martes, 21 de septiembre de 2010

CARTA ABIERTA A AQUEL QUIEN CRITICA EL SUFISMO - 3 -

Pretendes apoyarte sobre Su Palabra – exaltado sea – « Sois la mejor comunidad que se ha suscitado entre los hombres : ordenais el bien y prohibís el mal ».
A lo que yo respondería que nadie contesta el sentido de este versículo o de otras citaciones que haces : ordenar el bien y prohibir el mal son efectivamente obligaciones que incumben a toda persona quien cree en Allah, en el Profeta y en el Ultimo Día. Lo que yo contesto al contrario, es la manera de conceder al « mal », al cual es conveniente oponerse, un sentido que no posee en este versículo, incluyendo en ello las reuniones de Recuerdo y el conjunto de prácticas del sufismo. A mi parecer, son antes bien las ideas que sostienes en tu « Espejo » las que merecen ser corregidas.
Su Palabra – exaltado sea - : « Sois la mejor comunidad suscitada entre los hombres », puede dirigirse, bien a los creyentes se una forma general, o a la élite de éstos. Tomado en su sentido general, este versículo significa que los creyentes están encargados, entre todas las comunidades, de ordenar el bien y prohibir el mal ; esta función es la de los Profetas, de los Enviados y de los Verídicos (saddiquna), y ellos la ejercen en referencia al conjunto de otras comunidades ; en este caso el « mal » es una expresión que designa todo asociacionismo, mientras que el « bien » se refiere a la atestación de la Unicidad divina y todo lo que se desprende de ello. Tomado en su sentido particular, este versículo trata de las órdenes y prohibiciones que las gentes de la élite se dirigen mutuamente ; el « mal » y el « bien » designan entonces respectivamente las costumbres condenables y loables. Pero, en este último caso, el pronombre « os » no se dirige en el fondo, propiemente hablando que a aquellos quienes guían a las criaturas y las llaman a Allah por Allah. Es a este sujeto que el Profeta – sobre él la gracia y la paz - ha dicho : « Habrá siempre sobre la tierra cuarenta hombles semejantes al Amigo del Misericordioso (Abraham). A causa de ellos recibís la lluvia, y por ellos sereis alimentados. Cada vez que uno de ellos muere, Allah le reemplaza por otro » Es así que a cada profeta está asociada espiritualmente una categoría de personas de la comunidad de Muhammad. – sobre él la gracia y la paz - ; y estas cohortes las cuales existen en cada época son en el fondo los interlocutores más directos de esta sentencia divina. En efecto, ellos están cualificados para cumplir con esta misión de ordenar el bien y prohibir el mal.

Preformados para ello desde toda la eternidad, ellos poseen naturalemte las cualidades exigidas por esta función. Si otros lo aseguran, no es sino a título ocasional y en función de circunstancias pasajeras. Por mi parte, yo pienso que en general, estas personas de las cuales se trata no existen sino es entre las gentes del Recuerdo, ellos quienes, según explica un hadiz que será relatado más adelante, « se abandonan totalmente a la invocación de Allah ». No es sino en los que están adheridos al sufismo, aquellos mismos a quienes tu tratas de innovadores, donde se encuentra a las gentes « que se abandonan totalmente a la invocación de Allah » o « están completamente inmersos en su Recuerdo », utilizando para ello las expresiones que se encuentran en varias tradiciones. Los demás, sean quienes sean, no alcanzan su grado en la invocación de Allah ; los únicos que están a su nivel son aquellos que les aman, sus ancestros espirituales y las gentes de su cadena iniciática. De toda evidencia, pongo a parte las tres primeras generaciones en favor de las cuales ha testimoniado el Profeta ; pero todo esto es evidente desde el momento en el que se comprende lo que es el sufismo y los sufis.

En cuanto a aquel quien por esta expresión no designa otra cosa que una multitud perteneciente al grueso del pueblo, se arriesga a hacerse una idea falsa del sufismo, identificando éste, el cual el mismo no conoce, a las prácticas de las gentes las cuales el mismo conoce y a quienes el mismo llama « sufis ». Pero que diferencia entre aquello que tu conoces y el sufismo del cual no sabes nada ! Pod Allah, hermano, si la naturaleza del sufismo, su conocimiento y su fin te fueren desvelados, te contentarías con ser un niño en presencia de las gentes de Allah !

Invocas en favor de tu tesis Su palabra – exaltado sea – « Los creyentes y las creyentes se protegen los unos a los otros, ordenando el bien y prohibiendo el mal » Sin embargo, aquí no te interesas más que en la última parte del versículo, dejando de lado la primera ! Ahora bien ésta condiciona, no obstante la segunda, estableciendo el principio de protección mútua la cual deben acordarse entre los creyentes, con el carácter sagrado de sus bienes, de su honor y de la sangre derramada por ellos. Es conveniente pues el definir la naturaleza de esta fé que nos obliga a la fraternidad, a la responsabilidad y a la ayuda mútua entre unos y otros.

Qué es la Fé ? La respuesta es simple – pero Allah es más sabio – ya que el legislador nos la ha dado él mismo. Se trata de creer en Allah, en Sus ángeles, Sus Libros, Sus Enviados, en el Destino y en el Ultimo Día. Es obligatorio protejer a cualquiera que profese esta Fé y prohibido agredirle. Ahora bien, esta es una fé que caracteriza a cada miembro de la comunidad, y esto a pesar de las divergencias en materia de aplicación de los principios ; mientras estos últimos se encuentren a salvo, las diferencias permanecen benignas. Así, aquél quien esté autorizado por Allah para explicarse, deberá estar seguro, haciendo esto, que preserva los lazos del Islam y favorece a la comunidad religiosa. No debe pues atacar las convicciones de los miembros de la comunidad ni denigrar sus doctrinas ni decretar que éstas son falsas, pues ello conduciría a los chismes y al rechazo mútuo, suprimiendo entonces toda posibilidad de comprensión armoniosa entre los musulmanes.

No eres consciente, oh cahyj, del desarraigo de la comunidad, fruto de los errores del pasado ? He aquí a lo que nos ha conducido el sectarismo exagerado de aquellos quienes no admiten que su propia escuela ! Cada uno deshonra al otro y le juzga en función de sus propias convicciones. Sin embargo, todos son creyentes, aún si la exclusividad de algunos les ha conducido a romper los lazos de fraternidad religiosa ; han terminado por romper la unidad nacida de los dos testimonios de fé, de la práctica de la plegaria, del ayuno del Ramadan, de la recitación del Qur’an y de todos los principales ritos musulmanes.

Así pues es bien inutil ocuparse de reproducir los errores del pasado ! Por Allah, qué has hecho chayj ! Porqué te has precipitado en reavivar los problemas del pasado tratando minar uno de los pilares esenciales del Islam, un principio fundamental en el cual se apoyan los musulmanes y respecto al cual han sido educados ? Se trata del amor a los miembros de las cofradías del cual te acabo de hablar. Hoy en día, los musulmanes tienen miramiento por ellos y los veneran de una forma natural ; ellos tienen en alta estima al sufismo y sus adeptos. Pero tú, al contrario, declamas que no hay más que error, ignorancia y extravío, entre otras acusaciones con las que tu les agredes. ! Has roto los corazones de manera irreparable, a menos de arrepentirte sinceramente y de excusarte.

No debieras haber acometido la crítica de esta escuela antes de saber quien la ha instaurado y cuales son sus diez principios ; no exiges tu mismo un conocimiento previo de estos elementos para cada disciplina ? Adquirido este mínimo, habrías podido hablar a tu guisa. No obstante, tengo la impresión de que tus conocimientos son ligeros ; o antes bien son tus capacidades de comprensión las que son débiles ; o puede ser que sea lo uno y lo otro. Esto explicaría que nada en los textos de los que dispones, los de Zanjani o Ibn ‘Arjum por ejemplo, haya podido informarte sobre el arte del sufismo. Si no te hubieras limitado que a los resúmenes, no te hubieran escapado dos textos : El Murshcid al Mu’min concerniente a las obras religiosas y el Jawhar al maknun a propósito de la retórica. Estas dos obras se interesan en el sufismo : en la primera, una sección independiente le es consagrada ; la segunda aborda el sujeto en el cuadro de las disgresiones destinadas a atraer la atención del lector – que Allah recompense a su autor. Las has descartado porque tu rechazas el sufismo como principio ? Te parecen desdeñables ? Yo no lo sé, pero de todas formas, tu crítica del sufismo va demasiado lejos ; sea como sea, su renombre nos dispensa de llamar testigos al estrado. En fin, si Allah te concede vida y deseas ocuparte de cuestiones religiosas, y es más, aconsejar a otros en la práctica de éstas, haz de tal manera que tus postulados favorezcan la unidad de la comunidad musulmana ; es necesario reforzar los lazos religiosos y la fraternidad musulmana, y dejar de lado las diferencias de punto de vista en cuanto a la aplicación de los principios. « Di. Oh gentes del Libro ! Aceptad una palabra que nos sea común : no adoramos que a Allah y no Le asociamos nada ; que ninguno de nosotros tome otros señores fuera de Allah » (Coran 3-64).

Por Allah, has reflexionado bien el porque de este versículo y a quien se dirige ?
Qué excelente manera de unir los corazones ! Y que diferencia con tu manera de proceder ! Puede ser que me digas que este versículo concierne únicamente a las gentes del Libro ? y bien, yo diría, que debes conceder a los sufis al mínimo el mismo rango : tu no confirmas sus palabras, pero no los tratas de mentirosos. Es el mínimo de equidad ; pero quién se preocupa hoy día por la equidad ?

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