viernes, 31 de octubre de 2014

Verdad versus opinión

LA VERDAD Y LA OPINION

Dijo Rasulu-l-Lâh - 'alayhi-s-salatu wa-s-salam -:

La hospitalidad válida es del orden de tres días; no obstante, un día y una noche solamente produce la recompensa de la hospitalidad. Además, aquel quien cree en Allâh y en el día último, que reciba generosamente a su huésped, al igual que aquel quien cree en Allâh y en el último día que hable bien o que se calle.

(Recopilado por Al-Bujari y Muslim)

COMENTARIO

Este hadiz resulta ser de una gran importancia. Aparte de la recomendación de la hospitalidad y sus condiciones, las cuales son recordadas en algunos otros hadices, la última parte de él es extraordinariamente importante, es decir:

"aquel quien cree en Allâh y en el último día que hable bien o que se calle."

Aquí, decir el bien significa fundamentalmente dos cosas:

El decir palabras de acogimiento, bondad, misericordia o buena humanidad por una parte.

El decir la verdad por otra parte

Decir la verdad es un mandato divino, como encontramos en la surat al 'Asr (El Tiempo, o La Tarde, como algunos traducen)

"Pero no así quienes creen, llevan a cabo las obras de bien, se recomiendan la verdad y la paciencia" (103, 2-3)

En este hadiz se vinculan bien, paciencia y verdad los unos con los otros. En realidad son diferentes aspectos de la misma cosa. La bondad es paciencia y verdad, la verdad implica bondad y paciencia, y no puede haber paciencia sino es en la verdad y el bien.

Otro hadiz nos dice:

La Verdad es la espada de Allâh en esta tierra.

Otros muchos hadices nos ordenan decir la verdad y destestar la mentira, la cual es aquello lo cual Allâh no puede perdonar, tal y como podemos encontrar en un hadiz del Sahih Muslm.

Todas estas recomendaciones y órdenes de Allâh para decir la verdad, presentan una doble implicación:

a/ La verdad puede y debe ser conocida.
b/ Todo el mundo, dependiendo del nivel de su conocimiento es capaz y debe seguir la verdad.

Sobre todo cuando se trata de expresarse en materia de religión (Din), un campo en el cual no se puede fallar. Decir una mentira en el dominio de la religión implica que faltamos el respeto debido a la Revelación con la cual Allâh nos ha gratificado para guiarnos en nuestra vida y ganar la vida eterna; implica, al mismo tiempo, el poder extraviar a otros quienes están comenzando a comprender la Revelación, o simplemente son ignorantes.

Y desde esta perspectiva podemos decir que una opinión en materia de Religión, cuando uno la quiere convertir en axioma o en afirmación a fin de enfrentarla a una verdad, es un acto de una gravedad incalculable y equivale a emitir una mentira en toda regla.

Una opinión proviene de nuestro ego, y será más o menos acertada, eso suponiendo que sea sincera y no lleva segundas o terceras intenciones, Es una mezcla del gusto del Nafs o Ego con las luces diáfanas que puedan llegar de un corazón no convenientemente purificado; por lo cual, nunca podrá ser la expresión de una verdad cualquiera que fuere.

La opinión personal sirve para una cosa, a saber; para exponerla a un maestro, quien podrá evaluar así el estado en el cual se encuentra su discípulo y hasta donde puede llegar en sus pensamientos o intuiciones. De esta manera le podrá corregir e iluminar en el asunto en el cual se trate.

Pero lo que nunca puede llegar a ser una opinión es una fuente de enfrentamiento con la Verdad.

Con respecto a esta última, sin duda, es la antípoda de la opinión. Cada uno de nosotros somos capaces de decir la verdad, sea al nivel que sea. Ahora bien, cada uno debe ajustarse a su nivel de conocimiento y no traspasarlo a fin de que dicha Verdad no se convierta en una elucubración, o en una mera opinión, sin más.

Es por eso que cuando uno habla de religión no se le está permitido opinar; debe decir la verdad a su nivel y de todo cuanto no conozca debe simplemente callarse y no hablar nada. Es más, por humildad debe asumir su carencia e ir a aprender lo que no sabe antes de emitir un veredicto o una afirmación. Toda otra cosa es deslealtad con la Revelación , la cual es el depósito sagrado divino, la luz en el camino y el camino mismo.

sábado, 18 de octubre de 2014

El Intelecto, el corazón, la lógica y la mente; sus funciones respectivas

Bismi-l-Lâhi-r-Raḥmâni-r-Raḥîm (En el Nombre de Allâh el Misericordioso, el que Manifiesta Su Misericordia)

Allâhumma ṣallî ‘alâ sayyidinâ Muḥammadin ˤabdika wa rasulika nabiyyi-l-‘umiyyi wa ˤalâ ‘alihi wa saḥbihi wa sallimu taslima (Oh Allâh ! haz la plegaria (salat) sobre Muḥammad Tu servidor y enviado, el profeta iletrado, así como sobre su familia y sus compañeros, y sobre todos ellos la paz perfecta).

Hace algún tiempo escribíamos una líneas sobre la naturaleza del Ruḥ (espíritu), Nafs (alma) y el ŷism (cuerpo), así como sobre las inter-relaciones que se dan entre ellos en el seno del ser humano. Hoy vamos a incidir especialmente sobre el corazón, la mente y el intelecto (ˤAql). Curiosamente la mayoría de los creyentes no saben muy bien si ubicar el intelecto en el corazón o en la mente, probablemente porque no comprenden con claridad cual es la naturaleza y función del corazón y cuales son las de la mente. Vamos pues a tratar de arrojar un poco de luz sobre al respecto.

Primeramente vamos a presentar un hadiz el cual nos habla de uno de los aspectos del corazón, calificándole como puro o impuro según los casos :
Relató Abu'Adul-lah, an-Numan Ibn Bashir -que Dios esté complacido con ambos-:

He oido del Mensajero de Dios – ‘alayhi-s-salatu wa-salam-, lo siguiente:
«Ciertamente, lo lícito es obvio y lo ilicito es obvio, y entre los dos hay asuntos dudosos acerca de los que mucha gente no sabe. Quien se guarda de los asuntos dudosos se purifica en su religión y en su honor, y quien cae en los asuntos dudosos, caerá en lo ilicito. Como el pastor que pasta alrededor de un prado vedado, casi pastando en él. 
Por cierto que todo rey tiene su vedado, ciertamente el vedado de Dios es lo ilícito, y ciertamente en el cuerpo hay un pedazo de carne, que si está sano, sanará todo el cuerpo, y si se corrompe, se corromperá todo el cuerpo y, este es el corazón».

Lo transmitierón al Bujari y Muslim.

En la última parte del hadiz se cita el corazón como siendo un trozo de carne sano o corrupto. Es obvio que el corazón es aludido en este texto, aparte de en su aspecto físico,  para resaltar su estado de pureza o de impureza, según los casos. Veamos antes lo que existe en el interior de este corazón.

Es en él que Allâh ha depositado el Ruḥ (espíritu) en cada uno de nosotros. Algunos se preguntarán : ¿cómo el espíritu, el cual es de naturaleza pura, puede encontrarse en el mismo lugar donde se pueden encontrar asimismo las impurezas, hasta el punto de poder corromper el corazón todo entero ? La respuesta a esta pregunta es la siguiente :

Si tomamos el corazón desde una perspectiva total podemos decir que efectivamente en él , aunque reside el Ruḥ, se ha deslizado el Nafs (alma) hasta el punto de verlos aprarentemente mezclados el uno con el otro. Esta mezcla solamente existe cuando analizamos el corazón desde el exterior, sin entrar en los detalles existentes en cada una de sus partículas y sus partes. Es pues por la prioridad del Ruḥ sobre el Nafs que podemos decir que un corazón es puro, y viceversa en caso contrario.

Sin embargo, cuando analizamos el corazón desde dentro, sus componentes se encuentran bien definidos. Veamos pues lo que nos dice el versículo de la Luz, sobre el cual eidtamos hace tiempo un tafsir en nombre del chayj Alawi Salaḥ Badr :


En virtud de la analogía que podemos hacer entre el corazón de Muḥammad Rasulu-l-Lâh – ‘alayhi-s-salatu wa-s-salam- y el del mu’min (verdadero creyente) como muḥammadi ; en virtud incluso de los siete niveles de cada ayat del Qur’an que se elevan desde lo particular, hasta lo Universal, vamos a considerar que el « miškat » (hornacina) es el corazón de un hombre, y que la luz que emana la lámpara es el Ruḥ. El recipiente de vidrio sería la parte externa del corazón, la cual en esencia debe ser resplandeciente y rutilante a fin de dejar pasar la luz del espíritu.

Mientras la luz se encuentra en su nicho resplandeciente, el recipiente de cristal la envuelve. Ninguna impureza pasa, ni pasará por él para apagarla ni perturbarla. Ahora bien, las impurezas, sí pueden adosarse al vidrio, de tal manera que si son suficientemente numerosas y espesas no dejen pasar la luz a través de él. Estas impurezas pertenecen al Nafs, la cual si se somete a Allâh podrá llegar a ser límpida, mientras que tanto si ejerce por doquier su voluntad, como si mezcla lo puro con lo impuro, será de naturaleza espesa y no dejará pasar la luz a través de ella.

Es así que si la luz que emana el corazón no puede llegar a la mente o a la razón en virtud de las impurezas del nafs adosadas al recipiente de cristal del corazón, entonces dicha mente o razón no podrás ser alumbradas por la luz del conocimiento y el intelecto se encontrará perturbado.

¿Cómo calificar pues el intelecto ?: Se trata del vehículo del conocimiento, el cual parte directamente del corazón para encontrar la razón y dirigirla. Es más, podemos decir que se trata de los rayos de luz, los cuales saliendo directamente de la Luz del espíritu residente en el corazón, llegan e invaden el espacio de la mente y de la razón. Es por ello por lo cual decimos que si el recipiente de cristal se encuentra manchado por las impurezas de nuestra nafs, la luz no podrá traspasarle y llegar a su destino el cual es la mente. El intelecto se encontrará con el recipiente opaco y no podrá salir al exterior. Y peor aún cuando constatamos que el mismo Nafs que daba opacidad al corazón se apodera de la mente para someterla a sus caprichos.

Es por ello precisamente que en la Surat al Waqui’a Allâh vincula el hecho de comprender el Qur’an con la purificación, como podemos ver en estas ayats :

"Y juro por el ocaso de los astros, lo cual, si supiérais es un gran juramento, que es una recitación noble en un Libro oculto que no tocan sino los purificados, revelación descendida por el Señor de los mundos" (56- 78,79,80,81,82,83)

Y dicha purificación nos lleva de vuelta al estado en el cual debe encontrarse el Nafs para poder permitir llegar las luces del intelecto (ˤAql) a su destino.
Sin embargo, como todos sabemos, el corazón de la gran mayoría de las personas de la tierra, tanto de aquellas que existimos ahora, como el de aquellos quienes existieron antes y de quienes existirán después de nosotros, se encuentra opaco y no déjà traspasar las luces del intelecto hacia nuestra mente. De hecho, nuestra naturaleza es así. Es por ello que el ser humano tiene necesidad de Profetas, enviados por Allâh para hacernos llegar Su Voluntad, Su Sabiduría, Su Conocimiento. Para purificar el alma tenemos necesidad de adoptar un comportamiento corporal, moral e intelectualmente apropiados a las leyes e informaciones divinas.

¿Cómo distinguir la razón de la lógica ? Llamamos lógica, en el contexto en el cual nos movemos, el cual es el conocimiento profundo de las realidades escondidas en el corazón, al vehículo que refina la información dentro de la razón. Pongamos un ejemplo :

Allâh nos informa que tal o cual cosa está bien o mal a través de Su Revelación ; o que tal cosa es cierta o no lo es. La lógica es la encargada de avisar a la razón de la naturaleza de tal o cual cosa, y una vez avisada, la razón procesa y da órdenes al resto del cuerpo y de la mente para ejecutar o pensar tal o cual cosa. Y no decimos solamente de ejecutar, sino de « pensar » porque no toda la psiquis queda reducida a la razón ; algunos aspectos de ella quedan en lugares recónditos de la mente los cuales pueden salir al exterior. ¿Cuál sería la debacle si la lógica informará al corazón, como así es en gran parte de los casos, basándose en los principios caprichosos del Nafs mezclados con las sugestiones del Chaytan ? La lógica pues sería chaytani.

No hemos querido extendernos demasiado ; primeramente porque creo que estas palabras constituyen ya una base para la reflexión, y porque son suficientemente directas y concisas para  poder alcanzar con el menor número de frases el objetivo buscado.

En otra ocasión analizaremos todo esto desde otra perspectiva, y ello cuando comprendamos que, por un motivo o por otro, se ha convertido en necesario.

Salam.


sábado, 27 de septiembre de 2014

El Maqam y el Hal

EL MAQAM Y EL HAL

Bismi-l-Lâhi-r-Rahmani-r-Rahim.

A-s-salatu wa-s-salamu 'ala Rasuli-l-Lâh, Muhammad, jatimu-r-Risalah

Muchos, sobre todo en esta época, y a raiz de la entrada en liza algunos falsos maestros del tasawuf que se anuncian a los cuatro vientos, bien vestidos con turbantes y bastoncitos a la medida, gestos estudiados y corazones vacíos, han perdido la clara noción de lo que es y debe ser una tariqa.
Esta confusión, adquiere una importancia vital, cuando se pierde de vista el fin principal para el cual una tariqa existe, y sin el cual una tariqa déjà de serlo para convertirse en una sociedad o un club.
No hay tariqa sin Maqam, es decir : La existencia de la Tariqa está estrechamente ligada a la consecución del Maqam al Akbar de al menos uno de sus miembros.

Este Maqam puede ser de dos clases : El Kashf y el Yaquin.
El Maqam del Kashf se caracteriza por ser el que han detentado los grandes shuyuj del sufismo, quienes han llegado a un conocimiento tal que se han hecho realidad en ellos las luces de la Proximidad y del Conocimiento divinos. Aquel quien subsiste en el maqam del Kashf es el delegado de Rasulu-l-Lâh – ‘alayhi-s-salatu wa-s-salam – en la tierra y en el tiempo en el cual vive. Su visión es directa y sus percepciones no dan lugar a equívocos. Sus palabras proceden de Allâh y su lengua no podría proferir nada de sí misma ya que su nafs ha quedado aniquilada.

El Maqam del Yaquin se diferencia del Maqam del Kashf por el grado de consciencia de la percepción. Si bien el Yaquin es un estado en cierta medida equivalente al Kashf, el grado de consciencia de aquel quien se encuentra en el Yaquin no llega a ser tan directo como el de aquél quien se encuentra en el Kashf. Es pues aquel quien se encuentra en el maqam del Kashf el único que puede ejercer de chayj para guiar a los otros.

En cuanto al Hal se trata única y exclusivamente de un estado de exultación transitorio. Es más, el Hal podría incluso llegar a ser shaytani en lugar de Rabbani.
La utilidad del Hal, cuando éste es Rabbani, es la de dar coraje al aspirante para andar hacia adelante mediante una pequeña y esporádica apertura hacia las percepciones ruhani que proceden directamente del corazón.
Ahora bien, cuando el chayj es falso, el Hal chaytani hace su aparición, encarcelando al aspirante en una serie de percepciones psíquicas y seudo-espirituales las cuales son puestas en liza por el chaytan para « deslumbrar » al aspirante.

Es por este motivo que en muchísimos grupos podemos encontrar gentes completamente imbuidas en un desequilibrio emocional preocupante, presas de la maldad de los falsos shuyuj y de su amor por lo deslumbrante, lo fácil y lo raro.

¿Cómo se puede distinguir un chayj falso de uno verdadero ? ¿Quién tiene la respuesta a esta pregunta ? Es más, ¿quién desea verdaderamente saberlo ?

Hay gentes que han entrado en una tariqa para sentir que pertenecen a una élite de afortunados, superiores a la media en calidad y en pretensiones. Sin embargo, una tariqa es solamente un camino para realizar la servidumbre con respecto a Allâh y no dedicado a la exultación de uno mismo.

Al hamdu li-l-Lâh sabemos distinguir al verdadero del falso, y ello en virtud de una entrega incondicional a la Voluntad divina, pero no podemos transmitir esta convicción si nuestro interlocutor se encuentra inmerso en la oscura vorágine de no saber distinguir lo verdadero de lo falso. ¿Cómo podríamos hacer abrir los ojos a quien ciego es y ciego quiere quedar ?

Photo : EL MAQAM Y EL HAL

Bismi-l-Lâhi-r-Rahmani-r-Rahim.

A-s-salatu wa-s-salamu 'ala Rasuli-l-Lâh, Muhammad, jatimu-r-Risalah

Muchos, sobre todo en esta época, y a raiz de la entrada en liza algunos falsos maestros del tasawuf que se anuncian a los cuatro vientos, bien vestidos con turbantes y bastoncitos a la medida, gestos estudiados y corazones vacíos, han perdido la clara noción de lo que es y debe ser una tariqa.
Esta confusión, adquiere una importancia vital, cuando se pierde de vista el fin principal para el cual una tariqa existe, y sin el cual una tariqa déjà de serlo para convertirse en una sociedad o un club.
No hay tariqa sin Maqam, es decir : La existencia de la Tariqa está estrechamente ligada a la consecución del Maqam al Akbar de al menos uno de sus miembros.

Este Maqam puede ser de dos clases : El Kashf y el Yaquin.
El Maqam del Kashf se caracteriza por ser el que han detentado los grandes shuyuj del sufismo, quienes han llegado a un conocimiento tal que se han hecho realidad en ellos las luces de la Proximidad y del Conocimiento divinos. Aquel quien subsiste en el maqam del Kashf es el delegado de Rasulu-l-Lâh – ‘alayhi-s-salatu wa-s-salam – en la tierra y en el tiempo en el cual vive. Su visión es directa y sus percepciones no dan lugar a equívocos. Sus palabras proceden de Allâh y su lengua no podría proferir nada de sí misma ya que su nafs ha quedado aniquilada.

El Maqam del Yaquin se diferencia del Maqam del Kashf por el grado de consciencia de la percepción. Si bien el Yaquin es un estado en cierta medida equivalente al Kashf, el grado de consciencia de aquel quien se encuentra en el Yaquin no llega a ser tan directo como el de aquél quien se encuentra en el Kashf. Es pues aquel quien se encuentra en el maqam del Kashf el único que puede ejercer de chayj para guiar a los otros.

En cuanto al Hal se trata única y exclusivamente de un estado de exultación transitorio. Es más, el Hal podría incluso llegar a ser shaytani en lugar de Rabbani.
La utilidad del Hal, cuando éste es Rabbani, es la de dar coraje al aspirante para andar hacia adelante mediante una pequeña y esporádica apertura hacia las percepciones ruhani que proceden directamente del corazón.
Ahora bien, cuando el chayj es falso, el Hal chaytani hace su aparición, encarcelando al aspirante en una serie de percepciones psíquicas y seudo-espirituales las cuales son puestas en liza por el chaytan para « deslumbrar » al aspirante.

Es por este motivo que en muchísimos grupos podemos encontrar gentes completamente imbuidas en un desequilibrio emocional preocupante, presas de la maldad de los falsos shuyuj y de su amor por lo deslumbrante, lo fácil y lo raro.

¿Cómo se puede distinguir un chayj falso de uno verdadero ? ¿Quién tiene la respuesta a esta pregunta ? Es más, ¿quién desea verdaderamente saberlo ?

Hay gentes que han entrado en una tariqa para sentir que pertenecen a una élite de afortunados, superiores a la media en calidad y en pretensiones. Sin embargo, una tariqa es solamente un camino para realizar la servidumbre con respecto a Allâh y no dedicado a la exultación de uno mismo. 

Al hamdu li-l-Lâh sabemos distinguir al verdadero del falso, y ello en virtud de una entrega incondicional a la Voluntad divina, pero no podemos transmitir esta convicción si nuestro interlocutor se encuentra inmerso en la oscura vorágine de no saber distinguir lo verdadero de lo falso. ¿Cómo podríamos hacer abrir los ojos a quien ciego es y ciego quiere quedar ?

lunes, 22 de septiembre de 2014

Islam, dinero y Marketing "Piadoso"

A-s-salamu 'alaykum:
Como lo he dicho en varias ocasiones y de diferentes maneras:
"En el Islam actual, quien no tiene dinero no tiene voz".
Vemos, a derecha y a izquierda algunas decenas de "ulamas" que poco aportan a la Umma. Bien cebados por los países, a cuyas políticas sirven como buenos lacayos, o a holdings económicos bien determinados, nos aburren con sus diatribas televisivas o en Internet que en realidad poco o nada aportan.
Quien paga manda, y la que manda en esos casos es la sociedad y el país propietario de esas TVs y los holdings que pagan ese servilismo tan devoto.
Por no decir de los libros que editan, panfletos insufribles que ójala nunca hubieran visto la luz. Pero como hay dinero para editarlos y sus autores son dóciles siervos de la política del país seguida por la editorial, se editan. Solamente es necesaria un poco de propaganda para que se convierta en un "Best seller", en este caso en un tratado "islámico" (perdón por lo de islámico) de referencia.
¿Dónde están los 'ulama de la Umma, que son capaces de morir antes que vender su alma al diablo? Hace poco asesinaron a uno de ellos: El chayj Buti.
Y si un verdadero sabio o salih no tiene dinero, simplemente no será conocido por nadie.
Si no tienes dinero, simplemente no existes, y si dices la verdad estarás a tiro. Y como la gran parte de la Umma se deja llevar por la comodidad que aporta lo fácil, al final termina cayendo en el ámbito de influencia de estos ganapanes. Pues debemos reconocer que pocos, muy pocos, o casi inexistentes son los esfuerzos para buscar a los verdaderos sabios y la verdadera sabiduría.
He tratado de decir esto unas cuantas decenas de veces de diferentes maneras; espero que al menos, a algunos les pueda servir. No hago este esfuerzo en mi provecho, sino en el de aquel que algún día por la gracia de Allâh, reflexione.

domingo, 21 de septiembre de 2014

La titulitis islámica

Bismi-l-Lâhi-r-Rahmâni-r-Rahîm

Y el salat y el salam sobre la corona de los Enviados, nuestro señor Muhammad, ejemplo de la humanidad y misericordia para los mundos.

A-s-salamu 'alaykum:

Una de las cosas que me hace esbozar una sonrisa irónica es cuando escucho a la gente hablar de "Estudios Islámicos". Como si el estudio del Islam se tratara de una especialidad universitaria más. Se estudia cinco años y se sale licenciado. Otra lectura errónea del Islam de las que hay en estos tiempos.
Esta titulitis es utilizada por algunos para darse relumbrón y que la gente les admire. Pero en realidad nada hay que admirar en ello, si la persona quien posee estos estudios se cree que "sabe".
En realidad esos estudios, siempre que estén impartidos seriamente y por personas competentes y no desviadas, no son otra cosa que un humilde principio, y nada más. Pero desgraciadamente, en muchos casos, las escuelas del Islam son escuelas de sinsaber en lugar de saber; y esto es cuando dichos estudios son impartidos por grupos desviados de la verdadera doctrina del Islam.

Sin embargo, los estudios en Islam no tienen por que estar impartidos necesariamente en aulas. Hay sabios o salihin que han estudiado de la mano de su maestro. Y a fe que ellos cuentan con ventaja respecto a los otros ya que el profesor lo tienen en exclusiva para ellos durante todo el tiempo.

Hay gentes que nunca han ido a una universidad o escuela de estudios islámicos porque no les ha hecho falta y hubiera sido para ellos una pérdida de tiempo y energía.

Curiosamente, el Ministerio de los Asuntos Religiosos de Marruecos se ha dado cuenta de esto. Marruecos es un país en el cual la enseñanza maestro-discípulo, fuera de las escuelas, se ha dado en todos los tiempos. Por ello han habilitado un examen para evaluar los conocimientos de estas personas. Algunos de ellos, si están interesados en enseñar en establecimientos oficiales, acuden al examen y a veces sus conocimientos superan a los de los examinadores. En otras ocasiones, simplemente, no van, porque el conocimiento que tienen no tiene necesidad de ser evaluado por nadie.

Y es que el estudio islámico no es el aprenderse el Qur'an de memoria o no se cuantos hadices o saber las fuentes del hadiz y de la Revelación, esto tan solo es una base, un pequeño charco en el océano del saber.

La verdadera sabiduría es aplicar en la vida de uno, y saber explicar a otros, los principios de la Revelación Muhammadiana. Y este saber se estudia durante toda una vida, y no tiene fin.

¿Acaso no nos ha dicho el Libro de Allâh que si el océano fuera tinta y hubiera otro océano a su lado se agotaría antes de poder escribir las palabras de nuestro Señor?

¿Acaso no dice el Libro de Allâh que se nos ha dado solamente un poco de conocimiento?

¿Entonces, porque ir alardeando a derecha e izquierda de estudios islámicos?

Un servidor lleva casi 36 años en el Islam y no ha habido un solo periodo en el cual estuviera ausente del estudio. He tenido dos maestros y he aprendido directamente de ellos, y sigo aprendiendo, porque la sabiduría no tiene fin.

Más allá del conocimiento de los hadices y de las ayats del Qur'an se encuentra su comprensión. El arte de aplicarlas a todos y cada uno de los instantes de la vida. El conocimiento de interpretar las visiones en el estado de sueño, de saber tratar el "ego" propio y de los otros para desapegarnos de él. El ver la Voluntad divina en cada uno de nuestros actos. El que nuestra nafs se descubra y nos muestre los defectos y sus virtudes (que también las tiene pues se las ha dado su Señor); el saber distinguir la mentira de la verdad; el tener la "basira" del verdadero creyente; el ser generoso y compasivo; el vivir, o tratar de vivir en la Presencia de Allâh, y por último el conocer a Allâh.

Y esto hermanos no se aprende en la Universidad. Los profesores de la universidad y los 'ulama deberían correr buscando a las personas, quienes cada vez son menos, que enseñan esta clase de arte, esta clase de ciencia. y si no lo hacen, al final su ciencia sera estéril al igual que un cuerpo sin corazón.

Y estos si que son "Estudios Islámicos" cuya validez es dada directamente por el Creador de los cielos y de la tierra - exaltado sea-.

sábado, 6 de septiembre de 2014

Conocimiento

CONOCIMIENTO

Sabiendo que es un asunto el cual necesita de más explicación y de mucha más tinta, quisiera decir que muchas ayats del Qur'an hablan del conocimiento y de la inmensidad de éste. Un ejemplo es este versículo:

"Di: Si el mar fuera tinta para las palabras de mi Señor, se agotaría antes de que las palabras de mi Señor se acabaran, incluso si trajéramos otro tanto". (Corán 18-104)

Y ¿por qué no? el Ayat a-n-Nur (versículo de la luz) del que ya publicamos un tafsir completamente actual. He aqui dicho tafsir

http://alandalusunasolaumma.blogspot.com/2013/10/tafsir-del-versiculo-de-la-luz-ayat-n.html

Ese conocimiento no se puede extraer de las propias conclusiones y/o consideraciones, sino que acceder a él nos exige una serie de requisitos, para algunos imposible de cumplir, para otros muy difícil el aunarlos en su persona. Y es dicha exigencia la que provoca que como dice el Libro de Allâh "muy pocos recapacitan".

Precisamente, porque cuando alguien intenta comprender por sí mismo lo hace a través de su propia nafs, donde habitan sin duda las sugerencias del Chaytan.
El primer requisito es el Taqwa (temor de Allâh) y el Sidq (Sinceridad), pero el asunto no se queda aquí, esto es solo el principio. Sí podemos decir, no obstante, que sin Taqwa ni Sidq no se puede avanzar ni obtener conocimiento. El como la propia nafs interpreta a su manera lo demuestran las palabras que Allâh pone en labios de todo un Profeta (sayyidina Yussuf-'alayhi-s-salam):

"Y yo no digo que mi alma sea inocente pues es cierto que el alma ordena insistentemente el mal, excepto cuando mi Señor tiene misericordia. Es verdad que mi Señor es Perdonador y Misericordioso" (Coran 12-53)

Luego, si el alma tiende al mal y nuestra capacidad de deducción no sabe distinguir entre la percepción pura, la que nos viene mezclada y la que viene de nuestro ego, cualquier aventura para interpretar el Libro de Allâh con nuestro propio pensamiento no representa otra cosa que el Yo (Ego) intentando comprender lo Universal, lo Trascendente. Es por ello que el Libro de Allâh dice que perseguir la interpretación de las ayats equívocas es fuente de ignominia y extravío.

¿Qué significa esto? ¿qué no podremos comprender en circunstancia alguna el Libro de Allâh? En absoluto hemos querido decir esto.

Hemos dicho que el Libro de Allâh no puede ser "interpretado" pero si "comprendido". Interpretar es sinónimo de "elucubrar" y conocer es sinónimo de "ver" de "saber".

Para llegar a este estadio de conocimiento, el cual no puede ser emprendido por nuestro ego, es necesaria la purificación. Con respecto a esto dice el Libro de Allâh:

...que es una recitación noble en un Libro oculto que no tocan sino los purificados" (56; 80-81-82)

Aquí el Libro oculto ocupa la misma función que las ayats equívocas. En cuanto a la purificación mencionada en estas ayats, es evidente que no se trata de la ablución ('wudu), sino del haberse deshecho del ego y el haber muerto antes de la muerte. Luego, solamente los purificados pueden "tocar el Libro oculto".

Entonces ¿cuál es el camino y la metodología para adquirir dicha purificación?

La respuesta es: "La práctica del Ihsan dentro del Islam, también llamada sufismo".

Efectivamente, el sufismo ha sido, desde la época del profeta - 'alayhi-s-salatu wa-s-salam- el solo camino para practicar el Ihsan. Camino este establecido por el propio Profeta, en el cual sus sucesores espirituales educan y enseñan a los aspirantes con el fin de que se liberen de las trabas que nublan el conocimiento mediante la liberación del propio ego al extinguirse en Allâh. No hay otro camino ¿para qué? si con este ya basta, y con creces.

Es debido a este conocimiento oculto en el ser humano que los ángeles se prosternaron ante Adam - 'alayhi-s-salam - y es en virtud de él que Allâh ha establecido a sus julafa' (los salihin - los mutahharun) en la tierra. Pero el Iblis que cada uno lleva dentro de sí no se quiere prosternar, pues se siente mejor que él. Y esta prosternación fue ante y sobretodo dirigida a Muhammad - 'alayhi-s-salatu wa-s-salam - pues es él la profecía misma, la santidad misma, la purificación misma en todo su esplendor, ya que él mismo es la matriz de todo ello.

Es este precisamente el motivo por el cual algunos, pobres diablos, pretenden comprender el Qur'an con su propio ego, porque el ego es Iblis. E Iblis ha jurado hacer todo lo posible para extraviarlos, y a fe que en algunos lo está consiguiendo o lo ha conseguido ya.

Dichos purificados (salihin o mutahharun) son los únicos cualificados para guiar a los aspirantes al conocimiento en el camino de la extinción o muerte del propio ego a través de un método que el mismísimo Profeta estableció y que ha pasado de un eslabón a otro en una cadena ininterrumpida de transmisores. Dicho método, por la experiencia acumulada a través de los siglos y por la propia, podemos decir que es completamente operativo, singular y extraordinario. Pero dejemos eso aparte para quien lo siga o desee seguirlo...

Y para ello hace falta un jalifa, símil de aquel ante quienes los ángeles se prosternaron, es decir, un maestro, un representante legítimo y verdadero de Allâh en la tierra; un purificado que enseña a los otros como purificarse, ya que la Sunna nos muestra, a través del Profeta, como la transmisión del conocimiento se hace de hombre a hombre; sino tal vez Allâh nos hubiera enviado a un ángel como profeta.

Es en razón de esto que Mawlay Ibn Al Arabi A-d-Darqawi - que Allâh esté satisfecho de él - gran 'alim y reputado sufi dijo:

"Quien no tiene maestro, tiene como maestro al Chaytan"

Es decir, quien no tiene un maestro purificado y conociente ('arif) tiene como maestro a su propio Iblis quien refusa prosternarse ante Adam.

Si hay preguntas sobre esto, con mucho gusto me encuentro a vuestra disposición.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Los sabios, como reconocerlos y quienes son

LA MIRADA DEL MU'MIN Y LOS SABIOS

Dijo Rasulu-l-Lâh - 'alayhi-s-salatu wa-s-salam -:

- "Estad alerta ante la mirada del creyente, pues él mira con la luz de Allâh".

(Recopilado por A-t-Tirmidhi)

En este mismo sentido existe un hadiz qudsi que dice:

"Quien causa mal a alguno de Mis aliados (‘awliyya) Yo le declaro la guerra. Por nada mejor me complace Mi servidor, sino por el cumplimiento de aquello lo cual Yo le he ordenado. Mi servidor creyente se acerca a Mi a través de obras superogatorias (nafila) hasta que Yo le amo; y cuando Yo le amo, Me convierto en el oído con el que escucha, el ojo con el que ve, la mano con la que toma y el pie con el que camina. Si Me pide alguna cosa Yo se la concedo y si Me pide protección, se la acuerdo."

Ahora bien, aquí tenemos dos elementos importantísimos con respecto al discernimiento y la sabiduría.

En el primer hadiz se nos demuestra que el mu'min (verdadero creyente) mira con la luz de Allâh. Estamos de acuerdo que mirando con esa luz nadie puede extraviarse ni emitir juicios equivocados.

En el segundo hadiz, Allâh va más lejos y nos dice sencillamente que El se ha apoderado del siervo a quien El ama de manera tal que ese siervo respira y vive las obras de Allâh, siendo él mismo su ejecutor. ¿No nos dice el Qur'an que Allâh ha establecido al ser humano como jalifa en la tierra?. Pues bien: nos encontramos en este hadiz con la descripción concreta del ser humano el cual es el verdadero jalifa de Allâh, cumpliendo exactamente con los designios de su Señor.

Puesto que el verdadero creyente mira con la luz de Allâh, él sabe distinguir entre lo verdadero y lo falso; es más sabe catalogar a los seres humanos y conoce claramente cual es la circunstancia y el estado de cada uno. Sabrá pues, en toda evidencia, distinguir entre el sabio y el ignorante, pues su mirada es una luz de sabiduría penetrante.

No creais pues los delirios de aquellos quienes dicen que no se pueden conocer a los sabios, pues os mienten, os mienten con un descaro descomunal; ya que tanto el Qur'an como la Sunna rezuman de mandatos divinos en los cuales se obliga al musulmán a seguir a aquel quien detenta sabiduría, la cual sin duda deberá ser buscada de esta manera.


Dice el Qur'anu-l-Karîm:

"Vosotros que creéis! Obedeced a Allâh, obedeced al Mensajero y a aquellos de vosotros que detentan autoridad" (Corán 4-58)

En el ámbito de la sabiduría la autoridad es el sabio, salih o wali (como le queramos llamar). Es esta autoridad la que mira con la luz de Allâh y quien toma con la Mano de Allâh, quien camina con Su pie, etc, como dicen los hadices citados

Las tradiciones proféticas con respecto a la obligación de seguir a los sabios y aprender de ellos, abundan; he aquí algunas:

Dijo Rasulu-l-Lâh - 'alayhi-s-salatu wa-s-salam -:

- Se un sabio, un estudiante, un auditor o un buen amigo de la ciencia religiosa y no formes nunca parte de la quinta categoría de gentes (un ignorante) que te llevará a la ruina.
(Recopilado por Al Bayhaqi)

Y dijo:

Allâh no retirará la ciencia arrancándola de las gentes, pero El la hará desparecer tomando el alma de los sabios hasta que no quede ninguno de ellos. Entonces, las gentes tomarán por jefes a los ignorantes, y cuando se les pregunte a estos a propósito de ciertas cuestiones, se darán el aire de saber sin basarse en ciencia alguna. Ellos se extraviarán y extraviarán a los otros.

(De Ibn Umar, recopilado por Al Bujari y Muslim).

Y dijo:

Participad en las asambleas de los superiores, pedid consejo a los eruditos y frecuentad a los sabios.

(Recopilado por A-t-Tabarani)

Y dijo:

La élite de mi comunidad son sus sabios, y los mejores de los sabios los buenos y compasivos. Ciertamente, Allâh perdona al sabio cuarenta de sus pecados antes de perdonar uno al ignorante. El buen sabio compasivo vendrá al día de la Resurrección de tal manera que su luz alumbrará la distancia que separa el oriente del occidente, tal como una estrella brillante.

(De Ibn Umar, recopilado por Al-Kuday)

Y dijo:

Es posible que un sabio cuya ciencia aproveche a las gentes, valga mas que mil ascetas.

(De Ali, recopilado por A-d-Daylami)

Y dijo:

El sabio y quien busca aprender están ambos asociados en el bien, mientras que el resto no tienen bien alguno.

(De Abu Darda, recopilado por A-t-Tabarani)

Y dijo:

La superioridad de un sabio con respecto a un devoto es como mi superioridad con respecto al menor de entre vosotros. Allâh – exaltado – así como sus ángeles, los habitantes de los cielos y de la tierra, incluso la hormiga en su agujero y la ballena en el mar, piden para que las bendiciones sean derramadas sobre aquellos quienes enseñan bien a los demás.

(Recopilado por A-t-Tirmidi)

Y dijo:

- La superioridad del sabio respecto al devoto, es como la superioridad de la luna llena sobre los demás astros.

(De Ma’az, recopilado por Abu Na’im)

Y dijo:

Las gentes no forman sino es dos categorías; un sabio y uno que aprende y una tercera clase está desprovista de todo bien.

(Recopilado por A-t-Tabarani)

Y dijo:

En el día de la Resurrección los Profetas serán los primeros intercesores, después vendrán los sabios e inmediatamente los mártires.

(Recopilado por Ibn Maŷah)

Como vemos la obligación de obedecer a los sabios ha sido puesta de relieve por el Libro de Allâh y la Sunna del Enviado, la cual es indudablemente la palabra de Allâh.

¿Podría Allâh - ta'ala - ordenarnos algo que no podemos cumplir?

La respuesta nos la da el Libro de Allâh:

“Allah no exige a nadie por encima de sus posibilidades” (Corán 65-7)

Y puesto que Allâh mismo nos ha exigido reconocer y seguir a los sabios, concluimos de manera clara diciendo que los sabios deben ser reconocidos y seguidos y que ello es una obligación

¿Cómo reconocer a un sabio sino tenemos la basira?

En ese caso Allâh - ta'ala - nos ha puesto un mecanismo a disposición de cualquier musulmán quien con sinceridad desee conocerlo. Esto es la Istijara, ya que Rasulu-l-Lâh mismo nos aseguró que quien consulta a Allâh a través de la Istijara y sigue su respuesta, nunca se arrepiente. Y estas palabras son de una garantía total.

¿Puede Allâh extraviar a quien busca la guía con sinceridad? Imposible!!! pues:

"No desespera del Favor de Allâh sino el pueblo incrédulo" (Coran 12-87)

Al hilo de lo que estamos exponiendo debemos concluir que aquel quien dice o sugiere que los sabios no pueden ser conocidos es un ignorante o un hipócrita.
Ignorante sino conoce el Libro de Allâh ni la Sunna y se ocupa de hablar al respecto sin tasa ni medida.

Hipócrita es aquel quien conociendo los textos dice o sugiere que un sabio no puede ser conocido para así poderse librar de su influencia, cambiarla por la suya y destruir cuanto pueda de la religión y extraviar a los ignorantes.

martes, 26 de agosto de 2014

El chayj dominguero

No es igual el que vive en el campo, en la sierra o en el mar, que los domingueros que van allí a pasar unas horas con la tortilla y el bocadillo.

Lo mismo pasa con esto del Islam y especialmente con el sufismo: hay shayj auténtico y chayj dominguero. 
No vamos a ocuparnos hoy del chayj auténtico porque sería muy largo, sino del dominguero, o aspirante al chayjato y a la celebridad que conlleva tan ungido título.

El chayj dominguero lleva una barba cuidada al milímetro y un turbante con tantas vueltas que lo tiene que sujetar con bolas de plomo para que no se le caiga. Digamos literalmente que se contonea para lucir su turbante.

El chayj dominguero dominará el colorido de su vestimenta y la conjunción de colores para deslumbrar con su presencia.

Cuando le preguntes algo, se tomará la barba con una mano y con la otra dará golpes en el suelo con su bastoncito, bosquejando un "hum hum" antes de contestar.

El chayj dominguero tendrá en la mano algunas estampitas con sus fotos para repartir al dócil murid. En esas fotos posará, sea con el sello de su categoría, sea con un tasbih enorme enrollado al cuello o en la mano, signos estos de gran categoría espiritual dominguera.

Se dejará besar la mano; y que menos que le den algún que otro gorrazo para demostrar caché y categorie parisienne; no desdeñará que alguno se le prosterne delante llegado a un trance delante suya.

Cada vez que habra su boquita, el vulgo a callar y diga lo que diga, aunque sea mentira, los dóciles discípulos dirán:

Maaaa sha'a Allâh.

Pero el chayj dominguero destiñe y cuando vayais a preguntarle algo complicado y le demostrais que no sois sumisos a él, huirá como un cervatillo delante del cazador, dando la excusa de que tiene grandes ocupaciones.

El chayj dominguero, con sus pimientos fritos, su tortilla española y su botella de gaseosa, solo engaña a los lechuguinos de ciudad, pero a lo pueblerinos no nos las da.

Calculando su mirada, sus gestos, el tono de sus palabras, hablará al vulgo, consciente ya de su éxito. Nada de aceptar a gentes con personalidad en sus filas; son peligrosos; y si alguno de sus acólitos abre los ojos y saca los pies del tiesto, entonces, con un saco o dos de monedas se soluciona el "contratiempo".

viernes, 22 de agosto de 2014

Sobre la autoridad en Islam y el Coran

« !Creyentes ! Obedeced a Allâh, obedesed al Mensajero y a aquellos de vosotros quienes detenten autoridad.Y si disputais sobre algo remitidlo a Allâh y al Mensajero, si creéis en Allâh y en el Ultimo Día. Esto es preferible y tiene mejor resultado ». (4-58)

EXPLICACION

Primeramente debemos remarcar que en este ayat Allâh no hace referencia a los musulmanes sino a los creyentes. Efectivamente, existe una diferencia entre los musulmanes que han llegado a ser llamados « creyentes » y aquellos quienes solamente son llamados musulmanes, como demuestra este ayat que sigue a continuación.

« Los beduinos dicen: "¡Creemos!" Di: "¡No creéis! Decid, más bien: ¡'Hemos abrazado el Islam'! La fe no ha entrado aún en vuestros corazones. Pero, si obedecéis a Allâh y a Su Enviado, no menoscabará nada vuestras obras. Allâh es indulgente, misericordioso" (Corán 49:14)

Ahora que se ha demostrado que ser llamado mu’min es un grado dentro del Islam, superior a aquel quien ha aceptado el Islam y sus preceptos sin más, pasemos a analizar los otros elementos que conforman el ayat :

Obedeced a Allâh :

La obediencia a Allâh debe ser una disposición que se encuentra en el interior del ser humano ; éste, por dicha disposición mantiene su corazón abierto a aceptar de buen grado la Voluntad de Allâh. Es cierto que dicha Voluntad se explica fundamentalmente en el Qur’an, como también es cierto que solamente muy pocos entre los musulmanes son capaces de comprender el Libro debidamente a fin de poderlo realizar en su interior.
Para el mu’min, quien tiene siempre en el corazón una luz la cual le ayuda a comprender la Voluntad divina en cada uno de sus actos, el Qur’an es la Palabra divina ; sin embargo, dicha palabra sale literalmente del Qur’an libro para formar parte de su vida, de sus actos, de su respiración, de los latidos de su corazón. El Mu’min comprende el Qur’an de la vida de tal manera que en cada uno de sus actos o los acontecimiento que ocurren en su existencia, encuentra el ayat del Qur’an que lo fecunda.

Obedeced al Enviado :

Para obedecer al Enviado – ‘alayhi-s-salatu wa-s-salam – es necesario conocer su vida, sus actos, sus deseos y su pensamiento. No obstante,como todos ellos se encuentran regidos por la Voluntad divina, sin pena alguna, resulta simple comprender que dicho conjunto ha quedado conveniente y suficientemente reflejado en las fuentes escritas como para que cada musulmán tenga la oportunidad de obedecedle. Promeramente porque en la Sunna del profeta se encuentra el complemento y la explicación del Qur’an ; de tal manera que podemos decir lo siguiente :

« La Sunna del Profeta –‘alayhi-s-salatu wa-s-salam – es, no solamente el mejor tafsir del Qur’an, sino el tafsir del Qur’an por excelencia »

No vamos a aportar más prueba a esta afirmación que las palabras de nuestra madre A’isha – que Allâh esté satisfecho de ella – según las cuales : El profeta era el Qur’an andante.

Y a aquellos quienes de entre vosotros detentan autoridad :

Dicha autoridad puede ser de tres clases :

a/ De orden mundanal y entonces estaremos hablando de la obediencia al Jalifa, a los ministros, a los responsables en el trabajo, etc.

b /De orden religioso : En este caso estamos hablando de la obediencia a aquellos quienes detentan un conocimiento teórico de la religión, siempre que ellos mismos cumplan con las recomendaciones que emiten y dedican a los musulmanes. Los principales exponentes de este orden son : Los muhaddices que recopilaron los hadices para el conocimiento de todos los musulmanes, sobre los cuales nuestro Profeta pidió las bendiciones de Allâh.

“Dijo Rasulu-l-Lâh – ‘alayhi-s-salatu wa-s-salam -: ¡Oh Señor! Ten misericordia por las personas que vendrán después de mí, aquellos quienes relatarán mis Hadices y mi Sunna y les enseñarán a las gentes.”

(De Ali, recopilado por Tabarani)

Asimismo detentan una autoridad religiosa los cuatro imames quienes establecieron las cuatro escuelas, y aquellos quienes adaptaron los principios religiosos de Chari’a y Aquida a las circunstancias de los tiempos.

C / De orden espiritual:

Las recomendaciones de aquellos quienes detentan una autoridad proveniente de Allâh en el mundo espiritual no competen a toda la Umma sino a aquellos quienes, sin estar obligados a ello, han decidido tomar la Vía que llega al conocimiento de Allâh a través de la extinción del Ego y de la voluntad propia en la Voluntad de Allâh. Este grupo tiene asimismo su élite, la cual da indicaciones a los aspirantes para facilitarles el recorres un camino el cual ellos mismo recorrieron en su tiempo.

Resumiendo: el Qur’an nos ordena que las relaciones entre los hombres, entre los musulmanes concretamente y entre los mu’minin especialmente, se basen en el principio de autoridad. Dicho principio de autoridad debe estar basado en el principio de enseñanza y transmisión y no en el principio de dominación de un ego sobre otro.

Pero esta autoridad no se basa en doblar la rodilla ni agachar la cabeza frente a aquellos quienes la detentan, sino en escucharles y obedecedles, teniendo conciencia que dicha obediencia tiene a Allâh como destinatario y no constituye un fin en ella misma la cual deba plasmarse en una sumisión personal; si la persona quien detiene la autoridad abusa de ella y sale de los límites prescritos por Allâh, se habrá convertido en un déspota, y si alguien se somete a otra persona por él mismo y no por aquello lo cual representa se habrá convertido en un mezquino

viernes, 8 de agosto de 2014

La Voluntad y el Permiso divinos

EL PERMISO DE ALLAH

A-s-salamu 'alaykum:

Hablar de las realidades que se viven en el camino del Tassawuf (sufismo) cuando se sigue una verdadera tariqa y se tiene un chayj verdadero, es verdaderamente difícil y delicado.

Primeramente, porque se experimentan cosas que no pueden ser explicadas verbalmente, y luego porque muchas de esas cosas son secretos que no pueden ser revelados por aquí y por allí.

Sayyidina Ali - qarrama-l-Lâhu wayhu - y Abu Hurayra - radiya-l-Lâhu 'anhu - dijeron casi con exactitud lo que sigue:

"He oido cosas de Rasulu-l-Lâh - 'alayhi-s-alatu wa-s-salam - que si os las dijera separaríais esto de esto (señalando la cabeza y los hombros)"

Salman al Farisi - radiya-l-Lâhu 'anhu - dijo:

"He oído cosas de Rasulu-l-Lâh que si os las contara diriais: "Que Allâh bendiga al asesino de Salman".

Uno de estos secretos son los canales por los cuales sobreviene la decisión divina sobre los asuntos. Pero como yo no voy a hacer, ni lo prentendo, aquello que sayyidina Ali, Abu Hurayra y Salman al Farisi no hicieron, me voy a limitar a dar algunas pistas de por donde el sufi; ya sea chayj o murid, recibe noticias de la Voluntad divina sobre tal o cual asunto.

He de decir primeramente que cuando Allâh ha escogido a un servidor para marchar hacia Su conocimiento (el de Allâh), le aprisiona en la "cárcel" de Su Voluntad. Esa persona, hombre o mujer, pierden totalmente su libertad; no porque el maestro (chayj) u otra persona le priven de ella, sino porque Allâh se ha hecho cargo directamente de su educación.

La educación de Allâh, aparte de los límites del Halal y el Haram, que nadie puede trasgredir, no son una serie de normas X o Y a seguir, en absoluto. Se trata de una educación personalizada la cual se encuentra únicamente dirigida a esa persona y no a ninguna otra.

Esa Voluntad divina, esa Presencia ineludible hará que cuando el siervo cometa una inconveniencia o una falta lo pague en el acto, ya sea mediante una enfermedad o un "castigo" de cualquier otra índole. La finalidad de esto no es otra que la corrección directa de Allâh para encauzar a Su siervo en los límites de Su elección y a la vez para mostrarle, Quien y porque es el Señor y quien el servidor o adorador.

Ahora bien ¿cuál es el mecanismo por el cual el siervo de Allâh recibe las noticias de la Voluntad divina al respecto de sus acciones?

Ahora si que debo generalizar para no entrar en detalles sobre los canales por los cuales se vehicula dicha Voluntad soberana.

A veces el siervo recibirá una orden de su maestro; pero esto solamente ocurre en la minoría de las ocasiones, pues la educación requiere y va dirigida a que el servidor se familiarice con la señales divinas.

A veces recibirá la visita del profeta - 'alayhi-s-salatu wa-s-salam - en el sueño.

A veces, simplemente, no podrá hacer lo que se haya propuesto, pues una fuerza poderosa se lo impedirá. A veces, al contrario, estará obligado a hacer tal o cual cosa sin antes haberlo planificado.

A veces sufrirá pérdidas materiales importantes y cuando haya perdido toda esperanza será salvado por una mano invisible.


Otras veces dicha Voluntad soberana le dará Sus consignas directamente mediante una certeza que se instala en el corazón. La intensidad de dicha certeza es bastante más grande que la de las percepciones sensoriales, a veces tanto, que el Abd (siervo) vive en ella continuamente.

Existen muchos etcéteras más, pero no vamos a seguir más adelante, pues creo que cuanto tratamos de explicar ha sido dicho.

En resumen: quería haceros saber que hay siervos de Allâh a los que él ha escogido únicamente para Su adoración, y que estos siervos viven una vida que ellos no planificaron, llena de sobresaltos, de miedos, esperanzas y temores, hasya que aprenden a nadar en el mar insondable del Destino. Aunque se debe de decir que antes de comenzar el camino del Tassawuf dieron sus voluntades a Allâh , si bien en ese momento no supieran los detalles de su andadura.