viernes, 24 de diciembre de 2010

Economía Islámica II - Energía y Materia Prima

Bismi-l-Lahi-r-Rahmani-r-Rahim

Allahumma salli 'ala sayyidina Muhammadin 'abdika wa rasulika nabiyyi-l-l-'umiyyi wa 'ala 'alihi wa sahbihi wa sallim taslima.

En el primer capítulo, dábamos únicamente unas pinceladas sobre el principio mismo de la Economía, así como dejábamos entrever una visión de esta totalmente diferente de la perspectiva la cual podemos encontrar en los tratados, esencialmente técnica y desprovista de principios directores.

Hoy vamos a hablar de las fuentes de las cuales emana la Materia Prima, origen, junto a la capacidad humana de transformación, de absolutamente todo desarrollo económico ulterior.

La fuente de energía de la Tierra es indudablemente el Sol. Además de fuente de energía y luz por excelencia, el Sol es un símbolo del Islam. Para comprender esto, debemos reflexionar sobre el hecho de que todos los planetas, incluido el nuestro, circunvalan el Sol en el mismo sentido en el cual los seres humanos circunvalamos la Ka’aba.

Hace que la noche entre en el día y que el día entre en la noche. Ha sujetado el sol y la luna, prosiguiendo los dos su curso hacia un término fijo. Ése es Allah, vuestro Señor. Suyo es el dominio. Los que invocáis en lugar de invocarle a Él no pueden lo más mínimo (Surat 35 – Ayat 13)

El Todo Misericordioso. Ha enseñado el Qur’an. Ha creado al hombre, le ha enseñado a explicar. El sol y la luna para el cómputo. Las hierbas y los ángeles se prosternan (ante El). Ha elevado el cielo. Ha establecido el equilibrio, para que no faltéis al peso, sino que le deis de forma equitativa, sin defraudar. (Surata-r-Rahman).

Nunca, absolutamente en ninguna ocasión, ha dejado el Sol de estar presente, dando luz a la Tierra, como impasible observador de todos los acontecimientos ocurridos en ésta. No obstante, la luz del Sol se proyecta solamente la mitad del tiempo en cada punto de la Tierra, dejando entrever fácilmente su calidad de ser creado, y por tanto no perdurable, pues es Allah solamente el Eterno.

Allah es la Luz de los cielos y de la Tierra (Surata-n-Nur)

Es pues la Luz del Sol, prestada de Allah, y de alguna manera, una de Sus luces resplandecientes.
Una vez la luz del Sol llegada a la Tierra, encuentra en ella su corresponsal, quien en consonancia con su hermano celeste, dará vida a las criaturas que en ella se encuentran. Habéis adivinado de quién estamos hablando? Todavía no? : Nos referimos al agua. Dice el Libro de Allah:

¿Es que no han visto los infieles que los cielos y la tierra formaban un todo homogéneo y los separamos? ¿Y que sacamos del agua a todo ser viviente? ¿Y no creerán? (Surat 30 Ayat 24)

Él es quien ha creado del agua un ser humano, haciendo de él el parentesco por consanguinidad o por afinidad. Tu Señor es omnipotente. (Surat 25 Ayat 54)

Todo ser viviente procede pues del agua. Así mismo, ella se encuentra presente en todos y cada uno de los seres vivientes, incluso en la roca. No digamos nunca que la roca no tiene agua:

Y cuando Moisés pidió agua para su pueblo. Dijimos: "¡Golpea la roca con tu vara!" Y brotaron de ella doce manantiales. Todos sabían de cuál debían beber. "¡Comed y bebed del sustento de Allah y no obréis mal en la tierra corrompiendo (Surat 2 Ayat 60)

Es pues el agua, así como la luz solar, la materia prima primordial, de la cual, todo aquello convenido en llamar por ese nombre en términos económicos, procede más o menos indirectamente. Dicha materia prima primordial, como ya veremos, entra asimismo a formar parte de la mayoría de los procesos de transformación.

No obstante, si convenimos en llamar materia prima, además del agua y la luz, a los minerales y plantas, habremos descendido a un segundo nivel, el cual podemos considerar como punto de partida del fenómeno económico. Desde este momento llamaremos materia prima a este segundo nivel.

Quién, si no, inicia la creación y luego la repite? ¿Quién os sustenta de los bienes del cielo y de la tierra? ¿Hay un dios junto con Allah? Di: "¡Aportad vuestra prueba, si es verdad lo que decís!" (Surat 27-64)

Y los rebaños los ha creado para vosotros. Hay en ellos abrigo y otras ventajas y os alimentáis de ellos (Surat 16 – 5)

Dicha materia prima, desde el momento en el cual se haya destinada a la utilización humana, necesita ser transformada para su consumo. He aquí pues los dos principios básicos de la Economía: La Materia Prima y la fuerza de transformación.

En principio, los elementos existentes en la tierra están concebidos para nuestro sustento, así como para cubrir y facilitar el cumplimiento de nuestras necesidades básicas. Están mismamente concebidos para la búsqueda y obtención de la Ciencia, sea esta de orden espiritual, o/y, de lo que se ha convenido en designar como material.

La elaboración, y el consumo de la Materia Prima de una forma equilibrada, mantendrán una harmonía de hermandad entre el ser humano y nuestra hermana tierra, a la cual debemos un inmenso respeto

Alá os ha puesto la tierra como alfombra para que recorráis en ella caminos, anchos pasos' (Surat 71-19,20)

Por otro lado, la búsqueda de la sabiduría científica, no debe ser una excusa para saquear la materia prima proporcionada por nuestro planeta.

Una reflexión sobre la Generosidad divina se hace necesaria. Desde el momento en el cual podemos ver como hemos sido retribuidos por Allah, nuestra primera acción debe ser la de estar agradecidos a El por tanta magnificencia. La segunda reacción, debe ser el intentar nosotros mismos ser magnificentes con los bienes con los cuales Allah nos ha proveído. Hermanos, si la tierra nos da, nosotros hemos de ser generosos con ella, pues Allah la ha puesto como una ‘amana en nuestras manos. No la corrompamos, no la dañemos, seamos generosos con ella.

Es por ello que Rasulu-l-Lah (sala-l-Lahu ‘alayhi wa sallam) nos conminó a realizar el comercio, es decir, el trueque, para con ello respetar nuestra hermana tierra, quien, a pesar de los pesares, sigue siendo musulmana como siempre lo ha sido.

Habiendo llegado aquí, ahora ya, el siguiente paso debe ser el hablar de las relaciones entre los seres humanos, de los derechos de cada uno a la obtención de bienes. Este hecho está representado por el dinero. Es éste, a la vez de una llave, la representación de la ley. Y ello, desde el momento el cual, representa nuestro derecho real a consumir o a poseer lo cuantificado en él.

El dinero y las transacciones humanas, así como la generosidad (sadaqa) y el principio teórico de la existencia de la limosna legal (zakat), serán pues el objeto de nuestro siguiente capítulo.

Allah sabe más

Salam

4 comentarios:

  1. salam ´aleykum
    Querido hermano:Me parece realmente firme y fundamentada la explicación.Creo que es necesario desarrollar este tema de un modo claro, alejado de la maraña de intereses que sacude la economía internacional.
    salam
    Anwar

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  2. A-s-salamu 'alaykum:

    Es precisamente esto lo que me he propuesto. No voy a copiar nada de un tratado de economía. Capítulo a capítulo, iré explicando como debería ser la economía en el Islam y como podría éste purificar y renovar la economía mundial, haciendo de este mundo, no una aldea global, como dicen algunos, sino el Templo Sagrado, desde el cual se adore a Allah con toda la intensidad.

    Salam

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  3. Salam Alikum

    estoy encantado con estas ultimas entradas. Lo complejo es quiza la aplicacion practica, como dirigir a comunidades de miles o millones de personas de esta manera, la islamica.¿Que parámetros prácticos, que modelo?

    A veces me desmoralizo al ver al los paises arabes... como no caer en la utopia impracticable ni en un modelo de pais autoritario? Donde esta el equilibrio real?

    Sigue asi, Abdelkarim, haber hasta donde llegamos, de momento no he leido nada mejor sobre el tema de economia desde que soy musulman. Allah te ayude y nos asista , Amin,

    Salam aLIKUM

    OMAR AL GALLIQI

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  4. A-s-salamu 'alaykum:

    Sinceramente Omar creo que la formación de un estado islámico en estos tiempos no es posible hasta que llegue el Mehdi al Muntadar. Si logramos unir a la Umma de un país, sería ya en si mismo on logro gigantesco.
    Lo único que intento establecer con mis escritos, es la claridad y la uniformidad en el entendimiento de la doctrina islámica. Así mismo, me cuido mucho de estimular la independencia de los musulmanes con respecto a cualquier ideología, sea esta del corte o procedencia que fuere.

    Salam

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