lunes, 20 de junio de 2011

Consideraciones sobre el Maqam - XIV - Epílogo

Bismi-l-Lahi-r-Rahmani-r-Rahim

Allahumma salli ‘ala sayyidina Muhammadin ‘abdika wa rasulika nabiyyi-l-‘umiyyi wa ‘ala ‘alihi wa sahbihi wa sallim taslima


Cuando comenzamos a escribir la serie de artículos titulada ‘Consideraciones sobre el maqam’, lo hicimos desde la óptica de informar sobre el sufismo de esta época. Dicha exposición ha estado dirigida únicamente a aquellos, quienes principiantes, se han propuesto, de una u otra forma, seguir el camino del ‘Ihsan.

Nunca hemos pretendido el escribir un manual de sufismo práctico y nunca hemos entrado en dar consejos dirigidos a un faqir determinado. Hemos procurado establecer ciertos principios a fin de evitar el extravío de aquellos quienes, faltos de experiencia, entran en contacto con el sufismo por vez primera, así como ayudar a otros quienes, a pesar de los años pasados en este camino, sea porque su chayj es débil o no es chayj, sea porque su interés es superficial, se han quedado enquistados sin avanzar.

Podemos decir mucho más sobre este sujeto, pero no queremos ir más allá. Todo aquello lo cual está por decir releva de la enseñanza práctica dirigida al discípulo en particular, atendiendo a sus capacidades o a sus estados.

Sin embargo, nos limitaremos a dar algunas pinceladas, a fin de que aquellos dotados de una fina intuición, puedan vislumbrar algún destello de luz que ilumine su camino.

En el dominio de la tariqa, además de lo ya expresado, existen fuerzas de las cuales, cada una de ellas tiene una función a cumplir.

Vamos a recordar unas palabras de Sahil a-t-Tushtari (que Allah esté satisfecho de él), quien manifestaba que todo aquel para quien el maqam estaba destinado, se hacía acompañar de un amigo el cual  le ayudaba a través de su andadura. Sidi Sahil continua añadiendo que dicho amigo es de naturaleza no-humana. Y aquí nos quedamos, pues si alguien no ha captado esta realidad es signo de que su andadura en la tariqa se encuentra aún lejos del maqam del ma’rifa.

Otro elemento importante es saber que el Chaytan nos asediará hasta que la nafs esté sometida totalmente.

En la tariqa existen guardias de naturaleza no-humana (mala’ika y yins salihin) los cuales protegen con el permiso de Allah a los aspirantes.

Muy importante es saber que las percepciones espirituales no se mostrarán de una manera clara y rutilante hasta que la nafs no haya sufrido la muerte.

Si alguien desea ir más adelante por este camino que el haber leído estos artículos, así como los libros sobre el tasawwuf, debe simplemente practicarlo y ponerse a la disposición de la guía de un maestro verdadero, suerte la cual nosotros hemos tenido y la cual deseamos a todos y cada uno/a de vosotros/as. Debeis saber que los libros son sólo las cenizas del conocimiento.

Decid que el maqam no es dominio únicamente del hombre sino también de la mujer, aunque, en honor a la verdad, se impone precisar, el hecho en el cual la mujer no puede hacer el papel de chayja más que con las mujeres y el hombre con ambos sexos.

Hermanos,  si alguno de vosotros se resuelve a seguir este camino nos encontramos a vuestra disposición, pues, Al-Hamdu li-l-Lah, lo necesario para ayudaros se encuentra en nosotros sin duda alguna.

Gracias por vuestra atención y que Allah os recompense por vuestra paciencia.

Y Allah sabe más

Salam

1 comentario:

  1. MashAllah estes artículos son únicos. Con el tiempo estoy seguro que serán una referencia para la gente de habla hispana.

    Barakalahu fik por tal colosal trabajo!!!

    Ma salama
    Omar Al Galliqi

    ResponderEliminar