sábado, 17 de marzo de 2012

La Tariqa - Segunda parte - El sufismo procede del Profeta - sobre él la plegaria y la paz -.

Bismi-l-Lahi-r-Rahmani-r-Rahim

Allahumma salli ‘ala sayyidina Muhammadin ‘abdika wa rasulika nabiyyi-l-‘umiyyi wa ‘ala ‘alihi wa sahbihi wa sallim taslima

Uno de los errores más frecuentes cuando se habla de sufismo consiste en considerar a éste como una ciencia apartada del resto de ciencias islámicas. Algunos lo consideran como una rama del Islam y otros consideran a los sufis como un grupo de gentes quienes se aíslan del resto de la comunidad con la cual no comparten apenas nada.

Nuestras palabras de hoy servirán, espero, para demostrar, no solamente que el sufismo está absoluta y totalmente integrado en el Islam, sino que incluso, y aunque a muchos les pueda molestar, es el corazón del Islam mismo.

Cuando hablamos de sufismo no estamos hablando de la mayoría de los grupos sufíes conocidos en nuestros días, los cuales, o son sectas, o son tariqas, anteriormente auténticas, pero venidas a menos por ausencia de un chayj verdadero.

Esto último ocurre con la tariqa de Chipre, conocida por todos, donde un falso chayj se pasa la mayor parte del tiempo escribiendo sus “profecías” adivinatorias del porvenir, de las cuales ninguna se cumple. Volveremos con ello en otra ocasión aportando datos irrefutables, más aún de los datos contundentes los cuales hemos ya aportado en entradas pasadas.

Cuando hablamos de sectas, tenemos en nuestro espíritu como ejemplos: la secta de Idriesh Sha y la del falso Ibn Ayiba de Murcia. Aquellos quienes ya han leído algunas entradas de este blog, recordarán de quien estamos hablando.

Estos últimos párrafos los hemos escrito con la atención de que nadie, leyendo nuestros escritos, pueda encontrar una justificación para seguir uno de estos grupos, detestando como lo hacemos, el contribuir a ello aunque no fuere sino de una manera indirecta.

Volvamos pues a los orígenes del sufismo. Podemos asegurar con toda la firmeza de la cual somos capaces, que el sufismo procede de las enseñanzas contenidas en el Libro de Allah y en la Sunna del Enviado – sobre él la plegaria y la paz -.

Lo que se ha dado en llamar sufismo en el transcurso del tiempo no es otra cosa que el Ihsan (la excelencia). Cuando Rasul fue preguntado por parte de sayyidina Yibril – sobre él la paz -, sobre el Ihsan, Rasul respondió: “El Ihsan es adorar a Allah como si le vieras, ya que si no Le ves El te ve”.

Otro hadiz conocido nos dice:

Hablad a cada uno según su capacidad de comprensión

Es así pues que Rasul hablaba al pueblo de una manera y a sus sahaba de otra más profunda. Ello lo testimonian Abu Hurayra, sayyidina Ali y sidi Salman al Farisi – que Allah esté satisfecho de ellos-,  cuando los dos primeros dijeron estas palabras:

He sido testigo de unas palabras de Rasul que si os las contara haríais separar esto de esto (señalando sus cabezas y sus hombros).

En cuanto a Salman al Farisi (primer ahlu-l-bait sin correspondencia sanguínea con Rasul) dijo lo siguiente:

He recibido una ciencia de Rasulu-l-Lah que si os la mostrara llegaríais a decir: “Que Allah bendiga al asesino de Salmán”.

No olvidemos el hadiz donde Rasul daba la categoría de guías en la vía recta a todos sus Compañeros:

Mis sahaba son como las estrellas en el cielo. A cualquiera de ellos que sigáis seréis bien guiados” (De Abu Hurayra)

He aquí que Rasul – sobre él la plegaria y la paz – dejó a sus compañeros como depositarios de su ciencia, ciencia esta mucho más grande que la de los anteriores profetas, incluido sayyidina al Jadir, quien poseía una sabiduría la cual sayyidina Musa – sobre él la paz – debió aprender de él. Por ello dijo:

Oh Yabir, lo primero que Allah creó fue mi luz ( de Yabir) (citado por el chayj al-Alawi en su libro “El árbol de los secretos” (Dawhat al-asrar fi ma’na a-s-salat ‘ala an-Nabi al Mujtar), libro este escrito a petición de un chayj contemporáneo suyo llamado Muhammad Ibn Habib.

Es evidente en las palabras de Salam al Farisi que dicha ciencia no puede ni debe ser transmitida a todo el mundo. Dicha ciencia pues se ha transmitido de generación en generación, de un chayj a otro, en cada una de las silsilah las cuales nos muestran, uno a uno, todos aquellos quienes la transmitieron desde Rasul hasta nuestros tiempos.

La surat al Waqi’a define tres grupos de seres humanos en el Día del Juicio Final:

Los compañeros de la derecha, Oh los compañeros de la derecha!

Y los compañeros de la izquierda! Oh los compañeros de la izquierda!

Y los aproximados. Oh los aproximados!

Esos serán los que tengan proximidad, en los jardines del Deleite (Yannatu-n-Na’im). Muchos de los primeros y pocos de los últimos (56 – de 8 a16)

Si seguimos la surat veremos que habrá un paraíso para los aproximados diferente del que habrá para los compañeros de la derecha.

Es evidente que estos tres grupos relacionados en la surat tienen una correspondencia clara en este mundo. Algunos pretenden afirmar que en el Islam existe un solo grupo de ciencias de corte lógico-racional (entre ellas el fiqh y la aquida), pero como hemos visto tanto en los hadices, como en las ayats las cuales acabamos de citar, así como en el episodio entre sayyidina Musa y sayyidina al Jadir – sobre ambos la paz – , en el Islam existe una ciencia de otro nivel superior al fiqh la cual releva directamente del Ihsan.

Tenemos un ejemplo de dicha enseñanza en un hadiz el cual habla asimismo de cómo en la época del Profeta los círculos de dikre eran dirigidos por él Profeta mismo:

En una ocasión el Profeta se hallaba reunido con sus compañeros, cuando Rasul preguntó: “¿Hay algún extranjero entre vosotros? Los compañeros respondieron: “No, oh Rasul, ningún extranjero se encuentra entre nosotros”. Entonces Rasul dijo: “Cerrad la puerta”. Les hizo recitar: “La ilaha illa-l-Lah” durante una hora con las manos levantadas hacia el cielo. La hora pasada, Rasul dijo: “Allah os ha perdonado”.

Este hadiz, el cual hemos encontrado traduciendo el libro del chayj al-Alawy “Qawla-l-maruf ‘ala-r-radd man ‘ankara-t-tassawwuf”, junto con otros, los cuales citaremos llegada la ocasión, soportan la práctica de los círculos de dikre la cual se ha venido practicando por los sufís, primero en las mezquitas y luego en las zawiyyas.

Continuaremos posteriormente con el origen de la silsila (cadena espiritual) y los sufís de la primera generación, a la cual pertenecieron Hassan al Basri, Rabbi’a al Adawiyya, y Zawban.

Salam  

1 comentario:

  1. Salam ´aleicum

    Quedo profundamente agradecido, una vez más.
    Que AllÂh te colme de beniciones.Amin
    Ah.hayy

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