domingo, 25 de diciembre de 2011

El Dinero - Din-Ero - La religión de estos tiempos

Bismi-l-Lahi-r-Rahmani-r-Rahim

Allahumma salli ‘ala sayyidina Muhammadin ‘abdika wa rasulika nabiyyi-l-‘umiyyi wa ‘ala ‘alihi wa sahbihi wa sallimu taslima
 

Bolsillos de oro y religión de hierro.

Dijo Rasulu-l-Lah – sobre él la plegaria y la paz - :

En los últimos tiempos la religión de las gentes será la de amasar la mayor cantidad de dinero posible.

Efectivamente, esto es así en la actualidad. Y tanto se ha extendido dicha religión que ha irrumpido brutalmente en nuestro Din, llegando incluso a condicionar en una gran parte la enseñanza misma del Islam.

Hemos dicho en más de una ocasión, que la mayor parte de las divergencias doctrinales existentes entre los musulmanes, se han producido a partir de la ruptura del califato turco y el paso traumático a las nacionalidades de los países árabes. Para que todo ello haya podido realizarse, la historia reciente nos muestra, como en gran parte de dichos países, en el momento de su constitución, los gobiernos se encontraban “comprados” por el imperio inglés y el incipiente imperio USA, como no, ambos sufragados con capital sionista, como nos enseña el hadiz:

Dos naciones ayudarán a los judíos en los últimos tiempos: sus nombres serán Amirika wa Inkilatirra.

La aparente “vuelta a los orígenes piadosos” del Islam proclamada por el wahabismo, no ha sido sino una excusa para tomar “el mando” del Din, aprovechando el oro negro el cual se encontraba, aún en ciernes, guardado en el seno de su tierra. Riquezas enormes contrastan con la pobreza de gran parte de la población y miserables pagas recibidas por aquellos emigrantes de países musulmanes de segunda categoría (yemenís e indonesios). ¡No digamos como se las gastan en las noches marbellís! Es por ello que en el encabezamiento de la entrada hemos dicho: “Bolsillos de oro y religión de hierro”. Claro, la religión de hierro es para los súbditos y el oro para ellos.

Como bien ha dicho nuestro hermano Mustafa Ali de Chile en un comentario suyo puesto en Facebook.

El Mufti Hanbali en La Meca, El Sheij Muhammad bin `Abdullah bin Hamid (1295 d. H.) Dijo en su libro as-suhub al-wabilah (Las nubes cargadas), en la página 276 sobre el líder del movimiento wahabita:” Si, el fue impugnado y refutado abiertamente y no pudiendo matar a su contrincante, enviaba a un asesino a sueldo para matarlo en su cama o en la noche en la plaza del mercado, porque él creía en la blasfemia que era licito derramar la sangre de quienes se le oponían”.

¡A’udu bi-l-Lah, como se las gastaban y se las gastan algunos!

Por no hablar del deporte wahabí por antonomasia: el recorte sistemático de hadices que no interesan, los cuales han sido sahih durante catorce siglos, pero que ellos, a golpe de chequera, han “conseguido” convertir en débiles.

Es un hecho, triste, y no obstante verídico, que los diferentes y divergentes puntos de vista sobre la doctrina islámica, se expresan a través de medios de información, los cuales no podrían trabajar sin el apoyo de importantes cantidades de dinero.

Evidentemente, en los nuevos países islámicos post-jalifato, los ‘ulamas mejor posicionados, en cuanto a medios de expresarse se refiere, son aquellos quienes han guardado una óptima relación con el gobierno corrupto de turno. Y, aunque no queramos ni tengamos derecho a generalizar aquí, en cuanto a países y ‘ulamas, ello es así en una gran parte de las situaciones.

Es así que, nuestra generación, la cual gusta cada vez menos de leer y más de mirar TV y pasearse por Internet, aprende una religión a la carta, enseñada por los “’ulama” del nuevo Din – el Din-Ero.

Gracias a Allah, existen honrosas excepciones. Pero estas excepciones constituyen una minoría.

Oímos por aquí y por allí: “Los ‘ulamas dicen, los ‘ulamas hacen…”; pero no oímos sino poco: “Rasulu-l-Lah dijo esto o aquello y…”.

Y esto no acaba aquí ni mucho menos. Es así como empezó, pero, ¿cómo nuestros enemigos sionistas iban a realizar la mitad del trabajo y dejarse la otra mitad en el tintero?, mejor dicho, en el monedero.

Una vez extendido el Din-Ero, a través de los “ulamas oficiales” de los gobiernos corruptos, quedaba otro golpe para asestar: cargarse la chari’a y la espiritualidad mediante de la creación, a través del inestimable apoyo “moral” y financiero de la masonería, de grupos “progresistas y seudosufies”. Es ahí, a la formación de estos rentables grupos que había de dirigir la mitad de la “inversión”. Lo llamamos inversión puesto que si ya el beneficio de una inversión financiera es cristalizado en la recogida de dividendos, los dividendos financiero-"espirituales" de esta transacción, en esta ocasión, bien podrían sder cualificados de “dividen-en-dos”, es decir “destrucción del Din”.

El acudir al sentimentalismo primario de la nafs del ser humano, debería hacerse en este caso, a través de medios de financiación menos evidentes, pero no por ello menos reales y efectivos. Y ello debía hacerse con la "desinteresada ayuda" de los países pseudo-progres y de la masonería ubicada, tanto en Europa, como en todo el continente americano.

Esta nueva versión del Islam “osado, atrevido, renovador, feminista, leninista o hippy”, pasaba por dividirse en dos frentes: pseudo-sufismo y progresismo. Los nuevos ‘ulamas del progresismo se llaman ahora “expertos”. Estos expertos, quienes lo mismo te cosen una camisa que te fríen una tortilla, constituyen una casta multiusos de ignorantes en acción, los cuales pueden hablar a troche y moche de cualquier cosa mientras den la imagen de liberales y democráticos. Aludiendo a la sacrosanta, masónica, kafir y sionista “libertad de expresión”, pueden decir lo que quieran: opinar, blasfemar e incluso auyar a la Luna cual hace el lobo. Dice el hadiz:

En los últimos tiempos vendrán gentes cuyas palabras serán como las de los ángeles y los corazones como el de los lobos.

La subvención de los expertos debía pasar a través de fundaciones, institutos y otros lugares de bien gastar y mal vivir.
En cuanto a los pseudo-sufis, ya se vistan de verde, rojo o blanco, son aquellos “expertos” cuyo fin es el de atraer como las moscas a todos aquellos amantes de lo raro, tocados exóticos y danzas ancestrales. Financiados como no, por los gobiernos de turno, su finalidad es el dar una execrable imagen del sufismo verdadero. Ya sea en España, Chipre, USA, Sudamérica o cualquier otra región, el pseudo-sufismo ha ocupado el plano mediático el cual correspondía al verdadero sufismo de hace un siglo. Con la diferencia que el medio de conocimiento y extensión del sufismo auténtico hace 100 años, era el amor del pueblo y el respeto de los ‘ulama hacia él; siendo ahora por contraste los medios de información a través del apoyo de editoriales financiadas, como no, por los mismos que han financiado el progresismo.

Con todo ello, sabemos por experiencia personal, que tanto el verdadero Islam como su expresión en el sufismo, han sido guardados por gentes temerosas de Allah y desapegados del dinero. Gentes de corazón puro y bolsillo generoso existirán siempre, pues son ellos los verdaderos guardianes de la tradición religiosa islámica. Dichas gentes no disponen, ni buscan disponer, de medios económicos para extender le religión, pues su corazón es rico en los favores de Allah y pobre de las miserias de esta mundo. Sin embargo, esta situación no constituye un problema para ellos, pues solamente necesitan de Allah. El verdadero problema es para el resto de la Umma, es decir, para aquellos quienes no han tenido la ocasión de encontrarse con ellos en el transcurso de sus vidas.


Dijo el Mensajero de Allah (sallalahu aleihi wa salam:

"El Islam comenzó como algo extraño, y volverá como algo extraño..., por lo que se anuncia la buena nueva a los extraños". [1]

En otro relato se dice: "Oh Mensajero de Allah, ¿Qué son los extraños?" Él, (sallallahu 'alayhi wa salam) replicó: "aquellos que son firmes en la justicia en un momento en que el pueblo está corrompido." [2]

En otra versión Él ( sallallahu 'alayhi wa salam) dijo: "aquellos que corrigen lo que la gente ha corrompido dentro de mi Sunnah" [3]

1 - Recogido por muslim
2 - Tahawi en al-Mushkil (298 / 1)
3 - Tirmidhi (2765), Tabarani en al-Kabir (16/17), al-Bazar (3287) y otros.


Eso sí hermanos, a estas gentes de Allah no los busquéis ni en la TV ni en la radio, ni en la mayor parte de los libros editados en la actualidad, pues ellos no practican ni practicarán nunca le religión del Din-Ero. Poneos la mochila, viajar, gastar un poco de dinero en desplazaros para aprender el Din, pues ellos no os van a venir a buscar, eso os corresponde hacerlo a vosotros.

He visto a muchos ‘ulamas que dicen a Allah servir

Mas si huelen que el rico esta para morir

Y oyen que su dinero empieza a retiñir

Por quien ha de tomarlo empiezan a reñir

Salam

2 comentarios:

  1. A-s-salamu 'alaykum:

    El wahabismo-salafismo es el cáncer y el progresismo y seudosufismo la matástasis.

    Salam

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  2. salam alaykum, con respecto a los "sufis", o aquellos seudo-hippies que gustan de repetir palabras del masnavi, reflexiono que tienen su utilidad: O pervierten con su "ciencia" a la gente y hacen un favor a la Umma y alejan a los hipócritas, o son un empujón para aquellos que queremos aprender más del Dîn y la Sharîa´y estos elementos nos sirven de experiencia para saber que lo-que-predican-no-es-lo-correcto (haram). Y con respecto al tema del vil metal: para algunos "poderoso caballero es Don dinero..." Y qué pobres que son esos que tanto lo alaban! InshAllah nos afiancemos en el Sirat Mustaqueem y que nuestros corazones no se apasionen por asuntos de la dunya; purificándonos como Allah Lo demanda: con el salat y el zakat.

    Baraka Allah feek.

    Yasmin Matuk.

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