jueves, 30 de septiembre de 2010

CARTA ABIERTA A AQUEL QUIEN CRITICA EL SUFISMO - 7 - CHAYJ AHMAD IBN MUSTAFA AL-ALAWY

Ignoras que para el Profeta mismo – sobre él la gracia y la paz -, asistir a una reunión de Recuerdo tenía más valor que obtener este bajo mundo y todo lo que él contiene ? Bayhaqi relata de Anas – que Allah esté satisfecho de él – que el Profeta – sobre él la gracia y la paz – ha dicho : « Invocar a Allah – exaltado sea – en compañía de un grupo de gentes, de la plegaria del alba hasta la salida del sol, me es más agradable que todo este bajo mundo y todo lo que él contiene. Invocar a Allah – exaltado sea – en compañía de un grupo de gentes, de la plegaria del ‘Asr hasta la puesta del sol, me es más agradable que todo este bajo mundo y todo lo que él contiene » (Kanz.1799). Igualmente, Abu Dawud relata de Anas – que Allah esté satisfecho de él – que el Profeta – sobre él la gracia y la paz – ha dicho : « Sentarme en compañía de gentes quienes invocan a Allah, después de la plegaria del alba hasta la salida del sol, me es más agradable que liberar a cuatro descendientes de Ismael. Sentarme en compañía de gentes quienes invocan a Allah, después de la plegaria del ‘Asr hasta la puesta del sol, me es más agradable que liberar a cuatro descendientes de Ismael » (Kanz, 1800). El ha igualmente dicho : « Allah tiene ángeles nobles quienes recorren los caminos en busca de las gentes del Recuerdo ; cuando encuentran un grupo de gentes invocando a Allah, se interpelan de la siguiente manera :
- Venid! He aquí lo que buscábais!
Seguidamente los rodean y se colocan los unos encima de los otros, superponiendo sus alas hasta el cielo. Allah – bendito y exaltado sea – les dice entonces :
- Sed testigos de que Yo les he perdonado.
Uno de los ángeles interviene diciendo :
- Oh Señor, hay entre ellos un tal, quien es un pecador ! Ha pasado por allí y se ha sentado con ellos
Pero Allah – bendito y exaltado sea – concluye así :
- Ellos son el Pueblo! Aquél quien se sienta en su compañia no puede ser desdichado”

Mu’awiya – que Allah esté satisfecho de él – ha relatado que el Profeta había encontrado un día un grupo de sus Compañeros quienes estaban reunidos ; les preguntó :
- « Qué haceis así sentados ? »
- Nos hemos reunido para invocar a Allah y alabarle, pues El nos ha conducido al Islam y nos ha gratificado con él, le respondieron.
- Por Allah, es verdaderamente por esto que os habeis reunido ? , exclamó el Profeta.
- Por Allah, esta reunión no tiene otro motivo !
El Profeta se explicó entonces:
- Yo no buscaba ciertamente el poner en duda vuestras palabras : sabed que Gabriel me ha visitado para informarme que Allah muestra a Sus ángeles que está orgulloso de vosotros
.
(Muslim-Kanz 1883)
- El Profeta ha dicho igualmente – sobre él la gracia y la paz - : « He aquí que Allah – exaltado sea – proclama : « El día de la Resurrección, se sabrá distinguir a los nobles de aquellos quienes amasan » Alguien dijo entonces : « Quienes son los nobles, Enviado de Allah ?
- Las gentes de las asambleas de Recuerdo, respondió el Profeta
»
(Kanz 1931)

He aquí aún otra palabra suya : « Cuando las gentes se reunen para invocar a Allah, únicamente motivados por el deseo de Su Rostro, un heraldo del cielo dice en alta voz : « He aquí que estais perdonados ! Vuestras malas acciones se han transformado en buenas obras ! » (Tabarani y Bayhaqi – Kanz 1808)
Y aún : « Allah dispone de ángeles quienes recorren la tierra en busca de las asmbleas del Recuerdo ; cuando las encuentras, se apresuran en rodearlas ».
O bien « El botín de las asmbleas del Recuerdo es el Paraiso
»
(Tabarani e Ibn Hanbal – Kanz 1793)
El ha dicho asimismo : « Allah dispone de ángeles quienes recorren la tierra en busca de las asambleas del Recuerdo, para establecerse seguidamente a su lado ; así pues, recrearos en las praderas del paraiso. »
- Dónde se encuentran estas praderas del paraiso ? preguntaron los Compañeros.
- Ellas son las asambleas del Recuerdo, respondió el Profeta ; así pues, id y venid en el Recuerdo de Allah e invocadLe vosotros mismos
»
.( Ibn Hanbal, Tabarani y Tirmidi – Kanz 1884-1887)
Igualmente él ha dicho : « Todo grupo de gentes que invoquen a Allah se vé rodeado de ángeles y envuelto por la misericordia divina, mientras que la paz divina le recubre ; Allah menciona a estas gentes a aquellos quienes están cerca de El. » (Muslim – Kanz 1841)
En su Taghrib, al-Isfahani relata que el Enviado de Allah – sobre él la gracia y la paz – dijo un día a Abu Razin. : « Quieres saber como obtener lo mejor de este mundo y del otro ? » « Ciertamente ! » opinó Abu Razin. El Profeta le confió entonces : « Frecuenta las asambleas del Recuerdo y vigila, cuando estás solo, que tu lengua esté húmeda por la invocación de Allah – exaltado sea . » (Kanz 43329)

He aquí aún dos otras palabras suyas : « Las gentes que abandonan una reunión donde Allah no ha sido mencionado se parecen a aquél quien se aleja de un cadáver de asno ; en el día de la Resurrección, aquellos lo lamentarán » (Kanz 1810-1811). « La paz desciende sobre las asambleas de l recuerdo, los ángeles se presentan alrededor de ellas, la misericordia divina las envuelve, y Allah las presta atención ».

Puede ser que no hayas prestado atención a esto, pero Allah te interpela : « Nos hemos levantado tu velo, y he aquí que tu vista es hoy penetrante » (Corán 50-22). Examina bien estas palabras del Profeta – sobre él la gracia y la paz -, ya que proclamas tu pertenencia a su comunidad. Para probar que las asambleas del Recuerdo son una prescripción tradicional, un solo hadiz hubiera sido suficiente ; pero lo que relata el imam Ahmad (Ibn Hanbal) en su Zuhd te confirmará, si necesario ya es, que ellas tenían lugar en los tiempos del Profeta – sobre él la gracia y la paz - > Thabit relata que Salman se encontraba en compañía de gentes quienes invocaban a Allah, cuando el Profeta – sobre él la gracia y la paz – pasó por aquel lugar. Cesaron de invocar, sobre lo que el Profeta dijo : « Viendo la misericordia descender sobre vuestro grupo, he deseado unirme a vosotros para beneficiarme de ella. » Después añadió : « Loanza a Allah, quien ha puesto en el seno de mi comunidad a estas gentes de las cuales me ha ordenado el no separarme ! » (Alusión a Qur’an 18-28)
El hadiz de Mu’awiya - que Allah esté satisfecho de él – citado arriba va en el mismo sentido : el Profeta – sobre él la gracia y la paz -, encontrando un día a un grupo de sus Compañeros estando reunidos, les dijo : « Qué haceis ahí sentados? »
- Nos hemos reunido,para invocar a Allah y alabarLe, pues El nos ha dirigido al Islam y nos ha gratificado con él, le respondieron.
- Por Allah, es verdaderamente por eso que os habeis reunido ? exclamó el profeta.
- Por Allah, esta reunión no tiene otro motivo !
El Profeta se explicó entonces:
- Ciertamente yo no buscaba el poner en duda vuestras palabras : sabed que Gabriel me ha visitado para informarme que Allah muestra a Sus ángeles que está orgulloso de vosotros ».


Todo esto no basta para estar convencido que, en su tiempo – sobre él la gracia y la paz – existían las asambleas del Recuerdo ? Cuanto a Umar ibn al Jattab – que Allah esté satisfecho de él -, se cuenta igualmente que incitaba a sus compañeros a invocar hasta la extenuación, orientándoles entonces hacia cualquier otra actividad (según el autor del Nusra-n-nabawiyya).
Dicho esto, yo no sé que es lo que te molesta de los sufis. Es simplemente el hecho de reunirse, o únicamente la invocación o lo uno y lo otro a la vez ?

Es el hecho de invocar en voz alta ? Entonces ignorarías el hadiz que cita Bukhari ? Este último menciona el relato de Ibn Abbas – que Allah esté satisfecho de él - : « En tiempo del Enviado de Allah – sobre él la gracia y la paz - , las gentes invocaban en voz alta una vez la terminada la plegaria canónica. » ( Bukhari, tomo 1 versión franco-árabe) Yo añado que otro tanto ocurría en el tiempo de los Jalifas. Se cuenta que en la época de Omar, había gentes quienes invocaban a Allah en voz alta en el momento de la puesta del sol. Cuando sus voces se volvieron inaudibles, Umar Ibn al-Jattab les dijo : « Elevad el recuerdo ! », es decir. « Levantad la voz ! ».

Según Yabir Ibn ‘Abdu-l-Lah al Ansari – que Allah esté satisfecho de él - , alguien se encontraba invocando en voz alta, cuando un hombre exclamó : « Si solamente pudiera bajar la voz ! » El Profeta dijo a este último : « Déjale ! » Se trata de alguien quien multiplica la invocación de su Señor. »
Igualmente Bayhaqi nos hace llegar de Zayd Ibn Aslma la siguiente historia, relatada por Ibn al-Awura : « Salí una tarde con el Profeta – sobre él la gracia y la paz -, y encontramos en la mezquita un hombre quien invocaba en voz alta. Yo dije : « Enviado de Allah, hace esto por ostentación ? » « No, me respondió, se trata de alguien quien multiplica la invocación de su Señor »

Todas estas referencias son tan claras como fiables, pero lo que nos hace llegar Abu Shuja a-d-Daylami en su Musnad al-Firdaws es aún más explícito. Ibn ‘Umar - que Allah esté satisfecho de él – relata que el Enviado de Allah – sobre él la gracia y la paz – ha dicho : « Quienquiera proclama « La ilaha illa-l-Lah », insistiendo en las palabras, Allah le instalará en la casa de la Gloria y le gratificará con la visión de Su Rostro »

Qué más decir para juzgar del carácter tradicional de la invocación en voz alta ? Aún y cuando no hubieras encontrado nada en la Tradición al sujeto de las reuniones donde se invoca a una sola voz, hubieras debido atenerte a lo que dicen los juristas de la llamada a la plegaria realizada el unísono por varios muezzins : ellos juzgan que esto es más eficaz para poner freno a las pasiones y agita más profundamente el corazón de los fieles. De todas maneras, aún y cuando no hubiera ninguna referencia escrita para autorizar las reuniones del Recuerdo y su práctica en voz alta, no sería por ello admisible el criticarlas ya que los más importantes muytahids las eceptan ; ahora bien , todo muytahid tiene derecho a que su punto de vista sea respetado. Pero en realidad, la Tradición está llena de referencias explícitas o alusivas a esta práctica, como acabamos de ver.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

DICCIONARIO PARA ERUDITOS = FUK ARA

Dícese del término utilizado por los falsos chuyuj para indicar a los discípulos que es la hora de pagar. Fuk ara en árabe dialectal marroquí, significa, "trae aquí rápido". No confundir con fuqara

DICCIONARIO PARA ERUDITOS = SUFISMO ON LINE

Dícese del sufismo definido y practicado por eruditos, orientalistas y amantes de lo raro.
Dicho sufismo es el alimento espiritual de los amantes de la No-Chari’a. Sus seguidores se caracterizan por el aura pedante en la que se envuelven, así como por su ineptitud para plantar cara a cualquier pregunta inteligente que alguien les dirija. Prefieren, más bien, responder con la clásica respuesta : « Tu no estás preparado para comprender lo que te voy a decir »

CARTA ABIERTA A AQUEL QUIEN CRITICA EL SUFISMO 6 - CHAYJ AHMAD IBN MUSTAFA AL-ALAWY

Ahora que ya sabes esto, diré – que Allah me asista – que Tabarani el Imam Ibn Hanbal, al Bazzar y otros relatan, a través de una cadena de transmisión satisfactoria, que el Profeta – sobre él la gracia y la paz – dijo a un grupo de Compañeros en presencia de los cuales se encontraba : « hay algún extranjero entre vosotros (es decir, del número de las Gentes del Libro) ? »

- No, Enviado de Allah, respondieron.

Pidió entonces que cerraran la puerta y les dijo : « Lavaos las manos y repetir : No hay divinidad sino Allah. ». Shaddad Ibn Aws relata : « Estuvimos con nuestras manos levantadas durante una hora diciendo : « No hay divinidad sino Allah ». El Profeta – sobre él la gracia y la paz – dijo entonces : « Oh Allah, Tu me has enviado con esta palabra, me la has ordenado, me has prometido el paraiso a cambio y en verdad Tu no faltas jamás a Tu promesa ! » Después concluyó – sobre él la gracia y la paz - : « Regocijaros, pues Allah – axaltado sea – os ha perdonado ! »
(Musnad de Ibn Hanbal).

Este hadiz muestra pues a los Maestros, como deben hacer para enseñar a sus discípulos la invocación en grupo. En cuanto al la enseñanza de la invocación de un discípulo en privado, he aquí un hadiz que relata Yalalu-d-Din a-s-Suyuti – que Allah esté satisfecho de él -, cuya transmisión ha sido asegurada por algunas cadenas satisfactorias. Ali ibn Abu Talib – que Allah esté satisfecho de él y ennobelzca su rostro – relata : « Pedí al enviado de Allah – sobre él la gracia y la paz – que me indicara el camino más corto para llegar a Allah – exaltado sea - el más fácil para los servidores y el más excelente a los ojos de Allah – exaltado sea –. »
- Ali, invoca continuamente a Allah, en voz alta o en voz baja, le fué respondido
- Todo el mundo invoca ! Lo que yo deseo, es que me indiques una invocación especial, insistió Ali – que Allah esté satisfecho de él.
El Enviado – sobre él la gracia y la paz – replicó :
- Ali, la mejor cosa que podemos decir, los Profetas que me han precedido y yo mismo, es : « La ilaha illa-l-Lah ». Si los siete cielos y las siete tierras se pusieran sobre un plato de la balanza y « La ilaha illa-l-Lah » sobre el otro, es de este lado que ella se inclinaría. Ali, – añadió –la Hora no vendrá en tanto que haya alguien sobe la tierra que diga : « Allah, Allah ! »
Ali preguntó aún :
- Cómo debo invocar, Enviado de Allah ?
- Cierra los ojos, le respondió el Enviado – sobre él la gracia y la paz -, y escúchame decir : « La ilaha illa-l-Lah » tres veces ; después di tu mismo « La ilaha illa-l-Lah » mientra sque yo escucho….


He aquí de memoria lo esencial del hadiz, del cual relato en algunas partes el sentido y no la letra : él constituye el primer eslabón de la cadena de transmisión (de la enseñanza) del Pueblo. El Profeta – sobre él la gracia y la paz - ha ordenado que se cierre la puerta antes de comenzar la instrucción en grupo, preguntando : « Hay algún extranjero entre vosotros ? » - para demostrar que la vía del Pueblo está fundada sobre el secreto : aquellos quienes son extranjeros y no creen en ella no pueden asistir a una tal enseñanza ; su ausencia es necesaria, pues su falta de cualificación les podría conducir a denigrar aquello de lo que son testigos.

Yusuf al-Kurani – que Allah esté satisfecho de él – ha dicho esto : « Ali, – que Allah ennoblezca su rostro – ha iniciado a Hasan al-Basri, quien ha iniciado a Dawud a-t-Ta’i, y así hasta el Imam Yunayd, el Maestro de esta comunidad, a partir de quien el sufismo se ha ramificado y extendido : él durará tanto como dure la religión… (extraido de la Nusra a-n-nabawiyya).
El autor de Ruh al-bayan, comentando Su Palabra – exaltado sea - : « Aquellos quienes te prestan alianza, prestan alianza en realidad a Allah » (Coran 48-10), hace vincular a este versículo la tradición sufi del pacto y de la enseñanza de Maestro a discípulo. Pero, a decir verdad, no se necesita explicación alguna cuando uno conoce el sujeto ; quienquiera que experimente la necesidad de enfrascarse en ello no hace prueba de una gran clarividencia.
Pero, dime – Allah es testigo ! -, por qué cadena de transmisores has sido iniciado tú a « La ilaha illa-l-Lah », según la tradición que acabo de describir más arriba ? Tengo, antes bien, la impresión que no has recibido nada de eso.

Pero volvamos a estas reuniones de las que se trata más arriba. Por Allah, dime en que podría dañar a la religión el que un grupo de musulmanes se reuna en casa de uno de ellos o de no importa que creyente para recitar el Qur’an o realizar prácticas piadosas del mismo género ? Si tu oposicición procede simplemente de ese relato según el cual Hasan al-Basri habría prohibido severamente una tal reunión, según lo que tu cuentas, entonces sabe que una tal « prueba » no puede prevalecer contra todos los relatos auténticos y los hadices explícitos que ello contradice. Incluso, aunque no hubiera ninguna fuente escriptuaria para prescribir las renuniones de Recuerdo, no estaría sin embargo permitido el oponerse a ellas, principalmente – y tu mismo lo reconoces – porque ellas existían en el tiempo de los sucesores de los Compañeros : tales reuniones eran pues practicadas por autoridades cuya integridad y estatura religiosa era reconocida por la mayor parte de los musulmanes. En mi opinión, ningún sabio aparte de tí osaría decir que nunca se ha oido hablar de la práctica en grupo de la invocación, aún en el caso en el que no hubiera ninguna fuente escriptuaria que la autorizara. Pero, en realidad, la Tradición está llena de incitaciones a practicarla y la comunidad es unánime en recomendarla. Por Allah, es increible ! Cómo has hecho para encontrar esa prohibición severa de las reuniones del Recuerdo que atribuyes a Hasan al-Basri – que Allah esté satisfecho de él – mientras que el hadiz siguiente transmitido por Muslim y al-Hakim no ha llegado a tu conocimiento ?

Según Abu Hurayra - que Allah esté satisfecho de él -, el Enviado de Allah – sobre él la gracia y la paz – ha dicho : « Allah tiene ángeles nobles quienes recorren la tierra en búsqueda de las asambleas del Recuerdo (dikr) ; cuando encuentran una de ellas, la rodean y se colocan unos por encima de los otros, cubriéndolas con sus alas hasta el cielo. Allah – ta’ala – se dirige entonces a ellos :
- De dónde venís ?
- Venimos de la compañía de algunos de Tus servidores quienes Te glorifican, Te magnifican, Te alaban, afirman Tu Unicidad, Te suplican y buscan Tu protección, responden los ángeles.
- Que me piden? (y él lo conoce mejor que ellos)
- Te piden el Paraiso
- Lo han visto ?
- No, oh Señor !
- Que dirían si lo vieran ! De que quieren que Yo les proteja ?
- Del fuego
- Lo han visto ?
- No.
- Que dirían si lo vieran !
Después El añade :
- Sed testigos de que Yo les he perdonado, concedido lo que Me piden y les he protegido de aquello de lo que temen.
Los ángeles intervienen entonces :
- Señor nuestro, un servidor pecador se encuentra entre ellos ! Pasaba simplemente por allí y se ha sentado con ellos.
Entonces Allah les responde :
- Yo le perdono también, pues forma parte de un grupo cuyos componentes no serán nunca desdichados
.
»

Considera – Allah te bendiga – este grupo del cual hablan los ángeles al Señor de los mundos ; no se asemeja a aquél del cual este hombre hablaba a Hasan al-Basri ? O aún, no es ese mismo grupo ? Y tu dices que él lo ha duramente censurado ! Que decir ?
Allah – ta’ala – colma a las gentes del Recuerdo y les promete « lo que ningún ojo ha visto, ningún oído ha escuchado, y lo que nunca ha imaginado el espíritu humano » : El les concede en contrapartida de su obra Su misericordia pero tu, al contrario, les adviertes que no tendrán otra retribución que Su Cólera ! Porqué desdeñas el juicio que Allah – exaltado sea – ha emitido concerniente a las asambleas de Recuerdo ? Porqué buscar otras fuentes, es finalmente para decidir al contrario del juicio divino ? No es esto una falsificación realizada contra la religión divina ? Desgraciado seas si alcanzas tu objetivo, pues numerosos son los hadices auténticos que alaban las asambleas de Recuerdo, y el océano de la Tradición desborda de ellas. Citaremos algunos ejemplos de ellos que te permitirán – si Allah quiere – tratar tu enfermedad.

martes, 28 de septiembre de 2010

CARTA ABIERTA A AQUEL QUIEN CRITICA EL SUFISMO 5 - CHAYJ AHMAD IBN MUSTAFA AL-ALAWY

Continuas : « La mayor parte de nuestros contemporáneos se han involucrado en las mentiras forjadas por los innovadores, aquellos quienes se desvían cuando alguien se opone a sus innovaciones y costumbres reprehensibles no autorizadas, ni siquiera aún, fuera de las escuelas de las escuelas jurídicas habituales ».
Hablando de « aquellos quienes se han involucrado en las mentiras forjadas por los innovadores », estás acaso aludiendo a los grupos de discípulos ? Si es este el caso, entonces que audaz jurista eres tu y de que sagacidad estás dotado ! El inconsciente se imagina que su ausencia de retentiva es una prueba de bravura, sin darse cuenta que la « retentiva forma parte de la fé ».

Más retorcidas y acerbas son aún tus alegaciones según las cuales nadie autorizaría sus pretendidas innovaciones « ni siquiera fuera de las escuelas jurídicas ». Seguramente has explorado y resumido todo para nosotros – Allah te bendiga! Pero, por Allah, cuales son esas innovaciones no autorizadas? Acaso se trata de las reuniones de discípulos donde se invoca a Allah y se llama a las gentes a El ? Te refieres a la invocación en grupo y en voz alta ? Te refieres a las invocaciones a ritmo con movimientos corporales o a sus esfuerzos por provocar la iluminación espiritual ? Son estas tres cosas por las cuales te has extenuado buscando las citas que las conciernen en los tratados de las escuelas jurídicas sin encontrar allí permiso alguno ? Tengo la impresión de que no has encontrado ahí mención alguna, ni tan siquiera en la categoría de cosas desaconsejadas ; y además, suponiendo que este hubiera sido el caso, los actos desaconsejados, no dejan por ello de estar permitidos : he aquí lo que hubiera debido moderar tu ardor !

La razón que avanzas para demostar que son innovadores es muy cómica : « pues sea ellos pretenden que el sabio emprendedor (es posiblemente de ti de quien se trata), coharta su libertad, sea ellos afirman que el instigador de las inovaciones es quien tiene razón ».
Es pues por esto que tu les acusas de dedicarse a innovaciones reprehensibles para las cuales no se encuentra autorización alguna ? Que extraña retórica ! Que método singular !
Añades seguidamente : « A veces le injurian y se rien de él » Puede ser que una desdicha semejante te haya ocurrido ! Tales experiencias, por muy penosas que sean, no tienen nada de extraño en tu caso : es la respuesta del pastor a la pastora. La manera en la que te dedicas a ordenar el bien,prohibir el mal y llamar a Allah, no testimonia de una gran ciencia : he aquí la razón de una tal desdicha ; no has respetado las consignas que Allah ha transmitido a Su Profeta – sobre él la gracia y la paz – en lo que se refiere a la manera de llamar a las gentes a Allah : « Llama a las gentes a la vía de tu Señor mediante la sabiduría de una bella exhortación ; y no discutas con ellos sino es de la mejor manera » (Corán 16-25).

El Pueblo, se ha visto investido de la manera de llamar a las gentes a Allah, y es él quien ha sido escogido para esta misión ; es por ello que el joven y el mayor, el noble y el humilde siguen dócilmente a los sufis. Se acepta fácilmente lo que ellos dicen porque sus exhortaciones emanan del corazón y no de los libros ; ahora bien, « lo que sale del corazón toca los corazones » : sus predicaciones imprimen una marca profunda, y sus alusiones espirituales se difunden en todo el ser de los discípulos. Gracias a este noble versículo (principio de la surat 56 Al-Waqi’a), han comprendido que las gentes se dividen en tres categorías ; es más, el Profeta – sobre él la gracia y la paz – ha dicho : « Tratad a las gentes según su rango » La primera categoría agrupa a aquellos quienes, cuando se les llama a Allah, no se someten sino por el efecto de « la sabiduría » ; ellos son la élite de los servidores de Allah. Los segundos se benefician de las « bellas exhortaciones », corteses y sutiles, que provocan en ellos, ya sea el temor, o el deseo. El tercer grupo está compuesto por los polemistas, y este es el más penoso para los guías, ya sean estos, Profetas o santos ; Allah ha permitido al Enviado el polemizar con ellos, a condición de recurrir a « la mejor manera »

Así, lo mejor es el tener un buen comportamiento, no siendo el empleo de la fuerza sino el último recurso para propagar el mensaje. Quie se separa de esta línea de conducta para llamar a las gentes a Allah verá frecuentemente rechazadas sus conminaciones, como podemos deducir de la palabra del Profeta – sobre él la gracia y la paz - : « Quien ordena el bien debe ordenarlo correctamente», es decir con dulzura y cortesía, para que su orden sea mucho más fácil de aceptar- y Allah es más sabio.

Después de haber terminado esta introducción sobre el ordenar el bien y el prohibir el mal, pasas a la acción de la rectificación de esos pretendidos males los cuales son a tus ojos las reuniones en las cuales los sufis invocan a Allah , piden bendiciones sobre el Profeta y leen el Qur’an, he aquí lo que escribes : « Alguien preguntó a Hasan al-Basri lo que pensaba sobre una reunión de gentes ortodoxas quienes se encontraban en la casa de uno de ellos para recitar el Qur’an, pedir bendiciones sobre el Profeta – sobre él la gracia y la paz – y para ellos mismos, así como para el conjunto de los musulmanes. El lo prohibió severamente, porque los piadosos antiguos no hacían nada semejante y ello no se podía integrar en la religión. En efecto, nadie aspiraba más al bien que estos últimos ; ellos hubieran tomado recurso a dichas prácticas si las hubieran encontrado verdaderamente benéficas »
Si lo que molesta de los sufis, es que se reunan en casa de uno de ellos para recitar el Qur’an, pedir las bendiciones sobre el Profeta, rezar para ellos mismos y por el conjunto de los musulmanes ; si ello te molesta de tal manera que te has puesto a buscar fuentes que legitimen tales prácticas, y no encontrándolas, has supuesto que podría tratarse de tansgresiones contrarias a las costumbres de los antiguos, por mi parte, yo pido a Allah que haga que mis transgresiones, las de mis amigos y aún las del conjunto de la comunidad, sean como esas, si estas reuniones que acabas de describir son tales y como lo has hecho. Y si existe una falta indescirnible en primera instancia, entonces que Allah nos preserve a tí y a mí de nuestras faltas !

Esta historia, suponiendo que fuera verdad, no constituye una prohibición general de este género de reuniones. Primeramente, es necesario precisar que si Hasan al-Basri hubiera sido un mujtahid, él no era probablemente el único de su generación pudiendo gozar de una tal cualidad ; puede incluso que él mismo se encontrara en el grupo en cuestión (y ello no tendría nada de extraño, pues) aquella época era la de los sucesores de los Compañeros del Profeta. Además, esta anécdota es más bien un argumento favorable a los sufis, ya que tu mismo estableces que reuniones de este género tenían lugar en los tiempos de los sucesores de los Compañeros ; ahora bien, no estamos obligados a tomarlos como modelos ? Piensas tú que este grupo de bienaventurados haya podido actuar así sin apoyarse en justificaciones sólidas ? No sabes tú que Hasan al-Basri, aquél a quien precisamente te refieres, es el guía de la comunidad de los sufis ? Es de notoriedad pública que él figura en la cadena de transmisión del sufismo (silsila). Es el imam ‘Aly – que Allah ennoblezca su rostro – quien le inició, y a través de él, la iniciación ha sido transmitida a al-Ajami, Dawud a-t-Ta’i y a muchas otros, hasta llegar a Yunaid. Según otra cadena, el imam ‘Aly – que Allah ennoblezca su rostro – inició a su hijo Hasan – que Allah esté satisfecho de él -, y por este último, la iniciciación fué transmitida a Abu Muhammad Yabir, después a Sa’id al Ghazwani, y así seguidamente hasta llegar a nos, loanza a Allah !

Pero tu pareces ignorar el principio de la transmisión iniciática de la vía profética, pues sino, no rechazarías al sufismo y sus adeptos. Te voy a procurar pues algunas referencias, las cuales, sea te serán útiles o sea constituirán pruebas contra tí.

El imam Sha’rani dice esto en su obra titulada « Los santos efluvios que explican los principios de los sufis » : « Según los Maestros, el secreto de la iniciación consiste en que el corazón del discípulo se vincule al Chayj, después (a través de él) al Profeta – sobre él la gracia y la paz -, a Gabriel – sobre él la paz – y finalmente a Allah – sea bendito y exaltado -, amándolos y siguiéndolos dócilmente. El principio mismo de intermediación actua cuando se trata de juzgar de la cualidad de musulmán de cualquiera ; este no le es reconocido que cuando él dice : « No hay otra divinidad que Allah » para conformarse a la orden del Profeta – sobre él la gracia y la paz - : « Di : « No hay divinidad sino Allah ». Otro hadiz va en el mismo sentido : « Ninguno de vosotros tiene fé en tanto que sus pasiones no sean conformes a la enseñanza que os he dado ». La primera cosa que llega al discípulo cuando está vinculado a la cadena del Pueblo por la iniciación y que surge un problema el cual turba su corazón y le desconcierta, es el espíritu de los santos – después, su Maestro inmediato hasta el Profeta – sobre él la gracia y la paz – y la Presencia divina responden a su llamada ; su aflicción, así como sus preocupaciones desaparecen entonces. Como en una cadena, cuando un eslabón se mueve, los demás hacen eco. En cuanto a aquél quien no está iniciado en la vía del Pueblo, los espíritus de los adeptos a esta vía no le responden, porque no tiene un lugar entre ellos… »

lunes, 27 de septiembre de 2010

CARTA ABIERTA A AQUEL QUIEN CRITICA EL SUFISMO - 4 - CHAYJ AHMAD IBN MUSTAFA AL-ALAWY

Pretendes atraer a tu causa a Gazali – que Allah esté satisfecho de él - . Sin embargo, tus convicciones mismas excluyen totalmente la posobilidad de que ello te pueda dar alguna autoridad ! El, es un sufi, mientra que tu rechazas el sufismo.

Igualmente recurres a las palabras del Profeta – sobre él la gracia y la paz – transmitidas por Ibn Abbas – que Allah esté satisfecho de él – « Quienquiera que omite el ordenar el bien y prohibir el mal no cree en el Qur’an… », pero piensas tu que él no le reconoce fé alguna ? No, pues sino todo estaría terminado para la comunidad ! Es la fé perfecta la que le niega, aquella la cual resulta de la aceptación total y sincera del mensage ; esta fé particular, es descrita por numerosos hadices, como por ejemplo este : « Ninguno de entre vosotros tiene la fé hasta que desee para su hermano aquello que el desea para el mismo ».

En cuanto a la fé común, ella es de una simplicidad total como hemos visto precedentemente. Existe aún un célebre hadiz que nos la hace más accesible. Se cuenta que uno de los Compañeros debía liberar a un esclavo creyente. Vino pues, acompañado de una sirviente negra al Profeta – sobre él la gracia y la paz – queriendo que este juzgara sobre su cualidad de creyente. Habiéndola preguntado el Profeta – sobre él la gracia y la paz - : « Dónde está tu Señor » ?, ella respondió con su índice indicando al cielo. El Profeta dió testimonio de su fé y el Compañero liberó a aquella mujer. Citando Ibn Arafa, tu mismo confirmas que no es la fé en el sentido general la que es citada ; pues para este autor, la obligación de ordenar el bien y prohibir el mal incumbe a la comunidad en su conjunto y no a cada indivíduo en particular. He aquí que empiezas a edificar una fortaleza en torno del hadiz, después una ciudad entera a la cual causas demolición con esta cita de Ibn Arafa ! Uno se pregunta verdaderamente porqué encadenas estos hadices, cuya formulación parece mostrar que ello incumbe a cada uno de los musulmanes, si ello es para concluir después que la dicha obligación incumbe a la comunidad de una manera colectiva ! Y ahora dime claramente : porqué ibas a ser tú quien sería responsable de ello y no cualquier otro ? Ya que tu manifiestas veleidades a la hora de escribir, sabe que una simple acumulación de citas es inutil ; las referencias escriptuarias deben ser citadas a propósito y conformemente al buen sentido, y ello mismo es una forma de sabiduría de la cual El ha dicho – exaltado sea - : «Aquel a quien se le ha dado la sabiduría goza de un gran bien » (Coran 2-69).

En cuanto al hadiz que citas : « No es de los nuestros aquel quien no es misericordioso con los niños y no honra nuestros mayores », va en el mismo sentido de todo aquello que acabamos de señalar con respecto a la manera de ordenar el bien y prohibir al mal. Pero en vista de las referencias que has seleccionado, yo añadiría que, en un cierto sentido « los niños » simbolizan el común de los creyentes – pues ellos son humildes « pequeños », aún y cuando tuvieran muchos años -, mientras que los « mayores » representan la élite, independientemente de su edad. Se juzga a un hombre en virtud de su realidad interior y no en virtud de sus características físicas. Ahora comprendes mejor en qué el hadiz te concierne, pues tu, no has mostrado misericordia hacia los « niños », es decir, hacia los musulmanes en general ; en lugar de dirigirte hacia ellos con gentileza y dulzura, como un padre lo hace con su hijo, los has tratado rudamente y los has abrumado con tus reproches. Además no has honrado a los « mayores », es decir a aquellos quienes son fuentes de la sabiduría y pilares de la religión de esta comunidad ; denunciando sus pretendidos error e ignorancia, te has contentado en considerarlos como enemigos osando hacer referencia al hadiz relatado por Ibn ‘Abbas en el cual el Profeta dijo – sobre él la gracia y la paz – « Buscad el favor de Allah gracias a ciertos transgresores : cuando os cruceis con ellos, presentarlos un gesto severo ; buscad la satisfacción de Allah irritándolos ; y aproximaros de Allah alejándoos de ellos » (Kanz-al-ummal, 5585).
Asimilarlos a transgresores ! Por Allah, que imprudencia ! Como puedes tu aplicar tan fácilmente este hadiz a gentes que se reunen para invocar a Allah y practicar otras obras del mismo orden ?
En resumen, todas tus pruevas reunidas para mostrar que es obligatorio ordenar el bien y prohibir el mal no dan lugar a discusión. Es el sentido que tu das a la expresión « mal » la cual es altamente contestable, pues terminas por declarar por tal lo que es intrínsecamente un bien o, en todo caso, una realidad más próxima de la verdad que del error.

Debes estar seguro que es mejor para tí el equivocarte cuando buscas a reformar las prácticas religiosas de tus hermanos, antes que el que tus críticas se vieran justificadas. Ignoras que el honor de los musulmanes debe ser preservado, así como sus bienes y su vida ? Y ello por el simple hecho de que han pronunciado los dos testimonios de la Fé. Citas la risala de Ibn Zayd al-Qayrawani – que Allah esté satisfecho de él - : « Ordenar el bien y prohibir el mal son obligaciones que incumben a todos aquellos quienes ejercen el poder temporal o disponen de una autoridad cualquiera . Si es imposible actuar, se hará mediante la palabra, y si esto se revela igualmente imposible, se debe pensar en el interior » El autor se refiere aquí a un hadiz el cual me permito citar, caso de que no tuvieras conocimiento de él : « Aquel de entre vosotros quien es testigo de un mal debe oponerse a él por los actos, sino puede debe oponerse con la palabra, y si no puede debe oponerse a él en su corazón, y éste es el último estadio de la fé ». He aquí un excelente método para ordenar el bien y prohibir el mal ! Pero relatar de Ibn Arafa que el ordenar el bien y prohibir el mal no son sino una obligación colectiva no milita verdaderamente en favor de esta epístola que te has propuesto redactar. ! Pobre de tí ! Si solamente te hubieras limitado a citar los hadices que preceden ! Estos muestran claramente que ordenar el bien y prohibir el mal se impone a toda persona capaz de distinguir el bien del mal ; que lo lícito e ilícito son claramente identificables ; que es necesario abstenerse de juzgar en los casos ambiguos ; y que la manera de reaccionar contra el mal va necesariamente en función de los individuos, fuertes o débiles según los casos y las situaciones : quienquiera tiene la posibilidad de cambiar el curso de los acontecimientos, el detentor del poder político por ejemplo, debe actuar y no sustraerse a esta obligación (suponiendo que su poder sea real) ; los sabios musulmanes, quienes no tienen dicha función, deben oponerse por las palabras ; enfin, aquel a quien las circunstancias se lo impiden debe oponerse por el corazón, lo cual es le grado más débil de la fé como dice el hadiz.

Enuncias seguidamente algunas frases sin consistencia, afirmando que es « obligatorio conformarse a la Verdad, a la Tradición de Muhammad, y el seguir las huellas de los piadosos antiguos – que Allah esté satisfecho de ellos. Ellos tenían en efecto la costumbre de amar a los partidarios de la Tradición, de tenerlos en alta estima y de venerarlos, mientras que daban la espalda al contrario a aquellos quienes se extraviaban, no acordándoles ninguna importancia y detestándoles. Esta naturaleza estaba realmente anclada en ellos quienes, para alcanzar un grado elevado a sus ojos, era necesario manifestar la ortodoxia : aun un personaje poco recomendable no tenía otra solucción que el ser considerado como un partidario de la Tradición ».
En lo que concierne la obligación de conformarse a la Verdad, yo diría que es efectivamente de la más imperiosa necesidad, pero únicamente cuando se la conoce de una manera muy clara. Aquél quien « está en la duda » (Coran 50-15) y que « Satán ha golpeado violentamente » (Coran 2-275), cómo podría él conocer la Verdad ? Suponiendo que llegara a conocerla, ello no podría producirse sino por la intermediación de los humanos ; es pues imposible conformarse a la Verdad directamente, a menos, que Allah habra su visión interior y purifique sus pensamientos íntimos de toda baja sospecha al respecto de los Justos. El imam ‘Aly – que Allah ennoblezca su rostro – ha dicho : « No seas de aquellos quienes conocen la Verdad por mediación de los hombres, mejor conoce la Verdad directamente ; conocerás entonces a Sus gentes »

Describes a los piadosos antiguos como amantes de los partidarios de la Tradición. Pero, quién de entre aquellos que tiene la fé en Allah y en Su Profeta – sobre él la gracia y la paz -, no ama a las gentes de la Tradición ? No ha dicho el Profeta – sobre él la gracia y la paz - : « Quienquiera que no ama no tiene fé » ? Ignoras que los sufis, aquellos quienes tu acusas de error, ignorancia y extravío, han instaurado el amor como base de su Vía ? A menos – y Allah sabe más – que entiendas por gentes de la Tradición, a las personas de tu género y no a los musulmanes de una forma general ! Según los términos de tu prosa, los antiguos « rechazaban a las gentes quienes se alejaban de la Tradición, no les acordaban importancia alguna y los detestaban »
Hasta aquí, nada permitía identificar a estos adversarios de la Tradición, pero tu has especificado claramente : « como los sufis de nuestra época ». Leyendo ésto, me he dicho a mí mismo: « Ahí está! El bebé que el chayj acaba de dar a luz se pone a gritar! »
Este mal al cual tu haces alusión, objeto de toda tu epístola, está ahora claramente identificado : se trata del sufismo, calamidad de las más graves según tu ! Y todas estas tropezas que relaccionas seguidamente no son sino disgresiones, porque lo esencial de un ensayo figura en su introducción, a menos de suponer de que hubieras tratado de introducir tu epístola por una mención de los sufis a título de bendición : lo cual me sorprendería verdaderamente ! Finalmente, todo ese mal y todas las innovaciones reprehensibles a las cuales aludes quedan circunscritas a esta precisión : «como los sufis de nuestra época » ; fuera de ellos no hay pues nada de dañino de lo cual hubiera que preservarse. Dicho esto, ya que limitas tu crítica a los sufis de nuestro tiempo, no hubieras suscitado nuestra cólera, si te hubieras quedado ahí, pero veamos ! Has llegado incluso a citar las palabras de Turtushi, para quien la corriente del sufismo en general no es sino error, ignorancia y extravío. Pobre de tí ! Si solamente sus palabras no hubieran llegado a tus oidos ! Tu corazón habría podido quedar virgen de toda crítica concerniente a los guías espirituales del pasado, y Allah no hubiera tenido que juzgar sino entre tus contemporáneos y tu mismo.

viernes, 24 de septiembre de 2010

SUFIS Y "ERUDITOS"

Bismi-l-Lahi-r-Rahmani-r-Rahim

Allahumma salli 'ala sayyidina Muhammadin 'abdiKa wa rasuliKa nabiyyi-l-'umiyyi wa 'ala alihi wa sahbihi wa sallim taslima.

Cúantas veces hemos sido testigos de conferencias, ponencias, debates, y tantas otras formas de referirse a los sufis !
Curiosamente, todos estos debates se llevan a cabo sobre chuyuj los cuales han fallecido.
Evidentemente, dichos maestros nos han dejado un gran legado y a través de sus libros podemos llegar a constituir una base teórica de lo que es el sufiismo y lo qué éste significa para el Islam y para el mundo.

Podemos citar a un sin número de chuyuj en Oriente y Occidente, todos ellos adoradores de Allah y siervos sometidos, hasta el extremo de haber expuesto su nafs a la muerte.
Sin embargo, se olvidan muchas de sus palabras, y aquellos quienes les citan, se acuerdan solamente de aquellas palabras o sentencias las cuales no comprometen para nada los actos que realizan en sus vidas.

De esta manera, se cantan y tararean las palabras de Ibn Arabi sobre la Unicidad de las cosas en Allah, se escribe tinta y tinta sobre al Gazali y su abandono en la Voluntad divina, se habla a troche y moche de Abu Madiam de Cantillana, se les elogia, se les admira, pero hermanos, digámoslo claramente : NO SE LES SIGUE EN ABSOLUTO.

Ibn Arabi dijo esto, Abu Madiam dijo aquello, Yunaid hizo esto otro, Rabbi’a-l-Adawiyya, oh que gran santa ! Sí, todo esto está muy bien ; sin embargo, debemos saber que digamos lo que digamos de ellos (radiya-l-Lahu ‘anhum) no nos pueden responder porque no están en este mundo.

Obviamos y olvidamos lo que dijeron los maestros sufis sobre nuestras actitudes en esta época. Pongamos dos ejemplos : Dijo el chayj Darqawy : « Aquel quien no tiene chayj, tiene como chayj al Chaytan », o esta otra palabra de él mismo : « Aquel quien muere sin conocer al maestro de su tiempo, muere de una muerte detestada por el Enviado ». Evidentemente estas palabras van dirigidas a los sufis y a quienes pretender serlo, así como a ustedes señores « eruditos ».

Porqué estos traductores, comentadores, eruditos y discutidores del viento y de la nada se han olvidado de estas palabras ? No ! No se han olvidado, las han omitido sibilinamente. Efectivamente, eso compromete, y mucho además. Es mejor seguir jugando y beneficiarse de los bienes terrenales que nos pueden ofrecer las editoriales como pago a nuestra “labor”, o por las perrillas que dan por dar una conferencia, cuando el sufismo es el abandono de la Dunya.

Digamos una cosa, y no creo que nadie se atreva a contradecirme: Los únicos quienes pueden comprender a los maestros sufis de antes, son los chuyuj verdaderos de ahora, pues su sabiduría es exactamente la misma.
Algunos pillos, (Nazim, Omar Ali Sha, Yusuf el asturiano, AbdulQader el del castillo inglés y otros etc.) nombrados maestros a ellos mismos, se dicen y hacen decir de ellos mismos que son los hombres del tiempo. Pero a las moscas se las conoce por su zumbido y antes se pilla a un mentiroso que a un cojo.

Ahora bien, cuando leemos un comentario sobre los sufis anteriores, nunca vemos el sello de ninguno de los maestros sufis de la actualidad. Estos no hablan de ellos pues la sabiduría de ahora, pide ser aplicada en este momento. Aquellos maestros murieron y no pueden hacer nada por nosotros. Ni siquiera pueden salir de sus tumbas para decirles a ustedes : « Dejen de dar la lata a todo el mundo con mis libros y váyanse a conocer a nuestros continuadores, y sino lo hacen dejen en paz a los muertos ».

Yaha, preguntado donde tenía la oreja, se pasaba la mano izquierda por encima de la cabeza para tocar su oreja derecha. Pues eso es lo que hacen ustedes, señores « eruditos », Que pillos son ustedes, así ningún maestro sufi les puede decir nada !

Que le vamos a hacer si el mundo está enfermo. Como políticos tenemos a los más ambiciosos, cuando la política por definición es filantropía, y como eruditos tenemos a los más ignorantes.

Los maestros de ahora están escondidos por Rahma. Por Rahma de Allah hacia ellos, por Rahma de Allah hacia sus discípulos, por Rahma de Allah hacia ustedes señores eruditos, pues si les hicieran saber cual es la naturaleza de sus actos, ustedes no los segurían y cargarían con una grave responsabilidad al no hacerlo.

El sufismo es caro, muy caro, y solamente puede ser practicado por aquellos cuya nafs no es orgullosa y por aquellos quienes están dotados de una sinceridad absoluta y una capacidad de sufrimiento a prueba de bombas.
Y para demostrarles que no miento, he aquí el hadiz que dice : « Los más probados son los Enviados, después lo Profetas, después los salihin ».

Hada-l-Fadlu mina-l-Lah

Salam

miércoles, 22 de septiembre de 2010

CHAYJ VERDADERO Y "CHAYJ" FALSO

Bismi-l-Lahi-r-Rahmani-r-Rahim
Allahumma sally ‘ala sayyidina Muhammadin ‘abdiKa wa rasuliKa nabiyyi-l-‘umiyyi wa ‘ala ‘alihi wa sahbihi wa sallim taslima

Una de los pilares del sufismo es la figura del chayj. Digamos que es en éste en quien está basada la transmisión espiritual. Ello en virtud del hadiz qudsi que dice : « Ni los cielos ni la tierra son capaces de contenerMe, pero el corazón del mu’min es capaz de contenerMe ». Otro hadiz dice : « El corazón del mu’min es más que la Ka’aba ».

Evidentemente existen chuyuj en la actualidad, pues como podemos leer en la Yami’a-s-Sagir de Suyuty, existe un hadiz que dice : « Habrá siempre sobre la tierra cuarenta hombles semejantes al Amigo del Misericordioso (Abraham). A causa de ellos recibís la lluvia, y por ellos sereis alimentados. Cada vez que uno de ellos muere, Allah le reemplaza por otro ».

Sin embargo, es no menos cierto, que existen falsos chuyj, los cuales aparecen como las setas al sol después de un día de lluvia.
Es importante saber que estos últimos, por lo general, son más célebres que los verdaderos. Pero, cómo se ha podido llegar a una situación tal !?:
El origen de todo ello es la disgregación del jalifato a principios del siglo XX. Cada país musulmán ha hecho todo lo posible por separarse políticamente del otro, para así afirmar su independencia. Ahora bien, paralelamente ha existido una separación en cuanto a la unidad de criterios religiosos. Muchos de los así llamados « ulamas » han sido dirigidos por las políticas gubernamentales de algunos paises como si de títeres se tratara. Se les ha dado fama a través de los medios estatales de información, y se les ha concedido dinero y poder, para, con su « apoyo » mantener la política del estado, dando así a esta un tinte de « piedad ».

No vamos a entrar en detalles, pero debemos decir que exactamente lo mismo ha pasado con las tariqats, algunas de las cuales, a cambio de sustanciosos bienes materiales se han dejado « convencer » de la conveniencia de poner falsos chuyuj a su cabeza.

Aunque a alguno ne le siente demasiado bien, debemos decir que este último es el caso de la tariqa Naqshbandiya y su « chayj » Nazim, cuyo sucesor nombrado por él mismo, decía que invocaba a los ángeles, dejando de lado a Allah, y que ellos tenían un conocimiento completo, cuando Allah les ordenó prosternarse ante Adam (‘alayhi-s-Salam). Nazim pronosticó la venida del Mehdi para el año 2000. Pues bien, aquí estamos esperando de pie diez años después. Dijo asi mismo que Abdu-l-Qadir Jilani, fallecido cientos de años antes, se le apareció FISICAMENTE.
Otro caso es el de la secta satánica dirigida por Omar Ali Scha e Idries Sha.

Otras tariqats estando vacías de transmisión espiritual, han sido tomadas al asalto por gentes quienes han visto una oportunidad de desarrollar la avidez de su nafs. Como ejemplo pondremos a Yusuf el asturiano en el valle de Ricote. Existen más grupos, pero no hemos querido nombrar sino los casos más escandalosos.

Y es que, como bien dice el dicho sufi marroquí : una cacerola vacía hace mucho ruido, mientras la que esta llena no suena pero sirve para dar de comer.

A fé que si alguno de ustedes se encuentra involucrado en alguno de estos grupos y escribe un comentario, tendrá una respuesta firme y certera dentro del ‘adab al que estamos obligados ceñirnos en la dialéctica de las respuestas. Intentaremos apagar el fuego con el agua. Con el agua del Qur’an y de la Sunna.

Triste y confuso el panorama actual en lo que al sufismo se refiere. Sin embargo, en ello existe una hikmah de Allah. Esta hikma trabaja en una doble vertiente. Por un lado, de esta manera, Allah preserva a Sus chuyuj de la muchedumbre de personas quienes, a pesar de tener un interés teórico-intelectual con el sufismo, no se encuentran no obstante dispuestos a sufrir las pruebas con las cuales Allah altísimo examina a los fuqara quienes buscan Su Presencia con toda la intensidad de sus corazones.
Por otro lado, Allah preserva así al murid quien no está interesado de estar implicado en las diversas marrullerías que algunos mal-llamados “fuqara” practican para dominar a sus hermanos, vilipendiarlos o hacerlos sufrir sus envidias y manipulaciones.

Es pues una hikma de Allah el que sus verdaderos chuyuj pasen en el incógnito la mayor parte de sus vidas. En realidad, ese es mi caso ; sigo a un chayj verdadero a quien mucha gente honra a distancia, pero al que nadie se atreve a aproximarse, pues saben que serían criticados por los errores que cometen con ellos mismos y con sus hermanos.
Cúantos discípulos tuvo sidi Ali al-Yamal ? La respuesta es : uno, el chayj Darqawy.

Se me podrá decir : « Usted es muy duro y muy negativo ». « Se lo tiene muy creído ». A eso responderé : « En absoluto, soy únicamente realista, pues dejarles a ustedes en el engaño es un lujo el cual no puedo permitirme. Es más, no me lo tengo creido, sino que por amor a ustedes les quiero invitar a que compartan conmigo el bien que Allah me ha otorgado».

Entonces, cómo podemos distinguir un chayj verdadero de un falso ? : Vayamos paso a paso :

El chayj tiene su nafs muerta, en virtud de la palabra del Profeta – sala-l-Lahu ‘alayhi wa sallam - : « Morid antes de morir ».
Puesto que su nafs ha pasado a mejor vida y está junto a su Señor, no podemos contemplar en él ninguno de los vicios que contemplamos en los otros seres humanos ; por ejemplo, no fumará, pues fumar espanta a los ángeles, además de ser un capricho del nafs, la cual debe estar muerta.
Un chayj siempre hablará citando el Qur’an y la Sunna.
Nunca se dará importancia ni pedirá a otros que se la den, puesto que era Fir’awn quien se daba importancia.
No se rodeará de lacayos quienes manden callar a los otros cuando él habla, pues la Presencia de Allah es tan grande en él que no necesita a nadie para poner silencio. Los mala’ika se ocupan de este menester.
No se vestirá con ostentación, y cuando hable con alguien, se volverá de cuerpo entero, como lo hacía el Profeta.
Será estricto en su práctica religiosa. Dará concesiones a los otros, pero nunca a él mismo, como lo hacía sayyidina Umar (que Allah esté satisfecho de él).
Te hablará de lo que hay en tu corazón sin necesidad que ningún correveidile vaya a contárselo para así impresionate con ello.
No pedirá nunca dinero por sus servicios, pues él espera que sea Allah Quien le dé aquello que le ha destinado. Antes bien, él dará en virtud del hadiz que dice : « La mano de quien da es mejor de la que quien toma »
Se hará cargo personalmente de cada uno de sus discípulos, a no ser que entre ellos haya un waly quien pueda ocuparse de algunos de ellos.
Se encargará de que su faqir no levante la cabeza delante de otra gente. Pero le dejará denunciar las injusticias si haciendo esto no lo hace para humillar a aquellos a quienes van dirigidos sus reproches. Se asegurará que lo haga por el celo del Din y para evitar un mal, el cual habría podido producirse por el hecho de guardar silencio.

En fin, he aquí solamente un resumen de las características que debe tener un verdadero chayj. Existen muchas más. Si embargo es suficiente para comenzar y cada uno de ustedes están invitados a hacer sus comentarios, pues la pregunta es el grifo que abre el flujo de las palabras, y estas, si son verídicas, proceden del mundo de la Verdad.

Y Allah es más Sabio

Salam

martes, 21 de septiembre de 2010

CARTA ABIERTA A AQUEL QUIEN CRITICA EL SUFISMO - 3 -

Pretendes apoyarte sobre Su Palabra – exaltado sea – « Sois la mejor comunidad que se ha suscitado entre los hombres : ordenais el bien y prohibís el mal ».
A lo que yo respondería que nadie contesta el sentido de este versículo o de otras citaciones que haces : ordenar el bien y prohibir el mal son efectivamente obligaciones que incumben a toda persona quien cree en Allah, en el Profeta y en el Ultimo Día. Lo que yo contesto al contrario, es la manera de conceder al « mal », al cual es conveniente oponerse, un sentido que no posee en este versículo, incluyendo en ello las reuniones de Recuerdo y el conjunto de prácticas del sufismo. A mi parecer, son antes bien las ideas que sostienes en tu « Espejo » las que merecen ser corregidas.
Su Palabra – exaltado sea - : « Sois la mejor comunidad suscitada entre los hombres », puede dirigirse, bien a los creyentes se una forma general, o a la élite de éstos. Tomado en su sentido general, este versículo significa que los creyentes están encargados, entre todas las comunidades, de ordenar el bien y prohibir el mal ; esta función es la de los Profetas, de los Enviados y de los Verídicos (saddiquna), y ellos la ejercen en referencia al conjunto de otras comunidades ; en este caso el « mal » es una expresión que designa todo asociacionismo, mientras que el « bien » se refiere a la atestación de la Unicidad divina y todo lo que se desprende de ello. Tomado en su sentido particular, este versículo trata de las órdenes y prohibiciones que las gentes de la élite se dirigen mutuamente ; el « mal » y el « bien » designan entonces respectivamente las costumbres condenables y loables. Pero, en este último caso, el pronombre « os » no se dirige en el fondo, propiemente hablando que a aquellos quienes guían a las criaturas y las llaman a Allah por Allah. Es a este sujeto que el Profeta – sobre él la gracia y la paz - ha dicho : « Habrá siempre sobre la tierra cuarenta hombles semejantes al Amigo del Misericordioso (Abraham). A causa de ellos recibís la lluvia, y por ellos sereis alimentados. Cada vez que uno de ellos muere, Allah le reemplaza por otro » Es así que a cada profeta está asociada espiritualmente una categoría de personas de la comunidad de Muhammad. – sobre él la gracia y la paz - ; y estas cohortes las cuales existen en cada época son en el fondo los interlocutores más directos de esta sentencia divina. En efecto, ellos están cualificados para cumplir con esta misión de ordenar el bien y prohibir el mal.

Preformados para ello desde toda la eternidad, ellos poseen naturalemte las cualidades exigidas por esta función. Si otros lo aseguran, no es sino a título ocasional y en función de circunstancias pasajeras. Por mi parte, yo pienso que en general, estas personas de las cuales se trata no existen sino es entre las gentes del Recuerdo, ellos quienes, según explica un hadiz que será relatado más adelante, « se abandonan totalmente a la invocación de Allah ». No es sino en los que están adheridos al sufismo, aquellos mismos a quienes tu tratas de innovadores, donde se encuentra a las gentes « que se abandonan totalmente a la invocación de Allah » o « están completamente inmersos en su Recuerdo », utilizando para ello las expresiones que se encuentran en varias tradiciones. Los demás, sean quienes sean, no alcanzan su grado en la invocación de Allah ; los únicos que están a su nivel son aquellos que les aman, sus ancestros espirituales y las gentes de su cadena iniciática. De toda evidencia, pongo a parte las tres primeras generaciones en favor de las cuales ha testimoniado el Profeta ; pero todo esto es evidente desde el momento en el que se comprende lo que es el sufismo y los sufis.

En cuanto a aquel quien por esta expresión no designa otra cosa que una multitud perteneciente al grueso del pueblo, se arriesga a hacerse una idea falsa del sufismo, identificando éste, el cual el mismo no conoce, a las prácticas de las gentes las cuales el mismo conoce y a quienes el mismo llama « sufis ». Pero que diferencia entre aquello que tu conoces y el sufismo del cual no sabes nada ! Pod Allah, hermano, si la naturaleza del sufismo, su conocimiento y su fin te fueren desvelados, te contentarías con ser un niño en presencia de las gentes de Allah !

Invocas en favor de tu tesis Su palabra – exaltado sea – « Los creyentes y las creyentes se protegen los unos a los otros, ordenando el bien y prohibiendo el mal » Sin embargo, aquí no te interesas más que en la última parte del versículo, dejando de lado la primera ! Ahora bien ésta condiciona, no obstante la segunda, estableciendo el principio de protección mútua la cual deben acordarse entre los creyentes, con el carácter sagrado de sus bienes, de su honor y de la sangre derramada por ellos. Es conveniente pues el definir la naturaleza de esta fé que nos obliga a la fraternidad, a la responsabilidad y a la ayuda mútua entre unos y otros.

Qué es la Fé ? La respuesta es simple – pero Allah es más sabio – ya que el legislador nos la ha dado él mismo. Se trata de creer en Allah, en Sus ángeles, Sus Libros, Sus Enviados, en el Destino y en el Ultimo Día. Es obligatorio protejer a cualquiera que profese esta Fé y prohibido agredirle. Ahora bien, esta es una fé que caracteriza a cada miembro de la comunidad, y esto a pesar de las divergencias en materia de aplicación de los principios ; mientras estos últimos se encuentren a salvo, las diferencias permanecen benignas. Así, aquél quien esté autorizado por Allah para explicarse, deberá estar seguro, haciendo esto, que preserva los lazos del Islam y favorece a la comunidad religiosa. No debe pues atacar las convicciones de los miembros de la comunidad ni denigrar sus doctrinas ni decretar que éstas son falsas, pues ello conduciría a los chismes y al rechazo mútuo, suprimiendo entonces toda posibilidad de comprensión armoniosa entre los musulmanes.

No eres consciente, oh cahyj, del desarraigo de la comunidad, fruto de los errores del pasado ? He aquí a lo que nos ha conducido el sectarismo exagerado de aquellos quienes no admiten que su propia escuela ! Cada uno deshonra al otro y le juzga en función de sus propias convicciones. Sin embargo, todos son creyentes, aún si la exclusividad de algunos les ha conducido a romper los lazos de fraternidad religiosa ; han terminado por romper la unidad nacida de los dos testimonios de fé, de la práctica de la plegaria, del ayuno del Ramadan, de la recitación del Qur’an y de todos los principales ritos musulmanes.

Así pues es bien inutil ocuparse de reproducir los errores del pasado ! Por Allah, qué has hecho chayj ! Porqué te has precipitado en reavivar los problemas del pasado tratando minar uno de los pilares esenciales del Islam, un principio fundamental en el cual se apoyan los musulmanes y respecto al cual han sido educados ? Se trata del amor a los miembros de las cofradías del cual te acabo de hablar. Hoy en día, los musulmanes tienen miramiento por ellos y los veneran de una forma natural ; ellos tienen en alta estima al sufismo y sus adeptos. Pero tú, al contrario, declamas que no hay más que error, ignorancia y extravío, entre otras acusaciones con las que tu les agredes. ! Has roto los corazones de manera irreparable, a menos de arrepentirte sinceramente y de excusarte.

No debieras haber acometido la crítica de esta escuela antes de saber quien la ha instaurado y cuales son sus diez principios ; no exiges tu mismo un conocimiento previo de estos elementos para cada disciplina ? Adquirido este mínimo, habrías podido hablar a tu guisa. No obstante, tengo la impresión de que tus conocimientos son ligeros ; o antes bien son tus capacidades de comprensión las que son débiles ; o puede ser que sea lo uno y lo otro. Esto explicaría que nada en los textos de los que dispones, los de Zanjani o Ibn ‘Arjum por ejemplo, haya podido informarte sobre el arte del sufismo. Si no te hubieras limitado que a los resúmenes, no te hubieran escapado dos textos : El Murshcid al Mu’min concerniente a las obras religiosas y el Jawhar al maknun a propósito de la retórica. Estas dos obras se interesan en el sufismo : en la primera, una sección independiente le es consagrada ; la segunda aborda el sujeto en el cuadro de las disgresiones destinadas a atraer la atención del lector – que Allah recompense a su autor. Las has descartado porque tu rechazas el sufismo como principio ? Te parecen desdeñables ? Yo no lo sé, pero de todas formas, tu crítica del sufismo va demasiado lejos ; sea como sea, su renombre nos dispensa de llamar testigos al estrado. En fin, si Allah te concede vida y deseas ocuparte de cuestiones religiosas, y es más, aconsejar a otros en la práctica de éstas, haz de tal manera que tus postulados favorezcan la unidad de la comunidad musulmana ; es necesario reforzar los lazos religiosos y la fraternidad musulmana, y dejar de lado las diferencias de punto de vista en cuanto a la aplicación de los principios. « Di. Oh gentes del Libro ! Aceptad una palabra que nos sea común : no adoramos que a Allah y no Le asociamos nada ; que ninguno de nosotros tome otros señores fuera de Allah » (Coran 3-64).

Por Allah, has reflexionado bien el porque de este versículo y a quien se dirige ?
Qué excelente manera de unir los corazones ! Y que diferencia con tu manera de proceder ! Puede ser que me digas que este versículo concierne únicamente a las gentes del Libro ? y bien, yo diría, que debes conceder a los sufis al mínimo el mismo rango : tu no confirmas sus palabras, pero no los tratas de mentirosos. Es el mínimo de equidad ; pero quién se preocupa hoy día por la equidad ?

sábado, 18 de septiembre de 2010

MAKKA Y EL RELOJ DE LA "DISCORDIA"

Bismi-l-Lahi-r-Rahmani-r-Rahim
Allahumma salli ‘ala sayyidina Muhammadin ‘abdiKa wa rasuliKa nabiyyi-l-‘umiyyi wa ‘ala ‘alihi wa sahbihi wa sallim taslima.

He de aclarar que leo poco de lo que se escribe en ese sitio web, y aquello que leo en el 99,9 por ciento no me gusta ; me parece absolutamente proclive al extravío y pobre, por no decir, exento de argumentos. Es más, si lo hago, es para contemplar el grado de extravío al cual han llegado, para con mis humildes comentarios, tratar de salvar a otras gentes de su nefasta influencia. Ahora bien, tengo la impresión – y Allah es el más sabio – que en algunas ocasiones encuentras gentes, quienes por algún motivo, no pertenecen al enclave donde se encuentran ubicados.

Es esta impresión producto de la basira del mu’min o más bien de la ilusión de la nafs?. He de reconocer que en las dos primeras ocasiones acerté. Dos personas desubicadas, no pertenecientes al ambiente donde se encontraban, fueron tomadas por Allah, Quien en Su sabiduría infinita, hizo que ocurriera de manera que a esas dos personas les alcanzara una de las más altas recompensas (el martirio en la Vía de Allah), dicho martirio no fueron a buscarlo pero Allah se lo tenía destinado, ocultado detrás de un velo. Que Allah recompense a nuestra hermana y hermano más y más.
Parecida impresión tenía con Hashim Cabrera, aunque a ciencia cierta, las dudas a este respecto, no las he despejado aún. Sus escritos en esa web son de lo que menos polémica genera. Creo, que en el fondo ello es producto de su carácter no-orgulloso.
Es por ello que hoy me ha extrañado el contenido de un artículo suyo, contenido el cual no se corresponde a la idea que yo me había hecho de él. Eso lo veremos con el tiempo, pues como dijo alguien, el tiempo pone a cada uno en su sitio, aunque no entrara en los planes de la persona quien lo dijo, el hecho de que ello casi siempre ocurre en lo que se refiere al Iman y a nuestro destino en el ‘ajira.

Y todo ello por un simple y absurdo reloj. A quién puede molestar un gran reloj, mientras no de los cuartos y las horas delante de la ventana de su habitación?

Parece ser que en Makka al mukarrama los saudíes han puesto un reloj, y además, ni más ni menos que el reloj más grande del mundo. Parece ser, según nuestro hermano Hashim, que dicho reloj es feo y malintencionado. Bueno, malintencionado, no el reloj, sino los creyentes quienes le han puesto en su sitio.

Hashim, pienso que tus palabras con respecto a la reforma urbanística de Makka y Madina, no son acertadas. Es más, no lo pienso, lo afirmo. Acabo de venir de allí hace cinco meses y aquello contemplado por mí no se corresponde en nada con lo relatado por tí.

Hay en este tu escrito un defecto de visión, pues ya para comenzar, yo no creo que nadie haya puesto ahí el reloj para darse importancia, sino para dar importancia a Makka. Así pues, dónde ves tú el motivo por el cual el reloj más grande del mundo no se encuentre en la ciudad que es centro del universo? Pienso que la intención al poner el reloj ha sido la de dignificar la Makka de la manera que les ha sido posible.

Es evidente el hecho de que el wahabismo constituye una irregularidad en el Islam ortodoxo, pues los wahabís recortan hadices y consideran débiles los auténticos. Aún más, desmienten el principio mismo de elección divina en los siervos virtuosos.

Sin embargo, cuando vas a Makka y a Madina, el trato, así como la organización son impecables. Creo que habida cuenta de todo lo que podemos ver en el universo musulmán, Allah ha dejado tanto Su Casa, como la mezquita de Rasul (sala-l-Lahu ‘alayhi wa sallam) en buenas manos. Lo único susceptible de ser criticado es la prohibición de recitar el Qur’an en las tumbas del Profeta y sus compañeros. Sin embargo, hay lugar a la réplica, y a fé que los turcos lo hacen muy bien, haciendo callar a los saudíes en algunas ocasiones.

Hay un charif quien confecciona todos los años el manto negro que recubre la Ka’aba. El manto es de seda y además extraordinariamente espeso. Lo financia con sus bienes, sin pedir nada a cambio. Verdaderamente siente uno escalofríos cuando ve a un pobre soldado plantando guardia en la puerta de la Ka’aba soportando los ardientes rayos del sol, paciente con la dificultad de la falta de disciplina de alguna gente que aparentemente no se da cuenta donde está. Un ejército de personas haciendo el tawaf detrás de uno con inmensas bayetas impregnadas de productos desinfectantes, limpiando en todo momento los alrededores de la Casa a la que Allah ha honrado con Su divina Presencia.

Las infraestructuras son absolutamente necesarias para acoger convenientemente a tantos hombres y mujeres cansados del viaje. El plan urbanístico, del cual he podido observar alguna maqueta, soberbio. Es el adecuado para acoger a los peregrinos y garantizarles el acceso tanto a la Casa Sagrada como a la mezquita de Rasul (sala-l-Lahu ‘alayhi wa sallam). Lo mismo tenemos que decir del tren de alta velocidad que unirá Makka, Madina y Yedda.

Con respecto al reloj y el edificio que lo mantiene, si pensamos bien y consideramos que aquellos quienes han hecho la obra, lo han hecho para agradar a Allah y honrar la importancia de Makka, entonces ese reloj, el más grande del mundo, se encuentra perfectamente en su sitio. Tú te crees que en Arabia todo el mundo es wahabí y está exento de corazón? Pero cómo has podido llegar tan lejos?. No es en Makka dónde encontraste tus ansiados pantalones?, así como el bien más preciado que Allah te ha dado? Dime, no es esto así Hashim?

Cómo puedes fijarte en semejantes frívolos detalles e imaginarte que la intención que hay detrás es malévola cuando ningún hombre sale beneficiado de una tal obra!

No sabes acaso que existen ricos quienes aman a Allah fuertemente y no cuentan lo que dan por Su Causa? Ignoras eso? Pues si lo ignoras, entonces no conoces a los musulmanes. Yo conozco a varios. Gentes quienes cuando tienen algo le queman las manos y lo hacen salir lo antes posible de ellas para darlo a los necesitados y a la Causa de Allah. Eres tú de ellos Hashim?

No comprendo cómo puede fastidiarte tanto ese reloj cuando tienes otro tan cerca de ti! Un reloj que, con sus graznidos estridentes, marca las pautas en el extravío de la Vía de Allah, un reloj que cuenta el tiempo de la desgracia.

Dicho reloj llamado librepensamiento marcó la hora para la pérdida de Al-Andalus. El libertinaje, producto del librepensamiento, fue el que dio al traste con nuestra tierra y la puso en manos de nuestros enemigos, los cristianos trinitarios, malditos por el Qur’an, quienes asesinaron a una gran parte de nuestros antepasados.

Córdoba fue un ejemplo en el mundo intelectual hasta que llegaron las taifas, producidas indirectamente por Muhammad Ibn Abu Amir (mal llamado Almansur) el destructor. Sin embargo, desde ese momento perdió su poderío intelectual. Para paliar la oscuridad de la época, vinieron los sufís desde oriente. Ellos pusieron un poco de orden en los conceptos de naturaleza espiritual e unieron doctrinalmente Al-Andalus al Magreb, pues los magrebíes eran fieles seguidores de la Chari’a Muhammadiana.

Todavía puedo recordar un escrito de ibn Arabi de Murcia diciendo delante del entierro de Ibn Ruchd: - “Mirad, ahí va el “maestro”, quien tantos libros escribió, la mayoría de los cuales no sirven siquiera para que un burro los lleve sobre su lomo”.

Ese librepensamiento al que tu aludes posee otra palabra más adecuada: desmadre.

El librepensamiento tal y como vosotros lo expresáis es la vía más directa para apartarse del Islam y caminar hacia el kufr. Es sinónimo de decir: “Puedo pensar como y hacer lo que me venga en gana”.

Acaso no has leído el Qur’an en el pasaje en el que sayyidina Yusuf es solicitado por Zulyja y después preguntado sobre la verdad de su versión, dijo: “En verdad el alma tiende al mal y si no fuera por un Favor de mi Señor estaría entre los transgresores”.
Puesto que el alma tiende al mal, el librepensamiento el cual se encuentra ligado a dicha alma, tan estrechamente que un brazo lo está al resto del cuerpo, también tiende al mal.

Un hadiz dice: “En el Qur’an existen siete niveles de comprensión”. Ello significa que cada nivel es un escalón más de conocimiento con respecto al anterior. Dicho conocimiento se refiere a la realidad espiritual la cual se encuentra velada para la mayoría; sin embargo, cuando algunos musulmanes afortunados llegan a los más altos niveles de comprensión, pueden observar realidades que Allah tiene veladas para otros. Dicho grado solamente se obtiene a través de la sumisión a la Chari’a de Allah y a las obras supererogatorias realizadas con la intención de acercarse a Él.
El hadiz no ha dicho que haya siete vías en el Qur’an, sino siete niveles de comprensión, lo cual es radicalmente distinto. Comprensión de la realidad infinita, la cual trasciende todo aquello de lo que se ha revestido a nuestro limitado cerebro.

Creo Hashim que con esto es suficiente. No me importa el cómo te tomes mis palabras si llegas a leerlas. Pero, te digo en verdad, que si aceptas los consejos desinteresados de un hermano quien te habla con la verdad, no podrás menos que reflexionar y como producto de tu reflexión, cambiar el reloj de tu mano de una muñeca a la otra.

Salam

viernes, 17 de septiembre de 2010

CARTA ABIERTA A AQUEL QUIEN CRITICA EL SUFISMO II -

He aquí la segunda entrega de la traducción de esta epístola del chayj al-Alawy.

Curiosamente hemos encontrado en ella un lenguaje el cual aparentemente podría ser contradictorio. No lo es, por supuesto. Por un lado, aconseja la dulzura para corregir en materia de religión. Sin embargo, por otro lado se emplea con una firmeza, la cual podría sugerir dureza, hacia la persona a quien dirige sus palabras. La explicación es simple : debemos ser dulces con los creyentes y firmes con los manipuladores. Este último es el caso de la persona a quien va dirigida la epístola, y es por ello que ningún progresista puede utilizar las palabras del chayj al-Alawy, pues la firmeza va dirigida a ellos y la dulzura a aquellos quienes solamentte se equivocan.
Qué crimen hay más grande que el de manipular maquiavélicamente en materia de religión ?
He extraido en cabecera las pasages que se adaptan a los progresistas, estando la epístola dirigida a un haramista no es necesario remarcar nada con respecto a estos.
Algunos progresistas desearían apoyarse en el sufismo para apoyar su extravío. He aquí lo que dice el chayj Al-Alawy sobre ellos:

…Si no posees una intuición clara (basira) de lo que distingue al bien del mal, cómo puedes pues ordenar o rechazar esto o aquello ? Antes de pronunciarte sobre cualquier asunto estás obligado a hacerte de él un concepto justo, no siendo el juicio particular que una aplicación de ello…
…« Aquellos quienes no juzgan según lo que Allah ha rebelado son los injustos»!...
…Cuando el carácter ilícito u obligatorio de algo está establecido sin duda alguna por la religión, todo musulmán en consecuencia se debe ordenar el bien y prohibir el mal al respecto – aún cuando el asunto no concerniera sino solamente a una persona…

Carta abierta a aquel quien critica al sufismo II

Si no sabes, es un mal el ser ignorante.
Pero si sabes, el mal es aún más grande.

De cualquier manera en la cual podamos contemplar tu caso, estás lejos de encontrarte libre de toda sospecha.


Si no posees una intuición clara (basira) de lo que distingue al bien del mal, cómo puedes pues ordenar o rechazar esto o aquello ? Antes de pronunciarte sobre cualquier asunto estás obligado a hacerte de él un concepto justo, no siendo el juicio particular que una aplicación de ello. Y cuando dirimes, lo debes hacer según el juicio de Allah, ordenando o prohibiendo según las órdenes y las prohibiciones divinas. Escrupoloso al extremo, debes abstenerte de hablar de la religión según tu opinión o de pronunciar prohibiciones siguiendo tus preferencias. No dice Allah – exaltado sea - : « Aquellos quienes no juzgan según lo que Allah ha rebelado son los injustos»!
Has aplicado bien estos principios, tu que acabas de prohibir esto, criticar aquello, declarar a tal grupo en el extravío y tratar a tal otro de innovador ? Tu actitud hacia Sus criaturas no testimonia de un gran temor de Allah, habida cuenta que tu respeto por Muhammad no se adivina en tu comportamiento hacia su comunidad !
Tu crees poder ordenar el bien y prohibir el mal, pero, acaso eres digno de ello ?
El Profeta – sobre él la gacia y la paz – ha dicho : « Solamente puede ordenar el bien y prohibir el mal aquél quien hace prueba de dulzura cuando ordena y prohibe ; aquel quien es paciente, inteligente cuando ordena y prohibe ; auqel quien conoce y comprende las reglas religiosas cuando ordena y prohibe ».
La primera parte del hadiz significa – pero Allah es más sabio – que no se formulan órdenes y prohibiciones sino es con dulzura ; esto es exactamente lo contrario de lo que tu has hecho en tu « Espejo », oh Chayj ! Hubiera sido mejor abstenerte de toda iniciativa pues, no conociendo, como no conoces las condiciones del ejercicio de esta funcion, tales como Allah las ha establecido: esto te hubiera permitido entrar en la casa por la puerta.

Acaso no has oído nunca la historia de aquél joven quien vino hacia el Profeta – sobre él la gracia y la paz - preguntándole con un tono de voz muy fuerte : « Enviado de Allah, me permites el tener relacciones sexuales fuera del matrimonio ? » Escandalizados, las gentes rompieron en exclamaciones, pero el Profeta ordenó de repente : « Dejadle, dejadle ». Después, le ordenó aproximarse y le dijo con dulzura : « Te gustaría que se hiciera una cosa parecida con las mujeres de tu familia ? » y pasó a enumerarle sus parientes próximos ; cada vez, el joven respondía : « No, eso no me gustaría ! »El Profeta concluyó entonces : « Y bien, las gentes son como tú ; a ellos no les gusta que se haga eso con las mujeres de su familia. » Seguidamente aplicó su noble mano sobre su pecho haciendo la siguiente invocación : « Dios mío, purifica su corazón, perdónale su falta, y preserva su castidad ». En adelante, nada le pareció a este joven más repugnante que la fornicación.
Las historias de este género son numerosas en la historia de la vida del Profeta y de sus Compañeros. Una de ellas es la anécdota bien conocida del beduino que orinó en un rincón de la mezquita. Al unísono, los Compañeros se levantaron para expulsarle sin miramientos, pero el Profeta – sobre él la gracia y la paz – se lo impidió y cubrió al hombre con su manto, diciéndole de no apresurarse. Cuando hubo terminado, el beduino exclamó : « Dios mío, concédenos Tu Misericordia a Muhammmad y a mí, y no se la concedas a ningún otro ! » El profeta dijo entonces : « Estas limitando una cosa inmensa beduino ! »
Pero tu y yo, tenemos tan nobles maneras ? La dulzura no hace más que embellecer las cosas y la brutalidad no hace sino afearlas. He aquí una parte de lo que se puede decir a propósito del hecho de ordenar y prohibir con dulzura.
En cuanto a las cualidades de paciencia e inteligencia que debe poseer aquel quien ordena y prohibe, poseen generalmente un efecto benéfico sobre la persona a quien se dirigen, pues ellas presuponen una real solicitud para esta última. La Revelación hace alusión a ello : « Lleno de solicitud hacia vosotros, bueno y misericordioso con los creyentes » (Coran, 9-128).
No buscar el quedar por encima cuando se rehusa a escucharos o que se os quite la razón sobre lo que ordenais o prohibía : he aquí un signo de paciencia e inteligencia ! Sabes tu que el el momento en el que uno de los dientes del Profeta – sobre é la gracia y la paz - le fué roto, se contentó en decir : Dios mío, perdona a mi pueblo porque no saben » ? Pero eres tú clemente por naturaleza ? En ese caso, deberías adquirir dicha cualidad en la medida de lo posible, en virtud de esta palabra del Profeta – sobre él la gracia y la paz - : « La ciencia se adquiere a través del estudio, y es esforzándose en ser clemente que se realiza dicha virtud ».
No has oído nunca esta palabra de sayyidina ‘Isa – sobre él la paz – a propósito del destino de su pueblo después de él, tal y como nos lo relata el Qur’an : « Si Tu les catigas…no son más que Tus servidores. Y si Tu les perdonas… Tu eres en verdad, el Todopoderoso el Sabio ». Considera la excelencia de esta palabra y la benevolencia de la cual hace testimonio ! Sin embargo, y a pesar del asociacionismo del que su pueblo se volvió culpable posteriormente, no ha sido justo el decir, lo que tu has afirmado de las gentes de la comunidad de Ahmad : que son las peores de las criaturas : y esto, porque, segun tú, es un pecado venerar a los santos. Tu corazón es duro y vacío de piedad hacia los creyentes : he aquí la verdadera razón de tus alegaciones ! Jabir Ibn Abdullah relata que el Profeta – sobre él la gracia y la paz – estas palabras : « Quien no es misericordioso hacia los hombres, Allah no lo será con él ». Es pues una cualidad particular que debe tener quien ordena y prohibe.
En cuanto a la comprensión de la religión de la cual debe hacer prueba aquel que ordena y prohibe, ese es el fondo del problema, el núcleo de cualquier asunto relativo a ordenar el bien y prohibir el mal, porque la incomprensión de la religión de Allah lleva generalmente a sentenciar en contra de Su juicio, ordenando el mal y prohibiendo el bien. Que abominable manera de ejercer la autoridad religiosa, pretendiendo prescribir lo que es conveniente !
Por tu parte, o chayj, has criticado en tu epístola el bien más elevado, creando así una turbación tan inmensa como verdaderamente nefasta para los musulmanes. La persona quien complete la lectura de tu « Espejo », suponiendo que esta lectura no le haya causado un daño irremediable, se dispondrá, en el mejor de los casos a dudar de su religión y de su camino pues los actos que antes consideraba eran ofrendas a Allah, permitiéndole aproximarse a El, le aparecerán entonces como una transgresión merecedora de castigo. Que desastre podría causar más daño a la religión ? « En verdad somos de El y a El retornaremos » (Coran, 2-156)
Es una idea de buen sentido, ampliamente compartida, el pensar que una sola reunión en vista del Recuerdo borra gran número de malas acciones ; sobre este punto, la convicción de la élite y del común de los creyentes coinciden perfectamente. Pero tú, oh chayj, pretendes probar que las reuniones en vista del dikre, de cualquier manera que se practiquen, no son sino innovaciones reprobables, contrarias a las prácticas de los antiguos, sin precisarnos cuales son aquellas asambleas de Recuerdo que la Ley recomienda ! Verdaderamente, debes dejas perplejos a tus lectores ! Todo esto resulta probablemente de tu falta de comprensión de la religión divina. He aquí la razón por la cual el Profeta – sobre él la gracia y la paz – subordinaba la misión de ordenar el bien y prohibir el mal a una comprensión de la religión, para evitar que se llegue a ordenar y prohibir inversamente a lo que conviene como lo acabamos de decir. Antes de ocuparse de esta función, es necesario primeramente haber comprendido bien las nociones de bien y de mal, a través de definiciones claras y explícitas por la Ley, para así no extraviarse en la dirección inversa de ésta. Es por ello que, los grandes sabios son extremadamente prudentes cuando abordan una questión religiosa sobre la cual casi o ningún texto explícito trata. En cuanto a las cuestiones a las que ninguna fuente explícita permite juzgar, las decisiones tomadas al respecto no obligan que a su autor, el cual no hace otra cosa que emitir un parecer personal, es por ello que las aplicaciones jurídicas son tan variadas ; aún así los principios que las sustentan no dejan por ello de quedar a salvo : loanza a Allah ! Esto resulta de la facilidad que caracteriza la religión divina, así como ha dicho el Profeta – sobre él la gracia y la paz - : « El mejor culto es el más fácil ; y la mejor de las obras es el comprender la religión ». En consecuencia, aquél quien no la comprende debe abstenerse de hablar de ella. Según Ibn Abd al Barr, Ata decía lo siguiente – que Allah esté satisfecho de ellos - : « Aquel quien no está al tanto de las diferencias que existen entre las gentes debe abstenerse de darlos opiniones jurídicas ; pues en ese caso, la ciencia que le escapa es más basta que la que posee. ». Lo que indicamos aquí de la necesidad de profundizar no interviene sin embargo en caso de ambiguedad. Cuando el carácter ilícito u obligatorio de algo está establecido sin duda alguna por la religión, todo musulmán en consecuencia se debe ordenar el bien y prohibir el mal al respecto – aún cuando el asunto no concerniera sino solamente a una persona. Pero aquello en lo que debemos desconfiar, es en ese camino que has escogido oh chayj ! Tu prohibes o autorizas en función de tu opinión personal y de la envidia que te producen los otros. Dejándote llevar por la naturaleza de tus inclinaciones, asimilas el bien a lo que tu apruebas y decretas reprobable lo que tu desapruebas ! Pero que autoridad tiene usted pues en la materia, tu y tus semejantes ? Son antes bien Allah, Su Profeta y « las gentes enraizadas en la ciencia » quienes detienen esta carga ! Por tu parte, conténtate de reprobar lo que la religión ha declarado claramente reprobable, y ordenar auqello que ha estado claramente establecido como loable, aplicándolo con resolución en lo que te concierne ; en cuanto al resto, no tienes otra cosa que remitirte a Allah. Y sobre todo, respeta los diferentes esfuerzos de interpretación de las autoridades competentes, ya sean sufis o no. No sabes que existen cosa ambiguas las cuales tal escuela jurídica ha decidido prohibir y tal otra autorizar, mientra que una tercera inclina a consideraras un carácter recomendable, mientras que otra aún se contenta con desaconsejarlas ?
Este asunto no exige dar más explicaciones ; pero, que piensa de ello mi contradictor ? Le es necesario que un muytahid se someta a la opinión de otro ? Esto no es necesario, a menos de estar cegado por una intolerancia sectarea tal que esta que te afecta!
Quisieras tú que una corriente ampliamente mayoritaria, que reune una multitid de gentes en la tierra entera, se sometiera a tu débil punto de vista, imaginándote que el sufismo no se apoya sobre ningún fundamento sólido ? No, por Allah, tu juzgas malamente a las gentes del sufismo, oh chayj ! He aquí la sola respuesta que tu mereces (y es también válida para auqellos quienes se asemejan a tí) : el más pequeño de los sufis muestra seguramente más escrúpulo que tu en su práctica religiosa.

jueves, 16 de septiembre de 2010

CARTE ABIERTA A AQUEL QUIEN CRITICA EL SUFISMO I - CHAYJ AHMAD AL-ALAWY

Bismi-l-Lahi-r-Rahmani-r-Rahim
Allahumma salli ‘ala sayyidina Muhammadin ‘abdiKa wa RasuliKa nabiyyi-l-‘umiyyi wa ‘ala ‘alihi wa sahbihi wa sallim taslima.

Presentamos pues la primera parte de la traducción de la epístola del Chayj al-Alawy dirigida a un ‘alim tunecino quien criticaba el sufismo de la época de una forma encarnizada.
Por supuesto que el sufismo de siempre no tiene nada que ver con el « sufismo hyppie new-dessin » de la actualidad. El sufismo tradicional es serio con la Chari’a y no dá concesiones a nadie en este ámbito.
Es por ello que, bien las palabras del chayj al-Alawy van dirigidas a los grupos haramistas-salafistas, llevan un mensaje antiprogresista en el fondo, por ejemplo, cuando podemos leer el siguiente texto :

manifiestas una actitud sin precedentes en los sabios religiosos (exceptuando aquellos de diferentes sectas desviadas quienes contestan el principio mismo de una elección divina, simplemente porque ellos no son los beneficiarios de ella).
O de este otro pasaje:
Tu prosa testimonia de tu incapacidad a distinguir entre el bien y el mal: esto es excusable, pero no lo es de la parte de alguien quien pretende ordenar y prohibir.

Dejemos pues hablar al chayj al-Alawy:



Carta abierta a aquel quien critica al sufismo

En el Nombre de Allah
El Todo Misericordioso
El Muy-Misericordioso

Loanza a Allah, Quien nos ha eximido de las pruebas a las cuales ha sometido a buen número de Sus criaturas. Que la gracia y la paz sean sobre el Profeta y su familia.

Esta carta procede de un esclavo de su Señor quien tiene muchos defectos a reprocharse : Ahmad Ibn Mustafa al-Alawy – que Allah le conceda Su gracia y le inspire, así como a los creyentes, el seguir la vía más recta. !
Su destinatario es el jurista reputado, el Shayj Sidi Uzman Ibn al-Makki, profesor de la gran mezquita de Túnez – que Allah le haga prosperar y le purifique de todo demonio rebelde !
Que la paz sea sobre usted, tan largo tiempo como muestre deferencia hacia los miembros de las cofradías : « Aquel quien venera lo que Allah ha declarado sagrado encontrará una recompensa junto a su Señor » (Coran 22, 30).

He descubierto la epístola salida de vuestra pluma titulada « El espejo que manifiesta los extravíos ». Tomándola en consideración, la he ojeado con atención, dando gracias a Allah de que queden aún personas firmes en materia de religión, gentes quienes no temen la censura de censor alguno, cuando se trata de Allah.
Ciertamente su título me molestaba algo en razón del término « extravíos », pero lo ignorado por mí en ese momento, es que el texto así titulado era aún más molesto.

Lo poco que he leido es suficiente para disgustarme : Mi interés se difuminó rápidamente, y resentí una tristeza semejante a la alegría inicial.. Estuve a tal punto afligido que me faltó por exclamar : « Es absolutamente ilícito el llevar la mirada a un parecido « espejo », sea para contemplar sus extravíos o para cualquier otra cosa. » ! y esto en virtud de los ataques y atentados al honor que contiene vuestro « espejo ». Poco le falta para que rebose de cólera : hacia las gentes del recuerdo (dikr), lanzando llamas de la talla de una fortaleza y su discruso febril destruya a los creyentes. Trataba por todos los medios el distinguir a la obra del autor ; pero, en todo momento, la idea prevaleciente era que un discurso es siempre el reflejo de su autor, al igual que la lata conserva siempre el olor de las sardinas.
Las mentiras que contiene vuestro « Espejo » así como el carácter inmoral de su contenido, constituyen un atentado al honor de las gentes de la dedicación a Allah : usted les ha simplemente calumniado. Así, el Celo divino y el fervor que dedico al Islam me han motivado a escribirle, por veneración de estos miembros de las cofradías a los cuales usted ha caricaturizado. Acudiendo al socorro de las gentes del Recuerdo a los que usted ha traicionado, no hago otra cosa que poner en práctica la palabra siguiente del Profeta (sobre el la gracia y la paz)- : « Quien asiste a la humillación de un creyente sin acudir a su ayuda mientras que tiene medios de hacerlo, Allah le humillará delante de testigos el Día de la Resurrección »
.
En el Sahih se relata según Abu Umama que el Profeta ha dicho igualmente : « Quienquiera que haya defendido el honor de su hermano verá su rostro rescatado del fuego el día de la Resurrección. »

Estos hadices tienen un alcance general : el honor de todo creyente, quienquiera que sea, debe ser defendido ; en cuanto al honor de las gentes del Recuerdo, es Allah Quien se encarga de forma particular. El más verídico en sus palabras ha dicho : « Es El Quien protege a los Justos ». Quienquiera que les busca la querella ataca en realidad a Allah ; y quienquiera que les ayude viene en ayuda de Allah.
Las gentes de la Gracia no han cesado ni cesarán de asegurar la salvaguarda de la Vía de Allah en todo tiempo ; en efecto, el Pueblo- que la satisfacción divina sea con él - suscitará siempre partidarios y opositores. « Tal es la costumbre de Allah con los que vivieron anteriormente. Y no encontrarás cambios en Su costumbre » (Coran 33-62). Siempre existirán gentes bienintencionadas para elogiarlos y envidiosos para criticarlos. Dicho esto, estas críticas pueden estar dirigidas tanto a personas verdaderamente religiosas como a otras más débiles sobre este plano ; el censor, cuando denuncia la desviación, puede muy bien dejarse llevar por apariencias que se manifiestan claramente equívocas.

En cuanto a tí respecta, criticando sin distinción a todo miembro de las cofradías, y refutando públicamente sus convicciones- es Oh Chayj, lo que tú argumentas que no hay allí nada más que error, ignorancia y extravío !- manifiestas una actitud sin precedentes en los sabios religiosos (exceptuando aquellos de diferentes sectas desviadas quienes contestan el principio mismo de una elección divina, simplemente porque ellos no son los beneficiarios de ella).

Las gentes de la Tradición, por su parte, no han dirigido nunca críticas, sino es a propósito de personas sobre cuya santidad no ha habido unanimidad. Su punto de vista con respecto al sufismo consiste en respetarle y magnificar su grado ; sus palabras a este sujeto son los testimonios más equitativos cuya deposición pueda registrarse.
De manera general, las gentes de la Tradición experimentan de forma natural un amor por el sufismo y sus adeptos. Podemos constatar, además, que aquel quien se aventura a denigrar su doctrina baja rápidamente en la estima de sabio como en la de creyente de base : en realidad esto muestra el que ha bajado en la estima de Allah- que El nos preserve de una tal derrota. Es por ello que se dice :

Quienquiera se opone a las gentes del Recuerdo encarnizándose injustamente contra ellos,
Por el desprecio de las criaturas, Allah le probará rápidamente.

Acabo de darte un consejo sincero, esperando que ello pondrá un freno a tus ataques- si Alla lo quiere. « Y que Allah os proteja contra El Mismo » (Coran, 3-28, 3-30).

Allah dice en una tradición santísima : « Quienquiera que hace mal a uno de Mis santos, Yo le declaro la guerra ». Ahora bien, quien se expone a la guerra divina, ciertamente no se encuentra en seguridad !
El Profeta – sobre él la gracia y la paz - ha dicho : « Las gentes de mi familia y los santos de mi comunidad son dos arbustos venenosos : quien se frota en ellos, se pica ».

En cuanto a las palabras de los sabios sobre este sujeto son innumerables. Abu-l-Mawahib a-t-Tunusi relata que su maestro Abu Uzman – que Allah esté satisfecho de ellos – decía públicamente en sus cursos : « Que la maldición divina alcance a aquel quien reprueba la comunidad de los sufis. Y quienquiera cree en Allah y en el último día debe hacer la misma imprecación ».
Laqqani – que Allah esté satisfecho de él – cuanto a él decía : « Quienquiera que polemiza con respecto a los sufis se arriesga de terminar mal ; un trato severo o un emprisionamiento prolongado será su paga. « Allah os exhorta a no recomenzar si sois creyentes ! » (Coran, 24-17)

Constatarás así que un imam escrupuloso experimenta siempre mucha reticencia a hablar mal de los creyentes, por no decir de los miembros de las cofradías.
Pero enfin, si su Islam es la única cosa que te parece aceptable en ellos, reconocerlos la cualidad de musulmán te obliga entonces a respetarlos y a abstenerte de deshonrarlos., evitando consecuentemente el mezclarte en sus asuntos privados conformemente a las disposiciones del Legislador.

El hijo de Umar – que Allah esté satisfecho de su padre y de él – relata la siguiente palabra del Profeta – sobre él la gracia y la paz - : « Quienquiera que divulgue los secretos de un musulmán y le dehonra con ello injustamente, Allah le envilecerá el día de la Resurrección ». Tal es el castigo divino a aquel quien divulga los secretos de un solo musulmán : Que se puede pues esperar de aquél quien se mezcla en los asuntos privados tanto de la masa como de la élite de los musulmanespara deshonrándolos en el seno de la comunidad, y aún mismo de los no-musulmanes si la cosa llegara a sus oídos ?
Ahora bien, es esto lo que tu has hecho, oh chayj ! Te has extendido en reprobaciones, pasando un fino peine sobre cosas sin interés ; te has creido el solo y único representante de la ortodoxia sunnita, no siendo, según tu, el resto del universo que un grupo de ignorantes e innovadores o de transgresores extraviados. Si, es así como tu juzgas a los hijos de tu religión !

En cuanto a nos, ignoramos el juicio de Allah a tu respecto ; pero, estamos seguros que si te ocuparas de tus propios asuntos, tendrías ya mucho trabajo que hacer, y ello te dispensaría de interesarte en los asuntos ajenos. Tu eres el ejemplo de las personas a propósito de las cuales dice el Profeta – sobre él la gracia y la paz - : « Se distingue bien la paja en el ojo ajeno mientras que se olvida la viga que obstruye el suyo ». De hecho, tu olvidas de las numerosas vigas que ciegan tu ojo, como pronto te voy a demostrar.
Haciéndote tomar consciencia de dichas vigas, te ayudaré, si es posible, a desembarazarte de ellas, suponiendo que seas capaz.. Para ello, no tienes otra solucción que reconocer pura y simplemente tus errores, y ello depende de tu capacidad a ser objetivo : si posees esta cualidad, esta epístola mía trabajará en tu favor, de lo contrario, ella constituirá una prueba de cargo contra tí. De todas maneras, cuando la leas, procura mostrar una vista penetrante, una razón sana, y colocar tu corazón al abrigo del sectarismo.

Si escribo estas líneas, es con la esperanza que por ellas, Allah te libere del mal que te alcanza ; o que El libre a tus semejantes, o toda otra persona quien pudiera encotrar placer leyendo tu triste « Espejo » o a quien se regocije de asistir a tus lamentables discursos. Te voy pues a señalar las « vigas » que hubieras podido olvidar obstruyen tu vista, si ya Allah no las ha puesto suficientemente en evidencia por medio de tu « Espejo ».

En primer lugar, introduces tu abalorio de atentados al honor de los musulmanes a través de la cita siguiente : « Loanza a Allah que nos ha guiado hacia esto ; no habríamos podido seguir la buena dirección si El no nos hubiera guiado » (Coran, 7-43)
No se cual era aquí tu intención : querías simplemente beneficiarte de la bendición inherente de este noble versículo, o bien se trataba de insinuar que los ataques al honor de las gentes del Recuerdo y de sus semejantes, a los cuales (según tu) Allah te ha conducido relevan de la guía divina ? En el primer caso, está muy bien ! Pero sino es así, sabe que la guía no puede tomar la forma de una crítica calumniosa de las gentes de Allah, salvo cuando guía toma el sentido que hay en la Palabra de Allah – exaltado sea - : « Guiadlos así sobre el camino del Infierno » (Coran 37-23), o de otros pasajes semejantes.

Tienes razón al llamar a tu obra « El Espejo que manifiesta los errores » : este título corresponde admirablemente a su contenido ! Tu Espejo, pone efectivamente en evidencia auqello lo cuale te habita, y sin él, quién podría constatar tu extravío ?

Lo escrito es a la imagen de la inteligencia
Y el interior se evidencia en el discurso.

Un poco más lejos, continuas con un capítulo titulado « Introducción al sujeto de ordenar el bien y prohibir el mal » , en el cual, bajo pretexto de aplicar el precepto coránico, reunes esas referencias scriptuarias las cuales te sirven de subterfugio para dirigir tus ataques al honor de los creyentes. Pero, ante Allah, esto no te servirá de nada : de la manera en la que se le disfrace, la maledicencia sigue siendo maledicencia. Aún admitiendo que no hayas tratado sino es arreglar las cosas, tu prosa testimonia de tu incapacidad a distinguir entre el bien y el mal: esto es excusable, pero no lo es de la parte de alguien quien pretende ordenar y prohibir.