miércoles, 29 de septiembre de 2010

CARTA ABIERTA A AQUEL QUIEN CRITICA EL SUFISMO 6 - CHAYJ AHMAD IBN MUSTAFA AL-ALAWY

Ahora que ya sabes esto, diré – que Allah me asista – que Tabarani el Imam Ibn Hanbal, al Bazzar y otros relatan, a través de una cadena de transmisión satisfactoria, que el Profeta – sobre él la gracia y la paz – dijo a un grupo de Compañeros en presencia de los cuales se encontraba : « hay algún extranjero entre vosotros (es decir, del número de las Gentes del Libro) ? »

- No, Enviado de Allah, respondieron.

Pidió entonces que cerraran la puerta y les dijo : « Lavaos las manos y repetir : No hay divinidad sino Allah. ». Shaddad Ibn Aws relata : « Estuvimos con nuestras manos levantadas durante una hora diciendo : « No hay divinidad sino Allah ». El Profeta – sobre él la gracia y la paz – dijo entonces : « Oh Allah, Tu me has enviado con esta palabra, me la has ordenado, me has prometido el paraiso a cambio y en verdad Tu no faltas jamás a Tu promesa ! » Después concluyó – sobre él la gracia y la paz - : « Regocijaros, pues Allah – axaltado sea – os ha perdonado ! »
(Musnad de Ibn Hanbal).

Este hadiz muestra pues a los Maestros, como deben hacer para enseñar a sus discípulos la invocación en grupo. En cuanto al la enseñanza de la invocación de un discípulo en privado, he aquí un hadiz que relata Yalalu-d-Din a-s-Suyuti – que Allah esté satisfecho de él -, cuya transmisión ha sido asegurada por algunas cadenas satisfactorias. Ali ibn Abu Talib – que Allah esté satisfecho de él y ennobelzca su rostro – relata : « Pedí al enviado de Allah – sobre él la gracia y la paz – que me indicara el camino más corto para llegar a Allah – exaltado sea - el más fácil para los servidores y el más excelente a los ojos de Allah – exaltado sea –. »
- Ali, invoca continuamente a Allah, en voz alta o en voz baja, le fué respondido
- Todo el mundo invoca ! Lo que yo deseo, es que me indiques una invocación especial, insistió Ali – que Allah esté satisfecho de él.
El Enviado – sobre él la gracia y la paz – replicó :
- Ali, la mejor cosa que podemos decir, los Profetas que me han precedido y yo mismo, es : « La ilaha illa-l-Lah ». Si los siete cielos y las siete tierras se pusieran sobre un plato de la balanza y « La ilaha illa-l-Lah » sobre el otro, es de este lado que ella se inclinaría. Ali, – añadió –la Hora no vendrá en tanto que haya alguien sobe la tierra que diga : « Allah, Allah ! »
Ali preguntó aún :
- Cómo debo invocar, Enviado de Allah ?
- Cierra los ojos, le respondió el Enviado – sobre él la gracia y la paz -, y escúchame decir : « La ilaha illa-l-Lah » tres veces ; después di tu mismo « La ilaha illa-l-Lah » mientra sque yo escucho….


He aquí de memoria lo esencial del hadiz, del cual relato en algunas partes el sentido y no la letra : él constituye el primer eslabón de la cadena de transmisión (de la enseñanza) del Pueblo. El Profeta – sobre él la gracia y la paz - ha ordenado que se cierre la puerta antes de comenzar la instrucción en grupo, preguntando : « Hay algún extranjero entre vosotros ? » - para demostrar que la vía del Pueblo está fundada sobre el secreto : aquellos quienes son extranjeros y no creen en ella no pueden asistir a una tal enseñanza ; su ausencia es necesaria, pues su falta de cualificación les podría conducir a denigrar aquello de lo que son testigos.

Yusuf al-Kurani – que Allah esté satisfecho de él – ha dicho esto : « Ali, – que Allah ennoblezca su rostro – ha iniciado a Hasan al-Basri, quien ha iniciado a Dawud a-t-Ta’i, y así hasta el Imam Yunayd, el Maestro de esta comunidad, a partir de quien el sufismo se ha ramificado y extendido : él durará tanto como dure la religión… (extraido de la Nusra a-n-nabawiyya).
El autor de Ruh al-bayan, comentando Su Palabra – exaltado sea - : « Aquellos quienes te prestan alianza, prestan alianza en realidad a Allah » (Coran 48-10), hace vincular a este versículo la tradición sufi del pacto y de la enseñanza de Maestro a discípulo. Pero, a decir verdad, no se necesita explicación alguna cuando uno conoce el sujeto ; quienquiera que experimente la necesidad de enfrascarse en ello no hace prueba de una gran clarividencia.
Pero, dime – Allah es testigo ! -, por qué cadena de transmisores has sido iniciado tú a « La ilaha illa-l-Lah », según la tradición que acabo de describir más arriba ? Tengo, antes bien, la impresión que no has recibido nada de eso.

Pero volvamos a estas reuniones de las que se trata más arriba. Por Allah, dime en que podría dañar a la religión el que un grupo de musulmanes se reuna en casa de uno de ellos o de no importa que creyente para recitar el Qur’an o realizar prácticas piadosas del mismo género ? Si tu oposicición procede simplemente de ese relato según el cual Hasan al-Basri habría prohibido severamente una tal reunión, según lo que tu cuentas, entonces sabe que una tal « prueba » no puede prevalecer contra todos los relatos auténticos y los hadices explícitos que ello contradice. Incluso, aunque no hubiera ninguna fuente escriptuaria para prescribir las renuniones de Recuerdo, no estaría sin embargo permitido el oponerse a ellas, principalmente – y tu mismo lo reconoces – porque ellas existían en el tiempo de los sucesores de los Compañeros : tales reuniones eran pues practicadas por autoridades cuya integridad y estatura religiosa era reconocida por la mayor parte de los musulmanes. En mi opinión, ningún sabio aparte de tí osaría decir que nunca se ha oido hablar de la práctica en grupo de la invocación, aún en el caso en el que no hubiera ninguna fuente escriptuaria que la autorizara. Pero, en realidad, la Tradición está llena de incitaciones a practicarla y la comunidad es unánime en recomendarla. Por Allah, es increible ! Cómo has hecho para encontrar esa prohibición severa de las reuniones del Recuerdo que atribuyes a Hasan al-Basri – que Allah esté satisfecho de él – mientras que el hadiz siguiente transmitido por Muslim y al-Hakim no ha llegado a tu conocimiento ?

Según Abu Hurayra - que Allah esté satisfecho de él -, el Enviado de Allah – sobre él la gracia y la paz – ha dicho : « Allah tiene ángeles nobles quienes recorren la tierra en búsqueda de las asambleas del Recuerdo (dikr) ; cuando encuentran una de ellas, la rodean y se colocan unos por encima de los otros, cubriéndolas con sus alas hasta el cielo. Allah – ta’ala – se dirige entonces a ellos :
- De dónde venís ?
- Venimos de la compañía de algunos de Tus servidores quienes Te glorifican, Te magnifican, Te alaban, afirman Tu Unicidad, Te suplican y buscan Tu protección, responden los ángeles.
- Que me piden? (y él lo conoce mejor que ellos)
- Te piden el Paraiso
- Lo han visto ?
- No, oh Señor !
- Que dirían si lo vieran ! De que quieren que Yo les proteja ?
- Del fuego
- Lo han visto ?
- No.
- Que dirían si lo vieran !
Después El añade :
- Sed testigos de que Yo les he perdonado, concedido lo que Me piden y les he protegido de aquello de lo que temen.
Los ángeles intervienen entonces :
- Señor nuestro, un servidor pecador se encuentra entre ellos ! Pasaba simplemente por allí y se ha sentado con ellos.
Entonces Allah les responde :
- Yo le perdono también, pues forma parte de un grupo cuyos componentes no serán nunca desdichados
.
»

Considera – Allah te bendiga – este grupo del cual hablan los ángeles al Señor de los mundos ; no se asemeja a aquél del cual este hombre hablaba a Hasan al-Basri ? O aún, no es ese mismo grupo ? Y tu dices que él lo ha duramente censurado ! Que decir ?
Allah – ta’ala – colma a las gentes del Recuerdo y les promete « lo que ningún ojo ha visto, ningún oído ha escuchado, y lo que nunca ha imaginado el espíritu humano » : El les concede en contrapartida de su obra Su misericordia pero tu, al contrario, les adviertes que no tendrán otra retribución que Su Cólera ! Porqué desdeñas el juicio que Allah – exaltado sea – ha emitido concerniente a las asambleas de Recuerdo ? Porqué buscar otras fuentes, es finalmente para decidir al contrario del juicio divino ? No es esto una falsificación realizada contra la religión divina ? Desgraciado seas si alcanzas tu objetivo, pues numerosos son los hadices auténticos que alaban las asambleas de Recuerdo, y el océano de la Tradición desborda de ellas. Citaremos algunos ejemplos de ellos que te permitirán – si Allah quiere – tratar tu enfermedad.

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