miércoles, 28 de diciembre de 2011

Los errores wahabi y salafi

Bismi-l-Lahi-r-Rahmani-r-Rahim

Allahumma salli ‘ala sayyidina Muhammadin ‘abdika wa rasulika nabiyyi-l-‘umiyyi wa ‘ala ‘alihi wa sahbihi wa sallimu taslima



En la misma línea de la entrada anterior, vamos a consagrar esta al principal caballo de batalla esgrimido por wahabis y ciertos grupos salafis: - su excusa de pretender purificar el Din de todas aquellas actitudes las cuales , según ellos, han venido dañando a través de los siglos la auténtica y legítima práctica del Din -.

No somos especialista en historia, aunque si sabemos encontrar las fuentes adecuadas cuando nos lo proponemos. Sin embargo, el carácter de esta entrada no demanda un análisis histórico específico, simplemente porque aquello lo cual buscamos demostrar se encuentra implícitamente en los postulados pueriles de aquellos quienes, presentándose a sí mismo como regeneradores del Din, no demuestran ser, en realidad, sino unos de sus más destacados y enconados detractores.
Curiosamente, mientras que sus intenciones permanecen inconfesables, la metodología utilizada es pueril: el recorte sistemático de todas aquellas palabras del Profeta – sobre él la plegaria y la paz -, las cuales presenten un carácter claramente espiritual (Ihsani).
Al estar dichos hadices inevitablemente representados en todas las colecciones, y por consecuente no poder anular todas, entonces la técnica utilizada pasaba por declarar sospechosas o débiles todas aquellas colecciones las cuales se encuentran en gran medida consagradas a hadices cuya materia es el Iman y el Ihsan. Un ejemplo de ellas es la “Yami’a-s-saguir” del Imam Yalalu-d-din Suyuti, aunque en toda evidencia no sea esta la  única. Con el paso del tiempo todas estas colecciones podrían quedar de tal manera olvidadas que en ese momento ya no existiría necesidad alguna de declarar débil hadiz alguno. ¡Qué método tan torpe! Dichosamente, su radio de influencia, aunque mundial gracias a Internet y a los petrodólares, ha quedado restringido a una parte de la Umma.
Afortunadamente, y a pesar de estos sibilinos intentos, las otras colecciones han sido conservadas, ya sea en un país árabe u otro, y algunas de ellas han sido traducidas a lenguas occidentales, fundamentalmente al francés. Una colección llamada “Kanz al-Ummal” ha llegado a recoger 40.000 hadices provenientes de todas las colecciones sahih. Ya hace 100 años, el chayj al-Alawi hacía referencia a dicha colección, a fin de demostrar la autenticidad de un hadiz y que su carácter de auténtico fuera admitido por todos. Era pues, al comienzo del siglo XX, el Kanz al Ummal, una colección de referencia para todos los ‘ulama de la Umma.
Ahora vayamos a seguir analizando el resto de la metodología “purista” la cual se ha introducido fundamentalmente  tomando como base el adoctrinamiento de jóvenes, buscando el apoyarse en el natural “extremismo” juvenil.
Una vez que el número de hadices ha sido “recortado”, y que el número de aquellos los cuales dan una visión elevada y completa del Din, han sido reducidos al mínimo, es en ese preciso momento que nuestros torpes deformadores consideran que pueden comenzar a esgrimir: “No se puede hacer nada que Rasul no hizo”.
Evidentemente, este razonamiento pueril queda anulado por las palabras del propio Profeta, quien dejó abiertas las puertas de la innovación loable, a la vez que cerró aquellas de la innovación dañina en este hadiz:
 De Yarir ibn Abdallah r.a. se transmitió que dijo:

"Estábamos a media mañana con el Mensajero de Allah- sobre el la plegaria y la paz - cuando vino a él una gente casi desnuda y harapienta, con sus espadas al cuello. La mayoría o todos ellos eran de la tribu de Mudar. El Mensajero de Allah se conmovió profundamente por la pobreza que vio ellos. Entró en su casa y salió para ordenar a Bilal que llamara a la oración. Y después de rezar habló a la gente diciendo: (-¡Oh hombres! Temed a vuestro Señor, que ha creado a todos de un mismo ser, generando a partir de ambos muchos hombres y mujeres. Temed a Allah, Aquel por el que pedís y guardaos de romper los lazos consanguíneos! Y Allah observa lo que hacéis-.)* (Completó el áyat).

Después recitó otro áyat del final del sura: 'La Reunión':

(-¡Oh creyentes! Temed a Allah y que cada uno vea lo que aporta para el día del Juicio.

Qué dé sádaqa el hombre de sus dinares, o de sus dirhams, o de su vestido o trigo o dátiles!)- Hasta decir: (-¡Aunque sea medio dátil!-)

Y vino un hombre de los auxiliares de Medina con una bolsa pesada llena de dinero que casi no podía con él. Después lo siguió la gente hasta que vi dos montones de comida y ropa. Y entonces vi relucir de alegría el rostro del Mensajero de Allah sws de forma pura y brillante. Pues dijo: -Para quien establece una buena costumbre en el Islam, la recompensa de su acción y de la de quien sigue su ejemplo, sin que disminuya nada la recompensa de los que la siguieron. Y sobre quien establece una mala costumbre en el Islam, cae su falta y la de los que la siguieron sin que disminuya nada la de ellos-." (Lo relató Muslim)
Así pues, se ve claramente que las innovaciones loables tienen una enorme recompensa de la parte de Allah. Probablemente este punto merezca una entrada aparte a fin de explicar cuáles son y pueden ser dichas innovaciones loables de las cuales pondremos tres ejemplos que pasaremos analizar en otra ocasión:
1/ la recopilación del Qur’an en un libro – obra terminada por sayyidina Uzman – que Allah esté satisfecho de él-.

2/ Los cuatro madhabs : Hanafi, Hanbali, Shafi’i y Maliki.

3/ La celebración del Mawlid.

Así pues, desenmascarados sus torpes argumentos a través de uno de los libros de hadices admitidos por ellos mismos, el Sahih Muslim, sigamos analizando sus torticeras palabras, los cuales han encontrado eco en bolsillos sedientos de dinero.

Una vez reducido el número de hadices al mínimo y una vez argumentado el que no se puede hacer nada que Rasul no hizo, queda entonces reducir el Din a una simple ciencia matemática en cuyo desarrollo y cálculos entran únicamente en acción cinco factores: Permitido, Prohibido, Recomendable, Reprehensible e Indiferente. Y lo que es peor: el Islam queda reducido a la Shari’a, el Iman a la shahada y el Ihsan a nada, dejando así más del 80 por ciento del Din fuera de consideración, y con el tiempo, si ellos les fuera posible, fuera del conocimiento de sus desafortunadas víctimas.
He aquí hermanos/as, la religión a la carta de wahabís y salafis: una caricatura grotesca del verdadero Islam. Como no, para extender estos pueriles conceptos, se debe recurrir a una maquinaria de Dawa bien organizada y financiada por el producto wahabí por excelencia: “el Oro negro”, el cual, como si de una ironía del destino se tratara, es negro y se extrae de las entrañas de la tierra. Signos negativos donde los haya: “el color negro y su extracción de las entrañas de la tierra”, constituyen la maquinaria de guerra de esta desviación llamada wahabismo y/o salafismo.
Los indios talladores de cabezas no podrían haberlo barruntado mejor. Un Islam bonsái, reducido, decrépito, manejable, de bolsillo.
Con esta reducción del Islam a unas simples y pueriles normas, susceptibles de ser estudiadas en cursos de verano y/o en coleccionables DVD por cada uno y cualquiera de los más ignorantes de la Umma, se puede crear un ejército de “sabios” predicadores los cuales extiendan el “Din” a golpe de amenazas y/o de talonario.
Reducido pues el Islam al aspecto más exterior de la Shari’a, ¿dónde pues emplazar la piedad y la espiritualidad? Se trata de una pregunta la cual tiene una respuesta inmediata y matemáticamente simple: un musulmán piadoso es aquél quien más y mejor cumple la Shari’a.
Los valores islámicos de la piedad, la espiritualidad y el conocimiento quedan reducidos para ellos en una simple ecuación según la cual, aquél quien más rece en la mezquita, quien más Dawa realice, quien mejor se vista y quien mejor anatemice al resto de los musulmanes, serán el hombre o la mujer más píos, cuyo ejemplo habrá que seguir.
Ahora, el musulmán verdadero es el torticero que acusa a sus hermanos de desviación, el que más larga se deje la barba, el que mejor se ponga el babi (vestido ancho), y por supuesto, aquellas mujeres quienes más imperdibles lleven en el hiyyab y las que mejor se tapen las caras y las manos con las consabidas prendas compradas en tiendas al efecto.
Para estas gentes ya no tienen ningún valor las cualidades que embellecen a un musulmán, a saber: la sinceridad, la veracidad, el amor, el buen carácter, la generosidad, la misericordia, el estudio de la espiritualidad, el desapego de los bienes mundanales, el recuerdo de Allah y otros tantos etcéteras que ellos han olvidado voluntariamente y que quisieran hacer desaparecer del corazón de los musulmanes.
Como todas estas virtudes se han encontrado en muchas ocasiones abanderadas por “las gentes del pueblo”, es decir, los sufís, es ahora el sufismo, el verdadero sufismo, el enemigo a batir, la secta más desviada, por supuesto siempre para ellos.
De ahí el odio instintivo y diabólico de estas sectas hacia el sufismo. Cuando hablan de sufismo, pierden los papeles: insultan, maldicen, nerviosamente pronuncian sus improperios al ejemplo de las gentes más vulgares que uno pueda encontrar.

Porqué, en eso si les concedemos tener un poco de inteligencia: han localizado muy bien donde está el enemigo. Este enemigo les acosará, les seguirá, les desestabilizará, hasta que no les quede resuello y no puedan respirar, con la ayuda y el permiso de Allah. Hasta que toda la religión sea de Allah, como dice nuestro Libro.

Salam

4 comentarios:

  1. Gracias Abdul Karim por estas aclaraciones últiles acerca de la burda manipulación de la Sunna.

    ResponderEliminar
  2. A-s-salamu 'alaykum:

    Un hermano me ha preguntado por email el porque no he respondido al artículo que el Señor Prado ha sacado hoy en la web de la junta de Almodovar del Río, y le he respondido que nuestro blog tiene cosas más importantes que ocuparse de contrarrestar los errores de todo el mundo. De hecho los argumentos que expresa hoy ya los hemos rebatido y no vamos a ir detrás de él puesto que para nosotros, tanto sus palabras como sus actividades carecen de importancia. Unicamente nos ocupamos, tanto en su caso como en el de otros que los errores y las mentiras orquestadas hagan daño a la menor cantidad de personas posibles.

    Salam

    ResponderEliminar
  3. Assalamu alaikum Perdona pero creo que ese retorcido comentario de Abdennar merece un comentario tuyo.

    ResponderEliminar
  4. A-s-salamu 'alaykum:

    Ya he contestado a ello, no dice nada nuevo, nada que yo no haya rebatido en más una ocasión.
    Simplemente si él, como dice, reniega de la forma de ver el Islam de las generaciones de las cuales el Profeta - sobre él la plegaria y la paz-, dijo que serían las mejores, entonces en virtud del siguiente hadiz no es de nuestra Umma. Está claro ahora? estás satisfecho? La verdad es que es cansino tener siempre que hablar de las kufaradas de esta señor.

    Aquél quien no practica, nuestro Libro y nuestra Sunna como nosotros lo hacemos, no es de los nuestros.

    Rasul lo dijo: No es de los nuestros, no es de la Umma de Muhammad.

    Salam

    ResponderEliminar