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viernes, 12 de agosto de 2011

Palabra certera para quien critica el sufismo - 17


Puesto que ahora queda claro que la invocación es lícita, ahora la cuestión es de saber si Allah (ta’ala) condiciona su legitimidad según la manera en la cual es realizada, sea en voz alta, sea en voz baja. Si pretendes que se pueden encontrar argumentos a favor de su interiorización, yo respondería que podemos encontrar otros elementos a favor de su exteriorización, lo cual tiene por finalidad incitar a practicarla en cualquier circunstancia; es este el caso de las fórmulas de glorificación los días de fiesta, de las dos llamadas a la plegaria y de la recitación en voz alta en las plegarias de la noche (Magrib, Isha y Subh)

Entre los hadices los cuales animan a la invocación en voz alta, encontramos en el “Musnad al Firdaws” de Abu Suya a-d-Daylami las siguientes palabras del Profeta – sobre él la plegaria y la paz – transmitido por el hijo de ‘Umar – que Allah esté satisfecho de él -: “Aquel quien proclama “No hay más dios que Allah”, insistiendo en las palabras, Allah le instala en la morada de Su Majestad y le concede la visión de Su Rostro” (kanz 202). Igualmente, Bayhaqi relata de Zayd Ibn Aslam, la siguiente historia, contada por Ibn al-‘Awra’: “Salí una noche con el Profeta – sobre él la plegaria y la paz -, y encontramos en la mezquita un hombre quien invocaba en voz alta. -Enviado de Allah, no es eso ostentación?- exclamé. – No, respondió él, sino que se trata de alguien quien multiplica la invocación de su Señor-“. En el Bastan al-qurra; se cuenta que el Profeta – sobre él la plegaria y la paz – invocaba en voz alta con sus Compañeros después de la plegaria.
De manera general, podemos decir que la exteriorización de la invocación no tiene menos fundamento que su interiorización, en cuanto a fuentes documentadas se refiere, presentando el primer método un interés mayor debido al provecho sacado de él por los auditores; basta con recordar, a fin de mostrar sus ventajas, que ella fue la causa de la conversión de los Djins (genios). Allah– exaltado sea – ha asimismo revelado a Su siervo lo que motivó su conversión mediante sus (de los genios) propias palabras según la siguiente revelación: Y realmente cuando escuchamos la Guía creímos en ella (72-13). Podemos igualmente verificar el interés de la invocación en voz alta, y entender las razones de ello de manera más detallada, a partir de la siguiente palabra del Profeta – sobre él la plegaria y la paz -: “Es mejor actuar en secreto que en público, salvo cuando se sirve como modelo a los otros” (Daylami – kanz 5273 y 5283). En lo que a mí respecta, temo por aquel a quien repugna el escuchar a las gentes el invocar en voz alta a no ser que se trate de uno de aquellos a quien Allah (ta’ala) ha descrito de la siguiente manera: “Y cuando es recordado Allah, sin asociado, los corazones de quienes no creen en la última vida sienten rechazo” (35-42). Es pues evidente que una reacción tal no tendría sentido sino en el caso en el cual la invocación fuere realizada en voz alta, y en lo concerniente a este punto, los textos citados más arriba van el mismo sentido.
Puesto que queda bien establecido que la invocación en voz alta forma parte de las buenas acciones, nada impide el reunirse para practicarla, como se deduce de Su Palabra – exaltado sea - : “Y buscad ayuda en la virtud y en el temor de Allah, no en la desobediencia ni en la transgresión” (5-3), con independencia de todos los hadices favorables a las asambleas del Recuerdo que hemos citado precedentemente.
Así pues, estás obligado a reconocer que la invocación en grupo está permitida. Ahora, no te queda otra cosa que describirnos la forma que deben tomar las reuniones en las cuales se invoca a Allah. Efectivamente, las de los antiguos, - ellas consistían en reunirse en casa de uno de ellos para recitar el Qur’an, realizar la plegaria sobre el Profeta y dirigir plegarias a Allah por los mismos musulmanes y por ellos mismos, - no son válidas a tus ojos; es más, la desapruebas severamente cuando deberías al menos considerarla como una invocación positiva. En cuanto a la forma de reunión practicada por los sufís, es por su causa que tienes este detestable discurso; no solamente reúnes contra ellos a tu caballería y tu infantería (17-64), sino que aún incitas a las autoridades a expulsarlos de las mezquitas y de todas partes. Espero de ti el que nos expliques como debemos reunirnos para el Recuerdo: ya ves que hago lo posible para satisfacerte! Pero en realidad, no creo que estés satisfecho hasta que no veas ni siquiera una sola persona quien invoque a Allah, “pero Allah culmina Su luz, aunque ello disguste a los incrédulos”.
Una ver predicados todos estos discursos cuyo objetivo es bien evidente, te concedes una pequeña pausa manifestando toda otra suerte de cosas reprensibles que no tienen nada que ver con los sufís, sacadas de las citas del Mi’yar: “Entre las innovaciones reprensibles existe una que consiste para las mujeres en salir por las calles y los lugares públicos adornadas de toda clase de ornamentos ostensibles y de accesorios de belleza, perfumadas, caminando con arrogancia, para reunirse en las zawiyya, los cementerios, o los lugares de paseo, para así mezclarse a los hombres y a los jóvenes. Más detestables aún es la apertura de tiendas donde se vende vino, la aparición ostensible de prostitutas en las calles de la tolerancia al encuentro de los borrachos quienes se mezclan a la gente… En Túnez esto es peor aún durante el mes sagrado de Ramadán a causa de los juegos de azar”.
Pareces limitarte aquí a simples citas sin asistir al autor del Mi’yar en su lucha contra la transgresión de las prohibiciones divinas, aunque fuere por la sola citación de un hadiz.Tu no reclamas la actuación de las autoridades contra los actos de estos insensatos, mientras que por otra parte la reclamabas en el caso de los sufís, incitándoles a expulsarlos de las mezquitas y de todas partes. Si solamente les hubieras comprometido a frustrar la expansión de estos comportamientos nefastos – ya sea de la fornicación a la vista de todos, del consumo de alcohol o de otros vicios del mismo orden -, y si tus escritos se limitaran a ello; si hubieras testimoniado con el mismo celo que te animaba precedentemente, la comunidad musulmana hubiera estado obligada a alabarte, los tunecinos en particular, y habrías retenido la atención de tus enemigos, sin hablar de la de tus amigos. Pero, antes bien, al contrario, te has embarcado en asuntos sin interés, los cuales no pueden conducirte a otra cosa que a atraer hacia ti el Odio de Allah; he aquí a lo cual se exponen aquellos quienes le causan daño en la persona de Sus santos, conformemente a la tradición santísima (hadiz qudsi): “Quienquiera que daña a uno de Mis santos, Yo le declaro la guerra".
Veo claramente que no sabes de lo que hablas con todas estas citas. Marchas a ciegas y te asemejas así a un recogedor de leña que trabaja de noche; lo que él recoja en estas condiciones puede, sea herirle, sea no serle de utilidad alguna. Este es el caso cuando dices: “Esta forma de vestirse con vestimentas muy finas es igualmente una innovación. Los antiguos reprobaban esto y decían: “El vestido ligero es el del depravado, la ropa refinada son el signo de una fe ligera”. Es el mismo caso para los vestidos de porte suntuoso, ya que es relatado en el hadiz: “Quienquera que lleve un vestido ostentoso (zawb shahra), Allah le vestirá con un vestido de humillación y de envilecimiento el día de la Resurrección y lo inflamará” “ - . Qué ventaja obtendría el Islam y los musulmanes en cambiar el bienestar por la austeridad, en tanto no incurran en algo prohibido, sino es el llegar a arruinar el sector del artesanado y el comercio? Y cuál es la relación entre el grado de fineza con el cual visten y la fe del corazón, qué permitiría el relacionar una cosa con la otra? Si verdaderamente existiera una relación entre ambos, los beduinos beneficiarían de una garantía sobre la fe porque sus vestimentas generalmente son más groseras que la de los habitantes de las ciudades. Si tu obligaras a los tunecinos a llevar vestidos groseros, seguramente encontraríamos a alguien que exclamara: Quién pues puede declarar ilícitos la belleza que Allah ha procurado a Sus siervos y los excelentes manjares que El otorga? Por Allah, cuál sería tu respuesta? Allah, en cuanto a El, afirma: “Ellos son para los creyentes en este mundo, y para ellos solos el día de la Resurrección

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