sábado, 27 de septiembre de 2014

El Maqam y el Hal

EL MAQAM Y EL HAL

Bismi-l-Lâhi-r-Rahmani-r-Rahim.

A-s-salatu wa-s-salamu 'ala Rasuli-l-Lâh, Muhammad, jatimu-r-Risalah

Muchos, sobre todo en esta época, y a raiz de la entrada en liza algunos falsos maestros del tasawuf que se anuncian a los cuatro vientos, bien vestidos con turbantes y bastoncitos a la medida, gestos estudiados y corazones vacíos, han perdido la clara noción de lo que es y debe ser una tariqa.
Esta confusión, adquiere una importancia vital, cuando se pierde de vista el fin principal para el cual una tariqa existe, y sin el cual una tariqa déjà de serlo para convertirse en una sociedad o un club.
No hay tariqa sin Maqam, es decir : La existencia de la Tariqa está estrechamente ligada a la consecución del Maqam al Akbar de al menos uno de sus miembros.

Este Maqam puede ser de dos clases : El Kashf y el Yaquin.
El Maqam del Kashf se caracteriza por ser el que han detentado los grandes shuyuj del sufismo, quienes han llegado a un conocimiento tal que se han hecho realidad en ellos las luces de la Proximidad y del Conocimiento divinos. Aquel quien subsiste en el maqam del Kashf es el delegado de Rasulu-l-Lâh – ‘alayhi-s-salatu wa-s-salam – en la tierra y en el tiempo en el cual vive. Su visión es directa y sus percepciones no dan lugar a equívocos. Sus palabras proceden de Allâh y su lengua no podría proferir nada de sí misma ya que su nafs ha quedado aniquilada.

El Maqam del Yaquin se diferencia del Maqam del Kashf por el grado de consciencia de la percepción. Si bien el Yaquin es un estado en cierta medida equivalente al Kashf, el grado de consciencia de aquel quien se encuentra en el Yaquin no llega a ser tan directo como el de aquél quien se encuentra en el Kashf. Es pues aquel quien se encuentra en el maqam del Kashf el único que puede ejercer de chayj para guiar a los otros.

En cuanto al Hal se trata única y exclusivamente de un estado de exultación transitorio. Es más, el Hal podría incluso llegar a ser shaytani en lugar de Rabbani.
La utilidad del Hal, cuando éste es Rabbani, es la de dar coraje al aspirante para andar hacia adelante mediante una pequeña y esporádica apertura hacia las percepciones ruhani que proceden directamente del corazón.
Ahora bien, cuando el chayj es falso, el Hal chaytani hace su aparición, encarcelando al aspirante en una serie de percepciones psíquicas y seudo-espirituales las cuales son puestas en liza por el chaytan para « deslumbrar » al aspirante.

Es por este motivo que en muchísimos grupos podemos encontrar gentes completamente imbuidas en un desequilibrio emocional preocupante, presas de la maldad de los falsos shuyuj y de su amor por lo deslumbrante, lo fácil y lo raro.

¿Cómo se puede distinguir un chayj falso de uno verdadero ? ¿Quién tiene la respuesta a esta pregunta ? Es más, ¿quién desea verdaderamente saberlo ?

Hay gentes que han entrado en una tariqa para sentir que pertenecen a una élite de afortunados, superiores a la media en calidad y en pretensiones. Sin embargo, una tariqa es solamente un camino para realizar la servidumbre con respecto a Allâh y no dedicado a la exultación de uno mismo.

Al hamdu li-l-Lâh sabemos distinguir al verdadero del falso, y ello en virtud de una entrega incondicional a la Voluntad divina, pero no podemos transmitir esta convicción si nuestro interlocutor se encuentra inmerso en la oscura vorágine de no saber distinguir lo verdadero de lo falso. ¿Cómo podríamos hacer abrir los ojos a quien ciego es y ciego quiere quedar ?

Photo : EL MAQAM Y EL HAL

Bismi-l-Lâhi-r-Rahmani-r-Rahim.

A-s-salatu wa-s-salamu 'ala Rasuli-l-Lâh, Muhammad, jatimu-r-Risalah

Muchos, sobre todo en esta época, y a raiz de la entrada en liza algunos falsos maestros del tasawuf que se anuncian a los cuatro vientos, bien vestidos con turbantes y bastoncitos a la medida, gestos estudiados y corazones vacíos, han perdido la clara noción de lo que es y debe ser una tariqa.
Esta confusión, adquiere una importancia vital, cuando se pierde de vista el fin principal para el cual una tariqa existe, y sin el cual una tariqa déjà de serlo para convertirse en una sociedad o un club.
No hay tariqa sin Maqam, es decir : La existencia de la Tariqa está estrechamente ligada a la consecución del Maqam al Akbar de al menos uno de sus miembros.

Este Maqam puede ser de dos clases : El Kashf y el Yaquin.
El Maqam del Kashf se caracteriza por ser el que han detentado los grandes shuyuj del sufismo, quienes han llegado a un conocimiento tal que se han hecho realidad en ellos las luces de la Proximidad y del Conocimiento divinos. Aquel quien subsiste en el maqam del Kashf es el delegado de Rasulu-l-Lâh – ‘alayhi-s-salatu wa-s-salam – en la tierra y en el tiempo en el cual vive. Su visión es directa y sus percepciones no dan lugar a equívocos. Sus palabras proceden de Allâh y su lengua no podría proferir nada de sí misma ya que su nafs ha quedado aniquilada.

El Maqam del Yaquin se diferencia del Maqam del Kashf por el grado de consciencia de la percepción. Si bien el Yaquin es un estado en cierta medida equivalente al Kashf, el grado de consciencia de aquel quien se encuentra en el Yaquin no llega a ser tan directo como el de aquél quien se encuentra en el Kashf. Es pues aquel quien se encuentra en el maqam del Kashf el único que puede ejercer de chayj para guiar a los otros.

En cuanto al Hal se trata única y exclusivamente de un estado de exultación transitorio. Es más, el Hal podría incluso llegar a ser shaytani en lugar de Rabbani.
La utilidad del Hal, cuando éste es Rabbani, es la de dar coraje al aspirante para andar hacia adelante mediante una pequeña y esporádica apertura hacia las percepciones ruhani que proceden directamente del corazón.
Ahora bien, cuando el chayj es falso, el Hal chaytani hace su aparición, encarcelando al aspirante en una serie de percepciones psíquicas y seudo-espirituales las cuales son puestas en liza por el chaytan para « deslumbrar » al aspirante.

Es por este motivo que en muchísimos grupos podemos encontrar gentes completamente imbuidas en un desequilibrio emocional preocupante, presas de la maldad de los falsos shuyuj y de su amor por lo deslumbrante, lo fácil y lo raro.

¿Cómo se puede distinguir un chayj falso de uno verdadero ? ¿Quién tiene la respuesta a esta pregunta ? Es más, ¿quién desea verdaderamente saberlo ?

Hay gentes que han entrado en una tariqa para sentir que pertenecen a una élite de afortunados, superiores a la media en calidad y en pretensiones. Sin embargo, una tariqa es solamente un camino para realizar la servidumbre con respecto a Allâh y no dedicado a la exultación de uno mismo. 

Al hamdu li-l-Lâh sabemos distinguir al verdadero del falso, y ello en virtud de una entrega incondicional a la Voluntad divina, pero no podemos transmitir esta convicción si nuestro interlocutor se encuentra inmerso en la oscura vorágine de no saber distinguir lo verdadero de lo falso. ¿Cómo podríamos hacer abrir los ojos a quien ciego es y ciego quiere quedar ?

lunes, 22 de septiembre de 2014

Islam, dinero y Marketing "Piadoso"

A-s-salamu 'alaykum:
Como lo he dicho en varias ocasiones y de diferentes maneras:
"En el Islam actual, quien no tiene dinero no tiene voz".
Vemos, a derecha y a izquierda algunas decenas de "ulamas" que poco aportan a la Umma. Bien cebados por los países, a cuyas políticas sirven como buenos lacayos, o a holdings económicos bien determinados, nos aburren con sus diatribas televisivas o en Internet que en realidad poco o nada aportan.
Quien paga manda, y la que manda en esos casos es la sociedad y el país propietario de esas TVs y los holdings que pagan ese servilismo tan devoto.
Por no decir de los libros que editan, panfletos insufribles que ójala nunca hubieran visto la luz. Pero como hay dinero para editarlos y sus autores son dóciles siervos de la política del país seguida por la editorial, se editan. Solamente es necesaria un poco de propaganda para que se convierta en un "Best seller", en este caso en un tratado "islámico" (perdón por lo de islámico) de referencia.
¿Dónde están los 'ulama de la Umma, que son capaces de morir antes que vender su alma al diablo? Hace poco asesinaron a uno de ellos: El chayj Buti.
Y si un verdadero sabio o salih no tiene dinero, simplemente no será conocido por nadie.
Si no tienes dinero, simplemente no existes, y si dices la verdad estarás a tiro. Y como la gran parte de la Umma se deja llevar por la comodidad que aporta lo fácil, al final termina cayendo en el ámbito de influencia de estos ganapanes. Pues debemos reconocer que pocos, muy pocos, o casi inexistentes son los esfuerzos para buscar a los verdaderos sabios y la verdadera sabiduría.
He tratado de decir esto unas cuantas decenas de veces de diferentes maneras; espero que al menos, a algunos les pueda servir. No hago este esfuerzo en mi provecho, sino en el de aquel que algún día por la gracia de Allâh, reflexione.

domingo, 21 de septiembre de 2014

La titulitis islámica

Bismi-l-Lâhi-r-Rahmâni-r-Rahîm

Y el salat y el salam sobre la corona de los Enviados, nuestro señor Muhammad, ejemplo de la humanidad y misericordia para los mundos.

A-s-salamu 'alaykum:

Una de las cosas que me hace esbozar una sonrisa irónica es cuando escucho a la gente hablar de "Estudios Islámicos". Como si el estudio del Islam se tratara de una especialidad universitaria más. Se estudia cinco años y se sale licenciado. Otra lectura errónea del Islam de las que hay en estos tiempos.
Esta titulitis es utilizada por algunos para darse relumbrón y que la gente les admire. Pero en realidad nada hay que admirar en ello, si la persona quien posee estos estudios se cree que "sabe".
En realidad esos estudios, siempre que estén impartidos seriamente y por personas competentes y no desviadas, no son otra cosa que un humilde principio, y nada más. Pero desgraciadamente, en muchos casos, las escuelas del Islam son escuelas de sinsaber en lugar de saber; y esto es cuando dichos estudios son impartidos por grupos desviados de la verdadera doctrina del Islam.

Sin embargo, los estudios en Islam no tienen por que estar impartidos necesariamente en aulas. Hay sabios o salihin que han estudiado de la mano de su maestro. Y a fe que ellos cuentan con ventaja respecto a los otros ya que el profesor lo tienen en exclusiva para ellos durante todo el tiempo.

Hay gentes que nunca han ido a una universidad o escuela de estudios islámicos porque no les ha hecho falta y hubiera sido para ellos una pérdida de tiempo y energía.

Curiosamente, el Ministerio de los Asuntos Religiosos de Marruecos se ha dado cuenta de esto. Marruecos es un país en el cual la enseñanza maestro-discípulo, fuera de las escuelas, se ha dado en todos los tiempos. Por ello han habilitado un examen para evaluar los conocimientos de estas personas. Algunos de ellos, si están interesados en enseñar en establecimientos oficiales, acuden al examen y a veces sus conocimientos superan a los de los examinadores. En otras ocasiones, simplemente, no van, porque el conocimiento que tienen no tiene necesidad de ser evaluado por nadie.

Y es que el estudio islámico no es el aprenderse el Qur'an de memoria o no se cuantos hadices o saber las fuentes del hadiz y de la Revelación, esto tan solo es una base, un pequeño charco en el océano del saber.

La verdadera sabiduría es aplicar en la vida de uno, y saber explicar a otros, los principios de la Revelación Muhammadiana. Y este saber se estudia durante toda una vida, y no tiene fin.

¿Acaso no nos ha dicho el Libro de Allâh que si el océano fuera tinta y hubiera otro océano a su lado se agotaría antes de poder escribir las palabras de nuestro Señor?

¿Acaso no dice el Libro de Allâh que se nos ha dado solamente un poco de conocimiento?

¿Entonces, porque ir alardeando a derecha e izquierda de estudios islámicos?

Un servidor lleva casi 36 años en el Islam y no ha habido un solo periodo en el cual estuviera ausente del estudio. He tenido dos maestros y he aprendido directamente de ellos, y sigo aprendiendo, porque la sabiduría no tiene fin.

Más allá del conocimiento de los hadices y de las ayats del Qur'an se encuentra su comprensión. El arte de aplicarlas a todos y cada uno de los instantes de la vida. El conocimiento de interpretar las visiones en el estado de sueño, de saber tratar el "ego" propio y de los otros para desapegarnos de él. El ver la Voluntad divina en cada uno de nuestros actos. El que nuestra nafs se descubra y nos muestre los defectos y sus virtudes (que también las tiene pues se las ha dado su Señor); el saber distinguir la mentira de la verdad; el tener la "basira" del verdadero creyente; el ser generoso y compasivo; el vivir, o tratar de vivir en la Presencia de Allâh, y por último el conocer a Allâh.

Y esto hermanos no se aprende en la Universidad. Los profesores de la universidad y los 'ulama deberían correr buscando a las personas, quienes cada vez son menos, que enseñan esta clase de arte, esta clase de ciencia. y si no lo hacen, al final su ciencia sera estéril al igual que un cuerpo sin corazón.

Y estos si que son "Estudios Islámicos" cuya validez es dada directamente por el Creador de los cielos y de la tierra - exaltado sea-.

sábado, 6 de septiembre de 2014

Conocimiento

CONOCIMIENTO

Sabiendo que es un asunto el cual necesita de más explicación y de mucha más tinta, quisiera decir que muchas ayats del Qur'an hablan del conocimiento y de la inmensidad de éste. Un ejemplo es este versículo:

"Di: Si el mar fuera tinta para las palabras de mi Señor, se agotaría antes de que las palabras de mi Señor se acabaran, incluso si trajéramos otro tanto". (Corán 18-104)

Y ¿por qué no? el Ayat a-n-Nur (versículo de la luz) del que ya publicamos un tafsir completamente actual. He aqui dicho tafsir

http://alandalusunasolaumma.blogspot.com/2013/10/tafsir-del-versiculo-de-la-luz-ayat-n.html

Ese conocimiento no se puede extraer de las propias conclusiones y/o consideraciones, sino que acceder a él nos exige una serie de requisitos, para algunos imposible de cumplir, para otros muy difícil el aunarlos en su persona. Y es dicha exigencia la que provoca que como dice el Libro de Allâh "muy pocos recapacitan".

Precisamente, porque cuando alguien intenta comprender por sí mismo lo hace a través de su propia nafs, donde habitan sin duda las sugerencias del Chaytan.
El primer requisito es el Taqwa (temor de Allâh) y el Sidq (Sinceridad), pero el asunto no se queda aquí, esto es solo el principio. Sí podemos decir, no obstante, que sin Taqwa ni Sidq no se puede avanzar ni obtener conocimiento. El como la propia nafs interpreta a su manera lo demuestran las palabras que Allâh pone en labios de todo un Profeta (sayyidina Yussuf-'alayhi-s-salam):

"Y yo no digo que mi alma sea inocente pues es cierto que el alma ordena insistentemente el mal, excepto cuando mi Señor tiene misericordia. Es verdad que mi Señor es Perdonador y Misericordioso" (Coran 12-53)

Luego, si el alma tiende al mal y nuestra capacidad de deducción no sabe distinguir entre la percepción pura, la que nos viene mezclada y la que viene de nuestro ego, cualquier aventura para interpretar el Libro de Allâh con nuestro propio pensamiento no representa otra cosa que el Yo (Ego) intentando comprender lo Universal, lo Trascendente. Es por ello que el Libro de Allâh dice que perseguir la interpretación de las ayats equívocas es fuente de ignominia y extravío.

¿Qué significa esto? ¿qué no podremos comprender en circunstancia alguna el Libro de Allâh? En absoluto hemos querido decir esto.

Hemos dicho que el Libro de Allâh no puede ser "interpretado" pero si "comprendido". Interpretar es sinónimo de "elucubrar" y conocer es sinónimo de "ver" de "saber".

Para llegar a este estadio de conocimiento, el cual no puede ser emprendido por nuestro ego, es necesaria la purificación. Con respecto a esto dice el Libro de Allâh:

...que es una recitación noble en un Libro oculto que no tocan sino los purificados" (56; 80-81-82)

Aquí el Libro oculto ocupa la misma función que las ayats equívocas. En cuanto a la purificación mencionada en estas ayats, es evidente que no se trata de la ablución ('wudu), sino del haberse deshecho del ego y el haber muerto antes de la muerte. Luego, solamente los purificados pueden "tocar el Libro oculto".

Entonces ¿cuál es el camino y la metodología para adquirir dicha purificación?

La respuesta es: "La práctica del Ihsan dentro del Islam, también llamada sufismo".

Efectivamente, el sufismo ha sido, desde la época del profeta - 'alayhi-s-salatu wa-s-salam- el solo camino para practicar el Ihsan. Camino este establecido por el propio Profeta, en el cual sus sucesores espirituales educan y enseñan a los aspirantes con el fin de que se liberen de las trabas que nublan el conocimiento mediante la liberación del propio ego al extinguirse en Allâh. No hay otro camino ¿para qué? si con este ya basta, y con creces.

Es debido a este conocimiento oculto en el ser humano que los ángeles se prosternaron ante Adam - 'alayhi-s-salam - y es en virtud de él que Allâh ha establecido a sus julafa' (los salihin - los mutahharun) en la tierra. Pero el Iblis que cada uno lleva dentro de sí no se quiere prosternar, pues se siente mejor que él. Y esta prosternación fue ante y sobretodo dirigida a Muhammad - 'alayhi-s-salatu wa-s-salam - pues es él la profecía misma, la santidad misma, la purificación misma en todo su esplendor, ya que él mismo es la matriz de todo ello.

Es este precisamente el motivo por el cual algunos, pobres diablos, pretenden comprender el Qur'an con su propio ego, porque el ego es Iblis. E Iblis ha jurado hacer todo lo posible para extraviarlos, y a fe que en algunos lo está consiguiendo o lo ha conseguido ya.

Dichos purificados (salihin o mutahharun) son los únicos cualificados para guiar a los aspirantes al conocimiento en el camino de la extinción o muerte del propio ego a través de un método que el mismísimo Profeta estableció y que ha pasado de un eslabón a otro en una cadena ininterrumpida de transmisores. Dicho método, por la experiencia acumulada a través de los siglos y por la propia, podemos decir que es completamente operativo, singular y extraordinario. Pero dejemos eso aparte para quien lo siga o desee seguirlo...

Y para ello hace falta un jalifa, símil de aquel ante quienes los ángeles se prosternaron, es decir, un maestro, un representante legítimo y verdadero de Allâh en la tierra; un purificado que enseña a los otros como purificarse, ya que la Sunna nos muestra, a través del Profeta, como la transmisión del conocimiento se hace de hombre a hombre; sino tal vez Allâh nos hubiera enviado a un ángel como profeta.

Es en razón de esto que Mawlay Ibn Al Arabi A-d-Darqawi - que Allâh esté satisfecho de él - gran 'alim y reputado sufi dijo:

"Quien no tiene maestro, tiene como maestro al Chaytan"

Es decir, quien no tiene un maestro purificado y conociente ('arif) tiene como maestro a su propio Iblis quien refusa prosternarse ante Adam.

Si hay preguntas sobre esto, con mucho gusto me encuentro a vuestra disposición.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Los sabios, como reconocerlos y quienes son

LA MIRADA DEL MU'MIN Y LOS SABIOS

Dijo Rasulu-l-Lâh - 'alayhi-s-salatu wa-s-salam -:

- "Estad alerta ante la mirada del creyente, pues él mira con la luz de Allâh".

(Recopilado por A-t-Tirmidhi)

En este mismo sentido existe un hadiz qudsi que dice:

"Quien causa mal a alguno de Mis aliados (‘awliyya) Yo le declaro la guerra. Por nada mejor me complace Mi servidor, sino por el cumplimiento de aquello lo cual Yo le he ordenado. Mi servidor creyente se acerca a Mi a través de obras superogatorias (nafila) hasta que Yo le amo; y cuando Yo le amo, Me convierto en el oído con el que escucha, el ojo con el que ve, la mano con la que toma y el pie con el que camina. Si Me pide alguna cosa Yo se la concedo y si Me pide protección, se la acuerdo."

Ahora bien, aquí tenemos dos elementos importantísimos con respecto al discernimiento y la sabiduría.

En el primer hadiz se nos demuestra que el mu'min (verdadero creyente) mira con la luz de Allâh. Estamos de acuerdo que mirando con esa luz nadie puede extraviarse ni emitir juicios equivocados.

En el segundo hadiz, Allâh va más lejos y nos dice sencillamente que El se ha apoderado del siervo a quien El ama de manera tal que ese siervo respira y vive las obras de Allâh, siendo él mismo su ejecutor. ¿No nos dice el Qur'an que Allâh ha establecido al ser humano como jalifa en la tierra?. Pues bien: nos encontramos en este hadiz con la descripción concreta del ser humano el cual es el verdadero jalifa de Allâh, cumpliendo exactamente con los designios de su Señor.

Puesto que el verdadero creyente mira con la luz de Allâh, él sabe distinguir entre lo verdadero y lo falso; es más sabe catalogar a los seres humanos y conoce claramente cual es la circunstancia y el estado de cada uno. Sabrá pues, en toda evidencia, distinguir entre el sabio y el ignorante, pues su mirada es una luz de sabiduría penetrante.

No creais pues los delirios de aquellos quienes dicen que no se pueden conocer a los sabios, pues os mienten, os mienten con un descaro descomunal; ya que tanto el Qur'an como la Sunna rezuman de mandatos divinos en los cuales se obliga al musulmán a seguir a aquel quien detenta sabiduría, la cual sin duda deberá ser buscada de esta manera.


Dice el Qur'anu-l-Karîm:

"Vosotros que creéis! Obedeced a Allâh, obedeced al Mensajero y a aquellos de vosotros que detentan autoridad" (Corán 4-58)

En el ámbito de la sabiduría la autoridad es el sabio, salih o wali (como le queramos llamar). Es esta autoridad la que mira con la luz de Allâh y quien toma con la Mano de Allâh, quien camina con Su pie, etc, como dicen los hadices citados

Las tradiciones proféticas con respecto a la obligación de seguir a los sabios y aprender de ellos, abundan; he aquí algunas:

Dijo Rasulu-l-Lâh - 'alayhi-s-salatu wa-s-salam -:

- Se un sabio, un estudiante, un auditor o un buen amigo de la ciencia religiosa y no formes nunca parte de la quinta categoría de gentes (un ignorante) que te llevará a la ruina.
(Recopilado por Al Bayhaqi)

Y dijo:

Allâh no retirará la ciencia arrancándola de las gentes, pero El la hará desparecer tomando el alma de los sabios hasta que no quede ninguno de ellos. Entonces, las gentes tomarán por jefes a los ignorantes, y cuando se les pregunte a estos a propósito de ciertas cuestiones, se darán el aire de saber sin basarse en ciencia alguna. Ellos se extraviarán y extraviarán a los otros.

(De Ibn Umar, recopilado por Al Bujari y Muslim).

Y dijo:

Participad en las asambleas de los superiores, pedid consejo a los eruditos y frecuentad a los sabios.

(Recopilado por A-t-Tabarani)

Y dijo:

La élite de mi comunidad son sus sabios, y los mejores de los sabios los buenos y compasivos. Ciertamente, Allâh perdona al sabio cuarenta de sus pecados antes de perdonar uno al ignorante. El buen sabio compasivo vendrá al día de la Resurrección de tal manera que su luz alumbrará la distancia que separa el oriente del occidente, tal como una estrella brillante.

(De Ibn Umar, recopilado por Al-Kuday)

Y dijo:

Es posible que un sabio cuya ciencia aproveche a las gentes, valga mas que mil ascetas.

(De Ali, recopilado por A-d-Daylami)

Y dijo:

El sabio y quien busca aprender están ambos asociados en el bien, mientras que el resto no tienen bien alguno.

(De Abu Darda, recopilado por A-t-Tabarani)

Y dijo:

La superioridad de un sabio con respecto a un devoto es como mi superioridad con respecto al menor de entre vosotros. Allâh – exaltado – así como sus ángeles, los habitantes de los cielos y de la tierra, incluso la hormiga en su agujero y la ballena en el mar, piden para que las bendiciones sean derramadas sobre aquellos quienes enseñan bien a los demás.

(Recopilado por A-t-Tirmidi)

Y dijo:

- La superioridad del sabio respecto al devoto, es como la superioridad de la luna llena sobre los demás astros.

(De Ma’az, recopilado por Abu Na’im)

Y dijo:

Las gentes no forman sino es dos categorías; un sabio y uno que aprende y una tercera clase está desprovista de todo bien.

(Recopilado por A-t-Tabarani)

Y dijo:

En el día de la Resurrección los Profetas serán los primeros intercesores, después vendrán los sabios e inmediatamente los mártires.

(Recopilado por Ibn Maŷah)

Como vemos la obligación de obedecer a los sabios ha sido puesta de relieve por el Libro de Allâh y la Sunna del Enviado, la cual es indudablemente la palabra de Allâh.

¿Podría Allâh - ta'ala - ordenarnos algo que no podemos cumplir?

La respuesta nos la da el Libro de Allâh:

“Allah no exige a nadie por encima de sus posibilidades” (Corán 65-7)

Y puesto que Allâh mismo nos ha exigido reconocer y seguir a los sabios, concluimos de manera clara diciendo que los sabios deben ser reconocidos y seguidos y que ello es una obligación

¿Cómo reconocer a un sabio sino tenemos la basira?

En ese caso Allâh - ta'ala - nos ha puesto un mecanismo a disposición de cualquier musulmán quien con sinceridad desee conocerlo. Esto es la Istijara, ya que Rasulu-l-Lâh mismo nos aseguró que quien consulta a Allâh a través de la Istijara y sigue su respuesta, nunca se arrepiente. Y estas palabras son de una garantía total.

¿Puede Allâh extraviar a quien busca la guía con sinceridad? Imposible!!! pues:

"No desespera del Favor de Allâh sino el pueblo incrédulo" (Coran 12-87)

Al hilo de lo que estamos exponiendo debemos concluir que aquel quien dice o sugiere que los sabios no pueden ser conocidos es un ignorante o un hipócrita.
Ignorante sino conoce el Libro de Allâh ni la Sunna y se ocupa de hablar al respecto sin tasa ni medida.

Hipócrita es aquel quien conociendo los textos dice o sugiere que un sabio no puede ser conocido para así poderse librar de su influencia, cambiarla por la suya y destruir cuanto pueda de la religión y extraviar a los ignorantes.

martes, 26 de agosto de 2014

El chayj dominguero

No es igual el que vive en el campo, en la sierra o en el mar, que los domingueros que van allí a pasar unas horas con la tortilla y el bocadillo.

Lo mismo pasa con esto del Islam y especialmente con el sufismo: hay shayj auténtico y chayj dominguero. 
No vamos a ocuparnos hoy del chayj auténtico porque sería muy largo, sino del dominguero, o aspirante al chayjato y a la celebridad que conlleva tan ungido título.

El chayj dominguero lleva una barba cuidada al milímetro y un turbante con tantas vueltas que lo tiene que sujetar con bolas de plomo para que no se le caiga. Digamos literalmente que se contonea para lucir su turbante.

El chayj dominguero dominará el colorido de su vestimenta y la conjunción de colores para deslumbrar con su presencia.

Cuando le preguntes algo, se tomará la barba con una mano y con la otra dará golpes en el suelo con su bastoncito, bosquejando un "hum hum" antes de contestar.

El chayj dominguero tendrá en la mano algunas estampitas con sus fotos para repartir al dócil murid. En esas fotos posará, sea con el sello de su categoría, sea con un tasbih enorme enrollado al cuello o en la mano, signos estos de gran categoría espiritual dominguera.

Se dejará besar la mano; y que menos que le den algún que otro gorrazo para demostrar caché y categorie parisienne; no desdeñará que alguno se le prosterne delante llegado a un trance delante suya.

Cada vez que habra su boquita, el vulgo a callar y diga lo que diga, aunque sea mentira, los dóciles discípulos dirán:

Maaaa sha'a Allâh.

Pero el chayj dominguero destiñe y cuando vayais a preguntarle algo complicado y le demostrais que no sois sumisos a él, huirá como un cervatillo delante del cazador, dando la excusa de que tiene grandes ocupaciones.

El chayj dominguero, con sus pimientos fritos, su tortilla española y su botella de gaseosa, solo engaña a los lechuguinos de ciudad, pero a lo pueblerinos no nos las da.

Calculando su mirada, sus gestos, el tono de sus palabras, hablará al vulgo, consciente ya de su éxito. Nada de aceptar a gentes con personalidad en sus filas; son peligrosos; y si alguno de sus acólitos abre los ojos y saca los pies del tiesto, entonces, con un saco o dos de monedas se soluciona el "contratiempo".

viernes, 22 de agosto de 2014

Sobre la autoridad en Islam y el Coran

« !Creyentes ! Obedeced a Allâh, obedesed al Mensajero y a aquellos de vosotros quienes detenten autoridad.Y si disputais sobre algo remitidlo a Allâh y al Mensajero, si creéis en Allâh y en el Ultimo Día. Esto es preferible y tiene mejor resultado ». (4-58)

EXPLICACION

Primeramente debemos remarcar que en este ayat Allâh no hace referencia a los musulmanes sino a los creyentes. Efectivamente, existe una diferencia entre los musulmanes que han llegado a ser llamados « creyentes » y aquellos quienes solamente son llamados musulmanes, como demuestra este ayat que sigue a continuación.

« Los beduinos dicen: "¡Creemos!" Di: "¡No creéis! Decid, más bien: ¡'Hemos abrazado el Islam'! La fe no ha entrado aún en vuestros corazones. Pero, si obedecéis a Allâh y a Su Enviado, no menoscabará nada vuestras obras. Allâh es indulgente, misericordioso" (Corán 49:14)

Ahora que se ha demostrado que ser llamado mu’min es un grado dentro del Islam, superior a aquel quien ha aceptado el Islam y sus preceptos sin más, pasemos a analizar los otros elementos que conforman el ayat :

Obedeced a Allâh :

La obediencia a Allâh debe ser una disposición que se encuentra en el interior del ser humano ; éste, por dicha disposición mantiene su corazón abierto a aceptar de buen grado la Voluntad de Allâh. Es cierto que dicha Voluntad se explica fundamentalmente en el Qur’an, como también es cierto que solamente muy pocos entre los musulmanes son capaces de comprender el Libro debidamente a fin de poderlo realizar en su interior.
Para el mu’min, quien tiene siempre en el corazón una luz la cual le ayuda a comprender la Voluntad divina en cada uno de sus actos, el Qur’an es la Palabra divina ; sin embargo, dicha palabra sale literalmente del Qur’an libro para formar parte de su vida, de sus actos, de su respiración, de los latidos de su corazón. El Mu’min comprende el Qur’an de la vida de tal manera que en cada uno de sus actos o los acontecimiento que ocurren en su existencia, encuentra el ayat del Qur’an que lo fecunda.

Obedeced al Enviado :

Para obedecer al Enviado – ‘alayhi-s-salatu wa-s-salam – es necesario conocer su vida, sus actos, sus deseos y su pensamiento. No obstante,como todos ellos se encuentran regidos por la Voluntad divina, sin pena alguna, resulta simple comprender que dicho conjunto ha quedado conveniente y suficientemente reflejado en las fuentes escritas como para que cada musulmán tenga la oportunidad de obedecedle. Promeramente porque en la Sunna del profeta se encuentra el complemento y la explicación del Qur’an ; de tal manera que podemos decir lo siguiente :

« La Sunna del Profeta –‘alayhi-s-salatu wa-s-salam – es, no solamente el mejor tafsir del Qur’an, sino el tafsir del Qur’an por excelencia »

No vamos a aportar más prueba a esta afirmación que las palabras de nuestra madre A’isha – que Allâh esté satisfecho de ella – según las cuales : El profeta era el Qur’an andante.

Y a aquellos quienes de entre vosotros detentan autoridad :

Dicha autoridad puede ser de tres clases :

a/ De orden mundanal y entonces estaremos hablando de la obediencia al Jalifa, a los ministros, a los responsables en el trabajo, etc.

b /De orden religioso : En este caso estamos hablando de la obediencia a aquellos quienes detentan un conocimiento teórico de la religión, siempre que ellos mismos cumplan con las recomendaciones que emiten y dedican a los musulmanes. Los principales exponentes de este orden son : Los muhaddices que recopilaron los hadices para el conocimiento de todos los musulmanes, sobre los cuales nuestro Profeta pidió las bendiciones de Allâh.

“Dijo Rasulu-l-Lâh – ‘alayhi-s-salatu wa-s-salam -: ¡Oh Señor! Ten misericordia por las personas que vendrán después de mí, aquellos quienes relatarán mis Hadices y mi Sunna y les enseñarán a las gentes.”

(De Ali, recopilado por Tabarani)

Asimismo detentan una autoridad religiosa los cuatro imames quienes establecieron las cuatro escuelas, y aquellos quienes adaptaron los principios religiosos de Chari’a y Aquida a las circunstancias de los tiempos.

C / De orden espiritual:

Las recomendaciones de aquellos quienes detentan una autoridad proveniente de Allâh en el mundo espiritual no competen a toda la Umma sino a aquellos quienes, sin estar obligados a ello, han decidido tomar la Vía que llega al conocimiento de Allâh a través de la extinción del Ego y de la voluntad propia en la Voluntad de Allâh. Este grupo tiene asimismo su élite, la cual da indicaciones a los aspirantes para facilitarles el recorres un camino el cual ellos mismo recorrieron en su tiempo.

Resumiendo: el Qur’an nos ordena que las relaciones entre los hombres, entre los musulmanes concretamente y entre los mu’minin especialmente, se basen en el principio de autoridad. Dicho principio de autoridad debe estar basado en el principio de enseñanza y transmisión y no en el principio de dominación de un ego sobre otro.

Pero esta autoridad no se basa en doblar la rodilla ni agachar la cabeza frente a aquellos quienes la detentan, sino en escucharles y obedecedles, teniendo conciencia que dicha obediencia tiene a Allâh como destinatario y no constituye un fin en ella misma la cual deba plasmarse en una sumisión personal; si la persona quien detiene la autoridad abusa de ella y sale de los límites prescritos por Allâh, se habrá convertido en un déspota, y si alguien se somete a otra persona por él mismo y no por aquello lo cual representa se habrá convertido en un mezquino

viernes, 8 de agosto de 2014

La Voluntad y el Permiso divinos

EL PERMISO DE ALLAH

A-s-salamu 'alaykum:

Hablar de las realidades que se viven en el camino del Tassawuf (sufismo) cuando se sigue una verdadera tariqa y se tiene un chayj verdadero, es verdaderamente difícil y delicado.

Primeramente, porque se experimentan cosas que no pueden ser explicadas verbalmente, y luego porque muchas de esas cosas son secretos que no pueden ser revelados por aquí y por allí.

Sayyidina Ali - qarrama-l-Lâhu wayhu - y Abu Hurayra - radiya-l-Lâhu 'anhu - dijeron casi con exactitud lo que sigue:

"He oido cosas de Rasulu-l-Lâh - 'alayhi-s-alatu wa-s-salam - que si os las dijera separaríais esto de esto (señalando la cabeza y los hombros)"

Salman al Farisi - radiya-l-Lâhu 'anhu - dijo:

"He oído cosas de Rasulu-l-Lâh que si os las contara diriais: "Que Allâh bendiga al asesino de Salman".

Uno de estos secretos son los canales por los cuales sobreviene la decisión divina sobre los asuntos. Pero como yo no voy a hacer, ni lo prentendo, aquello que sayyidina Ali, Abu Hurayra y Salman al Farisi no hicieron, me voy a limitar a dar algunas pistas de por donde el sufi; ya sea chayj o murid, recibe noticias de la Voluntad divina sobre tal o cual asunto.

He de decir primeramente que cuando Allâh ha escogido a un servidor para marchar hacia Su conocimiento (el de Allâh), le aprisiona en la "cárcel" de Su Voluntad. Esa persona, hombre o mujer, pierden totalmente su libertad; no porque el maestro (chayj) u otra persona le priven de ella, sino porque Allâh se ha hecho cargo directamente de su educación.

La educación de Allâh, aparte de los límites del Halal y el Haram, que nadie puede trasgredir, no son una serie de normas X o Y a seguir, en absoluto. Se trata de una educación personalizada la cual se encuentra únicamente dirigida a esa persona y no a ninguna otra.

Esa Voluntad divina, esa Presencia ineludible hará que cuando el siervo cometa una inconveniencia o una falta lo pague en el acto, ya sea mediante una enfermedad o un "castigo" de cualquier otra índole. La finalidad de esto no es otra que la corrección directa de Allâh para encauzar a Su siervo en los límites de Su elección y a la vez para mostrarle, Quien y porque es el Señor y quien el servidor o adorador.

Ahora bien ¿cuál es el mecanismo por el cual el siervo de Allâh recibe las noticias de la Voluntad divina al respecto de sus acciones?

Ahora si que debo generalizar para no entrar en detalles sobre los canales por los cuales se vehicula dicha Voluntad soberana.

A veces el siervo recibirá una orden de su maestro; pero esto solamente ocurre en la minoría de las ocasiones, pues la educación requiere y va dirigida a que el servidor se familiarice con la señales divinas.

A veces recibirá la visita del profeta - 'alayhi-s-salatu wa-s-salam - en el sueño.

A veces, simplemente, no podrá hacer lo que se haya propuesto, pues una fuerza poderosa se lo impedirá. A veces, al contrario, estará obligado a hacer tal o cual cosa sin antes haberlo planificado.

A veces sufrirá pérdidas materiales importantes y cuando haya perdido toda esperanza será salvado por una mano invisible.


Otras veces dicha Voluntad soberana le dará Sus consignas directamente mediante una certeza que se instala en el corazón. La intensidad de dicha certeza es bastante más grande que la de las percepciones sensoriales, a veces tanto, que el Abd (siervo) vive en ella continuamente.

Existen muchos etcéteras más, pero no vamos a seguir más adelante, pues creo que cuanto tratamos de explicar ha sido dicho.

En resumen: quería haceros saber que hay siervos de Allâh a los que él ha escogido únicamente para Su adoración, y que estos siervos viven una vida que ellos no planificaron, llena de sobresaltos, de miedos, esperanzas y temores, hasya que aprenden a nadar en el mar insondable del Destino. Aunque se debe de decir que antes de comenzar el camino del Tassawuf dieron sus voluntades a Allâh , si bien en ese momento no supieran los detalles de su andadura.

miércoles, 6 de agosto de 2014

Metodología sionista de corrupción del Islam

Bismi-l-Lâhi-r-Rahmâni-r-Rahîm

Wa-s-salatu wa-s-salamu ‘âlâ sayyidinâ Muhammad, al Imamu-r-mursalin, wa ‘alâ 'alihi wa sahabihi wa sallimu taslima

Aprovecho este tiempo, salpicado por el genocidio sionista sobre los habitantes de la Franja de Gaza en Palestina, si es que « aprovechar » es la palabra adecuada, para demostrar que el sello sionista no se limita únicamente a imponer al control económico sobre el Orbe, y por consequencia sobre las economías de los países islámicos. Antes bien, el sionismo lleva decenas de años, incluso más de una centena, intentando corromper la doctrina islámica desde dentro, comprando voluntades y recompensando los servicios prestados, a aquellos, quienes actuando cual agentes desde dentro del Islam, han apostado por corromper sus bases y sus gentes.

Este sistema de corrupción ha sido ejecutado desde la masonería, la cual sin duda, no es otra que la religión de Daŷŷal : una mezcla esperpéntica de religiones con la doctrina satánica proveniente de aquello que enseñaron Harut y Marut, no sin avisar de antemano : « No nos sigas pues nosotros somos destrucción »

No vamos a hablar de la historia de la masonería, y de como se introdujo en la doctrina islámica como consecuencia directa de la invasión colonial de los países europeos en el Norte de Africa, Oriente Medio y Centro Asia ; este análisis lo realizó a la perfección Yasin Trigo en su artículo titulado : « La masonería y los modernismos islámicos ». Vamos a centrarnos en exclusiva en tratar del método utilizado por los masones para intentar desvirtuar y destruir todo cuanto se pueda del Islam.

EL QUR’AN

El primer escollo que encontraron los sionistas para introducir la escuadra y el compás masónicos en la doctrina islámica fue el Libro de Allâh, es decir : « El Qur’an ». Ahora bien, el Qur’an no es un libro que sea posible adulterar habida cuenta de que ha sido memorizado desde su revelación por miles de personas y escrito en millones de ejemplares, entre los cuales no existe ni una sola letra de diferencia.
Quedaba pues solamente la salida de una interpretación viciada. Aún así, esa salida se invalidaba a ella misma habida cuenta del extraordinario grafismo y claridad del Libro de Allâh cuando habla de legislación y lo enigmático e inalcanzable de sus sentencias en otras ocasiones cuando se trata de fe y espiritualidad.

LA SUNNA

Una vez desechado el plan de atacar al Qur’an la siguiente opción es atacar a la Sunna, la cual recoge los hechos y dichos del Profeta – sobre él la plegaria y la paz – y ha sido transmitida a través de los tiempos gracias a un procedimiento validado un siglo tras otro después de su puesta en marcha. Parece pues a simple vista difícil el atacarse a la transmisión de los hadices ; sin embargo, al no existir otra opción, los planes sionistas escogieron el « trabajar » tratando de violar la Sunna, cambiarla y adulterarla. Y la única opción posible para ello pasaba por atacar a los recopiladores de los hadices, quienes, muertos ya hace algunos siglos, no podrían nunca desdecir los propósitos malévolos de los diablos sionistas.

Pero esta labor no podía ser llevada a cabo por judíos, debido al desconocimiento innato de éstos del sistema de reflexión del pensamiento islámico, ya que cualquier musulmán con un mínimo de formación podría desbaratar el plan al darse plena cuenta de las intenciones que subsistían detrás de este modus operandi.

Habría pues que comprar voluntades, y dar a estas un poder de decisión y de palabra, del cual no habían gozado nunca antes.

No les fue difícil, a través de la masonería sionista inglesa, el comprar a Muhammad Ibn Abdul Wahhab y a la familia Saud. Aprovechando la enorme oportunidad que proporcionaba la riqueza escondida en el subsuelo desértico de la Península Arábiga, el sionismo invirtió en la región, ayudado por los ingleses quienes invadieron casi todo el Oriente Medio con la intención de destruir el imperio Otomano y acabar de esta manera con la unidad de los musulmanes. Con ello ganaban el control del petróleo y se aseguraban su presencia de manera sempiterna en la zona, así como una sumisión, ten servil como grotesca y vergonzosa.
Muhammad Ibn Abdul Wahhab presentó a sangre y espada un Islam sionizado, es decir : un tratado esperpéntico de Islam de corte sionista reducido a una ley de bolsillo manejable y aferrada al poder material. Precisamente la labor de este corrupto pasó por presentar la doctrina islámica como si de un tratado básico de contabilidad se tratara. Los tratados de Ibn Abdul Wahhab se asemejan más a una novela de terror, digna de Edgar Alan Poe, pues rezuman obscuridad, sangre y terror, que a un tratado religioso el cual debe estar engalanado de misericordia y compasión, y sobre todo de luz.

Inventó una doctrina que él llamó Tawhid, la cual era exactamente lo contrario de lo que que ese término significa en realidad. Ibn Abdul Wahhab, mediante el terror que proporcionaban a sus enemigos los rifles ingleses y las cimitarras beduinas inventó la adoración de un nuevo ídolo hasta entonces inédito en Arabia, a saber : La adoración del dios Razón, el mismo dios adorado por los sionistas, divinidad quien junto al dios « Dinero » se iban a convertir en los mentores « espirituales» de la deforme doctrina wahhabita.

Una vez establecida la herejía en Arabia Saudita, conquistada Turquía, habiendo comprando al traidor Ataturk, introdujeron en Siria a otro individuo nefasto : una mezcla de europeo y árabe, un engendro de la naturaleza, torpe en su discurso y a la vez violento; un rabioso difamador de la Sunna del profeta y uno de sus más fervientes enemigos del Islam a través de los tiempos, a saber : « El herético Nasiruddin Albani ».

Un auto proclamando « muhaddiz » (experto del hadiz) que no sabía el Qur’an y que ni siquiera tuvo maestro de quien aprender. Albani fue, para regocijo de los sionistas el diablo del siglo XX al igual que Muhammad Ibn Abdul Wahhab lo fue del siglo XVIII y XIX.

Leer a Albani es como ver conducirse un elefante en una cacharrería. Fue un esperpento de la naturaleza, el padre y mentor del salafismo. El difamador de los musulmanes de bien y un enemigo rabioso de la Sunna del Profeta.

Ibn Abdul Wahhab y Albani intentaron poner en tela de juicio, indiscriminadamente, y uno tras otro, todos los dichos del Profeta – sobre él la plegaria y la paz – que hablaban de espiritualidad, respetando, y remarcando machaconamente, todos aquellos que trataban sobre ley y comportamiento externo. Trataron de convertir la Sunna en un gigante de cartón sin corazón, utilizando de manera pueril el siguiente argumento : « Tal hadiz es débil y no hay que seguirlo ». Sin embargo, esos hadices que ellos llamaban débiles, sin duda por conveniencia, habían sido dutante uno y otro siglo de lo más, por no decir lo más, substancial e importante del Mensaje profético.

Para ello inventaron la metodología sionista de reclasificación del hadiz.

Siguiendo esta misma metodología pueril, y a la sombra de este torpe, innoble y macabro proceder, nacieron grupos como los « Ahmadiyya » o « coranistas », quienes decían basarse únicamente en el Qur’an ; el Tabligh, quienes ponían como excusa para su mafiosa labor la laxitud de las costumbres islámicas.

Sin embargo, todos estos grupos solamente abarcaban punto por punto uno de los aspectos del Islam, es decir, la Chari’a, la Ley Revelada. ¿Qué mensaje dar a aquellos espíritus volcados en la filosofía y la espiritualidad ? ¿Cómo poder sensibilizar a estas gentes y crearlas una nueva doctrina que diera una respuesta, aunque fuere pueril, a las inquietudes intelectuales de los espíritus inquietos ?

Hasta ahora la búsqueda intelectual en el Islam se había desarrollado en el ámbito del sufismo. Pero dicho sufismo era peligroso para los ideales masónicos sionistas, ya que, al contrario de lo que se podía créer de una ciencia intelectual al uso, en él se abarcaban todos los ámbitos del Islam : desde la Chari’a o Ley Revelada, pasando por la Aquida y por la ciencia del Interior o Ilmu-l-Batin, la cual caracterizaba el sufismo y era propia solo y únicamente de él.

Es ahí donde entraron el liza teorías seudo-espirituales como es el « Perennialismo ». Dicha doctrina pregonaba, contrariamente a las enseñanzas del Qur’an y de la Sunna del profeta, una unidad « interior » de todas las religiones, las cuales nacían y dependían de una Tradición Primordial, la cual no representa otra cosa que el satanismo en toda la amplitud de su sentido, es decir : La religión del Daŷŷal.

Habiendo sido enviado el Profeta Muhammad – sobre él la plegaria y la paz – para toda la humanidad sin excepción, trayendo el Islam para sustituir y abrogar el resto de las religiones, los perennialistas niegan la condición universal de Muhammad como Profeta para proponer una espiritualidad de mercado, cambiando su Sunna y su Mensaje por una doctrina inventada la cual los únicos frutos que ha dado es el hacer apostatar del Islam, el cual es considerado para esa doctrina, como una religión de tantas, por no decir « del montón ».

El insulto hacia el Profeta por parte de los perennialistas : Guénon, Schwon, Lings, Evola, Madame de Miterovich y otros célebres mercenarios de la masonería sionista, es enorme. No sustrayéndole su condición de Profeta, sí le sustraen sin embargo, su condición de universalidad para introducirle en su doctrina e utilizarle para sus fines. No en vano el mismo Profeta dijo que sin duda lo que más amaba el chaytan era el mezclar la mentira con la verdad, y a fe que esta es la quintaesencia del Perennialismo, es decir : « El satanismo ».

Un ejemplo de este amaño seudo-espiritual es la extensión del seudo sufismo en Egipto y en Turquía. En Egipto por parte de la masonería « sufi » o « sufismo masónico » y en Turquía de la mano de Sa’id Nursi y su Risalat an Nur.

Como consecuencia de esto, del materialismo de hecho, introducido cada vez más en el corazón de los hombres, así como el olvido de todo aquello lo cual representa, o podría recordar, el cumplimiento de la Voluntad divina en todos los órdenes de la vida, las tariqats sufis se han visto invadidas por olas de seudo sufismo y muchas han acabado sucumbiendo a este cáncer el cual se ha extendido para goce y regocijo del enemigo sionista común. Incluso en muchas antiguas tariqats el cáncer ha llegado hasta el corazón, hasta estrangularlas y hacerlas rendir el alma. Un ejemplo gráfico de esto es la Naqsbandi Haqqani de Nazim al Kuprusi y la Naqsbandi de Idriesh Sha y Umar Ali Sha.

Así pues, resumiendo :

La caida del califato otomano, no solo fue el principio del desmembramiento político de los países con mayoría musulmana, sino que significó el detonante de la adulteración de la doctrina islámica. La unidad de los Ulama se vio sustituida por la ambición de seudo sabios quienes servían y sirven al poder de turno, el cual como todos sabemos en la gran mayoría de los países árabes, no es otro que el sionismo de la mano de sus mentores anglosajones y norteamericanos. Lo mismo ha ocurrido con las tariqats sufis, la mayoría de las cuales se han convertido en escaparates exóticos y en holdings de gran poder económico.
Otra ola modernista autodenominada islámica, más descarada, torpe y burda que las anteriores, no es otra que aquello lo cual se ha dado en llamar el « progresismo islámico ». Se trata de introducir en el Islam toda la retaíla mediocre de la llamada « cultura » occidental y democrática. Un engendro, sin duda, inventado para seducir a gentes de una inteligencia tan primitiva como arcaica. Pero ello no merece más consideración, pues hablar del mundo de los niños, es hablar de lo que hoy en A, mañana Z y pasado mañana C. Eso sí, una doctrina, aunque chavacana y de baja estopa intelectual, también procedente del sionismo vía masonería.

Queda pues incólume la verdadera Aquida del Islam y el verdadero sufismo sin contaminar ; ciertamente nunca se podrá acabar con ellos pues representan la Verdad en toda la amplitud de este término. Ahora bien, es cierto, que cada vez más, el musulmán medio se inclina hacia la « facilidad » del materialismo, el egoismo, la ambición, el egolatrismo y el olvido de Allâh ; y ello es una condición « sinequanon » de estos tiempos de oscuridad. Por ello, aquel que resiste, no deja de ser un héroe en la acepción más extensa del término, un ejemplo para la comunidad, un germen para el futuro y un oasis en el desierto de la Dunya.

A simple vista, y después de haber leido este corto y somero análisis, podría parecer que el sionismo ha fagocitado al Islam. Sin embargo, esto no es sino una ilusión. Lo que ha hecho el sionismo es « anestesiar » a los musulmanes. El Islam es y será la gran Verdad del universo, la cual brillará por derecho propio desde lo más alto de los siete cielos. Nadie podrá evitarlo, y aunque la mayoría de los espíritus se encuentren ciegos o dormidos, su luz se extenderá por todos los horizontes y abarcará los confines de la creación.

Si quieres hacer boycot al sionismo, seguir la verdadera Aquida y la verdadera espiritualidad del Islam es la solución. Y ello pasa, de manera obligada, por aceptar, no solamente el mensaje del Qur’an, sino la Sunna del profeta en el estado en el cual se encontraba transmitida antes de la aparición del Wahhabismo.



            

jueves, 31 de julio de 2014

Doctrina del Chayj al Alawi sobre el salat y el significado de la plegaria funeraria

A-s-salamu 'alaykum:

He aquí la doctrina del Chayj al Alawi sobre el significado interior del salat, así como sobre la plegaria funeraria. No creo que necesite más explicaciones de nuestra parte. El texto es bastante explícito, y aunque condensado y difícil de comprender para algunos, no por ello hay que reconocer que se encuentra provisto de todas las explicaciones necesarias

Con respecto a la fórmula de entrada en el salat (Allâhu Akbar) dice el chayj: 
« El propósito de esta repetición por parte del adorador es que «todos sus instantes estén saturados de la consciencia de la Grandeza Absoluta de Dios».

Sobre la Fatîha dice: «Éste es el íntimo discurso que se requiere específicamente del
adorador en la Presencia Divina, cuando se halla ante su Señor y cuando los Secretos de
la Divinidad fluyen abundantemente sobre él. Las Luces de la Santa Presencia resplandecen
sobre el que alcanza esta Manifestación Divina, y el que La alcanza ha llegado a
un estado de proximidad más allá del cual no se puede ir. Después de esto no queda
más que el intercambio de confidencias. El Pueblo lo llama la Estación del Discurso
Intimo, y en ella los oídos de los Gnósticos se deleitan con lo que les dice el Señor de
los Mundos».

 «Lo mejor que oyen de su Protector Divino es: “¿Deja esta proximidad algo que desear?”,
a lo cual el que está inmerso en las Luces de la contemplación responde: “No, en
verdad, y por ello Alabado sea Allâh, el Señor de los Mundos”, pues ha sido favorecido
más que los demás y ha obtenido lo que su imaginación había sido impotente para concebir.

Al considerar la oración en conjunto, da de ella el resumen siguiente:.

»Cuando ha hecho válida su entrada en el rito de la oración (levantando sus manos y
diciendo Allâhu Akbar) y cuando las Luces de la Manifestación Divina han brillado visiblemente sobre él, comienza a retirarse dentro de sí poco a poco, y su primer gesto de
recogimiento es el de dejar caer sus manos a los lados o de ponerlas sobre su pecho después
de haberlas levantado a la altura de la cabeza. Hace todo esto en razón de su aproximación
a la Verdad, y cuanto más se acerca, más se retira en sí mismo. Primero se pide al adorador que se levante en toda su estatura y que eleve las manos ante la Manifestación de la Verdad que está ante él. Pero, cuando se ha alcanzado un cierto grado de unión y el adorador ha empezado a acercarse progresivamente a la Verdad, su estatura se modifica y su existencia es rebajada y comienza a replegarse como se pliega un pergamino de escritos, a causa de su proximidad a la Verdad, hasta que llega a la extrema proximidad que es el estado de prosternación. El Profeta ha dicho: “Es en la prosternación cuando el siervo está más cerca de su Señor.” En la prosternación desciende desde la estatura de la existencia al pliegue de la nada, y cuanto más replegado está su cuerpo más replegada está su existencia, como lo ha dicho alguien:

Mi existencia se ha aniquilado en mi visión, y me he separado
Del “yo” de mi visión, borrándolo, y no afirmándolo.

»Antes de su prosternación el Gnóstico tenía la estatura erguida de la existencia, pero
después de su prosternación se ha extinguido, borrado en sí mismo y Eterno en su
Señor».

Entre los movimientos de la oración hay una inclinación seguida de dos prosternaciones. Después de especificar que la inclinación significa «anulación de los actos y también de las cualidades (en las Cualidades y Actos Divinos)», dice sobre la prosternación:
«Cuando el adorador ha llegado al grado de prosternación y se ha extinguido con
respecto a la existencia, se prosterna una segunda vez a fin de extinguirse con respecto a
su extinción. Así, su (segunda) prosternación es idéntica a su erguimiento después de la
(primera) prosternación, erguimiento que significa subsistencia».

Tú no ves quién eres, pues tú eres, pero no «tú»

 «Él está prosternado con respecto a la Verdad, erguido con respecto a la creación,
extinto (como se extingue una Cualidad Divina) en la Unidad Trascendente, subsistente
en la Unidad Inmanente. Y así, la prosternación de los Gnósticos es ininterrumpida
y su unión no conoce separación. La Verdad los ha hecho morir con una muerte que no conoce resurrección. Luego les ha dado la Vida, la Vida Infinita, que no conoce muerte»
.
De esta posición final, el Šayj dice:

«Él debe tomar una posición intermedia cuando retorna a la creación, es decir, debe
estar sentado, lo cual está a medio camino entre la prosternación y la posición derecha, a
fin de hacer válidas sus relaciones con la creación. Pues si volviera a las criaturas en un
estado de extinción y anulación no podría hacerles caso. Y tampoco puede regresar a la
creación derecho, esto es, alejado de la Verdad como lo estaba antes de su extinción,
pues entonces regresaría a la creación como una simple criatura y no habría en él ningún
bien y nadie se beneficiaría con su regreso. Debe tomar, pues, una posición intermedia,
y “el justo medio es lo mejor en todas las cosas”. Se dice: “¡Viva el hombre que conoce
su valor y se coloca por debajo de él!” Ahora bien, un hombre no obtiene el conocimiento
de su valor más que en su anulación. Y así la posición sentada es la que se requiere
de él después de su anulación».

En cuanto a lo que desagrada a Dios durante la oración, Ibn ‘Jayr menciona,
entre otras cosas: «Reflexionar sobre lo que es incompatible con el temor reverencial.»

El Šayj dice:

«Toda reflexión es de hecho incompatible con el temor reverencial, el cual (en su
sentido más pleno) no es sino deslumbramiento y maravilla ante la Esencia de Dios. Se
puede meditar sobre las cosas creadas, pero no sobre la Esencia, tal como dijo el Profeta:
“Meditad sobre todas las cosas, pero no meditéis sobre la Esencia, no fuera que perecierais.”
El pensamiento sólo concierne a lo que es creado, pero cuando el Gnóstico ha llegado hasta el Creador su pensamiento se transforma en maravilla. Así, la maravilla es el fruto del pensamiento, y una vez que se ha producido el Gnóstico no debe apartarse de ella ni cambiarla por lo que es inferior. Nunca puede sentir bastante maravilla ante Allâh y, en verdad, el Profeta decía: “Oh Señor, acrecienta mi maravilla ante Ti.” La meditación se exige del faqîr mientras realiza su viaje. Se medita sobre lo ausente, pero cuando Aquel que se buscaba está Presente en Persona la meditación se torna en maravilla. «Estar distraído» y «apartar la mirada» es también detestable. El Šayj dice:

«Estar distraído, para el Gnóstico, es estar ocupado con lo que no le concierne, después
que ha realizado el grado de la Perfección; y todo lo que no sea estar ocupado con
Allâh es tal frivolidad y distracción que no justifica el volver la cabeza hacia ello ni que
se le dedique un solo instante. Las ocupaciones en cuestión pueden estar permitidas para
la mayoría, pero para el Gnóstico se cuentan como malas. “Las buenas acciones de los
Justos  son las malas acciones de los Allegados”; y si incluso las buenas acciones pueden
ser faltas para ellos, ¿qué decir de los otros actos que alteran directamente su nobleza?
Les está permitido manifestar sus luces de este mundo, pero éstas deben estar fuera
de ellos, y no dentro pues los Gnósticos están interiormente siempre con Allâh, y si su
ser interior se ocupara de otras cosas estarían distraídos en Su Presencia.
»En cuanto al “apartar la mirada”, es como si el Gnóstico, después de realizar la
Unidad de Allâh por medio de la visión directa, se volviese hacia otra estación o buscara
algo más que lo que ya tiene, como si, por ejemplo, se dedicara a realizar prodigios con
el deseo de violar para su provecho las leyes naturales y de tener poder, en concurrencia
con la Verdad, para destruir a aquél cuya destrucción desea y para salvar a aquél
cuya salvación quiere. Si Allâh en Su Amorosa Bondad no va a buscarle y le devuelve a
donde estaba, perecerá con los que perecen, puesto que ha tratado de cambiar lo mejor
por lo peor, lo superior por lo inferior, y no estaba satisfecho con un solo alimento. Es,
pues, de temer que tenga que regresar a Egipto, al Egipto de las almas, puesto que no
estuvo satisfecho con la Presencia del Santísimo».

 «Los actos, las palabras y los estados de los Gnósticos se sitúan entre lo que es obligatorio
y lo que está recomendado, sin sobrepasar este límite. Pero esto lo realizan con
la ayuda de Allâh, de modo que, si alguno de ellos se propusiera apartarse de lo que
complace a Allâh y a Su Apóstol, probablemente no le sería posible; es más, sería incapaz
de ello, y la incapacidad en este sentido es la realización concedida por Allâh. De ahí
que se afirme que la protección (úifz) del Santo es como la infalibilidad (‘i·ma) de los
Profetas».

Pasando luego a los ritos funerarios, dice a propósito del lavado del cadáver:

«Aquél en quien hay un residuo de vida no es lavado. Si se hallara ya en la mesa de
lavado y en uno de sus miembros se percibiera un signo de vida, el lavador lo abandonaría
allí mismo. Del mismo modo, el Šayj no procede a la purificación del discípulo mientras queda en él algún residuo del alma inferior, es decir, a menos que el discípulo
haya realizado su muerte, reduciendo a cenizas el fuego de su naturaleza. Si no, lo dejará
tanto tiempo como haya en él algún deseo de estar vivo. Por ello, al discípulo que aspira a entrar en la Presencia de Dios le exige que haga primero todos los esfuerzos que pueda para reducir su alma a la nada y asestar el golpe mortal a su existencia, a fin de ser pasivo entre las manos del lavador, no fuera que se le abandonase con todas sus impurezas a causa de su naturaleza reacia y obstinada y de su falta de pasividad. Como lo
ha dicho uno de ellos:

Si el Destino es propicio y si la Suerte te conduce
Hasta un verdadero Šayj, un Šayj versado en la Verdad,
Esfuérzate en complacerle, sigue sus deseos,
Y abandona todo lo que querías llevar a cabo.
Sé con él como un cadáver entre las manos del lavador.
A voluntad éste lo gira, mientras él permanece pasivo.

»Así debe ser el discípulo en manos de su Maestro si desea purificarse de todo
cuanto le ha contaminado y si quiere escapar a sus limitaciones naturales. Luego, cuando
su purificación se haya llevado a cabo y él se haya limpiado, de modo que la luz de
su Corazón haya irradiado desde el nicho de su existencia, debe ocultar esta luz, pues
el guardar los secretos es una de las marcas del Gnóstico perfecto, al igual que su divulgación
es una característica del ignorante. Ésta es la significación del sudario: debe ocultar el vaso de la Libertad con el nicho de la servidumbre de modo que nada aparezca de su estado de elegido salvo lo que sea necesario. Cuando la muerte del alma se ha efectuado, cuando ésta ha sido purificada de la visión del ojo de los sentidos y envuelta con una vestidura conveniente, entonces merece ser ocultada de los ojos indiscretos, y esto es lo que significa la sepultura, es decir, ha merecido la sepultura en la tierra de la oscuridad a fin de que su posterior recimiento sea bello y agradable a Allâh, como lo ha dicho el autor de al-Hikam:
“Entierra tu existencia en la tierra de la oscuridad, pues la semilla que no es enterrada no produce en
abundancia.”

»En verdad, no hay nada mejor para el discípulo que la oscuridad después de la realización,
y para él no hay mal mayor que la fama en ese momento, es decir, en el momento
de su llegada a Dios, y no más tarde, pues después de su sepultura en la tierra de
la oscuridad no hay ningún mal en la difusión de su fama puesto que el crecimiento ha
venido una vez que las raíces han sido firmes, y no antes, de forma que no hay duda de
que producirá en abundancia.

»Además, él no ha buscado la manifestación para sí, sino que es Allâh quien lo ha manifestado después de su sepultura. Él lo ha dado muerte. y lo ha enterrado; después, si Él
quiere, lo pondrá en pie; pero si Él no quiere, el Gnóstico no puede hacer crecer su propia
fama según su voluntad, pues en esta estación carece de toda preferencia, no desea ni manifestación ni ocultación, y no es más que un instrumento en manos del Artesano,
como ha dicho uno de ellos:

“Me ves como un instrumento cuyo Motor es Él.
Soy una pluma entre los Dedos del Destino”».

«La muerte corporal no puede tener lugar sin la intervención del Angel de la Muerte,e, igualmente, la muerte espiritual no tiene lugar más que por mediación de un Maestro que sabe cómo asir el espíritu de sus discípulos.
»El que comprende que la muerte espiritual tiene como consecuencia las delicias de la contemplación de la Divinidad, ¿cómo no abandonaría su alma a la destrucción, considerando
como vanidad todo lo que deja detrás de sí?, pues bien vanas, en verdad, son esas cosas a los ojos de aquel que sabe lo que busca. En efecto, aunque el alma es preciosa, más allá reside Lo que es más precioso que ella:

Preciosa es el alma, pero por Ti quiero cambiarla,
Es amargo ser muerto, pero por Tu Voluntad, se vuelve dulce.

»Cuando el discípulo se entrega a un Šayj para que pueda unirle a su Señor, el Šayj
debe conducirle a la Presencia de Dios con un rito cuyas obligaciones son cuatro.
»Entre las obligaciones que rigen la realización de esta muerte y la sepultura de la
existencia del discípulo, se encuentran cuatro afirmaciones de la Grandeza de Allâh. Esto
significa que el maestro debe imponer al oído de su discípulo los cuatro Aspectos del Ser, Primacía y Ultimidad, Manifestación Exterior y Ocultación Interior, todo a la vez, saliendo al paso de todos sus argumentos y cerrando todas las escapatorias. Entonces la verdad de las Palabras de Dios Él es el Primero y el Último, el Exteriormente Manifiesto y el Interiormente Oculto se vuelve tan evidente que, cuando estos Aspectos han cerrado sus filas y, por no haber resquicio alguno entre ellos, el discípulo no encuentra ninguna salida, el Espíritu de éste parte y su cuerpo se aniquila, puesto que las direcciones del espacio ya no existen para él por el hecho de que, hacia cualquier lado que se vuelva, no encuentra, entre estos cuatro Aspectos, ni siquiera el espacio de la punta de un dedo.
Incluso si se vuelve hacia sí descubre que él mismo es uno de estos Aspectos, y así ocurre
adondequiera que se vuelva, de acuerdo con Sus Palabras adondequiera que os volváis,
allá está el Rostro de Allâh. Así, cuando el arrobado vuelve su rostro hacia sí mismo y ve en el espejo de su existencia el Rostro de Allâh, dice, como dijo Al-Halayy: “En mi vestido no hay más que Allâh”; y con ello no sólo entiende el vestido, sino todos los cuerpos, los más elevados y los más humildes, los sensibles y los espirituales.
»Entonces el espíritu del discípulo se desvanece, pues en la Presencia del Ser de la
Verdad no encuentra “dónde” ni “entre” en el cual pueda existir.
»El que reza por el muerto debe saber cómo conducirle a la Presencia de Allâh, puesto que intercede por él. Debe, pues, hacer que Allâh le ame, para que sea bien acogido; y entonces él mismo será uno de los hombres más queridos por Allâh, como lo ha dicho el Profeta hablando con la Lengua de la Verdad (hadiz qudsi): “El hombre que Me es más querido es aquel que Me hace ser querido por los hombres y que Me hace queridos a los hombres.”
»Que sea, pues, tan insistente como pueda en la oración, hasta que la Verdad haga descender Su Beatitud sobre el muerto; y Ella no le recibe más que si su Maestro tiene una intención profundamente resuelta.
»Cuando la entrada del muerto en la Presencia de Dios se ha cumplido, entonces el
Šayj le propone pasar de esta estación a otra que es la síntesis de las estaciones exterior

e interior; y esto es expresado por la palabra Paz».