lunes, 4 de abril de 2011

El tortazo histórico

Bismi-l-Lahi-r-Rahmani-r-Rahim

Allahumma salli 'ala sayyidina Muhammadin 'abdika wa rasulika nabiyyi-l-'umiyyi wa 'ala 'alihi wa sahbihi wa sallim taslima..

Queridos hermanos/as:

Permitidme que en este blog, caracterizado por su desinterés total por la política, realice un inciso, para decir algunas palabras relativas a las revueltas las cuales están teniendo lugar en el mundo árabe. Sin embargo, el análisis que vamos a realizar aquí no es precisamente político. De hecho, nuestra principal preocupación, así mismo como el objetivo de esta entrada, es el realizar una reflexión la cual hasta ahora no ha tenido apenas lugar. Dicho análisis, tiene como objetivo el intentar comprender, así como aclarar, cuál será la posición del Islam en una sociedad sacudida por cambios políticos sustanciales.

Aquí no vamos a decir si el resultado de un cambio político vaya a ser positivo o negativo para una práctica diaria del Islam, tanto familiar como social. Simplemente vamos a realizar una reflexión analizando cuales son los aspectos de la práctica islámica los cuales pudieran verse alterados, en mejor o en peor, como resultado de un cambio político-social determinado.

Y todo por un tortazo! El tortazo de la señora policía a un pobre desempleado tunecino en medio de la calle. El tortazo de la civilización occidental a un pobre musulmán. El tortazo del diablo a un siervo de Allah, el cual terminó su vida como shahid sin haberlo programado.

Hemos observado atónitos el comienzo de las revueltas. Nadie se lo esperaba. En contra de aquello lo cual muchos nos quieren hacer pensar, ha sido un acto natural que ha sobrepasado con creces a los actores.

Expresamos hace tiempo, en este blog, nuestra alegría por la consecución del éxito de la revolución en Egipto. Un despertar popular hacia un camino limpio de futuro: libertad y justicia.

Experimentamos el mismo horror por aquello lo cual ocurre en Yemen “gracias” al faraón de turno. Lo mismo en Libia con el carnicero Gadafi. Pero no nos encontramos con medios ni con conocimiento para analizar a qué pueden llevar los levantamientos de otros países. Contra aquello lo cual muchos expresan, tenemos una muy buena estima por el monarca de Marruecos, creemos que él hace todo el bien el cual se encuentra en sus manos para su pueblo. Y aquí terminamos nuestro corto análisis político, para comenzar con la visión religiosa.

Democracia: Decid esta palabra en estos tiempos es como nombrar a Lat, Utza o Hubal. Aquello lo cual es democrático es bueno y malo aquello que no lo es. Nosotros los musulmanes no podemos caer en esta trampa. Tenemos todo en el Kitab y en la Sunna y la democracia es un invento extraño al Islam. Direis: y la Iytima?. La Iytima es un consenso en caso de duda, un consenso de sabios, no un consenso del pueblo.

Dice usted que no quiere hablar de política y habla de democracia? Si, hablo de democracia para que no penséis en ella, para que la olvidéis, para que penséis en vuestra religión y no en los dioses ajenos. La bondad, la generosidad, la amplitud, la justicia, la honradez, la verdad, la sinceridad, etc., las cuales se encuentran en nuestra religión sobrepasan con creces ese aborto de religión llamada democracia.

Un proyecto, el cual, aunque contempla aspectos positivos, no es capaz de dar respuesta a todas las necesidades del ser humano. Miradlo bien, se trata de una baratija, no de una joya auténtica. Tiene brillo, si, pero no tiene valor real.
Nuestros anhelos no pueden ser democráticos, nuestros anhelos deben estar en la libertad y la justicia islámicas, para que todos los seres humanos tengamos aquello lo cual necesitamos de una manera sagrada y bendita por nuestro Señor.

He aquí el peligro de las revueltas: el tener en la mente la democracia y con ello caer en las garras de los depredadores. Creyendo en la democracia nos sometemos a la increencia, le estamos dando asociados a Allah porque estamos dejando de lado Su Din para tomar los objetos ajenos. Un poco de dignidad, hermanos musulmanes, un poco de dignidad.

Nosotros no tenemos que aprender absolutamente nada de los demócratas, sino antes bien, somos nosotros precisamente quienes les debemos mostrar que es la justicia, el amor, la generosidad, la caridad, la libertad, la verdad. La joya la cual tenemos en nuestras manos llamada Islam es un astro luminoso el cual alumbra los corazones y los cuerpos de las gentes. La Luz, hermanos, la Luz. La Luz y las tinieblas no son la misma cosa.

Es esto lo cual tememos desde aquí como resultado de las revueltas. Tememos que el vacío dejado por los poderes caídos y por caer deje una inseguridad intelectual la cual pudiera venir a intentar ser llenada por los enemigos de Allah. Aunque debo deciros, que el sentimiento el cual me invade con más fuerza es la seguridad de que Aquel Quien dio la orden para el comienzo de esta situación, tenga misericordia de Sus siervos y dé fin a su sufrimiento con una brisa de Su Generosidad, salvando con ello el Islam de las astucias del enemigo (lapidado sea).

Que Allah libre a nuestros hermanos de todo mal.

Salam

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