miércoles, 30 de marzo de 2016

NOMBRES DE ALLAH - XXVIII - AL BASIR



NOMBRES DIVINOS XXVIII - AL BASIR - EL QUE TODO LO VE
Bendito viernes, el mejor día sobre el que sale el sol, el Aid de los creyentes, el día en el que Adam -'sobre él la paz - fue creado entre la hora del Asr y la del Magreb.
Wa Allâhu basîrun 'alâ ta'malûn (Y Allâh ve cuanto hacéis) (Coran 47-18)
No vamos a descubrir nada si decimos que Allâh es Al Basîr, el que todo lo ve, el que todo percibe sin necesidad de dirigir Su mirada ni de fijarse sobre un objeto cualquiera que sea de su creación.
El atributo Divino de la visión, la facultad de todo ver de Allâh no se encuentra ligada a órgano alguno. Allâh no posee ojos como los seres que El ha creado. Su Visión es consustancial a Su propia Divinidad, a Su propia Esencia; esencia esta incomprensible para los pensamientos y las imaginaciones más portentosas y penetrantes. Allâh es pues Su propio testigo, Su Solo observador.
Como siervos de Allâh creados y habiendo recibido la vida a través de Su soplo debemos saber que, en todo momento, en toda circunstancia, somos observados por El. Esta consciencia, ya en ella misma, es un acicate para que podamos dedicarnos a Su adoración y podamos preservarnos de todo aquello lo cual, si fuera visto por terceros podría avergonzarnos a los ojos de estos. Esa consciencia de ser observados directamente por el atributo divino de una Vista penetrante y total nos mantendrá dentro de los límites de la consciencia y evitará el que realicemos actos que atentan contra nuestra poropia naturaleza.
Como seres humanos nosotros participamos asimismo de la facultad de visión; ¿reflejo de la divina?; solamente en la parte que nos toca de haber recibido el soplo Divino; aunque hay que decir que esa facultad de visión, al pasar por el filtro de nuestra estructura corporal, pierde el 99 por ciento de la fuerza atribuida en origen por el Creador. Dicha fuerza potencial queda latente en el corazón y se libera cuando nos hemos deshecho de las cadenas corporales. Así, el fallecido es capaz de ver a centenas de kilómetros y en todas las direcciones. Y aún así esa gran facultad de visión latente en el ser humano no es nada comparada con la Visión divina, la cual queda fuera de toda imaginación, de toda medida.
¡Que Allâh nos otorgue una visión penetrante y aguda, que nos aclare nuestros actos, nuestra naturaleza y nos haga videntes después de haber vivido enla oscuridad!
¡Que Allâh nos perdone, nos guíe, nos haga salir de las tinieblas a la luz y que nos otorgue el Firdaws!

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