jueves, 27 de enero de 2011

32 años de Islam

Bismi-l-Lahi-r-Rahmani-r-Rahim:

Un día como hoy (27 de Enero) del año 1979 hice la shahada. Cuando vuelvo la vista atrás, puedo ver que desde el momento en el cual tuve capacidad de decidir, no hubo un solo día en el que no buscara la Verdad e hiciera de ello el fin más importante de mi vida.

Ese día el muro cayó. Qué muro?

Habiéndome esforzado durante tres años en seguir el catolicismo hasta sus últimas consecuencias, llegó un momento en el cual pude ver un muro. A ambos lados de él se encontraban las imágenes de sayyidina Isa y la virgen María. Una vez llegado a él, no podía avanzar más, sino antes bien, retroceder.

El día que hice la shahada vi caer el muro y puede avanzar en el Camino de Allah.

Gracias Allah por haberme guiado en la verdadera religión. Gracias Allah por haberme hecho faqir 'alawy. Gracias Allah por guiarme hacia Tu Luz, día tras día. Gracias Allah por la vida que me has concedido.

Inna-d-dina 'inda-l-Lahi-l-'Islam

En verdad le religión junto a Allah es el Islam

Salam

3 comentarios:

  1. salam ´aleykum wa rahmatulahi oua barakatuhu

    Querido hermano, es muy emocionante leer este escrito.Es una fecha muy especial, el hecho de que llevaras tu cristianismo hasta las últimas consecuencias es de una honestidad extraordinaria y poco frecuente.Es un honor poder contar con tu amistad y tu experiencia, conocimiento¡hamdudilah!
    La visión que tuviste es impactante, sin duda AllÂh envía señales.
    Cada día aprendemos algo contigo, gracias a Allâh.
    Que Allâh nos proteja y no nos desvíe un ápice del camino,
    ¡subhana Allâh!
    salam ´aleykum
    Anwar

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  2. A-s-salamu 'alaykum:

    Desde que tuve 19 años, después de un ateismo militante, pasé a creer en Allah y me hice católico. No obstante, continué estudiando sobre el resto de las creencias, hasta que llegué al Islam. El Islam tenía lo que no tenían las otras religiones: Estaba vivo.

    Poco antes de hacerme musulmán rezaba el rosario católico. Un día haciendo esto, sentí que mi cuerpo gravitaba aún quedándose en el mismo sitio. Cuando terminó esta sensación, me dije: Ummm, esto es una trampa.

    Fuí a ver al sacerdote más depravado que conocía para ver si a el le pasaba lo mismo. Sin yo decirle nada, me confesó haber sentido lo mismo. Así pues, me dije: - Ya está, era el diablo. En esta religión no hay nada bueno-.

    Y al poco vi el muro.

    Muy poco después hice la shahada y ví caer el muro.

    Al-hamdu li-l-Lah.

    Salam

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  3. salam aleicum

    ¡Subhana Allâh, hermano!
    Que AllÂh nos proteja y nos guíe.
    Anwar

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