es Perfecto en su aplicación de la Justicia; nadie puede ser tan justo como El, tan equitativo y tan exacto en la aplicación de estos principios.
Llevados por un sentimentalismo egocentrista algunos consideran injusto el que tales o cuales personas se encuentren con defectos físicos o padezcan terremotos, inundaciones, etc. ¿Qué decir de aquellos que serán condenados eternamente al Fuego?
Sin embargo, Allâh hace distribución de Sus Favores conociendo como conoce lo que habita en el interior de Sus siervos. Cuando Allâh otorga a uno de Sus servidores una plaga, un defecto físico u otra calamidad, la cual no haya sobrevenido por las faltas de esa criatura, es que guarda una enorme recompensa para él en la vida futura. Es dicho como ejemplo en un hadiz que aquel quien se encuentra aquejado de la falta de la visión tiene asegurado el Paraíso. ¿Quién sabe si estas personas de haber estado bien hubieran perdido su alma por extender el mal por la tierra y Allâh se lo ha evitado con una tara física o mental?
Lo mismo para aquellos quienes se condenan, lo cual sin duda es por sus propias faltas. Allâh nos ha dado una medida suficiente de Libre Albedrío como para que la responsabilidad de ir al paraíso o al infierno recaiga sobre nuestras espaldas. Muy mal debemos llevar la vida para condenarnos; muy desobediente debe ser una criatura para ganarse el fuego; y a fe que si se lo gana habrá sido a pulso.
Sin embargo, la justicia en su sentido más amplio es el dar a cada uno lo que le es debido en función de sus esfuerzos. Es por esto que la recompensa de Allâh es otorgada en función de un trabajo encomendado que ha sido ejecutado a satisfacción. Allâh es justo al otorgar dicha recompensa, pero como la Mano de Allâh es amplia para otorgar Sus favores la recompensa siempre excederá al mérito.
Que Allâh nos perdone, nos guíe, nos dirija de las tinieblas a la luz y nos otorgue el Firdaws

99 NOMBRES DE ALLAH XXIX - AL HAKAM

NOMBRES DIVINOS XXIX - AL HAKAM - EL JUEZ - EL QUE ARBITRA
Pero el juicio pertenece a Allâh, el Excelso, el Grande (Qur'an 40-11)
Suele designarse al Yawma-l-Qiyyama (Día del levantamiento o de la resurrección) el Día del juicio. Aunque es bien verdad que en ese día Allâh - Al Hakam - enjuiciará, evaluará, medirá, recompensará o castigará los actos de los hombres, y esto justifica la determinación dada como "Día del Juicio"; ese día será asimismo un Día de muchas otras cosas. Un Día en el que Allâh se mostrará por primera vez a la Humanidad toda entera, un día en el que toda la Humanidad formará una gran asamblea delante del Soberano de todos los mundos.
Es pues justificable el nombrar a ese día con otros epítetos al efecto como Día del Asambleamiento, Día de la Verdad, Día de la Evidencia, Día del Din (tal y como es designado en la Surat al Fatiha).
Allâh es Al Hakam, aquel que arbitra los asuntos entre los hombres, así como entre el resto de la creación; aquel que juzga según los parámetros de la Justicia, de lo que El considera como Justicia, no de lo que la Humanidad considera como justo.
Para emitir un juicio comprensible por los humanos, para que podamos comprender porque somos premiados o castigados, Allâh en Su Justicia y Su Sabiduría Infinitas ha revelado una Ley Religiosa. Una Ley obligatoria para toda persona (hombre o mujer); una Ley cuyo cumplimiento es asequible a todos, ya que El no nos impone nunca aquello lo cual no podríamos soportar. Así pues, con Su Sabiduría nos ha impuesto una Ley a nuestra medida, habida cuenta que El como Creador conoce nuestra naturaleza humana y sabe lo que la conviene; y todo para que ella encuentre el equilibrio, el bien y la felicidad la cual es susceptible de experimentar el ser humano que se adapta a los mandamientos divinos.
Como Juez, Allâh nunca falla; sus determinaciones, juicios y decisiones son justas, medidas, sabiamente calculadas y equilibradas; El, que se ha impuesto a Si Mismo la Misericordia ¿cómo podría mostrarse injusto hacia Sus criaturas?
Es mediante Su Justicia que los hombres dirimen entre ellos sus diferencias de una manera equilibrada y honesta; ninguna justicia inventada puede ser mejor que la que Allâh nos ha impuesto en Su Ley Revelada, pues entre aquello que procede de Allâh y aquello que procede del entendimiento limitado del ser humano, la diferencia es enorme e insalvable.
Aunque la base del equilibrio entre los seres humanos es la Justicia, Allâh se ha impuesto a Sí Mismo la Misericordia; es más, nos ha enviado un Profeta -sobre él la plegaria y la paz - noble, generoso y clarividente a quien el Mismo Allâh ha calificado "Misericordia para los mundos". Allâh nos ha enviado, entre otras cosas a Muhammad para que le imitemos y asimismo seamos nosotros una misericordia muhammadiyya para los nuestros; para nuestro entorno.
Es por esto, que aunque en el Qur'an Allâh nos diga que se nos prescribe el Talión, también nos dice que perdonar es más excelente. Preservando así los derechos del hombre, Allâh ha querido llegar más lejos recomendándonos el actuar como Misericordia. El, Al Hakam, Al Hakim, A-r-Rahmanu-r-Rahim.
Que Allâh nos perdone, nos guíe, nos haga salir de las tinieblas a la luz y nos otorgue el Firdaws.

NOMBRES DE ALLAH - XXVIII - AL BASIR



NOMBRES DIVINOS XXVIII - AL BASIR - EL QUE TODO LO VE
Bendito viernes, el mejor día sobre el que sale el sol, el Aid de los creyentes, el día en el que Adam -'sobre él la paz - fue creado entre la hora del Asr y la del Magreb.
Wa Allâhu basîrun 'alâ ta'malûn (Y Allâh ve cuanto hacéis) (Coran 47-18)
No vamos a descubrir nada si decimos que Allâh es Al Basîr, el que todo lo ve, el que todo percibe sin necesidad de dirigir Su mirada ni de fijarse sobre un objeto cualquiera que sea de su creación.
El atributo Divino de la visión, la facultad de todo ver de Allâh no se encuentra ligada a órgano alguno. Allâh no posee ojos como los seres que El ha creado. Su Visión es consustancial a Su propia Divinidad, a Su propia Esencia; esencia esta incomprensible para los pensamientos y las imaginaciones más portentosas y penetrantes. Allâh es pues Su propio testigo, Su Solo observador.
Como siervos de Allâh creados y habiendo recibido la vida a través de Su soplo debemos saber que, en todo momento, en toda circunstancia, somos observados por El. Esta consciencia, ya en ella misma, es un acicate para que podamos dedicarnos a Su adoración y podamos preservarnos de todo aquello lo cual, si fuera visto por terceros podría avergonzarnos a los ojos de estos. Esa consciencia de ser observados directamente por el atributo divino de una Vista penetrante y total nos mantendrá dentro de los límites de la consciencia y evitará el que realicemos actos que atentan contra nuestra poropia naturaleza.
Como seres humanos nosotros participamos asimismo de la facultad de visión; ¿reflejo de la divina?; solamente en la parte que nos toca de haber recibido el soplo Divino; aunque hay que decir que esa facultad de visión, al pasar por el filtro de nuestra estructura corporal, pierde el 99 por ciento de la fuerza atribuida en origen por el Creador. Dicha fuerza potencial queda latente en el corazón y se libera cuando nos hemos deshecho de las cadenas corporales. Así, el fallecido es capaz de ver a centenas de kilómetros y en todas las direcciones. Y aún así esa gran facultad de visión latente en el ser humano no es nada comparada con la Visión divina, la cual queda fuera de toda imaginación, de toda medida.
¡Que Allâh nos otorgue una visión penetrante y aguda, que nos aclare nuestros actos, nuestra naturaleza y nos haga videntes después de haber vivido enla oscuridad!
¡Que Allâh nos perdone, nos guíe, nos haga salir de las tinieblas a la luz y que nos otorgue el Firdaws!

NOMBRES DE ALLAH XXVII - A-S-SAMI'

NOMBRES DIVINOS XXVII - A-S-SAMI' - EL QUE TODO LO OYE
En el Libro de Allâh el Nombre Divino A-s-Sami' (El que todo lo Oye) se encuentra ligado al Nombre Al 'Alim (El Omnisciente). Precisamente porque el atributo del oído, cuando se refiere a Allâh no se corresponde en absoluto a la facultad del oído otorgada a la creación; pues tal y como lo entendemos los humanos, dicha facultad es comunmente otorgada a aquellos seres quienes poseemos un cuerpo animado cuya naturaleza material pertenece al reino animal. Se trata pues, cuando hablamos de lo Divino del atributo de poder captarlo y conocerlo todo, incluso aquello que se alberga en lo más recóndito de nuestra intimidad.
Oido y conocimiento poseen una correspondencia directa cuando reflexionamos en los Nombres Divinos. Allâh no posee un cuerpo el cual tenga necesidad de escuchar para saber y conocer tal o cual asunto, tal o cual cosa. Antes bien, el Nombre "El que Todo lo Oye" se encuentra en correspondencia directa con las limitaciones de la comprensión humana.
Dicho de otra manera, el ser humano necesita comprender de que diga cuanto diga, ya sea con su lengua o pensamiento, en público o en privado, será escuchado y sabido por Allâh. Asimismo serán oídas por la Divinidad Unica todas las súplicas que le sean dirigidas por Sus siervos necesitados.
Es pues resumiendo el Nombre Divino A-s-Sami' una designación dirigida sobre y ante todo al ser humano a fin de que comprenda que la Presencia Divina abarca todos los aspectos de su existencia y conoce todos los secretos de su ser.
De esta manera todo ser humano sabrá que tanto si trama algún mal será sabido por Allah, al igual que si decide un asunto de bien o suplica Su ayuda, sin duda será escuchado por Aquel quien todo lo posee, todo lo sabe y todo lo puede.
Que Allâh nos perdone, nos guíe, nos lleve de las tinieblas a la luz y nos conceda el Firdaws.

99 NOMBRES DE ALLAH XXVI - AL MUDILL

NOMBRES DIVINOS XXVI - AL MUDILL - EL QUE HUMILLA
Faraón se presentaba como un dios ante el pueblo; incluso llegó a quitar la vida a aquel que quisiera adorar al Dios Unico y no le considerara a él mismo como una divinidad. Tal fue el caso de la peluquera de su hija, quien fue escuchada exclamando "En el Nombre de Dios"; preguntada a que Dios se refería por el propio Faraón, le respondió: "A mi Dios y Dios tuyo, Señor del universo". Fir'awun entonces mandó que delante de ella se introdujeran a sus hijos en una olla y se les cocieran como castigo a su desobediencia.
Pero Allâh humilló a Fir'awn haciéndole perecer con sus ejércitos en el mar y ahora su cadáver se encuentra expuesto a la vista como escarmiento de todos quienes al verlo recuerdan su maldad y orgullo desmedido.
Lo mismo ocurrió con el tirano rey Nimrod quien llegó a echar al fuego a Ibrahim - sobre él la paz - como castigo por predicar la Unicidad de Allâh y renegar de la adoración de los ídolos y de querer hacer renegar al pueblo de ellos. Pero Allâh ensalzó a Ibrahim salvándole del fuego, humillando por este mismo acto al tirano.
Cuenta la historia de la vida de Ibrahim como cuando nació su madre hubo de ocultarle en una cueva; no teniendo de qué comer Ibrahim encontraba comida en cada uno de sus dedos, de los cuales salían leche, miel y otros alimentos necesarios para mantenerse en vida.
Allâh envió a Nimrod un insecto, que entrando por su nariz se paseaba por su cerebro, volviéndole loco y acabando con su vida.
Así mismo Allâh humilló a Abu Lahab, de quien llegó a revelar una surat que relata su castigo en el Infierno; asimismo humilló a Umayya y Abu Yahil con una muerte cruenta a la vista de todos aquellos quienes tanta maldad debieron sufrir de ellos. Humilló Allâh también a Musayllima el impostor a quien Wahshi dio muerte con su jabalina.
Es así que Allâh humilla a todos aquellos quienes se han enorgullecido en este mundo, precisamente cuando se encuentran en la cima de su "grandeza", haciéndoles derribarse de su más alta posición a la más baja condición. Pero Allâh ensalza a su vez a aquellos quienes soportaron los reveses con paciencia y confianza en el auxilio divino.
Es este el proceder de Allâh en el cual no se encontrarán cambios; es así como Allâh humilla a aquel quien quiso ensalzarse a sí mismo. Allâh lo rebajará a la vista de todos y hará de él un escarmiento.
Que Allâh nos perdone, nos guíe, nos conduzca de las tinieblas a la luz y nos otorgue el Firdaws.

99 NOMBRES DE ALLAH XXV - AL MU'IZZ

NOMBRES DIVINOS XXV - AL MU'IZZ - EL QUE OTORGA HONORES
Allâh, en Su Infinita sabiduría, hizo que José (sayyidina Yussuf) - sobre él la paz - fuera tirado al pozo por sus hermanos, presa de la envidia de éstos al amor que le profesaba su padre. Ese amor ensalzó a Yussuf sobre sus hermanos y le otorgó honores. Asmismo fueron presa de envidia por la visión de Yussuf sobre las estrellas, el sol y la luna que se inclinaban delante suyo.
Sus hermanos esperaban que la profecía de Yaqub pasara al mayor de ellos, o al menos a uno de los mayores, pero Yussuf era el más pequeño y no entraba en sus cálculos que aquel hijo, producto de un matrimonio que hasta entonces no había dado frutos, llegara a "arrebatarles" aquello lo cual según ellos, "por derecho les pertenecía".
No sabían que el que ensalza y otorga honores es Allâh y no el ser humano, ya sea rey, ya sea profeta.
Es así que Allâh antes de ensalzar y otorgar honores a alguien le concede una sabiduría que ningún otro, o casi ninguno posee, y le hace salir de lo más bajo (pozo o prisión) para otorgarle lo más alto en honores, así como una sabiduría acorde con dicha preferencia.
Cuando el ser humano honra a otro siempre existe detrás un motivo mundanal; pero cuando Allâh otorga honores es porque previamente le ha otorgado sabiduría.
Es por eso que las Gracias Divinas son otorgadas a aquellos a quienes Allâh elije, independientemente de como sean considerados en el mundo de los hombres.
Allâh eligió a Dawud y le sacó de pastor haciéndole profeta y rey. Allâh eligió a sayyidina Ibrahim, a despecho de su propio padre. Incluso eligió a Musa, quien tartamudeaba a causa de un accidente que tuvo de pequeño con el fuego.
En cuanto a aquellos a quienes Allâh ha otorgado honores y cuyo valor no es percibido por las gentes se trata de aquellos a quienes Allâh ha escogido para Si Mismo y no les ha querido otorgar una misión cara a la humanidad. Estos últimos, siendo honrados por Allâh ¿qué necesidad tendrían ellos de ser honrados por cualquier criatura?
Cuando Allâh quiere otorgar honor a alguien, aunque todas las fuerzas de la tierra y toda la Humanidad se esforzara por impedirlo, no podrían hacer nada contra la Voluntad Divina.
Que Allâh nos perdone, nos guíe, nos conduzca de las tinieblas a la luz y nos otorgue el Firdaws.

99 NOMBRES DE ALLAH - XXIII - XIV - AL JAFID - A-R-rAFI'

NOMBRES DIVINOS XXIII-XXIV - AL JAFID - A-R- RAFI' - EL QUE HUMILLA O DEGRADA - EL QUE ELEVA
“Esta es Nuestra prueba, la que dimos a Ibrahim sobre su gente. A quien queremos, lo elevamos en grados; es cierto que tu Señor es Sabio y Conocedor. ” (6-83).
Allah elevará en un grado a los que de vosotros crean y a los que han recibido el conocimiento.Allah sabe perfectamente lo que hacéis.*” (58-11).
Otros dos nombres antónimos en apariencia, pero complementarios cuando se les percibe correctamente y con detenimiento.
Allâh es El que Humilla y Degrada, pues nada hay en el ser humano que sea adquirido a título de propiedad por y para siempre. Allâh, a veces degrada y humilla en la Dunya a Sus servidores para enaltecerlos y elevarlos en la vida después de la muerte.
A veces, Allâh humilla a un pueblo o a un hombre en base a la desobediencia cometida, ya sea desoyendo una Orden Divina o realizando actos contrarios a la naturaleza o extendiendo el mal por la tierra.
Aquel quien se enorgullece de sí mismo es humillado por Allâh, ya que Allâh no ama en absoluto que nadie le dispute la grandeza
Dice un hadiz qudsi
Transmitieron Abu said Al Judri y Abu Huraira que el mensajero de Allah - 'alayhi-s-salatu wa-s-salam- dijo:
"Allah exaltado sea dijo: La gloria es mi vestimenta y el orgullo es mi capa. Y quien me las dispute he de castigarlo.
Muslim, Ibn Mayah y Abu Dawud
Por otro lado Allâh eleva en grados, como dice el Qur'an a aquellos quienes creen y obtienen conocimiento. En toda evidencia no puede haber conocimiento sin creencia; y el tipo de creencia explicado en el ayat no es la de base de todo musulmán, sino el estado del creyente que interioriza dentro de sí la verdadera creencia sustituyendo sus atributos de criatura y servidor por los atributos con los que Allâh adorna a Sus allegados. Al contrario, la simple creencia de base otorga el Paraíso y proteje del Infierno, pero no eleva al creyente a los grados a los cuales hace referencia el Qur'an en el ayat anteriormente expresada.
"Di: No creéis. Decid más bien: Nos hemos sometido* pero aún no ha entrado en vuestros corazones la creencia". (49-14)
"Los creyentes son aquellos que habiendo creído en Allâh y en Su Mensajero, no dudan después y luchan con sus bienes y sus personas en el camino de Allâh" (49-15)

99 NOMBRES DE ALLAH - XXI - XXII - AL QABID - AL BASIT

NOMBRES DIVINOS XXI-XXII - AL QABID - AL BASIT - EL QUE OPRIME EL QUE LIBERA
No podemos tratar estos dos nombres divinos por separado, siendo como son complementarios e interrelacionados entre ellos.
Al Qabid - Allâh es El que Oprime, Aquel quien cierra sobre Sus siervos el Poder y la fuerza de Su presión, de una manera medida, dosificada, al compás con la resistencia de Su servidor para no romperle en mil pedazos, y a la vez para hacer sentir opresión a través de la angustia, la tristeza, la inseguridad; a fin de hacerle comprender su falta de capacidad y de fuerzas. La finalidad de la aplicación del poder de este Nombre sobre el servidor es el hacerle sentir su condición de servidor con respecto a un Señor el cual es el Solo que detenta el Poder.
AL Basit - Una vez el servidor ha sentido el poder de la Presión Divina sobre su ser, Allâh le hace sentir Su compasión, Su Misericordia, mediante la apertura de Su liberación, de tal manera que el servidor sabrá de forma certera que Aquel quien oprimía es ahora Aquel que libera; que la opresión a la cual El le ha sometido no es otra cosa que una educación tendente a purificarle y a hacerle experimentar la Grandeza de Su Misericordia
Pero el movimiento de contracción y expansión reside asimismo, tanto en el cosmos como en todos los seres. En el cosmos podemos observar, en cuanto al movimiento de la tierra de traslación alrededor del Sol se refiere, como existe un periodo en el cual aquella se encuentra más cercana y otro en el que aleja su órbita del astro del cual toma su fuerza y calor.
En el ser humano el corazón se contrae y se expande de manera que se purifica la sangre mediante la contracción y se la envía una vez sana a todos los miembros mediante la expansión.
Ambas se repiten de manera indefinida, tanto en el cosmos como en los seres, no habiendo por lo tanto un estado cualquiera de contracción o de expansión permanentes.
La Creación tiene sus propios latidos así como los del corazón; incluso las mentes humanas se purifican mediante la contracción y se expresan una vez purificadas mediante la expansión; igualmente podemos decir para la purificación del carácter, así como para la adquisición de sabiduría. Nada en la creación puede escapar a ambos movimientos, precisamente porque en esencia, es ese el funcionamiento y el ritmo de los seres creados.
Incluso durante el día podemos experimentar una contracción, que es el sueño, mediante el cual el alma vuelve a su origen y una expansión que es el estado de vigilia. No en vano el mismo Libro de Allâh menciona el sueño como una muerte y el estado de vigilia como una resurrección diaria en tanto duren nuestras vidas.
Que Allâh nos perdone, nos guíe, nos haga salir de las tinieblas a la luz y nos otorgue el Firdaws.

99 NOMBRES DE ALLAH XX - AL-ALIM

NOMBRES DIVINOS XX - A-L-'ALIM- EL QUE TODO LO SABE - EL OMNISCIENTE
;;;"Puede ser que os disguste algo que sea un bien para vosotros y que améis algo que sea un mal. Allâh sabe y vosotros no sabéis" (2-214)
..."Y no se os ha dado sino un poco de conocimiento" (17-85)
"Ciertamente es Allâh el Que Oye el Omnisciente" (8-17)
Uno de los atributos de Allâh es la Ciencia, la capacidad de conocerlo todo a la vez sin necesidad de pensar, recapacitar y sopesar circunstancias para tomar decisiones; antes bien éstas son tomadas sin esfuerzo y sin reflexión de Su parte.
Allâh lo sabe todo de manera simultánea; tanto de lo que está oculto como manifiesto, lo recóndito y lo aparente. Nadie debe informarle de aquello que El ya sabe de antemano; todo es conocido por El exista o no, pues aunque algo no haya sido creado se encuentra en Su Esencia como una posibilidad, latente en la creación y real en Allâh.
Al contrario, nosotros faltamos de Ciencia; solamente nos ha sido concedida una pequeña cantidad, a la medida de nuestras posibilidades, a la medida de nuestra naturaleza. No podemos tener más ciencia que aquella que se encuentra dentro de unos límites que son los propios a la naturaleza humana en el desarrollo de todas sus posibilidades potenciales.
Y aún así, por una sabiduría de Su parte, El Alim ha hecho que el corazón del ser humano perfecto (mu'min) pueda contener y conocer a Allâh.
Si alguien dice saber las razones de este hecho, de esta Hikma Divina, no está diciendo la Verdad, porque ¡recapacitad bien si podéis!
Nadie Le conoce por sí mismo, sino por EL Mismo.
Que Allâh nos perdone, nos guíe, nos purifique y nos otorgue el Firdaws.

99 NOMBRES DE ALLAH XIX - A-L-FATTAH

NOMBRES DIVINOS XIX - A-L-FATTAH- EL QUE DA LA APERTURA Y OTORGA EL TRIUNFO
“Di: Nuestro Señor nos reunirá y luego facilitará el triunfo entre vosotros con justicia, Él es Quien Otorga el Triunfo, el Conocedor” (34-26)
“Cuando llegue la victoria de Allâh y la conquista y veas a la gente entrar por grupos en la adoración de Allâh. Glorifica a tu Señor con su alabanza y pídele perdón. El siempre acepta al que se vuelve a El. (Surat 110 - La Victoria)
Efectivamente es Allâh el Unico que puede otorgar y otorga la Victoria y la apertura de alivio en toda situación; ya sea a nivel personal o a nivel colectivo a los musulmanes como Umma.
Pero ¿es la victoria que nosotros buscamos legítima en ella misma? Este es el punto principal que puede dar autenticidad a la búsqueda de la obtención de una victoria en nuestras vidas. La Victoria o la Apertura no ha de coincidir con nuestros deseos, sino con lo que es en sí, y por ella misma, una victoria real, independientemente de que vaya a favor o en contra de nuestros deseos o preferencias. Porque lo que Allâh desea para nosotros mismos es siempre mucho mejor que lo que nosotros buscamos, y raramente suele coincidir Su Voluntad con la nuestra.
Es posible que detestéis algo y sea un bien para vosotros, y que améis algo y sea un mal para vosotros. Allâh sabe y vosotros no sabéis”. (Corán 2:214)
La gran victoria a nivel personal es el éxito en la otra vida; la victoria secundaria es la de ser atendido en nuestros asuntos, que lleguen a buen término y obtener respuesta positiva a todas nuestras necesidades, ya sea en el orden material o en el orden moral.
En cuanto a la Victoria de la Umma se refiere, se precisa que esta Umma presente al menos una cierta unidad y una mínima coherencia en fines y actos, cosa que en estos tiempos sencillamente, no existe.
Es pues la Victoria real la aparición de un Renovador del Din, que en estos tiempos muy bien podría ser el Mahdi al Muntadar, habida cuenta del caos al cual se ha visto abocada nuestra Umma, en la cual no existe ni unidad, ni claridad de objetivos, ni hombres de Allâh que la dirijan ni una Aquida clarificada y común. Esta situación de injusticia en la que los ricos abusan de los pobres, poniendo su pesada bota sobre sus cuellos, los ignorantes se quieren hacer por sabios, las traiciones se suceden día a día, donde nadie espera bien del otro debido al egoismo generalizado; donde todo el mundo cree saber y nadie sabe nada.
Ese Caos, esa salida del agujero del escorpión solamente puede ser remediado con una Gran Victoria de Allâh por medio de alguien a quien Allah haya capacitado para ello. ¡Absténganse los pretenciosos!
Que Allâh nos otorgue la Apertura en nuestros asuntos, que libere a la Umma de los injustos, los ignorantes y sus injusticias. Que nos envíe a aquel quien con Su Complacencia y Su Poder vendrá victorioso a restituir la justicia, la misericordia y el bien en la Umma de Muhammad -'alayhi-s-salatu wa-s-salam - y en el mundo entero.
Que Allâh nos otorgue la Victoria sobre nosotros mismos y el chaytan y nos conceda el Firdaws