domingo, 8 de enero de 2012

El error guenoniano a la luz del sufismo

Bismi-l-Lahi-r-Rahmani-r-Rahim 

Allahumma salli 'ala sayyidina Muhammadin 'abdika wa rasulika nabiyyi-l-'umiyyi wa 'ala 'alihi wa sahbihi wa sallimu taslima  

Muchos de los europeos quienes nos islamizamos en la década de los 70 y principios de los 80, lo hicimos ayudados de alguna manera por la influencia recibida del musulmán de origen francés Abdul Wahid Yahya (Réné Guénon). Este, había terminado su trayectoria espiritual como faquir sufí en las tierras de Egipto.
Ahora bien, dicha influencia, lejos de haber sido una ayuda inestimable, se volvió para algunos en un dogma de fe. La idea guenoniana consistía en que en todas las religiones existía o había existido, una vía espiritual la cual llevaba al aspirante aventajado, cualificado y capaz, al Tawhid (unidad en Allah).
Siguiendo la teoría guenoniana, los realizados en Allah formaban una especie de élite intelectual de “elegidos”, quienes, de alguna manera, habrían dado muestras de una superioridad sobre el resto de los humanos. A dicha élite se podría acceder a través de no importa que “doctrina tradicional” (siempre según Guénon), si uno estaba suficientemente cualificado para ello. El, proponía el Islam como doctrina a seguir por los europeos, pues éstos debido a su dificultad inherente a la concentración espiritual, no podrían seguir otra vía para la realización espiritual.
Esta es a grandes rasgos la idea guenoniana de la Vía Espiritual. Dicha idea peca de un cierto orgullo intelectual, el cual llevado a su extremo, divide a la humanidad en “calificados” y “no-cualificados”. Orgullo intelectual que contradice las palabras de Allah, las cuales vienen a explicar que el bien que tenemos procede de Allah, mientras que el mal procede de nosotros mismos.
Ahora bien, la idea guenoniana se da de bruces frontalmente con la de todos los gnósticos musulmanes, quienes nunca han reconocido, antes bien al contrario, han negado que en otras religiones existiera una Vía espiritual comparable o equivalente al sufismo. Como consecuencia de esto último, podemos decir sin temor a equivocarnos que la doctrina guenoniana se daba de bruces con el sufismo mismo, y por consecuencia contra la realidad.
No tratamos aquí de juzgar a sidi Abdul Wahid Yahya, sino de poner las cosas en su sitio: en nombre del sufismo, en nombre del Islam, en nombre de la Verdad.
Remitamos a nuestra entrada de hace algunos meses donde demostrábamos que la única religión susceptible de ser seguida desde la llegada del Profeta – sobre él la gracia y la paz – es el Islam:
O en esta otra entrada, donde demostramos que aquel quien no siguiera a Muhammad, no seguía a profeta alguno:

Hemos de decir, en honor a la verdad, que poco se conoce de los años egipcios de Guénon, donde parece ser tuvo un shayj, el cual imaginamos le habría hecho rectificar y ponerse al día de los errores adquiridos en la práctica previa del cristianismo e hinduismo.
El Libro de Allah, fundamentalmente en la surat el-Baqarat, nos muestra el testimonio de Allah de cómo El había favorecido a los Banu Israel por encima de los otros pueblos.
Sin embargo, y a pesar de esto, Musa – sobre él la paz -, israelita como era y además profeta, no tenía el conocimiento del Ilm al Batin (Ciencia del Interior). Al menos, no lo tenía antes de conocer al Jadir.

18-59 Y cuando Musa le dijo a su criado: “No cesaré hasta alcanzar la confluencia de los dos mares o haber andado durante mucho tiempo”
18-60 Y cuando llegaron a la confluencia de los dos mares se olvidaron del pez que tenían y éste tomó su camino hacia el mar como a través de un túnel.
18-61 Y una vez hubieron cruzado dijo al criado: Trae nuestra comida pues a causa del viaje nos hallamos fatigados
18-62 Dijo: “Mira lo que ha pasado: Al guarecernos en la roca me olvidé del pez, solo el Chaytan me hizo olvidarme de él, y éste emprendió su camino hacia el mar prodigiosamente
18-63 Dijo: Eso es lo que estábamos buscando y volvieron sus pasos rastreando.
18-64 Así dieron con uno de Nuestros siervos al que habíamos concedido una ciencia procedente de Nos.
18-65 Musa le dijo: “Puedo seguirte para que me enseñes una guía recta de lo que se te ha enseñado?
18-66 Dijo: Realmente no podrás tener paciencia conmigo.
18-67 Cómo podrías tener paciencia con algo de lo que no puedes comprender lo que esconde?
18-68 Dijo: Si Allah quiere me encontrarás paciente y no te desobedeceré en nada
18-69 Dijo: Si me sigues no me preguntes por nada si yo no te hago mención de ello
18-70 Así partieron hasta que cuando habían subido en una embarcación, le hizo un agujero. Entonces dijo: Lo has hecho para ahogar a los que van en ella?
18-71 Dijo: No te dije que no podrías tener paciencia conmigo
18-72 Dijo: No me tomes en cuenta mi olvido ni me impongas algo difícil
18-73 Y se pusieron a andar hasta que encontraron a un muchacho al que mató, dijo: Has matado a un ser puro sin haber sido a cambio de otro? Realmente has cometido un acto reprobable.
18-74 Dijo: No te dije que no podrías tener paciencia conmigo?
18-75 Dijo: Si en lo sucesivo vuelvo a pedirte explicaciones no dejes que te acompañe más, mis excusas ante ti se han agotado
18-76 Y así partieron hasta que llegaron a la gente de una ciudad a los que pidieron de comer pero ellos se negaron a darles hospitalidad.
Allí encontraron un muro que amenazaba derrumbarse y lo enderezó.
Dijo: Si quisieras podrías pedir un pago por ello.
18-77 Dijo: Esa es la diferencia entre tú y yo. Voy a decirte la interpretación de aquello con lo cual no has tenido paciencia:
18-78 En cuanto a la embarcación, pertenecía a unos pobres que trabajaban en el mar y quise estropearla porque les perseguía un rey que se apropiaba a la fuerza de todas las embarcaciones
18-79 El muchacho tenía padres creyentes y temíamos que les obligara a la rebelión y a la incredulidad
18-80 Y quisimos que su Señor les diera a cambio uno mejor que él, más puro y más propenso a la compasión
18-81 Y en cuanto al muro, era de dos muchachos de la ciudad que eran huérfanos y debajo del mismo había un tesoro que les pertenecía. Su padre había sido de los justos y tu Señor quiso que llegaran a la madurez y pudieran sacar su tesoro como una misericordia de parte de tu Señor; no lo hice por mi cuenta. Esa es la interpretación de aquello con lo cual no tuviste paciencia.

Esta historia, acertadamente puesta como prueba contra todos aquellos quienes niegan y atacan al sufismo, sirve asimismo para hacernos comprender, que, contrariamente a aquello lo cual afirmó Réné Guénon, esta ciencia era muy extraña en aquella época.

Comprenderán a la vista de esto, todos aquellos, quienes como Guénon piensan en una degeneración progresiva de la tradición, que antes al contrario es primeramente con Los Banu Israil, más tarde con el verdadero cristianismo de los 3 primeros siglos y definitivamente, y sobre y ante todo, con la risala del Islam, que la tradición no-humana alcanza su pleno esplendor.

Si hacemos un pequeño análisis del hinduismo, lo primero que nos viene en mente es el contraste del inmisericorde sistema de castas con el misericordioso sistema social islámico. Es imposible que una haqiqa cualquiera hubiera podido estar construida sobre unos cimientos tan errados e impropios de la naturaleza humana. Vimos lo que nuestro profeta hizo con los ídolos en la Ka’aba. Ninguna diferencia entre los ídolos o deidades hindúes y los que Rasul destruyó en Makka. Asi mismo por los ídolos que pueblan las iglesias.

La Baghavad Gita habla del tawhid. Quién nos dice que algunos de sus pasajes no hubieran sido copiados bajo la influencia de la conquista del sultán Mahmud y de la presencia musulmana? No negamos, no obstante, que antes del Islam hubiera habido gente quienes hubieran tenido la ciencia del Jadir; pero nunca plasmada en religión o tradición cualquiera. No olvidemos que el Qur’an manifiesta que Allah eligió al pueblo de Israel entre todos los pueblos, hasta la venida de sayyidina Muhammad (sala-l-Lahu ‘alayhi wa sallam).

Todo esto para aclarar simplemente una cosa:

Los esfuerzos, sin duda loables, realizados por Rene Guenon en la búsqueda de la verdad, probablemente dieron su fruto al final de sus días. Pero entre tanto muchas de sus publicaciones pecaban de erróneas, en el sentido de que en la única religión que ha mostrado un sistema solvente de realización espiritual es el Islam.

6 comentarios:

  1. Bismillahi r-Rahmâni r-Rahîm

    As-Salâmu ´alaikum

    Últimamente, hemos estado revisando ciertos aspectos de la obra del Sr. ´Abdul-Wahid Yahya pues debemos confesar que fue a través de su mano (como un instrumento más) que nos pudimos acercar al Islam en su estado presente.

    Es cierto que hay mucho de lo que hablar, o poco, según se mire, y que conocedores de la polvareda que levanta su sóla mención, quizá lo más prudente sea remitir estos asuntos a quien lo sepa.

    No obstante aún a riesgo de parecer insensatos, nos atreveremos a decir alguna observación que quizá no sea del todo carente de su interés. Si hay algo que podríamos considerar central en la obra de este Sr. creemos que sería lo que expone en su libro titulado "Los estados múltiples del Ser" que es lo que a nuestros ojos articula todo el pensamiento de su obra.

    El Sr. ´Abdu-l-Wahid, nos induce a pensar que esta exposición se corresponde dentro del Islam, o más concretamente dentro del Tasawwuf con lo que se conoce como "Al-Wahdatu-l-wuyud" (Unicidad de lo existente) si no lo hemos traducido mal.

    ¿Sería posible que usted nos aclarara los puntos en los que esta obra se aleja de nuestro Din?

    Somos conscientes que es una tarea cuando menos engorrosa, pero por otro lado, muy loable pues como Usted mismo nos advierte, lo que más ama el Shaytan es mezclar lo falso con lo auténtico, por lo tanto ¿Qué otra labor sería más loable que ésta, teniendo en cuenta la difusión que este autor ha tenido entre nuestra comunidad?

    Quede claro desde el principio, que nos permitimos hacer esta sugerencia dada la función que Usted detenta como representante de una tariqa tradicional ortodoxa sunnita, y no como algo individual adscrito al ámbito de lo personal.


    Allah se lo pague. Y concluimos pidiendo el perdón de Allah, que Él nos guíe a lo que sea más justo. Amin

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  2. A-s-salamu ‘alaykum :

    Sidi :

    Al realizar esta entrada nunca pretendimos realizar un análisis de la obra de Guénon. Si hemos querido, intentar de erradicar la guenon-dependencia de la mente de algunos quienes todavía conceptúan la Vía espiritual de una forma digamos excusivamente “guenoniana”.

    De hecho, analizar la obra de Abdul Wahid Yahya llamada “los múltiples estados del ser”, exigiría de nosotros que la tuviéramos fresca en nuestra memoria. Recordamos lo esencial de la idea guenoniana y con ello nos basta.

    Creo recordar que en dicha obra se hablaba de un vórtice en espiral el cual iba disminuyendo de diámetro a medida que se escalaba dentro de él. Esta escalada se hacía en círculo. Creo recordar que se quería remarcar el hecho de que los estados eran indefinidos en número, así como indefinida era la altura de dicho vórtice.

    Desde el punto de vista islámico, ya sea para un faquir quien comience en la tariqa, como para aquel quien se encuentre en un estado avanzado, la idea del vórtice carece de utilidad. Es más, esta idea no es certera, ni representa en modo alguno la realidad del maqam y de los estados espirituales.

    El Islam tiene una manera mucho más efectiva de explicar los diferentes maqam y sus divisiones. Lo hizo Rasul – sobre él la plegaria y la paz -, cuando dividió nuestro Din en Islam, Iman e Ihsan.

    Pocos eruditos, por no decir ninguno, ha dado con el martillo en la cabeza del clavo. No se trata de una división pueril, puesto que es Rasul quien la hizo: ¿quién pues mejor que él?.

    Aunque reconocemos que dentro de esos tres estados pueden encontrarse otros subestados, dependiendo del avance de cada uno en ellos, si podemos decir que ellos son los fundamentales.

    Decir que el maqam del Iman es un maqam ya muy elevado, pues como dice el hadiz:

    Cuidaros de la mirada del mu’min pues este mira con la luz de Allah.

    El maqam del Ihsan es el de la wilayya:

    Adora a Allah como si le vieras pues si tu no le ves, El te ve.

    He aquí los dos grados fundamentales de la wilayya: El waly quien no conoce su maqam (Allah no se lo descubre por una razón específica) y el maqam del waly quien conoce su maqam (maqam del Kashf o visión directa).

    Puedes encontrar mucho más detalles en las entradas del blog llamadas “consideraciones sobre el maqam”.

    Quiero aclarar que nosotros no tenemos una idea negativa de Réné Guenon. Fue un buscador de la verdad, la cual probablemente encontró en su práctica del sufismo. Pero de sus últimos años lo poco que se tiene de él es lo que el sacerdote Charboneau-Lassay escribió en “La vida simple de Réné Guénon”.
    No es nuestro fin juzgar a Guénon, sino poner sus teorías en juicio a la lluz del sufismo.

    Salam

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  3. Bismillahi r-Rahmâni r-Rahîm

    As-Salâmu ´alaikum

    Gracias por sus precisiones. Creemos entender lo que nos transmite cuando nos dice que pretende erradicar la "guenon-dependencia", pues esto mismo lo hemos vivido directamente y quizás, bien mirado, no sea más que una debilidad achacable más a sus lectores que al autor mismo, pues utilizando sus palabras, "La Verdad no puede ser definida".

    Nosotros no vamos a cuestionar a nadie, mucho menos. No tenemos una opinión negativa en principio de nadie, sólo nos interesa llegar a lo verdadero y disipar lo ilusorio y en aras de esa cuestión es que nos interrogamos sobre el Wahdatu-l-wuyud.

    ¿Según Usted, tiene un fundamento dentro del tasawwuf, este tipo de concepción o es un elemento extraño y sobreañadido, o tiene cabida en Maestros como ´Ibn ´Arabi?

    ¿Es una consecuencia derivada del Tawhid, o es una concepción más o menos herética?


    Por favor, tenga a bien explicarnos. Gracias.


    BárakaLlâhu fik

    Ma´a Salama

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    1. Salam alaikum hermano: muy interesante su planteamiento :) estoy totalmente de acuerdo con usted. Hermano, ¿cómo podría ponerme en contacto con ud.? Saludos.

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  4. A-s-salamu 'alaykum:

    Creo que para hacerse una idea teórica del Tawhid, debemos remitirnos al Gazali, Abdul Qadir al Jilani, el chayj Al-Alawi, etc, es decir, a los grandes chuyuj del Islam.

    Réné Guénon era un faquir en los últimos años de su vida y no tenemos constancia de él que hubiera sido un gnóstico.

    Pienso que su obra estaba claramente influenciada por la masonería y el hinduismo.

    Otra cosa es su situación personal. Para calibrar si lo que escribe una persona es una herejía o no, debemos juzgar desde el punto de vista del dogma. Si una persona dice: "Allah es Uno", pero en su exposición sobre el maqam o el camino a seguir para su obtención se equivoca, no podemos decir de él que sea un hereje, mientras "La ilaha illa-l-Lah" quede incólume.

    Ahora bien, otra cosa muy diferente es que su exposición sobre la tariqa sea de fiar. Y a la vista de lo escrito en su obra conocida, no lo vemos como una referencia seria.

    Salam

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  5. A-s-salamu 'alaykum:

    Mi contacto es jmullorgarrido@yahoo.fr

    Salam

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