sábado, 10 de diciembre de 2011

El "chayj" que predice el porvenir

Bismi-l-Lahi-r-Rahmani-r-Rahim

Allahumma salli ‘ala sayyidina Muhammadin ‘abdika wa rasulika nabiyyi-l-‘umiyyi wa ‘ala ‘alihi wa sahbihi wa sallimu taslima

Hoy, voy a hablaros sobre el chayj verdadero y el falso, tomando como soporte unos acontecimientos ocurridos este año, en el mes de Mayo más concretamente.

Un buen amigo me pidió el que le viniera a buscar al aeropuerto, pues él vendría de visitar a su chayj, y necesitaba pasar la noche en mi casa. Gustosamente acepté y le dije que contara conmigo. Todo esto ocurrió tres semanas antes del viaje. Tengo mucho aprecio a esta persona pues se trata de un hombre simple, de corazón limpio. Aunque la idea que yo tengo de su maestro es que se trata de un falso chayj, ello no me impide en absoluto el considerar a mi amigo tal y como es él mismo.

Qué casualidad que una semana después, mi chayj y padre político, sidi Salah Badr, me comunicó que venía a Bélgica. Sin haberlo previsto en absoluto la hora de llegada del avión, en el mismo aeropuerto, era un cuarto de hora más tarde que la del avión de mi amigo, y más aún, el mismo día.

Fui al aeropuerto donde encontré a mi amigo y le expliqué que sidi Salah llegaría en quince minutos. Ya le extrañó esta casualidad, cuando apareciendo sidi Salah por la puerta de salida, mi amigo al verle me dijo: -“Se ve a la legua que se trata de un chayj, es absolutamente imprescindible que mi chayj le conozca”. Venía sidi Salah, vestido de tal manera, que, aunque decentemente vestido, su ropa dejaba entrever la poca importancia que él da a las cosas de este mundo.

Llegamos a casa casi a medianoche y estuvimos hablando hasta las tres de la mañana. Pronto, mi amigo, comenzó a hablar de su chayj, mientras, tanto mi esposa y yo como sidi Salah, le escuchamos con el más profundo de sus respetos. No quise decirle nada esperando que sidi Salah le hablara con la hikma la cual tiene la costumbre de imprimir a sus palabras.

Sidi Salah dijo: “¿Cómo sabes que ese hombre es un chayj?”

Mi amigo respondió: Porque le sigue mucha gente y algunos chuyuj han venido a reconocerle como el qutb del tiempo.

Entonces sidi Salah respondió: “La cantidad de gente que le sigue no es una prueba, pues fíjate el Chaytan cuanta gente tiene detrás de él. En cuanto a lo de los otros chuyuj, ¡cuánto falso chayj hay en estos tiempos!”.

Sidi Salah continuó: “¿Cuántos años llevas siguiendo a tu chayj?”

Mi amigo dijo: “Diez años”

Sidi Salah: “¿Y has visto alguna vez a Rasul – sobre él la plegaria y la paz – en sueños?

Mi amigo: “No, nunca”.

Sidi Salah: “La misión de un chayj es la de poner al murid en contacto con Rasul. Si nunca has visto a Rasul en el ma’nam, entonces, una de dos, o tu chayj no es un chayj, o eres tu el problema, y, francamente, yo a ti te veo bien”.

Mi amigo y su esposa quedaron visiblemente tocados con estas palabras. El ‘adab no dejaba ir más lejos a sidi Salah. Subimos para preparar la habitación a los invitados, dejando a sidi Salah abajo. Mientras tanto dije a mi amigo: “Ahora que te has casado es un buen momento para ir al Hiyy”.

Mi amigo dijo: “No puedo, Mawlana me ha dicho que no debíamos ir al Hiyy pues algo iba a suceder en Makka este año”.

Me cayé, ya tendríamos más tiempo para hablar de ese tema.

Bajé y le conté a sidi Salah lo que había dicho sobre el Hiyy, a lo cual, sidi Salah dijo: “¿Un chayj predice el porvenir, cuando lo que pasará mañana es solamente conocido por Allah?  Dejémoslo por el momento, tu amigo es buena persona, pero el deshacerse de sus falsas ideas le va a costar. Va despacio con él. ¿Ves porqué te digo que ahora la tariqa no es sino para muy poca gente?”

Y esto fue lo que ocurrió aquella noche.

En cuanto a las predicciones del porvenir, las cuales son costumbre febril en el chayj de mi amigo, ello no demuestra sino la debilidad de aquel quien las emite. Necesita apoyarse en mensajes apocalípticos para así atraer la atención de las gentes. Aún más, esta actitud denota una gran pretensión personal. Curiosamente, ninguna de sus predicciones se cumple y sus discípulos a pesar de ello siguen “enganchados” a él.

Luego, según me comunicó mi amigo, este señor va diciendo por aquí y por allí que cada vez existen más ‘awliyya en la tierra, contradiciendo al libro de Allah, el cual, en la surat al Waqi’a dice de los muqarrabun:

Zullatun mina-l-‘awalyna wa qalilun mina-l-‘ajirin     -  Numerosos entre los primeros y escasos entre los últimos

Evidentemente, convirtiendo a sus moqadems en chuyuj, su rango se eleva, convirtiéndose en superchayj.

Mawlana ha dicho esto, mawlana ha hecho lo otro, mawlana sube, mawlana baja; mawlana, mawlana, mawlana. Esta es la canción de sus discípulos.

Pobres, han obviado lo principal, el decir: El Libro de Allah dice esto y Rasul dice aquello. Que poco oiréis a esta gente estas últimas palabras.

Os voy a decir un secreto: Esta gente, estos pretendidos chuyuj, actúan como una barrera de contención y salvaguarda, con la cual Allah protege a los verdaderos ‘awliyya de la venida en masa de personas de las cuales un 99,8 por ciento no han entrado a una tariqa para poner a muerte su nafs.

Salam

3 comentarios:

  1. Salam alaikum wa rahmatullah, excelente nota Sidi, que Al.lah preserve a Sidi Salah Badr y eleva su maqam en este dunia y el ajjira. Amin

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  2. Wa 'alaykum a-s-salam:

    Que El reuna a Sus amigos ('awliyya) y a aquellos quienes los seguimos en una Umma indestructible.

    Salam

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  3. A-s-salamu 'alaykum:

    Vivimos en una época en la cual la palabra waly es llevada y traida por cualquiera. Cualquiera es un chayj, cualquiera es un waly, cualquiera es cualquier cosa. A una persona quien predice el porvenir solamente le convienen dos términos:

    Profeta
    0 Adivino.

    Sabemos que no vendrá Profeta alguno después de Muhammad - sobre él la plegaria y la paz - , luego nos conformamos con llamar adivinos a aquellos quienes predicen el porvenir. Eso sí, nunca chayj, pues un chayj es alguien quien guía hacia Allah y no hacia su ego.

    Aquel quien hace gala de adivinar el porvenir, una de dos, o no conoce el Qur'an, o si lo conoce, entonces lo ignora, y si hace esto...
    dejémosle a Allah la respuesta.

    Salam

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