viernes, 30 de marzo de 2012

La Tariqa - sexta parte - El significado del Salat

Bismi-l-Lahi-r-Rahmani-r-Rahim

Como prometimos vamos a poner en el lugar de honor que se merecen las palabras del Chayj Ahmad Ibn Mustafa al Alawi (fundador de la tariqa ‘alawiyya) sobre el significado profundo y oculto del Salat (plegaria). 

En estas palabras, encontrareis que los párrafos no se siguen los unos a los otros, pero si se encuentra en la exposición lo esencial del simbolismo del Salat. Las hemos extraído de un resumen de su doctrina presentado por un perennialista, quien había puesto sus comentarios mezclados con las palabras del chayj, hecho este que distrae enormemente de la frescura y la viveza que proporciona el hecho de leer las palabras del chayj únicamente.

He realizado esta obra de esterilización a fin de que cada uno de vosotros podáis sacar vuestras propias conclusiones y no reposarlas en las del recopilador, pues sus conclusiones se encuentran limitadas por sus propias teorías, según las cuales el Islam es solamente un soporte útil para el sufismo. Que Allah nos preserve de tales errores.

De hecho, en no mucho tiempo, editaremos una entrada rebatiendo de una manera firme y clara con el Qur'an y la Sunna, el error perennialista que tantos estragos está causando en el sufismo. Muchos falsos shuyuj se apoyan en esta falsa doctrina a fin de construir sectas seudosufis.

Esta misma mañana (corrección del 31/03/2012) hemos podido constatar lo necesario de esta entrada desde el momento en el cual en una web (pretendidamente islámica, aunque para nosotros no lo es( (webislam)), hemos visto como con toda la desfachatez del mundo, alguien ha pretendido comparar el sufismo con el jasidismo judío. La verdad es que la mala fe no tiene fronteras y es siempre protagonista en los foros de aquellos quienes sin confesarlo, persiguen oscuros fines prosionistas.

He aquí pues las palabras del chayj – que Allah esté satisfecho de él -.



»Cuando ha hecho válida su entrada en el rito de la oración (levantando sus manos y diciendo Allahu Akbar) y cuando las Luces de la Manifestación Divina han brillado visiblemente sobre él, comienza a retirarse dentro de sí poco a poco, y su primer gesto de recogimiento es el de dejar caer sus manos a los lados o de ponerlas sobre su pecho después de haberlas levantado a la altura de la cabeza. Hace todo esto en razón de su aproximación a la Verdad, y cuanto más se acerca, más se retira en sí mismo. Primero se pide al adorador que se levante en toda su estatura y que eleve las manos ante la Manifestación de la Verdad que está ante él. Pero, cuando se ha alcanzado un cierto grado de unión y el adorador ha empezado a acercarse progresivamente a la Verdad, su estatura se modifica y su existencia es rebajada y comienza a replegarse como se pliega un pergamino de escritos a causa de su proximidad a la Verdad, hasta que llega a la extrema proximidad que es el estado de prosternación. El Profeta ha dicho: “Es en la prosternación cuando el siervo está más cerca de su Señor.” En la prosternación desciende desde la estatura de la existencia al pliegue de la nada, y cuanto más replegado está su cuerpo más replegada está su existencia, como lo ha dicho alguien: 

Mi existencia se ha aniquilado en mi visión, y me he separado

Del “yo” de mi visión, borrándolo, y no afirmándolo (Umar Ibn al-Farid)


»Antes de su prosternación el Gnóstico tenía la estatura erguida de la existencia, pero después de su prosternación se ha extinguido, borrado en sí mismo y Eterno en su Señor». 

«Cuando el adorador ha llegado al grado de prosternación y se ha extinguido con respecto a la existencia, se prosterna una segunda vez a fin de extinguirse con respecto a su extinción. Así, su segunda prosternación es idéntica a su erguimiento después de la primera prosternación, erguimiento que significa subsistencia» 

«Él está prosternado con respecto a la Verdad, erguido con respecto a la creación, extinto (como se extingue una Cualidad Divina) en la Unidad Trascendente, subsistente en la Unidad Inmanente. Y así, la prosternación de los Gnósticos es ininterrumpida y su unión no conoce separación. La Verdad los ha matado con una muerte que no conoce resurrección. Luego les ha dado la Vida, la Vida Infinita, que no conoce muerte». 

He aquí lo que dice el chayj sobre el hecho de no levantar las manos del suelo cuando de la prosternación pasamos a la posición de sentados: 

«Para que uno no se imagine equivocadamente que el adorador, después de haberse prosternado, es decir, después de haber sido despojado de la existencia y después de haber asido la Cuerda de la Esencia, que es el colmo de sus deseos, al ponerse derecho abandone, por la elevación de sus manos, todo lo que ha obtenido, mientras que de esta recomendación hay que concluir que el que ha alcanzado su Meta tiene siempre cogida la Cuerda de Allah». 

«Él debe tomar una posición intermedia cuando retorna a la creación, es decir, debe estar sentado, lo cual está a medio camino entre la prosternación y la posición derecha, a fin de hacer válidas sus relaciones con la creación. Pues si volviera a las criaturas en un estado de extinción y anulación no podría hacerles caso. Y tampoco puede regresar a la creación  derecho, esto es, alejado de la Verdad como lo estaba antes de su extinción, pues entonces regresaría a la creación como una simple criatura y no habría en él ningún bien y nadie se beneficiaría con su regreso. Debe tomar, pues, una posición intermedia, y “el justo medio es lo mejor en todas las cosas”. Se dice: “¡Viva el hombre que conoce su valor y se coloca por debajo de él!” Ahora bien, un hombre no obtiene el conocimiento de su valor más que en su anulación. Y así la posición sentada es la que se requiere de él después de su anulación». 

«Toda reflexión es de hecho incompatible con el temor reverencial, el cual (en su sentido más pleno) no es sino deslumbramiento y maravilla ante la Esencia de Allah. Se puede meditar sobre las cosas creadas, pero no sobre la Esencia, tal como dijo el Profeta: 

Meditad sobre todas las cosas, pero no meditéis sobre la Esencia, no fuera que perecierais.” 

El pensamiento sólo concierne a lo que es creado, pero cuando el Gnóstico ha llegado hasta el Creador su pensamiento se transforma en maravilla. Así, la maravilla es el fruto del pensamiento, y una vez que se ha producido el Gnóstico no debe apartarse de ella ni cambiarla por lo que es inferior. Nunca puede sentir bastante maravilla ante Dios y, en verdad, el Profeta decía: “Oh Señor, acrecienta mi maravilla ante Ti” La meditación se exige del faqir mientras realiza su viaje. Se medita sobre lo ausente, pero cuando Aquel que se buscaba está Presente en Persona la meditación se torna en maravilla. 

Dame un exceso de amor, y acrecienta así mi maravilla ante Ti;

Y ten piedad de un Corazón al que devora el fuego de su pasión por Ti;

Y si te pido verte tal como Tú eres, no me respondas no me verás, antes bien, déjame verte  (Umar Ibn al Farid)


«Estar distraído, para el Gnóstico, es estar ocupado con lo que no le concierne, después que ha realizado el grado de la Perfección; y todo lo que no sea estar ocupado con Allah es tal frivolidad y distracción que no justifica el volver la cabeza hacia ello ni que se le dedique un solo instante. Las ocupaciones en cuestión pueden estar permitidas para la mayoría, pero para el Gnóstico se cuentan como malas. “Las buenas acciones de los Justos son las malas acciones de los Allegados”; y si incluso las buenas acciones pueden ser faltas para ellos, ¿qué decir de los otros actos que alteran directamente su nobleza? Les está permitido manifestar sus luces de este mundo, pero éstas deben estar fuera de ellos, y no dentro pues los Gnósticos están interiormente siempre con Allah, y si su ser interior se ocupara de otras cosas estarían distraídos en Su Presencia. En cuanto al “apartar la mirada”, es como si el Gnóstico, después de realizar la Unidad de Allah por medio de la visión directa, se volviese hacia otra estación o buscara algo más que lo que ya tiene, como si, por ejemplo, se dedicara a realizar prodigios con el deseo de violar para su provecho las leyes naturales y de tener poder, en concurrencia con la Verdad, para destruir a aquél cuya destrucción desea y para salvar a aquél cuya salvación quiere. Si Allah en Su Amorosa Bondad no va a buscarle y le devuelve a donde estaba, perecerá con los que perecen, puesto que ha tratado de cambiar lo mejor por lo peor, lo superior por lo inferior, y no estaba satisfecho con un solo alimento. Es, pues, de temer que tenga que regresar a Egipto, al Egipto de las almas, puesto que no estuvo satisfecho con la Presencia del Santísimo». 

«Los actos, las palabras y los estados de los Gnósticos se sitúan entre lo que es obligatorio y lo que está recomendado, sin sobrepasar este límite. Pero esto lo realizan con la ayuda de Allah, de modo que, si alguno de ellos se propusiera apartarse de lo que complace a Allah y a Su Apóstol, probablemente no le sería posible; es más, sería incapaz de ello, y la incapacidad en este sentido es la realización concedida por Allah. De ahí que se afirme que la protección del Santo es como la infalibilidad de los Profetas». 

Sobre la plegaria funeraria: 

«Aquél en quien hay un residuo de vida no es lavado. Si se hallara ya en la mesa de lavado y en uno de sus miembros se percibiera un signo de vida, el lavador lo abandonaría allí mismo. Del mismo modo, el Šayj no procede a la purificación del discípulo mientras queda en él algún residuo del alma inferior, es decir, a menos que el discípulo haya realizado su muerte, reduciendo a cenizas el fuego de su naturaleza. Si no, lo dejará tanto tiempo como haya en él algún deseo de estar vivo. Por ello, al discípulo que aspira a entrar en la Presencia de Dios le exige que haga primero todos los esfuerzos que pueda para reducir su alma a la nada y asestar el golpe mortal a su existencia, a fin de ser pasivo entre las manos del lavador, no fuera que se le abandonase con todas sus impurezas a causa de su naturaleza reacia y obstinada y de su falta de pasividad. Como lo ha dicho uno de ellos: 

Si el Destino es propicio y si la Suerte te conduce

Hasta un verdadero Šayj, un Šayj versado en la Verdad,

Esfuérzate en complacerle, sigue sus deseos,

Y abandona todo lo que querías llevar a cabo.

Sé con él como un cadáver entre las manos del lavador.

A voluntad éste lo gira, mientras él permanece pasivo.


»Así debe ser el discípulo en manos de su Maestro si desea purificarse de todo cuanto le ha contaminado y si quiere escapar a sus limitaciones naturales. Luego, cuando su purificación se haya llevado a cabo y él se haya limpiado, de modo que la luz de su Corazón haya irradiado desde el nicho de su existencia, debe ocultar esta luz, pues el guardar los secretos es una de las marcas del Gnóstico perfecto, al igual que su divulgación es una característica del ignorante. Ésta es la significación del sudario: debe ocultar el vaso de la Libertad con el nicho de la servidumbre de modo que nada aparezca de su estado de elegido salvo lo que sea necesario. Cuando la muerte del alma se ha efectuado, cuando ésta ha sido purificada de la visión del ojo de los sentidos y envuelta con una vestidura conveniente, entonces merece ser ocultada de los ojos indiscretos, y esto es lo que significa la sepultura, es decir, ha merecido la sepultura en la tierra de la oscuridad a fin de que su posterior crecimiento sea bello y agradable a Dios, como lo ha dicho el autor de al-Hikam: 

Entierra tu existencia en la tierra de la oscuridad, pues la semilla que no es enterrada no produce en abundancia.” 

»En verdad, no hay nada mejor para el discípulo que la oscuridad después de la realización, y para él no hay mal mayor que la fama en ese momento, es decir, en el momento de su llegada a Allah, y no más tarde, pues después de su sepultura en la tierra de la oscuridad no hay ningún mal en la difusión de su fama puesto que el crecimiento ha venido una vez que las raíces han sido firmes, y no antes, de forma que no hay duda de que producirá en abundancia. 

»Además, él no ha buscado la manifestación para sí, sino que es Allah quien lo ha manifestado después de su sepultura. Él lo ha matado y lo ha enterrado; después, si Él quiere, lo pondrá en pie; pero si Él no quiere, el Gnóstico no puede hacer crecer su propia fama según su voluntad, pues en esta estación carece de toda preferencia, no desea ni manifestación ni ocultación, y no es más que un instrumento en manos del Artesano, como ha dicho uno de ellos: 

Me ves como un instrumento cuyo Motor es Él.

Soy una pluma entre los Dedos del Destino 

«La muerte corporal no puede tener lugar sin la intervención del Ángel de la Muerte, e, igualmente, la muerte espiritual no tiene lugar más que por mediación de un Maestro que sabe cómo asir el espíritu de sus discípulos. 

»El que comprende que la muerte espiritual tiene como consecuencia las delicias de la contemplación de la Divinidad, ¿cómo no abandonaría su alma a la destrucción, considerando como vanidad todo lo que deja detrás de sí?, pues bien vanas, en verdad, son esas cosas a los ojos de aquel que sabe lo que busca. En efecto, aunque el alma es preciosa, más allá reside Lo que es más precioso que ella: 

Preciosa es el alma, pero por Ti quiero cambiarla,

Es amargo ser muerto, pero por Tu Voluntad, se vuelve dulce. 

»Cuando el discípulo se entrega a un Šayj para que pueda unirle a su Señor, el Šayj debe conducirle a la Presencia de Allah con un rito cuyas obligaciones son cuatro. 

»Entre las obligaciones que rigen la realización de esta muerte y la sepultura de la existencia del discípulo, se encuentran cuatro afirmaciones de la Grandeza de Allah. Esto significa que el maestro debe imponer al oído de su discípulo los cuatro Aspectos del Ser, Primacía y Ultimidad, Manifestación Exterior y Ocultación Interior, todo a la vez, saliendo al paso de todos sus argumentos y cerrando todas las escapatorias. Entonces la verdad de las Palabras de Allah Él es el Primero y el Último, el Manifiesto y el Oculto se vuelve tan evidente que, cuando estos Aspectos han cerrado sus filas y, por no haber resquicio alguno entre ellos, el discípulo no encuentra ninguna salida, el Espíritu de éste parte y su cuerpo se aniquila, puesto que las direcciones del espacio ya no existen para él por el hecho de que, hacia cualquier lado que se vuelva, no encuentra, entre estos cuatro Aspectos, ni siquiera el espacio de la punta de un dedo. Incluso si se vuelve hacia sí descubre que él mismo es uno de estos Aspectos, y así ocurre .Adondequiera que se vuelva, de acuerdo con Sus Palabras adondequiera que os volváis, allá está el Rostro de Allah. Así, cuando el arrobado vuelve su rostro hacia sí mismo y ve en el espejo de su existencia el Rostro de Allah, dice, como dijo Al-Halayy: “En mi vestido no hay más que Allah”; y con ello no sólo entiende el vestido, sino todos los cuerpos, los más elevados y los más humildes, los sensibles y los espirituales.


»Entonces el espíritu del discípulo se desvanece, pues en la Presencia del Ser de la Verdad no encuentra “dónde” ni “entre” en el cual pueda existir.


»El que reza por el muerto debe saber cómo conducirle a la Presencia de Allah, puesto que intercede por él. Debe, pues, hacer que Allah le ame, para que sea bien acogido; y entonces él mismo será uno de los hombres más queridos por Dios, como lo ha dicho el Profeta hablando con la Lengua de la Verdad: “El hombre que Me es más querido es aquel que Me hace ser querido por los hombres y que Me hace queridos a los hombres.” 

»Que sea, pues, tan insistente como pueda en la oración, hasta que la Verdad haga descender Su Beatitud sobre el muerto; y Ella no le recibe más que si su Maestro tiene una intención profundamente resuelta. 

»Cuando la entrada del muerto en la Presencia de Allah se ha cumplido, entonces el Šayj le propone pasar de esta estación a otra que es la síntesis de las estaciones exterior e interior; y esto es expresado por la palabra Paz»


4 comentarios:

  1. A-s-salamu 'alaykum:

    Nuestro amigo quien participa en el blog del Profesor Rahmanicus: "El pastor de Anwal", nos comunica que una persona quien concemos se encuentra escribiendo un libro en el cual rebate el perennialismo.

    Nos pareca una idea estupenda, y además necesaria. Cuando se edite intentaremos, tanto desde este blog como de la nueva web que va a salir, todo nuestro desinteresado apoyo.

    La entrada que haremos, probablemente después de las vacaciones, rebatiendo el perennialismo será una entrada más. No tenemos interés en alargarnos demasiado, sino que abordaremos lo esencial.

    Salam

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  2. A-ssalamu alaikum:

    Vaya Abdel Karim. Estaba concectado y he visto tu comentario.

    Pues sí, se va a editar un libro contra el perennialismo. Ma lo han dicho mis ovejas, y he debido ponerme en contacto con la persona para confirmar.

    Parece que pone a los guenones, linges, schuons, valsanes y miteroviches en su sitio y que los baja del pedestal.

    Mis ovejas, por medio de su delegado, han dado su opinión, y según ellas "va a ser lindo pastar mientras yo las leo el libro.

    En fin, como tu ya sabes, yo, en Anwal, con mis ovejas soy feliz.

    El pastor de Anwal

    Salam.

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  3. A-s-salamu 'alaykum:

    Como ya sabes, voy a Marruecos, y allí nos veremos y tomaremos juntos el té.

    Me pondrás al día de todo lo que haya sucedido en esos parajes, al menos para airear mi mente y despejar mi espíritu.

    Y mientras tanto, planearemos juntos las nuevas estrategias para combatir los tres jinetes desvastadores del Islam:

    El Haramismo, el Progresismo y el Conformismo.

    Salam

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  4. Assalam alicum

    Yo viene al Islam por Guenon, per al final me he dado cuenta que sus teorías eran demasiado matematicistas y que no se corresponden con el espíritu del Islam.
    Esperemos al libro y a tu entrada.
    Ahmad Goldberg

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