miércoles, 28 de diciembre de 2011

Zineb Badr - Hablando con la mujer VI

Bismi-l-Lahi-r-Rahmani-r-Rahim

Es sabido que en esta época la mujer se encuentra rodeada por multitud de productos materiales que debilitan su corazón. Sin embargo, sabemos muy bien que es este corazón el motor vital del ser humano. Concretamente, la mujer tiene una naturaleza más débil que la del hombre cara a las atracciones del mundo material.

Si ella no desarrolla su conocimiento de la religión no podrá ser suficientemente fuerte para resistir a las tentaciones las cuales se les presentan en forma de bienes y ganancias materiales. Consecuentemente, y si ella no conoce y se aferra a su religión, todo su entorno se va a provechar de ella y de su falta de personalidad. Es de esta manera que podemos considerar al Islam como al protector de la mujer.

El consejo que vamos a darla es el conozca la religión hasta el punto de llegar a estar segura de aquello lo cual dice y hace. Asimismo el que busque la verdad, pues el Din está basado en el Islam, Iman e Ihsan. La primera etapa es el Islam; es necesaria la perfección en este primer estadio del Din, pues es ello lo que nos va a permitir llegar al grado del Iman. Podemos decir que al pasar de un estadio al otro, la persona se eleva en conocimiento. Existe una gran diferencia entre el Mu’min y el Muslim, pues el primero conoce los dos estadios del Din, mientras que el Muslim conoce únicamente el primero de los dos. Dice el Libro de Allah:

Dicen los beduinos: Creemos. Di: No creeis. Decid más bien nos hemos sometido pero el Iman no ha entrado aún en vuestros corazones (49-14)

Existe otro paso aún: el del Iman al Ihsan, y es en este último estadio en el cual nos encontramos ante una nueva realidad. El maqam del Ihsan es altamente delicado, precisa de un ser humano puro y sincero. Es por ello, que a pesar que algunos han leído libros sobre este grado, muy pocos son capaces de realizarlo. La mayoría no puede continuar.

La primera cosa necesaria en este maqam es un verdadero guía, ya que en este maqam vamos a aprender completamente el Islam. En los dos anteriores estadios el Islam no es completo, pero en el Ihsan alcanza su cumbre y totalidad. Cuando estamos en el maqam del Iman, casi nos hemos desembarazado del Chaytan, en efecto el Mu’min puede llegar a ser más fuerte que él. Sin embargo, en un hadiz de Rasul – sobre él la plegaria y la paz – dijo:

A-n-nafsu ajbaz min saba’ina chaytan – El nafs es peor que setenta chaytanes.

Al chaytan le podemos decir a’udu bi-l-Lahi mina-s-shaytani-r-rayim y se va, pero con el nafs no podemos hacer lo mismo. ¿Qué es necesario para educar el nafs en este caso? Es necesario el guía, ya que a éste Allah le ha puesto especialmente para educar al nafs y no contra el chaytan, ya que para éste nos debemos servir nosotros mismos. Sin embargo, es muy duro conocer el nafs y para ello necesitamos de un guía quien nos ayude a ello. Claro, un verdadero guía y no …

Man ‘arafa nafsahu ‘arafa Rabbahu – Quien conoce su nafs, conoce a Allah

Esto que acabo de exponer no es sino el comienzo de las explicaciones con las cuales seguiremos hablando del Ihsan. Se trata pues una pequeña toma de contacto. Este Ihsan es el maqam de Jadiya, Aisha, Fatima Sahra. In sha’a Allah vamos a hablar de cómo ellas han estado en este maqam.
Continuaremos…

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