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domingo, 24 de junio de 2012

Yalal-Yamal (majestad-belleza) - Reconciliación de antagónicos


Bismi-l-Lâhi-r-Rahmâni-r-Rahîm

Y la plegaria y la paz sobre la corona de los enviados, nuestro señor Muhammad, el mejor de la humanidad, su pura familia y nobles compañeros.

No es un descubrimiento el decir que este mundo sensible es la morada de los contrarios. Levantemos la mirada y contemplemos como cada acto de nuestra vida se encuentra limitado por valoraciones antagónicas, irreconciliables en la mayoría de los casos:

Placer-dolor, alegría-tristeza, bien-mal, amor-desdén, riqueza-pobreza, verdad-mentira, creencia-increencia, vida-muerte, halal-haram y muchos etcéteras más.

Mención especial estamos obligados a hacer a aquellos antagónicos reconciliables, pues ellos nos dan las claves de la existencia de una unidad englobante de toda oposición. Todas las dualidades, exceptuados “verdad-mentira” (pues la mentira es evanescente) o bien-mal (siendo esta última una consecuencia directa de la anterior), son conciliables cuando llegamos a la fuente de la cual han emanado. Nuestra especial mención es para tres de ellas, las cuales, como tres estandartes luminosos en un mundo de oscuridad, nos mostrarán el camino de la resolución de nuestra visión dual de las cosas: “vida-muerte”, masculino-femenino, belleza-rigor (Yamal-Yalal), siendo a esta última a la cual vamos a dedicar nuestro análisis de hoy.

Si la vida y la muerte son conciliables en virtud de las palabras del Qur’an donde el Libro sagrado nos explica que Allâh hace salir la muerte de la vida y ésta de aquella, no menos conciliables son masculino-femenino, fuente de la continuidad de la creación y base del amor. Sin embargo, la dicotomía belleza-rigor, aparentemente irreductible, lo es, siempre y cuando ascendamos por los estados espirituales hasta el punto de llegar a conciliar sus términos dentro de nosotros mismos.

Pero: ¿qué es esto de belleza-rigor? ¿Por qué no belleza-fealdad? La belleza de la cual hablamos aquí, no puede ser contrapuesta a fealdad pues estamos hablando del sentido más general del término belleza y no del específico referido a la percepción sensorial. Belleza pues, es sinónimo de bienestar, alegría, placer, comodidad y otros, considerados mediante consenso como aspectos positivos de la realidad sensible y psíquica; siendo rigor lo contrario.

La dicotomía en cuestión puede ser aplicada a tres colectivos distintos: Los increyentes y/o idólatras, el común de los creyentes y la élite de los creyentes. Son estos en realidad los tres colectivos más reales que pudieran existir, ya que se corresponden completamente con los tres grupos definidos en la surat al Waqi’a: los compañeros de la derecha (ashabu-l-yamin), los compañeros de la izquierda (ashabu-s-shimal) y los aproximados (muqarrabun).

Para los increyentes la belleza-rigor (la cual a partir de ahora llamaremos Yamal-Yalal) se manifiesta en el placer y la contrariedad. Para ellos disponer de una buena salud, dinero y amor fácil es el resumen del Yamal; así como el estar enfermos, el ser pobres y esforzarse para vivir es el extremo del Yalal.

Para los creyentes ordinarios, Yamal no solamente significa bienestar, salud y dinero, sino que además podemos enumerar el tener una familia feliz, un buen o una buena esposo/a y el encontrar la dulzura de la fe del Islam en su corazón; mientras que tomarán por Yalal: la enfermedad, los problemas económicos, la desgracia en el matrimonio o en la familia o las faltas las cuales nos separa de la religión de Allâh y entristecen el corazón.

Pero ¿qué hay de todo esto para aquellos quienes se quieren acercar a Allâh por la vía del Ihsan y desean alcanzar un maqam de proximidad y amor a Allâh (subhanahu wa ta’ala)? Amigos: en este caso no se puede medir con la misma vara.

Efectivamente, nos encontramos frente a un universo totalmente diferente de todo lo demás. El Yalal toma un protagonismo inesperado en la vía del tassawuf. No olvidemos que el Ihsan no es nada más ni nada menos que el “Yihad al-Kabir” (la Guerra santa Mayor) de la cual Rasulu-l-Lâh – sobre él la plegaria y la paz – hace mención en el hadiz: la guerra contra nuestras pasiones, arraigadas en nuestra alma como el bebé se encuentra arraigado al vientre materno del cual se nutre.

Si queremos avanzar en la vía del conocimiento, debemos saber primeramente, como para alcanzar este, debemos someternos efectivamente a la Voluntad de Allâh. Dicho sometimiento, aunque se encuentre englobado en él las obligaciones y prohibiciones de la Ley revelada, debe ser total y no limitarse solamente a las indicaciones colectivas. Es un sometimiento individualizado, a medida de nuestra nafs. Debemos decir que a fin de garantizar dicha sumisión total, preludio de la suma extinción, tenemos necesidad de recibir el Yalal.

 Pero antes debemos realizar la siguiente observación: No está permitido a un chayj el causar mal o desagrado a un murid. El trabajo del chayj se debe limitar a guiar al discípulo, aconsejándole en todo momento, sin entrar a colaborar en el desenlace del juego de fuerzas las cuales se manifiestan en el interior del murid. Ahora bien, como dicho chayj ya ha pasado por situaciones semejantes, provisto que Allâh le muestra el estado de su murid en todo momento, es por ello que puede realizar su función con una competencia total, haciendo verdad el hadiz siguiente:

La religión es el buen consejo

Ni que decir tiene que dicho consejo debe respetar los límites de la Ley religiosa, pues si no nos encontraríamos, no ante un chayj, sino ante un impostor (recordemos que Allâh lo puede perdonar todo salvo la mentira). Sin embargo, su consejo puede venir, como seguramente viene, de más arriba de los siete cielos.

Salvada esta cuestión, entonces no nos queda sino Allâh para imponer el Yalal (rigor). Efectivamente; provisto que ninguna criatura tiene derecho a imponernos el rigor, es Allâh quien lo hace directamente. ¿Cómo?: A través de todo aquello lo cual desagrada y repugna a nuestro nafs. El Yalal se manifiesta en forma de: problemas reales, miedos, disgustos, pérdida de salud, problemas financieros, problemas familiares, pérdidas y/o contrariedades de todo tipo y muchas más cosas. No existe un catálogo del Yalal pues cada alma es distinta y cada una de ellas tiene sus puntos débiles; allá donde un alma es sometida otra se muestra rebelde y viceversa.

No obstante, los muchos momentos de Yalal se ven compensados con nubes del Yamal las cuales llegan a compensar el rigor sufrido y a acariciar el alma del murid a fin de que Allâh le muestre un preludio de Su complacencia y misericordia. Y aunque estos momentos son pocos, son suficientes para hacernos comprender que el sol ardiente del Yalal no puede llegar nunca a quemarnos del todo, puesto que su finalidad es educarnos y hacer de nosotros siervos sometidos. Por eso, y a pesar de todos los miedos de verse colocado frente a un abismo desconocido y profundo y caer en él para nunca más volver, Allâh nos muestra su Yamal para compensar. No en vano dijo al chayj al-Alawi en una qasida a sus discípulos destacados:

Antum fi amani-l-Lâh (vosotros estáis en la seguridad de Allâh); y también esto otro:

Antum mulukul-l’ard min hayzu qurbihi (Vosotros sois los soberanos de la tierra en tanto os encontréis en la presencia de Allâh)

Sí: tenía razón el chayj: ¿Qué mejor soberano que aquél quien ha hecho del Yalal de Allâh su vestido y del Yamal su ornamento?

Efectivamente, el murid se va acostumbrando al Yalal pues ve en él la prueba de la proximidad y el amor de su Señor. El Yalal nos ha educado, nos ha formado, cual soldados victoriosos capaces de presentarnos ante la puerta del palacio del Malik. Sin duda, el Malik (Allâh) nos recibirá con la mayor de las complacencias, cuando vea nuestros exquisitos modales fruto de una noble y sabia educación.

Nuestros vestidos estarán puros como la nieve, nuestros adornos serán los convenientes para la ocasión, pues ella lo merece.

Nos encontraremos pues ante aquella Presencia única donde Yalal y Yamal son uno, reconciliados en nuestro corazón desde el día en el cual el alma claudicó.

Salam






viernes, 22 de junio de 2012

La visita a las tumbas de los 'awliyya


Extracto del libro al-Alawi “Palabra certera para quien critica el sufismo” donde demuestra la legitimidad de visitar las tumbas de los ‘awliyya.

Empieza aquí:

Continúas de esta guisa, y después señalas un conjunto de innovaciones de las cuales es conveniente preservarse, y sobre este tema, tanto el ciego como el hombre clarividente, no pueden hacer otra cosa que concederte la razón. Queda claro, no obstante, que este pasaje no sirve sino como preludio a fin de introducir los ataques que le siguen, donde te cebas cuanto puedes sobre las tumbas de los Justos y sobre aquellos quienes las visitan. En efecto, si hubieras buscado realmente denunciar todas estas innovaciones, habrías abordado cada una de ellas en detalle, pero en realidad es este asunto de las visitas a la tumbas el único que te interesa. Y si realmente desearas prevenir del riesgo de asimilación a los infieles, consagrarías entonces un capítulo a ponernos en guardia contra las costumbres extranjeras, que tanto nuestros hijos como nuestras esposas han adoptado, a fin de que las tradiciones islámicas y los caracteres árabes pudieran mantenerse entre nosotros.

Al contrario, en lugar de esto, te dedicas a sacar temas que no sirven sino a sembrar la discordia. ¿Te das cuenta de lo que haces? Citas a Sidi ‘Ali al-Ayuri quien dice a propósito de la veneración de las tumbas: «Si él (el Profeta) viviera en nuestra época, diría que se las adora, olvidando el “no se está lejos de”, pues tanto sus palabras como sus actos son elocuentes al respecto.» ¡Por Allah, es increíble! ¿Cuándo pues la comunidad musulmana ha apostatado para terminar adorando las tumbas? Hubieras debido ceñirte a las palabras de al-Ayuri, proveyéndote así de una puerta de salida, tanto como a los musulmanes. Y si fuera necesario verdaderamente lanzar una tal acusación, - ¡que Allah no lo quiera! - , hubiera valido más explicarse por alusión. Pero, ¡qué audacia! Por Allah, el creyente no puede atreverse a sospechar de apostasía a quien fuere, y menos aún juzgar y declarar apóstatas a gentes quienes forman parte de los mejores siervos de Allah. En efecto, todas las gentes de la Tradición veneran a los justos de la comunidad, se benefician de la baraka inherente a sus tumbas, recurriendo a ellos en las situaciones importantes: siendo su objetivo en todo esto únicamente el de beneficiarse de su intercesión junto a Allah – exaltado sea.

A pesar de la claridad de tus afirmaciones, temías probablemente de que aún subsistiera una duda de ambigüedad en tus afirmaciones, y que por lo tanto no se comprendiera completamente por ellas que las gentes de esta época son apóstatas adoradores de tumbas. Insistes pues, a fin de garantizar a tu lector una perfecta comprensión en este punto: «Se encuentra en el Sahih un hadiz transmitido por ‘Aisha – que Allah esté satisfecho de ella -, según el cual Umm Habiba y Umm Salama – que Allah esté satisfecho de ellas – hablaron al Profeta – sobre él la plegaria y la paz – de una iglesia la cual ellas habían visto en Etiopía, dentro de la cual se encontraban representaciones (imágenes); este último dijo entonces: “Estas gentes, cuando muere uno de sus hombres piadosos, construyen sobre su tumba un lugar de prosternación (masyid) y construyen imágenes de las cuales se sirven: ellos serán los peores de los hombres a los ojos de Allah el día de la Resurrección”. Las gentes de nuestra época les han seguido en esto y ellos son los peores de los hombres y aún más, de los seres vivientes. »

¡Gracias te sean dadas, de parte de la comunidad de Ahmad! Y ¡que Allah te retribuya con lo que te convenga! Por Allah, al Enviado no le gustaría escuchar que los miembros de su comunidad son los peores de los hombres y de los seres vivientes. ¡No te ha bastado con denigrar sus prácticas e invalidar sus creencias! Has llegado a colocarlos en el grado más bajo del infierno, comparándoles a los adoradores de ídolos; provisto que el legislador dice de estos últimos, que son los peores de los hombres, mientras que tú, afirmas de tus correligionarios que son los peores de los hombres y de los seres vivientes. Por otra parte, aún si estuviéramos de acuerdo en que hubiera gentes comunes quienes pudieran asemejarse a aquellos a quienes se menciona en el hadiz, ¿cómo se puede afirmar que se encuentren al mismo nivel? Para terminar, si el juicio del legislador en referencia a estos últimos es que son los peores de los hombres, de ello no se deduce que aquellos quienes se les asemejan sean igualmente “los peores de los hombres”, y aún menos “de los seres vivientes”.[1]

¿No comprendes que el Profeta  -sobre él la plegaria y la paz – ha hablado de esta manera a fin de poner en guardia a su comunidad? “Es así como Allah infunde temor a Sus siervos”[2]. Pues en realidad, él estaba convencido de la firme certeza de su comunidad (en la adoración de un Dios único) y del hecho de que ésta no sería alterada. Según Ibn Umar – que Allah esté satisfecho de su padre y de él - , el Enviado de Allah – sobre él la plegaria y la paz – ha dicho: “Ninguna comunidad ha recibido una certeza tan grande como la mía”[3]. Según el mismo transmisor, él dijo igualmente: “En toda comunidad, una parte de gentes se encuentran en el paraíso y otra en el infierno, excepto la mía, la cual, toda entera, irá al paraíso.” Estos dos hadices del Profeta figuran en el Yami’a-s-saguir.

Ante el testimonio que él mismo ha dado sobre la certeza de su comunidad, ¿qué puede pues valer el tuyo? ¿Consideras que el hecho de venerar a los Justos pueda poner en tela de juicio esta su declaración en tanto y en cuanto se les venera por Allah? Es cierto que algunos han exagerado, pero nunca hasta el punto de llegar a mostrar la actitud que tú les otorgas. Hubiera sido de más valor el disponerte a exhortar a las gentes y llamarlas a Allah, pues este método brutal no sirve sino para dar testimonio de las muy malas convicciones de su autor. ¿No has escuchado Su Palabra – exaltado sea -: “Llama a los hombres a la vía de tu Señor por la sabiduría y una bella exhortación”? Es de suponer de que sigas en esto a la corriente wahabita, la cual pretende que las visitas de las tumbas se encuentran totalmente prohibidas; te hubiera faltado entonces el adoptar un método más sutil para que esta convicción se extendiera entre nuestros compatriotas, y lograra neutralizar su natural reacción de rechazo por ella. Dicho esto, la comunidad se encuentra muy lejos de poder tragar una doctrina tan amarga de una sola vez.

Retomas de la siguiente manera: «Retornemos ahora al asunto de la visita a las tumbas. Tratándose de una mujer, todo el mundo está de acuerdo en decir que las visitas a las tumbas están prohibidas – los libros de jurisprudencia lo muestran claramente. El Profeta – sobre él la plegaria y la paz – ha dicho: “Allah maldice a aquellas quienes visitan las tumbas, así como a aquellos quienes  hacen de ellas lugares de prosternación (masayid).” En cuanto al hombre, si sus convicciones religiosas son firmes y conformes a la fe musulmana; que esté completamente cierto que Allah solo da y priva, y El solo –exaltado sea – puede ser útil a Sus siervos o dañarlos; que nada que se encuentre en el lugar de la visita convierta a ésta en ilícita – es el caso cuando las mujeres se encuentran presentes o cuando se encuentran alfombras, o banderolas de seda, recipientes de plata o imágenes -; entonces la visita es autorizada. Si una de las condiciones no se cumple, entonces no es lícita. En todo caso, privarse de ella es más prudente, cuenta habida de la debilidad de la fe en nuestra época, y que cuando un hombre desee pedir algo a Allah – exaltado sea -, puede hacerlo en cualquier momento: solamente cuentan su intención y su manera de manifestar su calidad de siervo de Allah.»

Considerando este pasaje sobre las reglas aferentes a las visitas de las tumbas, yo diría que tienes razón en parte, aunque cometes un error monumental del cual tendrás “noticias en poco tiempo”[4].

Tienes ciertamente razón cuando afirmas que la visita es autorizada cuando nada se opone desde el punto de vista de la Ley. Ahí donde te equivocas, es cuando mencionas explícitamente como causa de prohibición las alfombras y las banderolas de seda, así como los recipientes de plata, pues esto resulta en suma en prohibir la visita a una tumba donde pudieran encontrarse dichos objetos. Si tus propuestas debieran ser tomadas en cuenta, las visitas a la Casa de Allah y a la tumba del Enviado – sobre él la plegaria y la paz – deberían encontrarse prohibidas, pues podemos encontrar en estos dos lugares sagrados una cantidad tal de esos objetos “que ningún ojo ha visto ni oído escuchado”. ¿Acaso ignoras que el velo el cual recubre la Ka’aba está confeccionado de seda pura, y que se encuentran en estos dos santuarios innumerables recipientes de oro y plata? Si pues estos objetos constituyeran efectivamente un impedimento legal a la visita, esto invalidaría el peregrinaje de la comunidad musulmana.[5]

En cuanto a mí respecta, digo que los hombres no tienen derecho a vestirse con prendas de seda,[6] pero que el legislador no ha impedido el mirarlas, ya se trate de un ornamento mural o del velo de la Ka’aba, por ejemplo; y aun suponiendo que uno de estos objetos fuere prohibido concerniría únicamente a aquél quien se sirve de él y no a aquel quien lo contempla. He aquí cuanto yo conocía de la Ley antes de que Allah me hiciera descubrir tus ideas.

No obstante, después de haber afirmado que la visita es lícita, cuando las condiciones mencionadas por ti se encuentran reunidas, añades, «En todo caso, es mejor privarse de ella, cuenta habida de la debilidad de la fe en nuestra época, y que cuando un hombre desee pedir algo a Allah – exaltado sea -, puede hacerlo en cualquier momento: solamente cuentan su intención y su manera de manifestar su calidad de siervo de Allah.»

Yo diría que esta excepción que haces no es aceptable: cuando las condiciones las cuales afirmas convertir en lícita la visita se encuentran reunidas, esta es de hecho recomendable en razón de la orden dada por el Profeta de la cual testimonia la tradición[7].En caso contrario, la prohibición es aplicable como tú dices; en cuanto a mí, hasta hoy, he dicho siempre que es prudente no rendir dicha visita cuando existe un riesgo de mezcolanza entre hombres y mujeres; esto, siendo ya válido para aquél quien piensa estar en seguridad (“Sin embargo estos son pocos”[8]), lo será con mayor razón para aquel quien no piensa estarlo. Si pues las autoridades permiten a las mujeres el visitar las tumbas, debe serles dedicado un día en particular, y su recompensa será a cargo de Allah.

Seguidamente, mencionas uno de los pilares más importantes de la religión, aquel el cual permite conciliar todos los antagonismos; a pesar de que lo hayas perdido de vista en este panfleto con toda esa crítica a los miembros de las cofradías. Se trata de tu afirmación: «Solamente cuenta su intención».

Puesto que reconoces este principio, debes guardarte de no caricaturizar la intención de las gentes, sea cual fuere sea la naturaleza de lo que emprendan, pues sus actos podrían muy bien estar únicamente consagrados a Allah – exaltado sea . Bujari y Muslim han reportado este hadiz: “En verdad los actos no valen sino es pos sus intenciones, y cada uno tendrá según lo que él pretenda. Quienquiera que emigre por Allah y Su Enviado, su emigración le será contada como tal…[9]. Se ha transmitido asimismo el siguiente hadiz, relatado por Abu Hurayra: “El día de la resurrección, es la intención lo que será tomada en cuenta”.[10] He aquí el fondo del problema, para todas las cuestiones de ‘iytihad o de casos de divergencia. En efecto, todo creyente hace cuanto puede para aproximarse a Allah – exaltado sea - : todo depende pues de la intención como ha sido dicho.

Continuas este capítulo citando una serie de hadices los cuales explican la más pura doctrina de la Unicidad divina, como su palabra – sobre él la plegaria y la paz - : “Cuando pidas, pide sólo a Allah; cuando busques refugio, busca refugio en Allah…”[11] Estos hadices son aquellos los cuales constituyen el eje mismo del sufismo, en cuanto a mí respecta, no veo nadie más aplicado en preservar la pureza de esta doctrina que los sufís – que Allah esté satisfecho de ellos. Sus escritos son los testigos más equitativos, y quienquiera no se apresure a adquirir su ciencia no podría garantizar totalmente la pureza de su concepción de la Unicidad divina. Es por esto que el Imam de la comunidad de los sufís, Abu-l-Hasan al-Shadili – que Allah esté satisfecho de él -, ha dicho: “Quienquiera no se apresura a adquirir esta ciencia que es la nuestra muere perseverando en los grandes pecados”.

Explicas seguidamente que el Profeta – sobre él la plegaria y la paz – ha prohibido las visitas a las tumbas en los primeros tiempos del Islam: «Ciertos sabios dicen que el Profeta – sobre él la plegaria y la paz – ha prohibido la visita a las tumbas al principio del Islam porque en tiempos de la ignorancia preislámica, los árabes veneraban y quizás llegaban a adorarlas. Esta prohibición tendría como fin el purificar los corazones de los creyentes de cualquier elemento de idolatría. Sin embargo, cuando la fe monoteísta estuvo bien enraizada en ellos, la visita de las tumbas fue autorizada.»

Es esta una hipótesis probable. Otra posibilidad me viene a la mente: el Profeta – sobre él la plegaria y la paz – puede ser que hubiera prohibido la visita a las tumbas al principio del Islam porque ninguno de los politeístas quienes estaban enterrados en ellas lo merecía. Cuando las tumbas estuvieron repletas de musulmanes y de mártires del Islam, fue autorizado el ir a buscar la bendición inherente a estas tumbas y el permanecer a su lado, de manera a esclarecer a los creyentes y a título de recuerdo – y Allah es más sabio.

Pero tu vienes a establecer una nueva regla: «Allí donde la ignorancia se generaliza, no queda otra cosa de la ciencia que su nombre, donde la fe se ha debilitado por la creencia de que el chayj visitado puede dañar o ser útil, la visita está prohibida para el común de los musulmanes, pues son las creencias de este tipo las que determinan el carácter autorizado o prohibido de dicha visita; por no hablar de la promiscuidad entre los hombres y las mujeres, las mujeres y los jóvenes, que constituyen con frecuencia el objetivo real de estas visitas.»

Este pasaje constituye una confesión pública por tu parte: estimas pues que es posible el cambiar el estatuto legal de un acto, prohibiendo lo recomendable o cualquier otra alteración de este género[12]. Es de temer que con tales pretextos, la religión de Allah caiga entre las manos de personas ligeras, quienes modifiquen los estatutos de la religión cuando les parezca vagamente que la causa original de un estatuto haya dejado de existir, o a la inversa, que un elemento inexistente en el origen constituya una causa nueva. ¡Allah es testigo! Estos sufís cuyos actos relatas, ¿han permitido aquello que está prohibido o prohibido lo lícito? En realidad, sus solas modificaciones de este género (si lo pudiéramos considerar así) son mucho más insignificantes que esto; ellas consisten, por ejemplo, en autorizar las reuniones para invocar a Allah diciendo en voz alta: “No ha divinidad sino Allah”, así como otros actos del mismo género. Tú pretendes que sus prácticas son innovaciones que extravían, mientras que aquello lo cual tú afirmas en este pasaje no puede ser calificado de otra manera que de “innovación”.

Justificas la prohibición por el hecho de que la masa cree que el chayj visitado puede dar o privar – es lo que tú acababas de enunciar – y otras convicciones del mismo orden. Por mi parte, considero que no existe nadie en la comunidad quien pueda creer una cosa tal. El común de los creyentes tiene simplemente la convicción que existen intermediarios entre Allah – exaltado sea – y ellos, a quienes se puede recurrir en los momentos importantes; y si tú pretendes poder pasarte sin ellos, él no estima haber alcanzado el grado en el cual dichos intermediarios se vuelven inútiles. De esta manera, tiene recurso a aquellos quienes están más próximos a Allah que él mismo lo está.

En cuanto a esta mezcolanza de hombres y mujeres la cual consideras como una causa suplementaria de prohibición, habrías debido hacer de ella la única causa de la prohibición de la visita a las tumbas, considerando que ésta, lejos de ser absoluta, es consecuencia simplemente de esta mezcolanza. Es cierto que es necesario prevenir contra esta práctica cuyas consecuencias negativas son evidentes: la promiscuidad de hombres y mujeres constituyendo por sí misma un peligro para la élite; ella lo es “a fortiori” para el pueblo.

A continuación, tratas de probar como la visita a las tumbas es inútil apoyándote en las palabras de Ibn Arabi al Hatimî: “El difunto no puede ser de ninguna utilidad, pues ser útil es obrar; ahora bien, su acción ha sido suspendida.” No es pues a consecuencia de que las condiciones necesarias no se cumplen que prohíbes la visita, sino más bien porque el difunto no puede servir; es evidente, sino no habrías invocado el testimonio de Ibn Arabi. Ahora bien, yo no digo que él se equivoque diciendo esto, sino, al contrario, afirmo que tú no has comprendido aquello lo cual él quería decir. Efectivamente, el difunto no puede servir desde el punto de vista de la educación del discípulo y de su progresión en la vía de Allah, las cuales precisan el frecuentar un maestro espiritual conocedor del camino espiritual, frecuentación ésta la cual es una condición de la vía.[13] Sin embargo, la utilidad para ir hacia Allah – exaltado sea – de los intermediarios e intercesores quienes son los mejores de Su creación, así como la bendición inherente a sus tumbas, son cosas bien establecidas por la Ley revelada. Más aún, si el legislador nos ha autorizado a buscar la bendición y la mediación de lo que es inanimado, como la piedra negra, la casa sagrada y otras cosas del mismo orden, no es precisamente para prohibirla cuando se trata de espíritus puros y cuerpos luminosos. ¡Por Allah!, procura no intentar ver en las palabras de Ibn Arabi una afirmación de la inutilidad de los muertos. En efecto, esta cuestión de la mediación y de la bendición inherente a las tumbas no concierne solamente a los santos, sino al conjunto de las personas a quienes Allah ha gratificado: los Profetas, los Verídicos, los mártires y los Justos (salihin). ¿Ignoras que Allah – exaltado sea – ha revelado a aquél quien es el apogeo de su gloria: “En verdad, tú eres un mortal como ellos[14]?

Como puedes constatar, tu interpretación de las palabras de Ibn Arabi nos parece errónea. Pero, de todas formas, éste discurso tuyo no podría encontrar eco en las gentes de la Tradición. Estos últimos no cesarán de respetar a los antiguos, de buscar la bendición inherente a sus tumbas, así como su mediación, hasta el día en el cual no haya nadie más sobre la tierra para decir: “¡Allah, Allah!” conformemente al hadiz.[15]

Sea como fuere, ya veo que cumples bien con tus obligaciones, pues después de haber difamado a ultranza a los miembros de las cofradías, prevenido contra su frecuentación, y tratado de probar el cómo encontrarlos en vida no sirve para nada, has temido que algunos llegaran a imaginarse como visitarlos muertos podría tener un interés cualquiera que fuere: he aquí pues el motivo por el cual has citado a Ibn Arabi. En resumen, tu panfleto trata de demostrar el hecho de que ellos no sirven finalmente para nada: ni vivos ni muertos. Siendo esta tu apreciación, sabe que la de Allah es mucho más elevada.



[1] Desaforado ataque del Imam tunecino, el cual seguramente representaba una avanzadilla del ejército salafista. Esta doctrina está haciendo estragos actualmente en una parte de la juventud musulmana. Su semilla es sembrada en el campo “virgen” de un desconocimiento absoluto de la verdadera doctrina del Islam y abonada por la sinrazón más primitiva. Esta obra del chayj al-Alawi puede ayudar a poner el orden allá donde existe confusión y desconocimiento.
[2] Corán: 39 - 15
[3] Kanz 34483
[4] Corán: 38 - 86
[5] Esta demostración tan simple denota de la escasa capacidad intelectual de aquellos quienes destruyen su inteligencia y perspicacia naturales, siguiendo las tesis wahabitas y salafis.
[6] Se trata de una prohibición únicamente dirigida al hombre, no a la mujer, la cual puede vestirse con seda y adornarse con objetos de oro, a diferencia del hombre.
[7] Antes os prohibía visitar las tumbas, pero ahora visitadlas
[8] Corán: 38 - 23
[9] Kanz - 7263
[10] Kanz 7242 a 7245
[11] Doctrina del Tawhid (Unicidad divina). Ver las notas del Anexo.
[12] El estatuto legal de los actos, según la Ley islámica, se encuentra entre una de estas cinco divisiones: Obligatorio, recomendable, desaconsejado, prohibido e indiferente.
[13] El chayj Mawlai al-Arabi a-d-Darqawi decía lo siguiente: “…Efectivamente he visto muchas gentes quienes se vinculaban  al célebre santo conocedor de Allah, Abdul Qadîr al Yilani – que Allah nos haga aprovechar de él – y que pretenden que él es su maestro, mientras ellos están en vida y él – que Allah esté satisfecho de él – está muerto. Si la finalidad en esto es el beneficiarse de la misericordia divina, desde el punto de vista de su amor y apego por él, pensamos que una tal intención es loable y que no se puede esperar de ello sino un bien: la intención da valor a los actos como dice el hadiz: “En verdad los actos no valen sino por las intenciones y cada uno no tendrá sino aquello lo cual él pretendía. Si, al contrario, actuando así, ellos pretendían los mismos fines que las personas quienes se vinculan a los santos, a fin de que estos últimos les ayuden a aproximarse a su Señor – esta es la función de los santos vivos -, mientras que solamente un ignorante puede engañarse de tal manera. Si ello fuera así, Mawlana, el Enviado de Allah – sobre él la plegaria y la paz – nos bastaría a todos, pues no hay persona más digna que él para ocuparse de los asuntos de las gentes…” (Carta número 17).
[14] Corán: 39 - 29
[15] No llegará la hora mientras haya alguien en la tierra quien diga: ¡Allah, Allah!”. Kanz – 38485.

lunes, 18 de junio de 2012

Yalal y Yamal preludio

A-s-salamu 'alaykum:

¿Qué es el Yalal y qué es el Yamal?

Muchos autores insignes del sufismo han tratado este tema desde diversos ángulos. Fundamentalmente en dos direcciones:

Una aquella la cual compete a Allah Mismo como 'ilahiyya (divinidad independiente del resto) y otra en lo concerniente al ser humano.

Y dentro de este último, podemos observar tres divisiones fundamentales:

El ser humano no muslim

El ser humano muslim

El buscador del conocimiento verdadero (ma'rifa).

In sha'a Allah este será el próximo tema el cual vamos a abordar en breve.


Salam.

jueves, 14 de junio de 2012

La Qutba de sidi Shuayb Mimun en Anwal

Bismi-l-Lahi-r-Rahmani-r-Rahim

Sidi Shayb Mi’mun (abuelo de mi esposa) fue nombrado chayj por el chayj al-Alawi – que Allah esté satisfecho con él -. Tenía el permiso para entrar a los discípulos en halwa.  Un día tuvo una visión que le impulsó a comenzar su qutba para ser enterrado allí. En aquella época el Norte de Marruecos era español.

Un chivato de los españoles fue a ellos a decirles que sidi Shuayb estaba construyendo sin permiso. Entonces dos oficiales españoles acompañaron al individuo para parar la obra. A unos 200 metros antes de llegar al lugar, el chivato cayó muerto con el vientre reventado.

Sidi Shuayb se alimentaba de un vaso de leche y un huevo diarios (a veces el huevo lo partía por 2, porque un hijo suyo se lo pedía).

Unos años después de su muerte hubo que rehacer su tumba por una razón cualquiera. Un curioso, le descubrió el rostro el cual se encontraba intacto, con solamente un tinte verdaceo, para hacer verdad el hadiz que dice:

Inna-l-‘arda la ya’kulu ‘aysam mina-l-‘awliyya   (En verdad la tierra no come (o consume) el cuerpo de los ‘awliyya.

Del respeto o veneración a dichas personas a causa de su proximidad a Allah a la adoración o a la invocación a otro que Allah va un abismo insondable.

Aquellos quienes quieren ver en la visita a las tumbas una proximidad a la idolatría tienen una enfermedad grave: Una enfermedad de negrura en el corazón. Un pensamiento obscuro y tenbroso.


¿Creéis que a sayyidina Muhammad – sobre él la plegaria y la paz- le gustaría escuchar esas presunciones nefastas dirigidas a las gentes de su Umma?

martes, 5 de junio de 2012

Don Cesáreo - el Chayj de las Galaxias


Bismi-l-Lahi-r-Rahmani-r-Rahim :

Y la plegaria y la paz perfecta sobre nuestro señor Muhammad, su familia y sus compañeros

Si una cosa vamos aprendiendo en nuestra andadura es que las denuncias en temas de religión son, en algunos casos, más atenuadas si utilizamos un tono irónico o humorístico.

Sin embargo, en nuestra crítica de hoy, el resultado puede ser aún más devastador si lo hacemos en dicho tono, dadas las características del asunto a abordar. Pensamos que la ironía, en un caso como éste, es la manera más elegante de presentar y criticar el hecho, el cual por cierto, posee en sí mismo un componente cómico bastante evidente.

Imaginaos que sois jóvenes (aquellos que no lo seáis) y Madame se encuentra en un estado avanzado de embarazo. Poco importa que sea vuestro primer, segundo o tercer hijo. Llegáis al hospital todo ilusionados, y el médico os dice que Madame debe sufrir una cesárea porque la criatura no se encuentra bien situada o por cualquier otra razón. Seguramente os pondríais tristes y diríais: - Si no hay otra solución, adelante doctor-.

Hasta aquí todo está dentro de un orden, digamos, más o menos normal. Pero, ¿qué ocurriría si en ese mismo caso el bueno del doctor dijera?: - El caso es urgente: hay que hacer inmediatamente una cesárea; disculpen ustedes yo no puedo porque mawlana chayj me lo ha prohibido. Así pues, pónganse ustedes en manos de Allah, porque el niño viene mal y puede suceder lo peor.

Diréis vosotros que el titular de este blog ha tomado algo que no estaba en buen estado o simplemente alucina. Pero, no: no es así; al Hamdu li-l-Lah no bebemos, ni tomamos nada tan nocivo.

Imaginaos la misma situación, pero en este caso es Monsieur quien le dice a Madame. Querida: ponte en manos de Allah porque no voy a permitir que te hagan cesárea, pues mawlana chayj nos lo ha prohibido; ¡él quien tiene esa sabiduría excelsa procedente de Allah!

¡Os podéis imaginar las reacciones normales de la pareja en el primer caso y de la esposa en el segundo! Y sobre todo, ¿!qué ocurriría si sucede una desgracia!?

No; no es ciencia ficción: es verdad; una verdad de color verde, pues verde es el turbante de “mawlana”.

Creo que la mitad de vosotros ya sabeis de quien hablo. Sí: habéis acertado. Y para demostrar lo fundamentado de esta hipotética historia, leed este link: así luego podéis reír o llorar, tal y como os plazca:


A un servidor ya le hace reír el simple hecho de leer como llama al Papa: Santidad.

Pero es que el resto del panfleto es una diatriba, verde como el turbante de mawlana, llena de locuras e improperios impresentables.

Según el iluminati sancti mawlana chayj verde chillón, hacer una cesárea es haram. No importa que muera la madre o el niño sino se practica.

¿Os podéis imaginar que una mañana soleada de domingo, llegan dos personas con gorros verdes y un maletín en la mano; llaman gentilmente a vuestra casa diciendo: - Madame, Monsieur, queremos discutir de religión con usted. Vosotros, gentiles como sois, les abrís la puerta y os abren su maletín, dentro del cual se encuentran tesoros tales como una estampita de mawlana, algunos amuletos con la foto de mawlana, y hasta una figurita del conejo de la suerte, eso sí, con un gorro verde en su cabeza. Y luego se ponen a hablar de las hazañas de mawlana, de sus previsiones (que no acierta ni una) y de sus soporíferos “mudakaras” (por cómo se te queda la cara…); y eso sí, un librito del santo mawlana donde cuenta como no se deben hacer las cesáreas.

Pero la categoría de mawlana, el del gorro verde, es tan grande que se permite decir a los ángeles lo que deben hacer a aquellos quienes han osado realizar o aceptar una cesárea.

El gran chayj de las galaxias siderales y de parte del extranjero tiene galones entre los ángeles y quiere tomar el lugar de Allah diciéndole como debe castigar a los doctores que practican cesáreas. No, no os quedéis boca abiertos porque este verderón quien llama al Papa Santidad, quiere que se castigue a los doctores y pacientes musulmanes por el horroroso crimen de salvar o intentar salvar una vida.

Este verde que vaticinaba el nacimiento del Mehdi en el año 2000, que dice que se ha tomado un té con sidi Abdul Qadîr Yilani, quien decía que algo grave iba a suceder durante el pasado Hiyy y tantas otras historias, que llama al Papa “Santidad”, que como aliado de los diablillos perseguidos por las piedras que le tiran los ángeles, las noticias que le llegan de sus diablescos informadores, son, como decía Rasul –sobre él la plegaria y la paz - : mal contadas por los apedreados a sus aliados, en este caso el chayj del gorro verde, mawlana para los acólitos.

Perdonadme pero no he podido contarlo de otra manera, pues si lo hubiera hecho en tono solemne, podría haber ido, mucho, pero que mucho más lejos.

Subhana-l-Lah ¡cuán lejos les puede hacer llegar a algunos la locura del orgullo!

Salam

viernes, 1 de junio de 2012

La honorable respuesta de un HERMANO HONORABLE (EL SEÑOR HAMMAOUI)

A-s-salamu 'alaykum:
Hermanos/hermanas: Este es uno de los días más felices de mi vida.
El Señor Hammaoui (SEÑOR con mayúsculas) nos ha enviado su respuesta.
No voy a darle calificativos: leed por vosotros mismos y decidme ¿quién es capaz de rectificar así en unos tiempos oscuros como estos?
Pedid a Allah conmigo las bendiciones para este HERMANO quien ha sido capaz de escuchar un consejo sincero.
!Allahu Akbar!
Nuestra respuesta viene detrás de cada uno de los párrafos de su respuesta.
Queridos hermanos

Assalam Alaikum wa Rahmato Alahi wa Barakatuh,

Wa 'alaykum a-s-salam wa rahmatu-l-Lahi wa barakatuhu



Espero que estéis, y vuestras respectivas familias, muy bien inshaa Alah.


Nosotros también esperamos que te encuentres bien, tú, así como tus próximos.

Pido a Alah, El Conocedor de lo aparente y lo oculto, El Clemente y El Misericordioso, que tenga piedad de mí y de vosotros, y nos conceda la sinceridad en nuestras intenciones y obras, y nos una en el Firdaus.


Amin. Y que Allah haga fructificar nuestras obras en el sirat al Mustaquim.

No os conozco en persona, menos a mi querido hermano Yusuf Oroza con quien tuve el guste de encontrarme en dos ocasiones, pero os aprecio y os quiero fi Alah, somos hermanos por la fe que compartimos y ese es un motivo suficiente para querernos, respetarnos, desear el bien unos a otros, acordarnos unos de otros en el Doáa... etc


Subhana-l-Lah, sidi: nosotros también te apreciamos y esperamos que tus asuntos fructifiquen y pedimos por tí y por toda la Umma de sayyidina Muhammad.

De hecho, lo hacemos a diario en nuestro Salat. Cuando en la fatiha pedimos a Alah: "Guíanos por el camino recto", lo decimos por nosotros y por todos nuestros hermanos en el mundo. Cuando en el Tachahhud decimos: "La paz sea con nosotros y con los siervos piadosos de Alah", inshaa Alah estémos incluidos todos ahí.


Que Allah conceda el honor, tanto a tí como a nosotros de pertenecer a esos Sus siervos piadosos y el acercar nuestros actos a Su agrado y aceptación.

Os agradezco muchísimo por el escrito que nos habéis hecho llegar al Centro Cultural Islámico de Valencia aconsejándonos de cancelar la iniciativa del camino a santiago entre jóvenes musulmanes y cristianos, y como le dije al hermano Yusuf en una ocasión, Alhamdulilah en el CCIV aceptamos todo tipo de consejo y crítica, y creemos que todo musulmán tiene pleno derecho de llamarnos la atención y aconsejarnos si nos equivocamos en algo.

Querido hermano: No se trata de realizar crítica alguna, por placer de criticar o por creernos mejor que tú, sino de dar un consejo sincero, el cual asimismo estamos en disposició de recibir, llegado el caso, si la ocasión se presentara en algún momento.


Por ello, os pido ahora lo mismo que le pedí a él antes, por favor no dejéis nunca de hacer lo que habéis hecho ahora: Dirigiros a nosotros con consejos si nos equivocamos, y si acertamos también, el consejo siempre es bueno y bienvenido.


Asimismo nosotros estaríamos encantados de recibir vuestros consejos y analizarlos con absoluta prioridad. Como sidi Umar Ibn al Jattab queremos ser los primeros en criticar nuestros efectos y los últimos en criticar a los demás.

Sobre el tema en cuestión, os informo que ha sido cancelada la actividad al ver que ha suscitado tanta controveria y polémica entre musulmanes.


Sidi: Recibimos tu decisión con sumo agrado, sobre todo en lo que te honra. Nos encontramos en una época en la cual casi todo el mundo desea tener razón. Pocas veces se ven actitudes como la tuya, es decir: el dar marcha atrás de una decisión errónea.

Nosotros somos asi mismo siervos de Allah quienes no tienen otro bien que aquel el cual El nos ha otorgado por Misericordia y no por méritos propios, los cuales no tenemos en absoluto.


Pedimos a Alah que nos perdone si hemos incurrido en un error, lo hicimos con la mejor de las intenciones y sin ningún otro interés que hacer daawa en unos tiempos difíciles para el islam y los musulmanes en nuestro país.


Nosotros asimismo pedimos a Allah que nos perdone por todo aquello lo cual hermos hecho mal en nuestras vidas y por nuestro momentos de olvido de Su recuerdo.

De todas formas: la dawa del Islam debe pasar siempre por seguir el Libro de Allah y la Sunna del Enviado - sobre él la plegaria y la paz -.


Aunque ya os habrá llegado por algún medio, quiero volver a recordar lo siguiente:
- En ningún momento pretendíamos compartir un rito religioso con cristianos ni queríamos ir de peregrinación a Santiago. Sabemos que un musulmán sólo puede peregrinar a Mecca, y que las otras dos mezquitas a las que un musulmán puede emprender un viaje son las de Medina y Al Aqsa.
- No se trataba de compartir experiencias espirituales ni nada por el estilo. El programa espiritual de cada grupo era totalmente separado, y la parte común del viaje era la de: debates, comida, actividades lúdicas.
- A los responsables del grupo cristiano les hicimos saber nuestras condiciones como musulmanes para respetarlas referentes a: vestimenta, comida, conducta, lugares de dormir... etc, para no caer en el haram.
- La actividad no iba dirigida a todos los musulmanes, sino a un grupo reducido y seleccionado de jóvenes musulmanes maduros en su fe, con una buena base de islam que podían entrar en diálogo y enseñar su dín al grupo de compañeros cristianos durante el viaje.
- Antes de emprender el viaje, queríamos dar un cursillo de formación al grupo de jóvenes musulmanes sobre daawa y forma de transmitir el islam durante este viaje.

Aclarado esto, y quitándole toda índole religiosa al tema, creemos que es una propuesta discutible, unos pueden estar a favor y otros en contra (incluso en nuestra entidad, hay diferentes opiniones al respecto), cada uno tendrá con sus argumentos más fuertes o más débiles, unos tendrán más razón y otros menos o no la tendrán, y Alah juzgará a cada uno por la intención que esconde en su corazón.


Contrariamente a lo que dices aquí: nosotros no pensamos que la propuesta sea discutible sino simplemente inaceptable. Si al menos nuestros argumentos personales no te satisfacen, pienso que el Qur'an y la Sunna si deberían hacerlo. Pensamos que no has captado aún lo grave de una tal propuesta, aunque valoramos de todo corazón y con mucha satisfacción el retirar dicha propuesta. Como te hemos dicho, te honra el ser de las pocas personas que hoy en día rectifica sus actos y es por eso que te has ennoblecido y engrandecido a nuestros ojos.


En vuestro escrito, hay muchos argumentos que comparto y otros que no, pero no he llegado a dudar en ningún momento de vuestra buena intención ni lo más mínimo. A pesar de que podamos tener diferentes opiniones sobre este tipo de asuntos "discutibles", os considero mis hermanos y os quiero fi Alah, y espero que algún día nos conozcamos en persona y podamos debatir este asuntos, cada uno con sus opiniones y argumentos, en un ambiente de fraternidad y respeto, porque los emails no son un buen medio para debates, lo escrito puede dar lugar a malas interpretaciones y confusiones.


No te pedimos que compartas nuestros argumentos: sino simplemente los del Qur'an y la Sunna.

Por último, os digo que en Valencia tenéis a vuestros hermanos/as para todo lo que haga falta y casas para acogeros en todo momento, nos alegraría mucho veros por aquí algún día.


Sí hermano: Ahora sabemos donde hay una gran persona, y por supuesto in sha'a Alla ( y que El lo quiera) nos conoceremos con sumo placer de nuestra parte


Os pido perdón si os he ofendido o faltado el respeto en algún momento, no he pretendido eso ni mucho menos, Astaghfirulah.

Nosotros también nos queremos hacer perdonar por Allah y por tí, si alguna cosa te hubiere molestado. Nuestra casa es tu casa.


Os pido Doáa en vuestras oraciones por mí y por vuestros hermanos del CCIV, que Alah nos conceda guía, buena intención y sabiduría para asumir la responsabilidad de transmitir su dín según su agrado.


Por supuesto sidi. Nosotros también te pedimos tengas la amabilidad de hacer Du'a por nosotros.

Dos cosas para terminar:
- Podéis dirigiros a nosotros en cualquier momento con vuestras sugerencias y vuestros consejos.
- No olvidéis el hadiz: "El musulmán es hermano del musulmán"


!Que Allah te bendiga!


Yazakom Alahu Jairan queridos hermanos.

Que Alah os de la mejor de las recompensas por vuestra iniciativa.


Y a ti por tu grandeza de espíritu HERMANO

Vuestro hermano Abdelaziz Hammaoui

Assalam Alaikum wa Rahmato Alah.


Un gran Salam sidi y hasta siempre. Siempre tuyos y a tu disposición.

El comunicado ha sido enviado a su destinatario

A-s-salamu 'alaykum:

Con fecha de hoy, a las 10 de la mañana se le ha enviado el comunicado al señor Hammaoui.

Esperemos que surja efecto, y sino, al menos queda constancia de la posición de la Umma musulmana en cuanto a la naturaleza de la nefasta actuación de este señor.

Fi sabili-l-Lah; como siempre.

Salam.