lunes, 12 de diciembre de 2011

Consideraciones sobre las palabras fe y pecado

Bismi-l-Lahi-r-Rahmani-r-Rahim

Allahumma salli ‘ala sayyidina Muhammadin ‘abdika wa rasulika nabiyyi-l-‘umiyyi wa ‘ala ‘alihi wa sahbihi wa sallim taslima

Consideramos que es preciso hacer una breve declaración sobre algunos consejos y/o objeciones las cuales hemos recibido provenientes de algunos hermanos y amigos. En realidad, ambas tratan sobre la manera de traducir al castellano las palabras árabes Iman y Zulm.

Algunos opinan que no es bueno utilizar el término castellano “pecado” por Zulm, pues dicho término en lengua castellana, parece ser que nos traslada al concepto cristiano de transgresión a las normas de la Iglesia Católica.

Desde aquí, también compartimos ese recuerdo poco agradable al olor rancio entre incienso y humedad que muchos de nosotros, antaño, hemos sentido en alguna que otra iglesia. Dicha sensación se veía agudizada, cuando delante del confesionario, siendo adolescentes, nos encontrábamos a la espera de la bronca del policía de negro con cara de pocos amigos. Así pues, lo comprendemos mejor que nadie, pues lo hemos sentido en nuestras propias “carnes”, en contra de nuestra voluntad.

Sin embargo, dejando a un lado dichos recuerdos adornados de sotanas, cruces e imágenes de cristos y vírgenes dolientes y/o semidesnudos, seamos objetivos y tomemos, como está de moda decir en estos tiempos “el toro por los cuernos”.

Lo curios del asunto, y mira que lo hemos buscado, es que no hemos encontrado un término que traduzca mejor la palabra zulm al castellano que pecado.

Si analizamos el término “falta”, veremos que una falta puede ser por ejemplo una infracción de tráfico, la cual en muchos de los casos no denota alevosía. Si analizamos el término “culpa”, el uso de este término puede tener connotaciones de cualquier índole, tanto personal como social, sin que ello signifique una transgresión de la ley religiosa; aunque la fealdad del término “culpa” también se las trae. El término “transgresión” puede significar una falta legal, muchas de las cuales no presuponen zulm alguno.

Es pues, el feo y patético término “pecado” el solo que traduce zulm al castellano a la perfección. Pecado tiene únicamente un significado: transgresión voluntaria a la ley religiosa. A él pues debemos conformarnos a falta de otro mejor.

Por supuesto que la “caza a la palabra” queda abierta a la espera de que alguien sea capaz de traernos una palabra mejor. Lo vemos difícil, pero quien sabe…

En cuanto a la palabra fe, podemos comprender que nos evoque esas largas sotanas negras y caras hirsutas con rostro amenazante, las cuales nos han perseguido implacablemente para recordarnos que el infierno estaba preparado para todos aquellos quienes no creyeran en los dogmas de la “santa” y rica iglesia romana. Afortunadamente, salimos de aquellas pesadillas y ahora estamos libres de aquel lúgubre y negro mundo, pleno de amenazas y vacío de esperanzas y verdades.

Sí nos han alarmado ciertas palabras pronunciadas por alguno, cuando, como queriendo inventar una nueva genialidad, ha llegado a decir: “El Islam no tiene fe”. No nos referimos aquí a las palabras del señor Aya, de quien sabemos utiliza esto a conciencia, sino más bien de otras personas bienintencionadas, quienes antes de hablar de esta manera no han realizado el alcance de dichas palabras y del mal que podían hacer con ellas.

El término castellano “fe”, muy feo de acuerdo, indica la creencia firme en una verdad religiosa, la cual no vemos y/o no podemos ver.

Ya dijimos en una entrada anterior que el significado la palabra Iman comporta ante todo esta creencia en lo desconocido la cual acabamos de aplicar al término fe. Como en el caso anterior, no conseguimos encontrar en castellano un término mejor que “fe” para explicar este aspecto del Iman de creencia en lo desconocido.

Es cierto que el término Iman connota también un aspecto de purificación, en el sentido en el cual debemos realizar en nosotros, por poner un ejemplo, los contrarios de algunos Nombres divinos: por ejemplo, Allah es Rico y por tanto nosotros debemos ser pobres de espíritu (fuqara’); Allah es Santo y nosotros somos indignos; Allah es Misericordioso y a nosotros se nos hace misericordia, Allah es el Soberano y nosotros los súbditos, etc.

Podemos pues, en virtud de estas realidades, decir que el Iman comporta otro aspecto de más que el término castellano fe. Lo que nunca podemos decir es: “En el Islam no hay fe”. Hermanos, estas palabras son un arma de destrucción masiva. Con ellas estamos creando la impresión de que en el Islam no es necesario creer. Esto si que es grave. Un millón de veces más grave que la utilización del término fe por Iman.

Salam

2 comentarios:

  1. As-salamu aleykum

    Estimado hermano Abdel Karim,

    Como tu sabes no conozco gran cosa de las ciencias del Islam. Pero al menos intento hacer un uso racional y sincero de la gramática y del sentido común que me inculcaron en la escuela franquista.

    Es por eso que me alegra muchísimo leer estas "consideraciones", que aprovecho para celebrar con cohetes.
    Hace años que estoy cansado de modas y modistas, cuentos y cuentistas, y de poco sinceros con tolerancia zero. Ya se que no es el tono adecuado... pero permiteme que unos segundos de rabia contenida se expresen a través de lo que es mi gran felicidad tras haber leido su artículo.

    Fe es fé. Pecado es pecado. Nos guste o no. ¿O ibamos a inventar el huevo de Colón por el mero hecho de convertirnos? Perdón es perdón. Allah es Allah. Mentira es mentira.
    Así de sencillo. Me parece increible que hayan hecho falta 15 años para que alguien se atreviera a decirlo. Ya había desistido de comentarlo, gracias por no dejarlo pasar.

    Los "linguistas" de J.I. son maestros en la distorsión del lenguaje con propósitos inconfesables. Sus maestros ideológicos masones e iluminatis hace tiempo que hicieron de la corrupción de las palabras la trampa donde caerían las masas y donde se enterraría para siempre la capacidad de discernimiento del ser humano. Pero en realidad no podrán conseguirlo nunca, porque Allah, es la verdad.

    ¡Libertad es esclavitud! ¡Esclavitud es libertad! Creo que son palabras del Gran hermano en la novela 1984. La conocida como "neolengua", el arma de atontamiento masivo en dicha novela. La neolengua politicorrecta de J.I. está cargada de este tipo de eufemismos que impiden al hombre razonar adecuadamente. "Tres patas si, dos pies mejor", "Otan de entrada No", "Tolerancia cero" y un sin fin de maliciosos eufemismos que llevan en si mismos la carga de una ideología diabólica que solo busca engañar al ser humano, dominar a las masas, manipular la verdad.

    Lamentablemente también al Islam se le adhirieron estos cursis repelentes y mentirosos "expertos" en confundir. Alahmdulillah que ha obrado usted correctamente. Lo contrario hubiera sido un crimen del que los musulmanes de habla hispana ibamos a tener que rendir cuentas, mientras todos los hermanos sabelotodo callaban...

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  2. La tramolla católica la padecimos todos en su día, lo malo iba con lo bueno, naturalmente, pero al menos la verdad iba por delante. Los curas como seres humanos falibles, pecaban, pero al menos llamaban a las cosas por su nombre. Ayuno era ayuno y arrepentimiento, lo que se leía en el diccionario. Miémbro era partícipe y miembra una aberración, un horror ortográfico impropio de una persona culta.

    Nuestro ego, ser inferior o, llamemoslo simplemente por lo que es aunque no guste: "nuestra condición humana", no gusta de críticas, regañinas y apesadumbramientos. Yo he sido niño y se como uno se rebela ante esto. Pero el niño debe hacerse adulto y aceptar la realidad y el reto que significa reformarnos. Una reprimenda a tiempo suele ser una gran victoria para la persona. Cuando nos hacemos mayores es cuando nos damos cuenta. Por ello no se debe ocultar la realidad con eufemismos y "neolengua". Esto de cubrir la realidad es verdaderamente satánico y en eso están quienes no aceptan la realidad del pecado ni la necesidad de arrepentirse de él.

    Entré al Islam mientras leía el Corán traducido al castellano. Luego leí varias traducciones y asistí via webislam al elogio de las traducciones universitarias con premio de autores incrédulos (traducciones al catalán) de masones supuestamente convertidos, etc. etc. etc. Aún aceptando lo acertado de algunos términos novedosos, ninguna me ha parecido nunca tan buena como una traducción bien viejita realizada por un sacerdote católico, la primera que leí. ¿Hubiera entrado al Islam de leer otro tipo de traducción? Allah lo sabe. Me gustó aquella quizás por que usaba un lenguaje completamente comprensible en mi lengua y por que honraba las palabras que se podían leer en su traducción del Corán. El hombre se veía que era sincero, creyente, piadoso, dentro de su propia fe. El amor a Dios, el perdón, la piedad, la misericordia, todo resonaba profundamente sincero en la traducción de aquel hombre. Estoy seguro que aquél hombre disfrutó traduciendo el Corán y con sus limitaciones de fe, hizo el trabajo más correcto que supo. Algo que no me atrevería a decir de algunos traductores modernos, que huelen a logia, intereses y subvención.

    Espero que estas "consideraciones-aperçús" se den más a menudo para liberarnos de esta neolengua pijo-comunista con la que subvencionadamente han infectado el Islam los "sabios" de la Junta Islámica y otros imitadores Precisamente el deseo de muchos de ellos de no respetar la lengua árabe en la liturgia de los musulmanes hispano-hablantes busca más que nada generar esta neolengua confusionista que lleve a cuantos más hombres al extravío, que ninguna otra consideración.

    Salam

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