sábado, 18 de enero de 2014

Surat Waqui'a y los "Dotados de Intelecto"

Bismi-l-Lâhi-r-Raḥmâni-r-Raḥîm

Wa Allâhumma ṣallî ˤalâ sayyidinâ Muḥammadin ˤabdika wa rasulika nabiyyi-l-‘umiyyi wa ˤalâ ‘alihi wa ṣaḥbihi wa sallimu taslima.

La reflexión sobre los significados del Libro de ‘Allâh – exaltado sea – y las palabras de Su Enviado, Muḥammad, sello y corona de los profetas – sobre él la plegaria y la paz – no se produce de forma planificada de antemano. La planificación corresponde a las características del trabajo lógico-racional, el cual no hay que confundir ni de lejos con la reflexión intelectual, la cual procede del espíritu para iluminar la razón y los argumentos de la lógica.

Es pues, en lo que se ha venido a denominar « el momento » (waqt), en el cual se abren las puertas de la reflexión a través de las cuales se proyectan las realidades existentes en el fondo del corazón. Dicho « momento » vive y fluye en el interior de aquellos quienes, de alguna manera, cuentan con una mirada penetrante (baṣira) y un intelecto esclarecido. Una vez proyectadas desde el corazón iluminan todo el ser y llegan hasta los labios, a través de los cuales son pronunciadas palabras de verdad, sean éstas de nivel más o menos elevado, más o menos profundo.

Hoy quisiera hacer una reflexión sobre la surat al Waqui’a (56ava surat del Qur’an). Entre otras cosas, dicha surat nos habla de los diferentes grupos de personas que se presentarán en el Día de la Retribución. Vamos a olvidarnos de los « Compañeros de la Derecha » y de los « Compañeros de la Izquierda » para centrarnos exclusivamente en el grupo de los « sabiqûn » (adelantados) o « muqarrabûn », es decir, los aproximados a Allâh. Si abrís el Qur’an en la surat 56 y comenzáis a leer, podéis constatar como el Libro de Allâh dice que ellos serán :

Muchos entre los primeros y pocos entre los últimos (56-15, 16)

Ahora bien el término « entre los primeros » (56-15) ¿significa entre las primeras generaciones de la humanidad, puesto que el Islam comenzó de alguna manera con sayyidinâ ‘Adam – sobre él la paz - , o bien se refiere a las primeras generaciones comenzando por la de la Risala del Mensajero de Allâh, sayyidinâ Muḥammad ?

En esta ocasión, de nuevo, como siempre, el propio Qur’an y las palabras del Mensajero de Allâh salen al rescate a fin de hacernos salir de dudas.

« Sois la mejor comunidad humana que jamás se haya suscitado: ordenáis lo que está bien, prohibís lo que está mal y creéis en Allah. » (3-110)

Por si esto fuera poco, Rasulu-l-Lâh – sobre él la plegaria y la paz – nos dice :

"Los mejores de mi Comunidad son los de mi generación; luego,los que vienen después de ellos; luego,los siguientes" (Bujari)

Ha quedado pues suficientemente aclarado a qué se refiere la palabra de Allâh : Muchos entre los primeros (56-15) ; dichos primeros son pues las primeras generaciones inmediatas a la venida del Profeta, incluía su propia generación, ya que como él Qur’an ha manifestado somos la mejor comunidad y como el Profeta ha dicho las mejores generaciones son la suya y las dos siguientes ; por derecho propio, pues « los adelantados » deben ser numerosos en dichas generaciones. Una vez establecido ésto adentrémonos en las características de estos « sabiqûn » (adelantados) o próximos a Allâh. En toda evidencia aquí el término « adelantados » no significa un adelantamiento en el tiempo, sino que antes bien es sinónimo de ser mejores que los otros de una forma global

 "Mira cómo hemos favorecido a unos por encima de otros; y ciertamente el Más Allá es superior en grados y superior en excelen­cia" (17-21)

Pero ahora vayamos a la Palabra de Allâh :

« Realmente son pocos quienes reflexionan » (27-63)

« Y por cierto que sólo reflexionan los dotados de intelecto.” (39:9) 

De estas dos últimas citas podemos deducir que son pocos aquellos quienes se encuentran dotados de intelecto. Y este « pocos » no se encuentra delimitado a generación alguna ya que el Qur’an no lo especifica.
Ahora bien, si los « dotados de intelecto » son « pocos » y los « adelantados » son « muchos » de entre las primeras generaciones, podemos deducir con claridad y solvencia que no todos los « adelantados » se encuentran « dotados de intelecto ». Esto puede parecer extraño, inaudito para aquellos quienes aún no han comprendido a qué se refiere el Libro de Allâh cuando nombra a los « dotados de intelecto ». Sin embargo, cuando el Qur’an habla de « dotados de intelecto » se refiere a personas de una cualidad espiritual y un grado de elevación y de proximidad a Allâh enorme. Gentes estas quienes comprenden los signos y la palabras de Allâh y a su vez pueden enseñar a otros.

Se dirá : ¿Cómo es posible que entre los « adelantados » los haya que no están dotados de intelecto » ? La respuesta es simple y clara y como siempre habremos de llamar a la Sunna de Rasulu-l-Lâh – sobre él la plegaria y la paz – en ayuda a fin de poder comprender lo básico de los significados del Qur’an.

Transmite Anas – que Allâh esté satisfecho de él – lo que sigue ;  “Un hombre vino a ver al Mensajero de Allah –sobre él la plegaria y la paz - y le preguntó: ‘¡Oh Mensajero de Allah!, ¿cuándo llegará la Hora Final?’ Contestó: “¿Y tú que has preparado para la Hora Final?”. Contestó: ‘El amor a Allah y a Su Mensajero’. Dijo:"Pues ciertamente tú estarás con los que amas”. Anas dijo: “Después de aceptar el Islam nada nos puso tan contentos como las palabras del Profeta –sobre él la plegaria y la paz -: “Ciertamente tú estarás con los que amas”. Y agregó: “Yo amo a Allah y a Su Mensajero. Y a Abu Bakr y a ‘Umar. Y espero estar con ellos pese a que no actué como ellos”.

He aquí pues una gran respuesta a la pregunta la cual se nos podría plantear. En el grupo de los « adelantados » pues, no solamente se encuentran los « dotados de intelecto », sino aquellos quienes aman a los próximos a Allâh, fundamentalmente al Profeta, pero también a aquellos quienes les han hecho durante sus vidas amar a Allâh y acercarse a él. También en dicho grupo se encuentran quienes han puesto su vida y bienes a disposición del Camino de Allâh y otras personas quienes por la nobleza de su corazón y belleza de comportamiento, han merecido sin duda ese galardón de honor otorgado por Allâh en Su inconmensurable sabiduría y gracia. Tal es la Generosidad de Allâh que utiliza cualquier razón para hacer de ella una ventaja para el Creyente.

Seguimos pues con la surat al Waqui’a hasta que llegamos al siguiente pasaje :

Y juro por el ocaso de los astros
Lo cual, si supiérais, es un gran juramento
Que es una recitación noble
En un Libro oculto
Que no tocan sino los purificados (56 ; 78-82)

¿Quiénes son aquí los « purificados » quienes tocan dicho « Libro oculto » ?
En toda evidencia el término « purificados » no se refiere a aquellos quienes tocan y recitan físicamente el Libro en estado de ablución, sino a aquellos quienes han purificado su interior a fin de poder « tocar » y recitar el Libro Sagrado con plena consciencia de los significados ocultos que él encierra ; y esto nos lleva una vez más a los « dotados de intelecto ».

Es así pues que podemos decir ,sin temor a equivocarnos , que los « dotados de intelecto » y los « purificados » son exactamente el mismo grupo de personas y que ellos son la vanguardia de los « adelantados » próximos a Allâh.

Son dichos « dotados de intelecto » los únicos quienes pueden enseñar a comprender el Qur’an ; los únicos cuya sabiduría llega hasta, y a veces traspasa, el umbral del magisterio de los significados encerrados en el Libro luminoso, ya que :

Si el mar fuera tinta para las palabras de mi Señor, se agotaría el mar antes de poder escribir con él las palabras de Allah, y aún ocurriría lo mismo si se añadiera un mar más de tinta (18-109)


domingo, 12 de enero de 2014

Apuntes sobre la doctrina de las letras del chayj al-Alawi

A-s-salamu ‘alaykum :

Una de las doctrinas sobre la cual incidió más el chayj al-Alawi fue la del simbolismo de las letras. Es posible que más adelante nos podamos extender algo más sobre ella, aunque en este momento solamente vamos a dar una explicación muy resumida al efecto.

Según el chayj las letras y la escritura son el simbolismo de la creación y de la existencia. De la creación a partir del punto de la letra Ba, el cual por extensión se convierte en Alif, tomando forma dicho Alif a fin de representar todas y cada una de las letras.

Di: «Si fuera el mar tinta para las palabras de mi Señor, se agotaría el mar antes de que se agotaran las palabras de mi Señor, aun si añadiéramos otro mar de tinta» (Qur’an 18-109)

La tinta pues, es para el chayj el simbolismo de la presencia divina, la cual estando dentro de todos los seres más cerca que su vena yugular, en caso del hombre, y en su esencia en caso de los otros seres, conforma las letras y estas conforman palabras cuya agrupación terminan por dar los significados y las ideas.

Sin embargo, más tarde, esos significados retornan a su propia fuente simbolizada por el punto del Ba.

« De Allâh somos y a El retornaremos » (Qur’an 2-156)

Dicho movimiento de contracción-expansión encuentra su réplica en los movimientos del corazón (sístole-diástole).

En el corazón del murid se manifiesta a través del Qabd y el Bast (estrechez y expansión respectivamente). El Qadb, aunque ello pueda representar para el murid un sufrimiento o una contrariedad, no es otra cosa que un paso de vuelta el principio de su existencia, el Bast es su estancia en la creación donde deberá estar hasta que retorne a su Señor si tiene suerte :

Muriendo antes de morir.

En el chayj el movimiento se explica como el de la estancia en la fuente original desde la cual despliega sus facultades contraidas en el punto del Ba en enseñanza para sus discípulos y :


La religión es el buen consejo (A-d-Dinu Nasiha)

viernes, 3 de enero de 2014

Naturaleza de la Luz

Bismi-l-Lâhi-r-Raḥmâni-r-Raḥîm

Wa Allâhumma ṣalli ˤalâ sayydinâ Muḥammadin ˤabdika wa rasulika nabiyyi-l-‘umiyyi wa ˤalâ ˤalihi wa ṣaḥbihi wa sallimu taslima

Queridos hermanos, desearía que me acompañárais en esta reflexión sobre la naturaleza de la luz.

Dice Allâh en Su Libro en el comienzo del ayat A-n-Nur (versículo de la luz) :

Allâh es la luz de los cielos y de la tierra

Ahora bien, sabemos de la presencia de Allâh en toda Su creación, estando más cerca de nosotros que nuestra vena yugular y abarcando los horizontes de la Dunya y el ‘ajira con Su asistencia divina así como con Su Misericordia.

Si Allâh es la luz de los cielos y de la tierra ¿podemos concluir que la naturaleza de Allâh es la Luz ? ¿podemos tan siquiera concluir que su presencia, tanto en los cielos como en la tierra es considerada como luz y no como otra cosa ? Debemos pensar que la palabra luz tiene dos significados complementarios :

La luz física, natural o artificial percibida por los sentidos

La luz que sirve como discernimiento en la naturaleza de las cosas.

Pero si Allâh ha dicho que El es la luz de los cielos y de la tierra, lo primero que se nos puede ocurrir es que el ayat se refiere a toda clase de luz.

Es la luz el único fenómeno físico que no se puede medir, al menos con precisión ; medimos la luz por las consecuencias visuales que genera, pero no en cuanto a ella misma, como es el caso del espacio y del tiempo y de la combinación de ambos llamada velocidad. Es antes bien la luz aquello que nos permite percibir el espacio y las formas físicas.

Si asentimos en que la presencia de la luz solar constituye la presencia divina, nos arrepentiremos al caer de la tarde constatando que esa presencia desaparece, lo cual nos dejará perplejos durante unos segundos intentando aclarar esta situación : si la luz solar es en ella portadora de la presencia divina ¿cómo es posible que ella se ausente por unas horas, estando como está Allâh presente en todo momento ?

Estaremos obligados a decir como sayyidina Ibrâhîm – sobre él la paz - : 

« Yo no adoro a un astro que se pone ».

Entoces deberemos ir a buscar el significado de luz en otra parte, por ejemplo en la inteligencia que reside el cerebro. Sin embargo, el cerebro también se reposa por la noche siendo imposible que la presencia divina desaparezca aunque fuere una sola micra de segundo. !Que decir entonces de una persona privada de salud mental ! Por supuesto que no podemos concluir el hecho de que la presencia divina no esté más cerca de él que su propia vena yugular.

Podríamos resolver sagazmente este dilema admitiendo que ambas luces : la del sol y la de la inteligencia forman parte de la luz de Allâh o son reflejo de ella, y de esta manera tan sutil podríamos salir del atolladero.

Pero habremos de seguir buscando un lugar en el cual la luz no se eclipse, pues una sola cosa como es la luz no podría nunca ser la suma de las manifestaciones lumínicas mencionadas u otras. En efecto, la luz es y debe ser una.

Y ahora vayamos al corazón. Estaremos de acuerdo que aunque el sol se oculte y la inteligencia del cerebro duerma o sea inexistente, la luz del corazón nunca se extingue ; precisamente porque en él se encuentra el Ruḥ (espíritu) el cual procede de una « orden de tu Señor ».

Si a esto añadimos las palabras de nuestro Profeta Muhammad Rasulu-l-Lâh – sello y corona de los profetas :

« Todas las cosas tienen un corazón y el corazón del Qur’an es la surat Ya Sin »

Concluiremos que toda cosa en el mundo, por minúscula que sea, posee un corazón y es precisamente éste el único lugar donde la luz no se acaba.
Hemos demostrado con ésto que la luz reside en el corazón.

El corazón de la tierra es la Ka’aba y el corazón de los cielos es la Ka’aba que se encuentra en el séptimo cielo, llamada Bayt al Ma’mur, lugar donde cada ángel reza una sola vez sin volver a entrar en ella una segunda, estando siempre repleta (tal es la cantidad de ángeles en los cielos).

No obstante, no nos olvidemos que el corazón de los cielos y de la tierra es el corazón del Mu’min  (verdadero creyente), el cual según el hadiq qudsi es capaz de contener a Allâh. Y de estos corazones el corazón es el de Muhammad Rasulu-l-Lâh. Y después de ello Allâh – a El la Gloria y la Majestad – engloba todo corazón en Su inmensidad infinita la cual no tiene nombre y la cual las inteligencias más avezadas nunca han podido ni podrán penetrar.

Luz sobre luz