Bismi-l-Lahi-r-Rahmani-r-Rahim
Allahumma salli ‘ala sayyidina Muhammadin ‘abdiKa wa RasuliKa nabiyyi-l-‘umiyyi wa ‘ala ‘alihi wa sahbihi wa sallim taslima.
Presentamos pues la primera parte de la traducción de la epístola del Chayj al-Alawy dirigida a un ‘alim tunecino quien criticaba el sufismo de la época de una forma encarnizada.
Por supuesto que el sufismo de siempre no tiene nada que ver con el « sufismo hyppie new-dessin » de la actualidad. El sufismo tradicional es serio con la Chari’a y no dá concesiones a nadie en este ámbito.
Es por ello que, bien las palabras del chayj al-Alawy van dirigidas a los grupos haramistas-salafistas, llevan un mensaje antiprogresista en el fondo, por ejemplo, cuando podemos leer el siguiente texto :
manifiestas una actitud sin precedentes en los sabios religiosos (exceptuando aquellos de diferentes sectas desviadas quienes contestan el principio mismo de una elección divina, simplemente porque ellos no son los beneficiarios de ella).
O de este otro pasaje:
Tu prosa testimonia de tu incapacidad a distinguir entre el bien y el mal: esto es excusable, pero no lo es de la parte de alguien quien pretende ordenar y prohibir.
Dejemos pues hablar al chayj al-Alawy:
Carta abierta a aquel quien critica al sufismo
En el Nombre de Allah
El Todo Misericordioso
El Muy-Misericordioso
Loanza a Allah, Quien nos ha eximido de las pruebas a las cuales ha sometido a buen número de Sus criaturas. Que la gracia y la paz sean sobre el Profeta y su familia.
Esta carta procede de un esclavo de su Señor quien tiene muchos defectos a reprocharse : Ahmad Ibn Mustafa al-Alawy – que Allah le conceda Su gracia y le inspire, así como a los creyentes, el seguir la vía más recta. !
Su destinatario es el jurista reputado, el Shayj Sidi Uzman Ibn al-Makki, profesor de la gran mezquita de Túnez – que Allah le haga prosperar y le purifique de todo demonio rebelde !
Que la paz sea sobre usted, tan largo tiempo como muestre deferencia hacia los miembros de las cofradías : « Aquel quien venera lo que Allah ha declarado sagrado encontrará una recompensa junto a su Señor » (Coran 22, 30).
He descubierto la epístola salida de vuestra pluma titulada « El espejo que manifiesta los extravíos ». Tomándola en consideración, la he ojeado con atención, dando gracias a Allah de que queden aún personas firmes en materia de religión, gentes quienes no temen la censura de censor alguno, cuando se trata de Allah.
Ciertamente su título me molestaba algo en razón del término « extravíos », pero lo ignorado por mí en ese momento, es que el texto así titulado era aún más molesto.
Lo poco que he leido es suficiente para disgustarme : Mi interés se difuminó rápidamente, y resentí una tristeza semejante a la alegría inicial.. Estuve a tal punto afligido que me faltó por exclamar : « Es absolutamente ilícito el llevar la mirada a un parecido « espejo », sea para contemplar sus extravíos o para cualquier otra cosa. » ! y esto en virtud de los ataques y atentados al honor que contiene vuestro « espejo ». Poco le falta para que rebose de cólera : hacia las gentes del recuerdo (dikr), lanzando llamas de la talla de una fortaleza y su discruso febril destruya a los creyentes. Trataba por todos los medios el distinguir a la obra del autor ; pero, en todo momento, la idea prevaleciente era que un discurso es siempre el reflejo de su autor, al igual que la lata conserva siempre el olor de las sardinas.
Las mentiras que contiene vuestro « Espejo » así como el carácter inmoral de su contenido, constituyen un atentado al honor de las gentes de la dedicación a Allah : usted les ha simplemente calumniado. Así, el Celo divino y el fervor que dedico al Islam me han motivado a escribirle, por veneración de estos miembros de las cofradías a los cuales usted ha caricaturizado. Acudiendo al socorro de las gentes del Recuerdo a los que usted ha traicionado, no hago otra cosa que poner en práctica la palabra siguiente del Profeta (sobre el la gracia y la paz)- : « Quien asiste a la humillación de un creyente sin acudir a su ayuda mientras que tiene medios de hacerlo, Allah le humillará delante de testigos el Día de la Resurrección »
.
En el Sahih se relata según Abu Umama que el Profeta ha dicho igualmente : « Quienquiera que haya defendido el honor de su hermano verá su rostro rescatado del fuego el día de la Resurrección. »
Estos hadices tienen un alcance general : el honor de todo creyente, quienquiera que sea, debe ser defendido ; en cuanto al honor de las gentes del Recuerdo, es Allah Quien se encarga de forma particular. El más verídico en sus palabras ha dicho : « Es El Quien protege a los Justos ». Quienquiera que les busca la querella ataca en realidad a Allah ; y quienquiera que les ayude viene en ayuda de Allah.
Las gentes de la Gracia no han cesado ni cesarán de asegurar la salvaguarda de la Vía de Allah en todo tiempo ; en efecto, el Pueblo- que la satisfacción divina sea con él - suscitará siempre partidarios y opositores. « Tal es la costumbre de Allah con los que vivieron anteriormente. Y no encontrarás cambios en Su costumbre » (Coran 33-62). Siempre existirán gentes bienintencionadas para elogiarlos y envidiosos para criticarlos. Dicho esto, estas críticas pueden estar dirigidas tanto a personas verdaderamente religiosas como a otras más débiles sobre este plano ; el censor, cuando denuncia la desviación, puede muy bien dejarse llevar por apariencias que se manifiestan claramente equívocas.
En cuanto a tí respecta, criticando sin distinción a todo miembro de las cofradías, y refutando públicamente sus convicciones- es Oh Chayj, lo que tú argumentas que no hay allí nada más que error, ignorancia y extravío !- manifiestas una actitud sin precedentes en los sabios religiosos (exceptuando aquellos de diferentes sectas desviadas quienes contestan el principio mismo de una elección divina, simplemente porque ellos no son los beneficiarios de ella).
Las gentes de la Tradición, por su parte, no han dirigido nunca críticas, sino es a propósito de personas sobre cuya santidad no ha habido unanimidad. Su punto de vista con respecto al sufismo consiste en respetarle y magnificar su grado ; sus palabras a este sujeto son los testimonios más equitativos cuya deposición pueda registrarse.
De manera general, las gentes de la Tradición experimentan de forma natural un amor por el sufismo y sus adeptos. Podemos constatar, además, que aquel quien se aventura a denigrar su doctrina baja rápidamente en la estima de sabio como en la de creyente de base : en realidad esto muestra el que ha bajado en la estima de Allah- que El nos preserve de una tal derrota. Es por ello que se dice :
Quienquiera se opone a las gentes del Recuerdo encarnizándose injustamente contra ellos,
Por el desprecio de las criaturas, Allah le probará rápidamente.
Acabo de darte un consejo sincero, esperando que ello pondrá un freno a tus ataques- si Alla lo quiere. « Y que Allah os proteja contra El Mismo » (Coran, 3-28, 3-30).
Allah dice en una tradición santísima : « Quienquiera que hace mal a uno de Mis santos, Yo le declaro la guerra ». Ahora bien, quien se expone a la guerra divina, ciertamente no se encuentra en seguridad !
El Profeta – sobre él la gracia y la paz - ha dicho : « Las gentes de mi familia y los santos de mi comunidad son dos arbustos venenosos : quien se frota en ellos, se pica ».
En cuanto a las palabras de los sabios sobre este sujeto son innumerables. Abu-l-Mawahib a-t-Tunusi relata que su maestro Abu Uzman – que Allah esté satisfecho de ellos – decía públicamente en sus cursos : « Que la maldición divina alcance a aquel quien reprueba la comunidad de los sufis. Y quienquiera cree en Allah y en el último día debe hacer la misma imprecación ».
Laqqani – que Allah esté satisfecho de él – cuanto a él decía : « Quienquiera que polemiza con respecto a los sufis se arriesga de terminar mal ; un trato severo o un emprisionamiento prolongado será su paga. « Allah os exhorta a no recomenzar si sois creyentes ! » (Coran, 24-17)
Constatarás así que un imam escrupuloso experimenta siempre mucha reticencia a hablar mal de los creyentes, por no decir de los miembros de las cofradías.
Pero enfin, si su Islam es la única cosa que te parece aceptable en ellos, reconocerlos la cualidad de musulmán te obliga entonces a respetarlos y a abstenerte de deshonrarlos., evitando consecuentemente el mezclarte en sus asuntos privados conformemente a las disposiciones del Legislador.
El hijo de Umar – que Allah esté satisfecho de su padre y de él – relata la siguiente palabra del Profeta – sobre él la gracia y la paz - : « Quienquiera que divulgue los secretos de un musulmán y le dehonra con ello injustamente, Allah le envilecerá el día de la Resurrección ». Tal es el castigo divino a aquel quien divulga los secretos de un solo musulmán : Que se puede pues esperar de aquél quien se mezcla en los asuntos privados tanto de la masa como de la élite de los musulmanespara deshonrándolos en el seno de la comunidad, y aún mismo de los no-musulmanes si la cosa llegara a sus oídos ?
Ahora bien, es esto lo que tu has hecho, oh chayj ! Te has extendido en reprobaciones, pasando un fino peine sobre cosas sin interés ; te has creido el solo y único representante de la ortodoxia sunnita, no siendo, según tu, el resto del universo que un grupo de ignorantes e innovadores o de transgresores extraviados. Si, es así como tu juzgas a los hijos de tu religión !
En cuanto a nos, ignoramos el juicio de Allah a tu respecto ; pero, estamos seguros que si te ocuparas de tus propios asuntos, tendrías ya mucho trabajo que hacer, y ello te dispensaría de interesarte en los asuntos ajenos. Tu eres el ejemplo de las personas a propósito de las cuales dice el Profeta – sobre él la gracia y la paz - : « Se distingue bien la paja en el ojo ajeno mientras que se olvida la viga que obstruye el suyo ». De hecho, tu olvidas de las numerosas vigas que ciegan tu ojo, como pronto te voy a demostrar.
Haciéndote tomar consciencia de dichas vigas, te ayudaré, si es posible, a desembarazarte de ellas, suponiendo que seas capaz.. Para ello, no tienes otra solucción que reconocer pura y simplemente tus errores, y ello depende de tu capacidad a ser objetivo : si posees esta cualidad, esta epístola mía trabajará en tu favor, de lo contrario, ella constituirá una prueba de cargo contra tí. De todas maneras, cuando la leas, procura mostrar una vista penetrante, una razón sana, y colocar tu corazón al abrigo del sectarismo.
Si escribo estas líneas, es con la esperanza que por ellas, Allah te libere del mal que te alcanza ; o que El libre a tus semejantes, o toda otra persona quien pudiera encotrar placer leyendo tu triste « Espejo » o a quien se regocije de asistir a tus lamentables discursos. Te voy pues a señalar las « vigas » que hubieras podido olvidar obstruyen tu vista, si ya Allah no las ha puesto suficientemente en evidencia por medio de tu « Espejo ».
En primer lugar, introduces tu abalorio de atentados al honor de los musulmanes a través de la cita siguiente : « Loanza a Allah que nos ha guiado hacia esto ; no habríamos podido seguir la buena dirección si El no nos hubiera guiado » (Coran, 7-43)
No se cual era aquí tu intención : querías simplemente beneficiarte de la bendición inherente de este noble versículo, o bien se trataba de insinuar que los ataques al honor de las gentes del Recuerdo y de sus semejantes, a los cuales (según tu) Allah te ha conducido relevan de la guía divina ? En el primer caso, está muy bien ! Pero sino es así, sabe que la guía no puede tomar la forma de una crítica calumniosa de las gentes de Allah, salvo cuando guía toma el sentido que hay en la Palabra de Allah – exaltado sea - : « Guiadlos así sobre el camino del Infierno » (Coran 37-23), o de otros pasajes semejantes.
Tienes razón al llamar a tu obra « El Espejo que manifiesta los errores » : este título corresponde admirablemente a su contenido ! Tu Espejo, pone efectivamente en evidencia auqello lo cuale te habita, y sin él, quién podría constatar tu extravío ?
Lo escrito es a la imagen de la inteligencia
Y el interior se evidencia en el discurso.
Un poco más lejos, continuas con un capítulo titulado « Introducción al sujeto de ordenar el bien y prohibir el mal » , en el cual, bajo pretexto de aplicar el precepto coránico, reunes esas referencias scriptuarias las cuales te sirven de subterfugio para dirigir tus ataques al honor de los creyentes. Pero, ante Allah, esto no te servirá de nada : de la manera en la que se le disfrace, la maledicencia sigue siendo maledicencia. Aún admitiendo que no hayas tratado sino es arreglar las cosas, tu prosa testimonia de tu incapacidad a distinguir entre el bien y el mal: esto es excusable, pero no lo es de la parte de alguien quien pretende ordenar y prohibir.
El corazón de la ibada es la Mahabba li-l-Lah. Es pues la Mahabba li-l-Lah el único vehículo capaz de llevarnos hasta el noble fin de la unidad de los musulmanes en una doctrina común. Una sóla visión del Islam basada en los principios de nuestro Din y en el conocimiento de aquellos quienes como dice el Qur'an: "Ni los bienes ni el negocio les apartan del recuerdo de su Señor".
jueves, 16 de septiembre de 2010
PALABRA CERTERA PARA AQUEL QUIEN CRITICA AL SUFISMO
Bismi-l-Lahi-r-Rahmani-r-Rahim,
Allahumma salli ‘ala sayyidina Muhammadin ‘abdiKa wa rasuliKa nabiyyi-l-‘umiyyi wa ‘ala ‘alihi wa sahbihi wa sallim taslima.
Buscando en mi biblioteca, he llevado la mirada hacia un libro el cual tenía algo olvidado. Su autor, Sidi Ahmad al-Alawy. Su título : « Palabra certera para todo aquel quien critica el sufismo ». Dicho libro lo tengo en francés y he pensado que traducirlo puede ser una buena obra de sanidad pública.
En él, el chayj al-Alawy contesta, argumentando con el Kitab y la Sunna, las críticas de un « ‘alim » tunecino salafista, quien arremetía sibilinamente contra las órdenes sufies de la época. Debemos explicar que el « sufismo rediseñado », imitación burlesca del sufismo verdadero, todavía no había llegado a inventarse y que las críticas de esta persona desafortunada iban directamente al sufismo como doctrina y práctica.
En todo el libro, el chayj Al-Alawy no déjà de demostrar lo infundadas y quiméricas que son las palabras de este hombre. Sin embargo, y como para dejar las cosas en su sitio, preveyendo que más tarde iba a llegar la corriente progresista, el chayj Al-Alawy, explica entre líneas, como debe ser el comportamiento de los musulmanes en general.
Una obra de arte, este pequeño libro es válido en la actualidad, y habla claramente sobre cuales deben ser las posturas del fiqh y del sufismo en la Umma Muhammadiana.
Así pues, amigos, un poco de paciencia, pues lo iré traduciendo al español y poniendo en el blog, capítulo a capítulo.
Unidad de los musulmanes de Al-Andalus en la Verdad.
Salam
Allahumma salli ‘ala sayyidina Muhammadin ‘abdiKa wa rasuliKa nabiyyi-l-‘umiyyi wa ‘ala ‘alihi wa sahbihi wa sallim taslima.
Buscando en mi biblioteca, he llevado la mirada hacia un libro el cual tenía algo olvidado. Su autor, Sidi Ahmad al-Alawy. Su título : « Palabra certera para todo aquel quien critica el sufismo ». Dicho libro lo tengo en francés y he pensado que traducirlo puede ser una buena obra de sanidad pública.
En él, el chayj al-Alawy contesta, argumentando con el Kitab y la Sunna, las críticas de un « ‘alim » tunecino salafista, quien arremetía sibilinamente contra las órdenes sufies de la época. Debemos explicar que el « sufismo rediseñado », imitación burlesca del sufismo verdadero, todavía no había llegado a inventarse y que las críticas de esta persona desafortunada iban directamente al sufismo como doctrina y práctica.
En todo el libro, el chayj Al-Alawy no déjà de demostrar lo infundadas y quiméricas que son las palabras de este hombre. Sin embargo, y como para dejar las cosas en su sitio, preveyendo que más tarde iba a llegar la corriente progresista, el chayj Al-Alawy, explica entre líneas, como debe ser el comportamiento de los musulmanes en general.
Una obra de arte, este pequeño libro es válido en la actualidad, y habla claramente sobre cuales deben ser las posturas del fiqh y del sufismo en la Umma Muhammadiana.
Así pues, amigos, un poco de paciencia, pues lo iré traduciendo al español y poniendo en el blog, capítulo a capítulo.
Unidad de los musulmanes de Al-Andalus en la Verdad.
Salam
martes, 14 de septiembre de 2010
CARTA A MI MADRE AL ANDALUS
Querida madre Al Andalus :
Como bien sabes, hace mucho tiempo que me separé de tí. Tu sabes que no fué por mi voluntad, sino más bien en contra de ella.
Siempre pienso en tí. Te llevo en mi corazón, y hasta he puesto tu nombre a un blog en el que escribo sobre el Islam.
Ahora voy a pasar unos días contigo, junto con mi familia. Ello es motivo para mí de gran júbilo, pues mi viaje hacia tí es un viaje santo. Lo estoi preparando con esmero y amor. Abreme las puertas de tu casa y déjame entrar en sus habitaciones para respirar el aire fresco de tu presencia.
Tus naranjos y azahares, tus olivos milenarios, tu mar azul profundo, tus majestuosas montañas, tus alegres jardines y manantiales. Dónde se podría estar mejor ?. Solamente en dos sitios, madre, en Makka y Madina. Sólo ellas y la mezquita del Quds son más sagradas que tú.
Lo sabes bien, eres la hermana pequeña de las cuatro, pero eres bella y llena de amor.
Ahora, cuando estemos juntos, dile a tu hijo que puede hacer por tí. Sabes que soy agradecido y noble. Así pues, haré por tí lo que esté en mi mano.
En tu última carta me hacías partícipe de tu tristeza porque los musulmanes estaban desunidos. Difícil tarea me quieres encomendar. Tu sabes que sin la ayuda de Allah, ni tu ni yo somos nada. Mis ojos también lloran porque te veo llorar a tí y por la desunión de la Umma.
Qué puedo hacer yo madre ? Soi tan débil, tan poca cosa. No esperas demasiado de mí ?
Que más quisiera yo que hacerte feliz y enjugar esas lágrimas de tu rostro !.
Necesito ayuda madre. Solo no puedo hacer nada.
Salam
Como bien sabes, hace mucho tiempo que me separé de tí. Tu sabes que no fué por mi voluntad, sino más bien en contra de ella.
Siempre pienso en tí. Te llevo en mi corazón, y hasta he puesto tu nombre a un blog en el que escribo sobre el Islam.
Ahora voy a pasar unos días contigo, junto con mi familia. Ello es motivo para mí de gran júbilo, pues mi viaje hacia tí es un viaje santo. Lo estoi preparando con esmero y amor. Abreme las puertas de tu casa y déjame entrar en sus habitaciones para respirar el aire fresco de tu presencia.
Tus naranjos y azahares, tus olivos milenarios, tu mar azul profundo, tus majestuosas montañas, tus alegres jardines y manantiales. Dónde se podría estar mejor ?. Solamente en dos sitios, madre, en Makka y Madina. Sólo ellas y la mezquita del Quds son más sagradas que tú.
Lo sabes bien, eres la hermana pequeña de las cuatro, pero eres bella y llena de amor.
Ahora, cuando estemos juntos, dile a tu hijo que puede hacer por tí. Sabes que soy agradecido y noble. Así pues, haré por tí lo que esté en mi mano.
En tu última carta me hacías partícipe de tu tristeza porque los musulmanes estaban desunidos. Difícil tarea me quieres encomendar. Tu sabes que sin la ayuda de Allah, ni tu ni yo somos nada. Mis ojos también lloran porque te veo llorar a tí y por la desunión de la Umma.
Qué puedo hacer yo madre ? Soi tan débil, tan poca cosa. No esperas demasiado de mí ?
Que más quisiera yo que hacerte feliz y enjugar esas lágrimas de tu rostro !.
Necesito ayuda madre. Solo no puedo hacer nada.
Salam
NUESTRA MADRE AL ANDALUS
Bismi-l-Lahi-r-Rahmani-r-Rahim
Nuestro Señor dice en el Qur’an : « Os hemos extendido la Tierra cual si fuera una alfombra ». La Tierra pues, es pura. Un hadiz dice : « El amor de nuestra tierra forma parte del Iman ».
Cual es nuestra tierra, aquella que debemos amar ? Su nombre es Al Andalus.
Bella, exhuberante, esbelta y digna de ser amada. Permanece ahí inpertérrita ante los acontecimientos, siempre presente, nuestra tierra es para los exiliados, un hogar de retorno. Nosotros, hijos agradecidos, debemos tratarla con toda la atención que se merece una madre.
Que alegría volver !. Que regocijo exhultante ! El corazón salta de júbilo ante la sola idea de la proximidad de un viaje a esta tierra, a nuestra madre, a nuestro bendito hogar.
Al Andalus, madre, tú te mereces todo. Nunca seremos hijos lo bastante dignos de tí. Aún así, déjanos que nos acerquemos a tí con reverencia y amor, pues lo hacemos en el Nombre de Allah, Quien todo lo puede.
Hermanos, hijos de la misma madre, los andaluces se debaten ante su identidad. Han olvidado su pasado luminoso, y se han precipitado en la ignorancia. Cuan triste está la madre ante la falta de agradecimiento de sus hijos !.
Piensa tierra nuestra que algunos de tus hijos aún te honramos. Queremos lo que tú quieres, la religión de Allah, ante El que tú siempre te prosternas sometida. Sufrimos cuando sufres y nos alegramos contigo, pues juntos adoramos a Nuestro Señor.
Salam
Nuestro Señor dice en el Qur’an : « Os hemos extendido la Tierra cual si fuera una alfombra ». La Tierra pues, es pura. Un hadiz dice : « El amor de nuestra tierra forma parte del Iman ».
Cual es nuestra tierra, aquella que debemos amar ? Su nombre es Al Andalus.
Bella, exhuberante, esbelta y digna de ser amada. Permanece ahí inpertérrita ante los acontecimientos, siempre presente, nuestra tierra es para los exiliados, un hogar de retorno. Nosotros, hijos agradecidos, debemos tratarla con toda la atención que se merece una madre.
Que alegría volver !. Que regocijo exhultante ! El corazón salta de júbilo ante la sola idea de la proximidad de un viaje a esta tierra, a nuestra madre, a nuestro bendito hogar.
Al Andalus, madre, tú te mereces todo. Nunca seremos hijos lo bastante dignos de tí. Aún así, déjanos que nos acerquemos a tí con reverencia y amor, pues lo hacemos en el Nombre de Allah, Quien todo lo puede.
Hermanos, hijos de la misma madre, los andaluces se debaten ante su identidad. Han olvidado su pasado luminoso, y se han precipitado en la ignorancia. Cuan triste está la madre ante la falta de agradecimiento de sus hijos !.
Piensa tierra nuestra que algunos de tus hijos aún te honramos. Queremos lo que tú quieres, la religión de Allah, ante El que tú siempre te prosternas sometida. Sufrimos cuando sufres y nos alegramos contigo, pues juntos adoramos a Nuestro Señor.
Salam
ALMANSUR DESTRUCTOR DE AL ANDALUS
Bismi-l-Lahi-r-Rahmani-rRahim
Allahumma salli ‘ala sayyidina Muhammadin ‘abdiKa wa rasuliKa nabiyi-l-‘umiyi wa ‘ala ‘alihi wa sahbihi wa sallim taslima.
Muhammad Ibn Abu Amir, más tarde malllamado "Al Mansur" un muchacho de Al Jazirata-l-Hadra (Algeciras), estaba destinado a cumplir un negro papel en la historia de Al-Andalus.
Al principio su anhelo era purificar las costumbres corruptas de aquella Córdoba jalifal. Abderrahman III, quien se proclamó jalifa a sí mismo, cometió uno de los más grandes errores de la historia confiando en el joven Muhammad.
Este joven, virtuoso al principio, se convirtió en un monstruo tal que llegó a asesinar a su propio hijo. Arrancó el poder al joven Hisham, traicionando la promesa dada a su padre de prepararle para ocupar el trono jalifal.
Fué el principal causante de la desintegración de Al-Andalus en taifas, y aunque no contribuyera a la formación de estas, fué el causante de la disolución de un jalifato, que, aunque probablemente no legítimo, propició una gran unidad entre los musulmanes de Al-Andalus.
Y ahora se repite la historia. Otros « Mansures » manchan la noble tierra de Al-Andalus, que tantos santos dió al Islam. Nos quieren vender a los judíos, a los cristianos y a los kufar.
Musulmanes de Al-Andalus, nuestra amada tierra necesita un Abderrahman a-d-Dajil para recuperar la unidad que su belleza merece. Nosotros debemos llamar a este Abderrahman con nuestros esfuerzos. Hombro con hombro, corazón con corazón, tenemos la obligación de expulsar a los Yusuf al Fihri y a los Mansures para liberar nuestra tierra de la hipocresía y la maldad. Todo ello por amor a Allah a Rasul (sala-l-Lahu 'alayhi wa sallam) y a nuestro hermoso Din.
La galiba illa-l-Lah
Allahumma salli ‘ala sayyidina Muhammadin ‘abdiKa wa rasuliKa nabiyi-l-‘umiyi wa ‘ala ‘alihi wa sahbihi wa sallim taslima.
Muhammad Ibn Abu Amir, más tarde malllamado "Al Mansur" un muchacho de Al Jazirata-l-Hadra (Algeciras), estaba destinado a cumplir un negro papel en la historia de Al-Andalus.
Al principio su anhelo era purificar las costumbres corruptas de aquella Córdoba jalifal. Abderrahman III, quien se proclamó jalifa a sí mismo, cometió uno de los más grandes errores de la historia confiando en el joven Muhammad.
Este joven, virtuoso al principio, se convirtió en un monstruo tal que llegó a asesinar a su propio hijo. Arrancó el poder al joven Hisham, traicionando la promesa dada a su padre de prepararle para ocupar el trono jalifal.
Fué el principal causante de la desintegración de Al-Andalus en taifas, y aunque no contribuyera a la formación de estas, fué el causante de la disolución de un jalifato, que, aunque probablemente no legítimo, propició una gran unidad entre los musulmanes de Al-Andalus.
Y ahora se repite la historia. Otros « Mansures » manchan la noble tierra de Al-Andalus, que tantos santos dió al Islam. Nos quieren vender a los judíos, a los cristianos y a los kufar.
Musulmanes de Al-Andalus, nuestra amada tierra necesita un Abderrahman a-d-Dajil para recuperar la unidad que su belleza merece. Nosotros debemos llamar a este Abderrahman con nuestros esfuerzos. Hombro con hombro, corazón con corazón, tenemos la obligación de expulsar a los Yusuf al Fihri y a los Mansures para liberar nuestra tierra de la hipocresía y la maldad. Todo ello por amor a Allah a Rasul (sala-l-Lahu 'alayhi wa sallam) y a nuestro hermoso Din.
La galiba illa-l-Lah
ABDERRAHMAN I DE CORDOBA - EL EMIR-WALY
Bismi-l-Lahi-r-Rahmani-r-Rahim
Allahumma sally ‘ala sayyidina Muhammadin ‘abdiKa wa rasuliKa nabiyyi-l-‘umuyyi wa ‘ala ‘alihi wa sahbihi wa sallim.
Después de la historia de sayyidina Yusuf (‘alayhi-s-salam), de la cual dice el Qur’an : « Te vamos a contar la historia más hermosa de todas », no conocemos otra más bella que aquella de Abderrahman ibn Omeya o Abderrahman I de Córdoba.
Huyendo de la matanza de los Omeya por parte de los salafistas y renegando de la brutalidad de buena parte de sus antepasados, Abderrahman fué un modelo de misericordia para la tierra de Al-Andalus.
Cinco años de epopeya, pasando calamidades, forjaron su espíritu y consolidaron su carácter. El primer emir de Córdoba, el emir-waly.
Piadoso con los desheredados, duro con los criminales, recto en la religión, Abderrahman presidía la plegaria por la lluvia, visitaba a los enfermos e iba a los entierros sin preocuparse de la posición social de las personas a quienes rendía visita.
La historia de su emigración lleva la huella de Allah. Una epopeya milagrosa, que solamente pudo ser posible por la asistencia divina, la cual quiso dar a Al-Andalus el gobernante que se merecía una tierra tan hermosa y fecunda, un emir-waly.
Allah, en esta historia, nos transmitió los valores que El desea para Al-Andalus, de los cuales el más importante es el de la Unidad en el Islam.
Que contraste con la situación actual, donde las taifas se cobran cada vez de más en más adeptos.
Que le hace falta a Al-Andalus para estar unida en el Islam y en la Verdad ?
La respuesta es : « Lo mismo que al principio, un emir-waly » quien con su firmeza y carisma, devoción al Islam y sinceridad tenga el permiso de Allah para desarrollar su misión.
Una sola diferencia es que al emirato al cual nos referimos no es el político
.
Musulmanes, todos con Abderrahman., hagamos salir de Córdoba a los Yusuf al Fihri de la época, como lo hizo él, el día del Aid al Kabir.
A-n-Nasr ya muslimuna, a-n-Nasr.
La Galiba illa-l-Lah
Allahumma sally ‘ala sayyidina Muhammadin ‘abdiKa wa rasuliKa nabiyyi-l-‘umuyyi wa ‘ala ‘alihi wa sahbihi wa sallim.
Después de la historia de sayyidina Yusuf (‘alayhi-s-salam), de la cual dice el Qur’an : « Te vamos a contar la historia más hermosa de todas », no conocemos otra más bella que aquella de Abderrahman ibn Omeya o Abderrahman I de Córdoba.
Huyendo de la matanza de los Omeya por parte de los salafistas y renegando de la brutalidad de buena parte de sus antepasados, Abderrahman fué un modelo de misericordia para la tierra de Al-Andalus.
Cinco años de epopeya, pasando calamidades, forjaron su espíritu y consolidaron su carácter. El primer emir de Córdoba, el emir-waly.
Piadoso con los desheredados, duro con los criminales, recto en la religión, Abderrahman presidía la plegaria por la lluvia, visitaba a los enfermos e iba a los entierros sin preocuparse de la posición social de las personas a quienes rendía visita.
La historia de su emigración lleva la huella de Allah. Una epopeya milagrosa, que solamente pudo ser posible por la asistencia divina, la cual quiso dar a Al-Andalus el gobernante que se merecía una tierra tan hermosa y fecunda, un emir-waly.
Allah, en esta historia, nos transmitió los valores que El desea para Al-Andalus, de los cuales el más importante es el de la Unidad en el Islam.
Que contraste con la situación actual, donde las taifas se cobran cada vez de más en más adeptos.
Que le hace falta a Al-Andalus para estar unida en el Islam y en la Verdad ?
La respuesta es : « Lo mismo que al principio, un emir-waly » quien con su firmeza y carisma, devoción al Islam y sinceridad tenga el permiso de Allah para desarrollar su misión.
Una sola diferencia es que al emirato al cual nos referimos no es el político
.
Musulmanes, todos con Abderrahman., hagamos salir de Córdoba a los Yusuf al Fihri de la época, como lo hizo él, el día del Aid al Kabir.
A-n-Nasr ya muslimuna, a-n-Nasr.
La Galiba illa-l-Lah
lunes, 13 de septiembre de 2010
RAZON O MAS BIEN LOCURA?
Bismi-l-Lahi-r-Rahmani-r-Rahim
Allahumma salli 'ala sayyidina Muhammadin 'abdiKa wa RasuliKa nabiyyi-l-umiyyi wa 'ala 'alihi wa sahbihi wa sallimu taslima.
Una de las pruebas manifiestas de la inversión de valores por parte de los progresistas, llamados a sí mismos islámicos, es el encumbramiento de la razón y de la lógica por encima del nivel otorgado a ambos por Allah.
El ser humano está compuesto por tres elementos fundamentales :
1/ Yism : El Cuerpo.
2/ Nafs : El alma.
3/ Ruh : El espíritu.
La razón y la lógica se encuadran con el segundo de los elementos mientras que A-r-Ruh es puro y su conocimiento de la realidad es directo y sin química, física, matemática ni lógica, simplemente es, así como Allah ha decidido crearlo.
El sistema de relación de estos tres elementos entre ellos mismos es el que sigue :
El cuerpo es neutro, él solamente necesita y pide. El nafs desea y, como dice sayyidina Yusuf ( ‘alayhi-s-Salam) en el Qur’an: “ Ciertamente el nafs tiende al mal y si no fuera por un favor proveniente de Allah estaría entre los infractores ».
La nafs no se encuentra pues, limpia en su estado original. Ella sigue su capricho sin más, mientras que « El Favor de su Señor » le viene a través del Ruh, el cual según el Qur’an, desciende proveniente de una Orden de su Señor.
No se conoce el Qur’an y se defiende para la razón una plaza la cual no le corresponde !!!
Y es que, como dice el Qur’an, los hipócritas: « Cuando les imprecas por extender la corrupción por la Tierra, ellos dicen : Nosotros solamente somos reformadores »
Mejor, deformadores, malformadores, destructores y turbios manipuladores de un mandato de Allah claro, brillante, nítido y rutilante para aquellos quienes se refugian en Allah cuando su nafs tiende al mal.
La razón y la lógica pueden ser aliadas del nafs o del Ruh, juegan un papel intermediario y se manifiestan siguiendo la naturaleza de cada persona. Si esta tiende hacia lo animal, y es shaytani, su razón le dirá que hay que cambiar la religión, alabar el vino de Valdepeñas o rezar detrás de una mujer, siendo hombre.
Si, al contrario, la persona es Rabbani, su razón le dirá : « Taqu-l-Lah sidi, obedece a Tu Señor, y no cuentes mentiras para que los kufar te recompensen con su dinero Haram » « No mientas sobre la religión, ibn Adam, porque si eres hipócrita en la otra vida no saldrás del Yahannam ».
Una prueba definitiva de qué la lógica y la razón no están capacitadas para tomar decisiones importantes es la Istijara. Este rito está establecido para consultar y recibir la respuesta durante el sueño, pues esta viene de Allah a través del Ruh, quien está despierto cuando nuestro cerebro duerme.
Así pues, los salafistas no hacen la Istijara, pues tienen horror de la verdad.
La residencia del Ruh es el corazón. El cerebro solamente está para poner las cosas en orden en la obediencia de Allah cuando el Ruh toma una buena decisión.
De esta manera, cuando la razón y la lógica están en consonancia con el Mandato de Allah, les podemos seguir conservando el nombre, pero sino lo están, a eso le llamaremos locura. Y esta locura causa la perdición.
Salam
Allahumma salli 'ala sayyidina Muhammadin 'abdiKa wa RasuliKa nabiyyi-l-umiyyi wa 'ala 'alihi wa sahbihi wa sallimu taslima.
Una de las pruebas manifiestas de la inversión de valores por parte de los progresistas, llamados a sí mismos islámicos, es el encumbramiento de la razón y de la lógica por encima del nivel otorgado a ambos por Allah.
El ser humano está compuesto por tres elementos fundamentales :
1/ Yism : El Cuerpo.
2/ Nafs : El alma.
3/ Ruh : El espíritu.
La razón y la lógica se encuadran con el segundo de los elementos mientras que A-r-Ruh es puro y su conocimiento de la realidad es directo y sin química, física, matemática ni lógica, simplemente es, así como Allah ha decidido crearlo.
El sistema de relación de estos tres elementos entre ellos mismos es el que sigue :
El cuerpo es neutro, él solamente necesita y pide. El nafs desea y, como dice sayyidina Yusuf ( ‘alayhi-s-Salam) en el Qur’an: “ Ciertamente el nafs tiende al mal y si no fuera por un favor proveniente de Allah estaría entre los infractores ».
La nafs no se encuentra pues, limpia en su estado original. Ella sigue su capricho sin más, mientras que « El Favor de su Señor » le viene a través del Ruh, el cual según el Qur’an, desciende proveniente de una Orden de su Señor.
No se conoce el Qur’an y se defiende para la razón una plaza la cual no le corresponde !!!
Y es que, como dice el Qur’an, los hipócritas: « Cuando les imprecas por extender la corrupción por la Tierra, ellos dicen : Nosotros solamente somos reformadores »
Mejor, deformadores, malformadores, destructores y turbios manipuladores de un mandato de Allah claro, brillante, nítido y rutilante para aquellos quienes se refugian en Allah cuando su nafs tiende al mal.
La razón y la lógica pueden ser aliadas del nafs o del Ruh, juegan un papel intermediario y se manifiestan siguiendo la naturaleza de cada persona. Si esta tiende hacia lo animal, y es shaytani, su razón le dirá que hay que cambiar la religión, alabar el vino de Valdepeñas o rezar detrás de una mujer, siendo hombre.
Si, al contrario, la persona es Rabbani, su razón le dirá : « Taqu-l-Lah sidi, obedece a Tu Señor, y no cuentes mentiras para que los kufar te recompensen con su dinero Haram » « No mientas sobre la religión, ibn Adam, porque si eres hipócrita en la otra vida no saldrás del Yahannam ».
Una prueba definitiva de qué la lógica y la razón no están capacitadas para tomar decisiones importantes es la Istijara. Este rito está establecido para consultar y recibir la respuesta durante el sueño, pues esta viene de Allah a través del Ruh, quien está despierto cuando nuestro cerebro duerme.
Así pues, los salafistas no hacen la Istijara, pues tienen horror de la verdad.
La residencia del Ruh es el corazón. El cerebro solamente está para poner las cosas en orden en la obediencia de Allah cuando el Ruh toma una buena decisión.
De esta manera, cuando la razón y la lógica están en consonancia con el Mandato de Allah, les podemos seguir conservando el nombre, pero sino lo están, a eso le llamaremos locura. Y esta locura causa la perdición.
Salam
jueves, 9 de septiembre de 2010
AID MUBARAK
AID MUBARAK A LOS MUSULMANES LIMPIOS QUIENES NO VENDEN SU RELIGION POR EL BRILLO DE LA DUNYA
miércoles, 8 de septiembre de 2010
RAMADAN MES DE LA HIKMA
Bismi-l-Lahi-r-Rahmani-r-Rahim
Allahumma salli ‘ala sayyidina Muhammadin ‘abdiKa wa rasuliKa nabiyyi-l-umiyyi wa ‘ala ‘alihi wa sahbihi wa sallim taslima.
Durante un mes hemos estado ayunando. Es el ayuno (siyam) pues una oportunidad para encontrarnos con nuestra esencia. La debilidad inherente de nuestro cuerpo en este periodo, nos ha hablado por si misma, si somos capaces de escuchar. Nuestro cuerpo nos ha dicho cuan limitado es. Hemos podido asimismo constatar el hecho de que existe una relación alma-cuerpo en toda esta debilidad. Nuestra alma (nafs) nos ha comunicado cuan atada está a las capacidades sensoriales, cuan limitada es.
Es pues nuestro ruh (espíritu) aquél, quien provisto de una paciencia sin límites, ha podido percibir el gran bien de este mes de Ramadán. Si somos un poco perspicaces podremos distinguir estos tres elementos uno del otro, a saber : cuerpo, alma y espíritu.
Los demonios han estado encadenados y por eso hemos podido ver.
Y ahora termina el Ramadán y todo vuelve a la normalidad. Un ‘Aid para regocijarnos y vuelta a la realidad.
Hemos aprovechado este mes ? Eso lo veremos en el resto del año. Hemos enseñado al alma a disciplinarse con el ayuno corporal. Sin embargo, si somos inteligentes, debemos saber que no es el ser estrictos con el cuerpo lo que disciplina el alma, sino que existen otros caminos, presentes en nuestras vidas, para poder someter al nafs a la Voluntad Divina.
Este arte de saber o poder educar nuestra nafs lo podemos llamar de muchas maneras. Llamémoslo pues hoy, Hikma. En realidad, no hay conocimiento sin Hikma.
Os voy a contra una historia:
En una ocasión, un muchacho quiso estudiar el ‘Ilm. Su padre, hombre de sabiduría le dijo : « Hijo mío, puedes aprender el ‘ilm, pero no olvides nunca de completarlo con el estudio de la Hikmah ». Bien, el muchacho partió al Azhar en El Cairo y aprendió el ‘Ilm, pero olvidó el consejo de su padre respecto a la Hikma. En el camino de regreso a su ciudad, iba todo ufano de aquello que había aprendido. En esto, llegó a una aldea y fué a rezar el salat en la mezquita del lugar. Allí pudo constatar el hecho de que las gentes reverenciaban en exceso a alguien quien les daba órdenes. Toda clase de orden era seguida ciegamente por las gentes del lugar. Así que, llevado por la curiosidad, preguntó quien era ese hombre, recibiendo la siguiente respuesta : « Este que acabas de ver con apariencia humana no es un hombre, es ni más ni menos que sayyidina Yibril, quien nos ha escogido, ha tomado forma humana y se ha dignado habitar entre nosotros. » Nuestro muchacho, indignado, comenzó a increpar a los aldeanos. La respuesta que obtuvo fueron unos golpes, los cuales casi le impidieron seguir el camino.
Al fin llegó a casa. Preguntado por su padre, relató tanto lo que había estudiado así como el acontecimiento de la aldea. El padre le dijo : « Lo vés ?, si hubieras aprendido la Hikma no te hubiera pasado esto ». Así pues, el muchacho volvió al Azhar para estudiar la Hikma. Una vez finalizados sus estudios, se dijo : « Voy a pasar por la misma aldea de la otra vez para ver si soy capaz de aplicar la Hikma ».
Llegó a la aldea y encontró exactamente la misma situación que antaño. Pero ahora no reaccionó de la misma manera. Dijo a los aldeanos : « Decidle a Yibril que su hermano Israfil desea visitarle », refiriéndose a él mismo. El impostor, viendo que alguien de inteligencia le había descubierto, mandó por él y le hizo sentarse a su lado. Oh hermano, dijo el impostor, bienvenido a esta mezquita bendita rodeada de gentes maravillosas. Nuestro muchacho le siguió el teatro, hasta que unos minutos después pidió la palabra al impostor y dijo : « Gentes puras de este lugar, vosotros no sabeis la baraka que se encuentra en este cuerpo ocupado por mi hermano Yibril. Hay tanta baraka, que si solamente pudiérais conservar un solo pelo de su cabello, no pasaríais penurias ni enfermedades en toda vuestra vida ». Dicho esto las gentes de la aldea se abalanzaron sobre el impostor a quien le quitaron uno a uno todos los pelos de su cabeza.
He aquí la diferencia entre el ‘Ilm y la Hikma.
Hagamos pues del mes de Ramadán el mes de la Hikma en la educación de nuestra nafs
AID MUBARAK
Salam
Allahumma salli ‘ala sayyidina Muhammadin ‘abdiKa wa rasuliKa nabiyyi-l-umiyyi wa ‘ala ‘alihi wa sahbihi wa sallim taslima.
Durante un mes hemos estado ayunando. Es el ayuno (siyam) pues una oportunidad para encontrarnos con nuestra esencia. La debilidad inherente de nuestro cuerpo en este periodo, nos ha hablado por si misma, si somos capaces de escuchar. Nuestro cuerpo nos ha dicho cuan limitado es. Hemos podido asimismo constatar el hecho de que existe una relación alma-cuerpo en toda esta debilidad. Nuestra alma (nafs) nos ha comunicado cuan atada está a las capacidades sensoriales, cuan limitada es.
Es pues nuestro ruh (espíritu) aquél, quien provisto de una paciencia sin límites, ha podido percibir el gran bien de este mes de Ramadán. Si somos un poco perspicaces podremos distinguir estos tres elementos uno del otro, a saber : cuerpo, alma y espíritu.
Los demonios han estado encadenados y por eso hemos podido ver.
Y ahora termina el Ramadán y todo vuelve a la normalidad. Un ‘Aid para regocijarnos y vuelta a la realidad.
Hemos aprovechado este mes ? Eso lo veremos en el resto del año. Hemos enseñado al alma a disciplinarse con el ayuno corporal. Sin embargo, si somos inteligentes, debemos saber que no es el ser estrictos con el cuerpo lo que disciplina el alma, sino que existen otros caminos, presentes en nuestras vidas, para poder someter al nafs a la Voluntad Divina.
Este arte de saber o poder educar nuestra nafs lo podemos llamar de muchas maneras. Llamémoslo pues hoy, Hikma. En realidad, no hay conocimiento sin Hikma.
Os voy a contra una historia:
En una ocasión, un muchacho quiso estudiar el ‘Ilm. Su padre, hombre de sabiduría le dijo : « Hijo mío, puedes aprender el ‘ilm, pero no olvides nunca de completarlo con el estudio de la Hikmah ». Bien, el muchacho partió al Azhar en El Cairo y aprendió el ‘Ilm, pero olvidó el consejo de su padre respecto a la Hikma. En el camino de regreso a su ciudad, iba todo ufano de aquello que había aprendido. En esto, llegó a una aldea y fué a rezar el salat en la mezquita del lugar. Allí pudo constatar el hecho de que las gentes reverenciaban en exceso a alguien quien les daba órdenes. Toda clase de orden era seguida ciegamente por las gentes del lugar. Así que, llevado por la curiosidad, preguntó quien era ese hombre, recibiendo la siguiente respuesta : « Este que acabas de ver con apariencia humana no es un hombre, es ni más ni menos que sayyidina Yibril, quien nos ha escogido, ha tomado forma humana y se ha dignado habitar entre nosotros. » Nuestro muchacho, indignado, comenzó a increpar a los aldeanos. La respuesta que obtuvo fueron unos golpes, los cuales casi le impidieron seguir el camino.
Al fin llegó a casa. Preguntado por su padre, relató tanto lo que había estudiado así como el acontecimiento de la aldea. El padre le dijo : « Lo vés ?, si hubieras aprendido la Hikma no te hubiera pasado esto ». Así pues, el muchacho volvió al Azhar para estudiar la Hikma. Una vez finalizados sus estudios, se dijo : « Voy a pasar por la misma aldea de la otra vez para ver si soy capaz de aplicar la Hikma ».
Llegó a la aldea y encontró exactamente la misma situación que antaño. Pero ahora no reaccionó de la misma manera. Dijo a los aldeanos : « Decidle a Yibril que su hermano Israfil desea visitarle », refiriéndose a él mismo. El impostor, viendo que alguien de inteligencia le había descubierto, mandó por él y le hizo sentarse a su lado. Oh hermano, dijo el impostor, bienvenido a esta mezquita bendita rodeada de gentes maravillosas. Nuestro muchacho le siguió el teatro, hasta que unos minutos después pidió la palabra al impostor y dijo : « Gentes puras de este lugar, vosotros no sabeis la baraka que se encuentra en este cuerpo ocupado por mi hermano Yibril. Hay tanta baraka, que si solamente pudiérais conservar un solo pelo de su cabello, no pasaríais penurias ni enfermedades en toda vuestra vida ». Dicho esto las gentes de la aldea se abalanzaron sobre el impostor a quien le quitaron uno a uno todos los pelos de su cabeza.
He aquí la diferencia entre el ‘Ilm y la Hikma.
Hagamos pues del mes de Ramadán el mes de la Hikma en la educación de nuestra nafs
AID MUBARAK
Salam
jueves, 2 de septiembre de 2010
LAYLATU-L-QADR
Bismi-l-Lahi-r-Rahmani-r-Rahim
Allahumma sally ‘ala sayyidina Muhammadin ‘abdiKa wa rasuliKa nabiyyi-l-‘umiyyi wa ‘ala ‘alihi wa sahbihi wa sallim taslima.
Hace un poco más de mil cuatrocientos años, un hombre puro, enamorado de Allah, se retiró a una cueva de la montaña, siguiendo los impulsos de su corazón lavado por los ángeles. Su anhelo era purificarse de toda asociación interior y dedicarse solamente a adorar al Señor de los mundos. Con escasas provisiones, permanecía en una cueva durante días, solo ?: No !. Le acompañaba Aquél Quien no está nunca ausente.
Su nombre era Muhammad, su linaje sayyidina ‘Ibrahim (‘alayhi-s-salam) en su rama hashimí.
Makka, lugar inóspito para los placeres de la vida, era, no obstante, un enclave magnífico para la meditación. El Templo de Abraham (la Casa de Allah) estaba allí con su soberana presencia, diciendo a todos y cada uno de los hombres puros de la época : « Limpiadme de todos esos ídolos que tanto disgustan a mi Señor ». Más allá, y justo encima de ella, en el séptimo cielo, se encuentra « Al Baytu-l-Ma’mun ». En ella, siempre hay setenta mil ángeles realizando el salat. Cuando terminan entran otros tantos, ninguno de ellos entra dos veces, y siempre está repleta. Cuan grande es la creación de Allah, y cuan pequeña comparada con Su Grandeza !
Una noche del mes de Ramadan, alguien vino a Muhammad, trayéndole las palabras de Allah. Qué acontecimiento !. Un hombre capaz de recibir lo increado, el Qur’an, traido por el Imam de los ángeles (sayyidina Yibril). Muhammad no se veía gran cosa, pero era puro, Allah le amaba, y por ello le confió el depósito más sagrado que El quiso dar a los mundos, el santo Qur’an.
Que noche más hermosa !, que día tan grande !. Si fuéramos conscientes de la grandeza de este día…
No podemos hacer otra cosa que dar gracias a Allah, día y noche, todos los días de nuestra vida, por este hermoso legado que Allah dió a este hombre llamado Muhammad.
Gracias Allah por Muhammad, gracias Allah por el Qur’an, gracias Allah por nuestra vida, gracias Allah por haber liberado a la Ka'aba de los ídolos que la deshonraban. Ahora permanece espléndida con Tu Soberana Presencia. Gracias Allah por Tu bendito Amor. Qué sabemos nosotros del Amor ? Si fuéramos capaces de captar el Amor de Allah, caeríamos fulminados como la montaña de sayyidina Musa, pues la Presencia de Allah es el Amor.
Los musulmanes agradecidos damos testimonio de que esta noche es mejor que mil meses (como Tú lo dices en Tu Libro). Damos testimonio de nuestro amor a Tí, a Muhammad, a su familia, a sus compañeros, a Tus Mandatos, prohibiciones y recomendaciones, damos testimonio de que esta bendita noche es el momento más precioso que podemos vivir en nuestras vidas. Oh Allah, acéptanos, sabes que somos imperfectos, sabes que somos pequeños y limitados. No obstante, a pesar de que sabes que somos todo eso, sabes, Oh Allah, que Te amamos con toda la fuerza de nuestro corazón.
Allahumma sally ‘ala sayyidina Muhammadin ‘abdiKa wa rasuliKa nabiyyi-l-‘umiyyi wa ‘ala ‘alihi wa sahbihi wa sallim taslima.
Hace un poco más de mil cuatrocientos años, un hombre puro, enamorado de Allah, se retiró a una cueva de la montaña, siguiendo los impulsos de su corazón lavado por los ángeles. Su anhelo era purificarse de toda asociación interior y dedicarse solamente a adorar al Señor de los mundos. Con escasas provisiones, permanecía en una cueva durante días, solo ?: No !. Le acompañaba Aquél Quien no está nunca ausente.
Su nombre era Muhammad, su linaje sayyidina ‘Ibrahim (‘alayhi-s-salam) en su rama hashimí.
Makka, lugar inóspito para los placeres de la vida, era, no obstante, un enclave magnífico para la meditación. El Templo de Abraham (la Casa de Allah) estaba allí con su soberana presencia, diciendo a todos y cada uno de los hombres puros de la época : « Limpiadme de todos esos ídolos que tanto disgustan a mi Señor ». Más allá, y justo encima de ella, en el séptimo cielo, se encuentra « Al Baytu-l-Ma’mun ». En ella, siempre hay setenta mil ángeles realizando el salat. Cuando terminan entran otros tantos, ninguno de ellos entra dos veces, y siempre está repleta. Cuan grande es la creación de Allah, y cuan pequeña comparada con Su Grandeza !
Una noche del mes de Ramadan, alguien vino a Muhammad, trayéndole las palabras de Allah. Qué acontecimiento !. Un hombre capaz de recibir lo increado, el Qur’an, traido por el Imam de los ángeles (sayyidina Yibril). Muhammad no se veía gran cosa, pero era puro, Allah le amaba, y por ello le confió el depósito más sagrado que El quiso dar a los mundos, el santo Qur’an.
Que noche más hermosa !, que día tan grande !. Si fuéramos conscientes de la grandeza de este día…
No podemos hacer otra cosa que dar gracias a Allah, día y noche, todos los días de nuestra vida, por este hermoso legado que Allah dió a este hombre llamado Muhammad.
Gracias Allah por Muhammad, gracias Allah por el Qur’an, gracias Allah por nuestra vida, gracias Allah por haber liberado a la Ka'aba de los ídolos que la deshonraban. Ahora permanece espléndida con Tu Soberana Presencia. Gracias Allah por Tu bendito Amor. Qué sabemos nosotros del Amor ? Si fuéramos capaces de captar el Amor de Allah, caeríamos fulminados como la montaña de sayyidina Musa, pues la Presencia de Allah es el Amor.
Los musulmanes agradecidos damos testimonio de que esta noche es mejor que mil meses (como Tú lo dices en Tu Libro). Damos testimonio de nuestro amor a Tí, a Muhammad, a su familia, a sus compañeros, a Tus Mandatos, prohibiciones y recomendaciones, damos testimonio de que esta bendita noche es el momento más precioso que podemos vivir en nuestras vidas. Oh Allah, acéptanos, sabes que somos imperfectos, sabes que somos pequeños y limitados. No obstante, a pesar de que sabes que somos todo eso, sabes, Oh Allah, que Te amamos con toda la fuerza de nuestro corazón.
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