viernes, 27 de mayo de 2011

Consideraciones sobre el maqam - VIII

Bismi-l-Lahi-r-Rahmani-r-Rahim
Allahumma salli ‘ala sayyidina Muhammadin ‘abdika wa rasulika nabiyyi-l-‘umiyyi wa ‘ala ‘alihi wa sahbihi wa sallim taslima

Una vez el maestro y el discípulo se han aceptado el uno al otro, y se han dado la palabra mutua de respetar la responsabilidad correspondiente a cada uno, comienza la tarea.

Sin embargo, en el seno de una tariqa, el trabajo a efectuar no se asemeja, ni en la forma ni en el contenido, absolutamente en nada a cualquier otra empresa la cual podamos acometer en nuestra vida. Es por ello que, aunque previamente hemos efectuado un ejercicio de comprensión de la finalidad de dicha empresa, dicho ejercicio, aunque profundo, no ha remontado sin embargo del nivel lógico-racional. Habiendo efectuado esta aclaración, podemos decir sin temor a caer en imprecisión alguna, que el primer paso en la tariqa es el conseguir pasar una prueba importante. Dice el Libro de Allah:

Alif, Lam, Mim. Acaso creen los hombres que podrán decir: creemos,  y no van a ser probados? Es verdad que ya probamos a quienes les precedieron. Para que Allah sepa quiénes son sinceros y quiénes son falsos.
Se podría decir que esta prueba, a la cual alude el Qur’an, es extensible al conjunto de los musulmanes. Efectivamente, ello es así. Sin embargo, como ya lo hemos expresado en múltiples ocasiones, el Qur’an comporta siete niveles de comprensión y en virtud de esto, nos encontramos en condiciones de asegurar que dicho examen es un paso de una importancia capital para aquel quien deba ser aceptado en el camino de Allah.
El camino de Allah tiene guardias quienes no tienen permiso de facilitar la entrada a aquellos quienes no presenten la acreditación suficiente para aventurarse en esta empresa. Dicha acreditación es, por supuesto, la Voluntad de Allah, Voluntad la cual, llegados a esta situación, se expresa en las cualidades del discípulo.
Se dice, y es cierto, que el discípulo tiene un sirr (secreto) el cual no puede ser captado por el chayj, y es en virtud de este secreto que el chayj habiendo aceptado al discípulo, puede encontrarse con el hecho de que éste no esté capacitado para pasar una prueba, la cual solamente Allah pondrá en su camino. El chayj sabe que el discípulo va a pasar una prueba, y aún sabiendo esto, deja transcurrir los acontecimientos pues es consciente de que dicho examen incumbe únicamente a Allah y a Su servidor.
En qué consiste dicha prueba? Nosotros no poseemos un manual el cual nos permita decir cuál va a ser su naturaleza. Como ya hemos expresado dicho examen es ejecutado únicamente por Allah. Con respecto a los guardias los cuales hemos nombrado más arriba, podemos decir que se trata de criaturas de naturaleza angélica y yinní. Así mismo, tanto el chayj, como cualquier otro faqir pueden desempeñar dicha misión de una manera, digamos, más ostensible, aunque igual de efectiva. Dicha labor de guardia, en el caso de tratarse de seres humanos, no se ejerce de una manera disciplinaria o normativa, sino que se contempla, se aconseja y se corrige, dentro del marco de la responsabilidad, la seriedad y el amor hacia el aspirante espiritual. Resumiendo, podemos decir que dicha guardia se ejerce de una manera paternal.
Volviendo a la prueba y a la naturaleza de esta, permitidme decir que ella se produce según las características personales de aquel a quién va encaminada. Hemos sido testigos de algún fracaso, aunque sí debemos decir, que si éste se produce, ello acontece de tal manera que sola y únicamente el aspirante se puede reprochar el no haber estado a la altura.
Todos nosotros tenemos un punto débil, una especie de talón de Aquiles. Algo enclavado en nuestra naturaleza de una manera tal, que nosotros mismos conocemos esta debilidad como siendo aquella la cual se presenta a nosotros de una manera ostensible como nuestro mayor defecto.
Es comúnmente hacia esta debilidad que la prueba va encaminada, con tal de poder determinar sí, en un momento dado, ella podría volverse como un impedimento definitivo para poder continuar en el camino. Es por este motivo que el examen se da al principio, a fin de evitar fracasos en una fase posterior y más avanzada, lo cual sin duda, sería mucho más traumático para el aspirante, así como triste y decepcionante para el chayj.
Sin embargo, el Libro de Allah nos asegura que nunca la intensidad de la prueba es mayor que aquello lo cual el ser humano es capaz de soportar
Allah no pide a nadie más allá de sus posibilidades; tendrá a su favor lo que haya obtenido y en su contra lo que se haya buscado. Señor nuestro no nos tomes en cuenta si olvidamos y faltamos. Señor nuestro no nos pongas un peso similar al que pusiste sobre los que nos precedieron. Señor nuestro! No nos hagas cargar con aquello lo cual no podemos soportar. Bórranos las faltas, perdónanos y ten compasión de nosotros. Tú eres nuestro Dueño, auxílianos contra la gente incrédula. (2-285)
El fracaso en una prueba semejante puede producirse por dos razones fundamentales: Puede ser que la debilidad del aspirante sea tan importante que no pueda andar por el camino de la tariqa. En ese caso, dicho aspirante no tiene nada que temer. Si bien es cierto que no podrá continuar su marcha a fin de obtener un maqam, dicho aspirante, puede quedarse de alguna manera vinculado y en contacto con el chayj y sus hermanos quienes se comportarán con él mejor que su propia familia, sosteniéndole y animándole según su estado.
Otra posibilidad es que el fracaso se deba a una falta de sinceridad del aspirante. Dicha falta puede ser de varias clases: Puede ser que el aspirante tenga una opinión muy elevada de sí mismo hasta el punto de no percibirse que dicho sentimiento procede del Chaytan. Podría ser que el aspirante tenga una tendencia tan fuerte hacia algo lo cual está prohibido en la Chari’a, que dicha tendencia se manifieste de una manera más o menos intensa, a fin de poner en guardia, tanto a él como al chayj y sus compañeros, sobre la continuidad de este aspirante en la tariqa, de la cual deberá alejarse, tanto por su bien, como por el de sus componentes.
Qué ocurre cuando se pasa la prueba? En ese caso no ocurre otra cosa que, de alguna manera, y más tarde diremos porqué decimos “de alguna manera”, su andadura por la tariqa ha comenzado efectivamente.
Dicho esto, seguiremos hablando de la metodología de la tariqa en estos tiempos y más tarde nos centraremos en la andadura concreta del faqir por el camino de Allah.
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