viernes, 30 de octubre de 2015

LOS VIVOS Y LOS MUERTOS - OTRAS REFLEXIONES

LOS VIVOS Y LOS MUERTOS
Dijo Rasulu-l-Lâh -sobre él la plegaria y la paz -:
"Los hombres están dormidos y cuando mueren se despiertan"
COMENTARIO
Según este hadiz ¿quién está vivo y quién está muerto? o mejor ¿quién está más vivo?
La persona fallecida se encuentra desactivada en cuanto a la posibilidad de poder obrar siguiendo el libre albedrío, así como imposibilitada de poder actuar en el mundo de los vivos, tanto de una manera física, como en el plano mental. Y sin embargo, esa persona se encuentra en vida, y además en un estado de alerta mucho mayor que el habitual en los seres humanos.
¿Cómo podríamos definir el tipo de vida que tiene una persona fallecida? ¿Cómo poder limitar con nuestros pensamientos un mundo que, por naturaleza, nos es desconocido y extraño?
En toda evidencia, no podemos, así como tampoco puede responder a una tal pregunta sabio alguno especializado, tanto en ciencias de Fiqh, como de cualquier otra parcela o especialidad de la Chari'a.
Necesitamos pues, un sabio en la ciencia de los Despiertos para explicarnos esto a la manera en la cual seamos capaces de comprender, alguien quien ha muerto de esta muerte mencionada por el Profeta:
"Morid antes de vuestra propia muerte"
Es decir, alguien quien halla pasado del plano del dormido al del despierto, en resumidas cuentas: alguien quien sea capaz de percibir las realidades ocultas a la gran mayoría: un purificado, un 'arif (conocedor), un hombre íntegro, un mu'min con la basira sobre quien el hadiz alerta al resto de los musulmanes para que le presten atención y se guarden de contrariarlo.
Pues bien, estos fallecidos, algunos de ellos en virtud de la ciencia que acumularon en vida, espíritus libres, se encuentran en un nivel superior de vida que el nuestro; no están atados por las cadenas corporales y pueden desplazarse con su espíritu allá donde Allâh quiera permitirlos ir. Algunos recorren los siete cielos, otros se encuentran permanentemente en uno de ellos, otros recorren el mundo y tienen permitido ir a donde ellos elijan.
¿Cómo pues cuando vamos a visitarlos en sus tumbas se pueden encontrar ausentes? ¿Cómo pues no se les podría saludar, orar por ellos y pedirles que ellos hagan otro tanto por nosotros? Son hermanos que han pasado a otro estadio de vida, pero siguen siendo hermanos; los lazos no se han roto, siguen presentes, sólidamente trenzados.
Son solamente los dormidos cuyos corazones se encuentran gravemente enfermos o muertos aquellos quienes, en su ignorancia ciega y fanática, pueden llegar a ser tan zopencos de negar aquello que nuestro Profeta ha afirmado de manera rotunda.

SOBRE EL AMOR
Ese tema tan socorrido cuando no se sabe de qué hablar; ese sentimiento desconocido, y a veces irresistible.
Hay quien confunde el amor con la pasión; me explico:
Hay quien dice amar a otros, la humanidad, etc y percibe dicho amor como el sentimiento que le lleva a extrapolar lo que hay en su interior sobre el resto, de tal manera que percibe a ese resto como una extensión de sus preferencias y gustos. Para ser más preciso: hay quien dice amar a otros, pero ese "amor" solamente existe en tanto y en cuanto esos otros hacen lo que nosotros deseamos y preferimos. Este tipo de amor puede darse en cualquier orden de la vida: matrimonio, amistad, compañerismo, etc; no deja de ser un sentimiento egoísta, egocéntrico.
Luego se encuentra el amor altruista: aquel por el cual buscamos el bien de otro nos reporte o no beneficio material, psíquico y sentimental. Este amor altruista es una sadaqa de aquel quien lo profesa sobre su objeto, ya se trate este de una persona, un grupo o la humanidad entera. Este es el amor teñido de piedad y misericordia, un amor noble, digno de ser llamado por su nombre.
No obstante, existe una tercera clase, y ésta es el Amor con mayúsculas. Dicho Amor es el reflejo de Allâh en un objeto o persona de Su elección. Tal amor es el de Yaqub por Yusuf - sobre ambos la paz -, el de Zulija por Yusuf, el de Jadiya y Aisha por Rasulu-l-Lâh -sobre él la plegaria y la paz -. En este tipo de amor la Luz de Allâh se refleja en esa persona o personas a fin de que el enamorado sienta dicha luz al mirar el objeto de su Amor. Ese Amor es el Amor de Allâh, independientemente que Allâh refleje Su Luz sobre una de Sus criaturas.
Un servidor no es de los que gusta llenarse la boca con la palabra "amor", porque esta palabra, si la utilizamos en su verdadero sentido, si experimentamos lo que ella designa, es tan poderosa que no puede dejar ser viviente sobre la tierra sin purificar.

LA GRANDEZA DE ASHURA - LA GRANDEZA DEL MARTIRIO DE HUSSAIN
Ashura es un día en el que ocurrieron sucesos remarcables a través de la historia, a saber:
Allah, exaltado sea, aceptó el arrepentimiento de Sayyidina Adam después de su exilio del Paraíso.
El arca de sayyidina Nuh se posó definitivamente en tierra
Allah salvó del fuego a sayyidina Ibrahim, volviéndoLE frío y haciéndole así triunfar sobre el rey Nimrod
Allâh habló directamente con sayyidina Mûsâ y le reveló la Torah
Sayyidina Ayub encontró la salud el día de Ashura
Fue en Ashura que sayyidina Yusuf y sayyidina Ya'qub se encontraron después de casi 40 años de separación.
Sayyidina Yunus salió del vientre de la ballena.
El mar se abrió en dos para dejar pasar a los Banu Israil y sayyidina Mûsâ salvándoles de Faraón
Sayyidina Isâ fue elevado a los cielos, donde espera su segunda venida.
Y finalmente sayyidina al Hussain (el nieto del profeta) nacido de su hija purificada Fatima Zahra y de sayyidina Alî fue asesinado por las hordas sangrientas de Yazid Ibn Muawiyya Ibn Abi Sufian.
Los acontecimientos ocurridos en el día de Ashura a través de la historia de la humanidad revelan la grandeza de este día; un día donde los cielos se unen a la tierra en una fusión bendita y remarcable. Un día en el cual las luces divinas se manifiestan con más fuerza en este mundo. Un día donde la Belleza y el Poder Divinos se dejan sentir con el máximo esplendor.
Es por ello que la grandeza de este día debemos acogerla ayunando a fin de poder sentir, más si cabe, con una mayor capacidad, las bendiciones divinas de Su Manifestación Soberana de Belleza.
Y es que este mundo, su naturaleza y potencia, no está preparado para contener tanta luz, tanto bien, tanta Belleza. es por este motivo por el cual residen en él ladrones, asesinos, hipócritas, gentes de mal quienes para Allâh no tienen ni siquiera el valor de un átomo. Es por la naturaleza mezquina de esta Dunya que el verdadero creyente no puede hacer de ella su morada. Es por ello que nuestras verdaderas moradas se encuentran lejos de él, al abrigo de las limitaciones de tiempo y espacio, así como las de nuestra carcasa corporal.
MARTIRIO DE SAYYIDINA HUSSAIN
El acontecimiento del martirio de sayyidina Hussain ha sido una prueba ejemplar de la mezquindaz de esta Dunya, casa de ladrones y de sangrientos asesinos, como lo mostró su gran martirio. El sacrificio de Hussain (de nuestro señor Hussain) es el culmen de la lucha del mal contra el bien, de la lucha de las gentes de las tinieblas contra las gentes de la Luz, de la lucha del shaytan contra el ser humano, jalifa de Allâh en la tierra.
El Martirio de Hussain es nuestro martirio, su sufrimiento es el nuestro, y esperemos que su dicha en el Paraíso sea asimismo la nuestra.
El Bien sacrificado por el Mal en una victoria aparente de éste. La Verdad sacrificada por la Mentira, cosa que estamos viviendo aún en nuestros tiempos.
En ellos, Hussain es martirizado día a día; es martirizado por las mentiras de quienes juegan con la religión para su provecho personal. Es martirizado por aquellos quienes quieren separar a los musulmanes de su Qur'an, su Sunna, ya sea solamente de uno de ellos o de ambos a la vez.
Hussain somos todos; todos los musulmanes anclados en la Verdad, apegados a Allâh, en sentimientos, palabras y acciones. Hussain es el Bien, mientras Yazid es el Mal.
Cuántos hijos de Yazid pueblan el panorama de la Dunya! Cuántos hijos de Yazid ensucian el Din con sus mentiras!
Estamos contigo ya Hussain, con alma y vida!
Somos tu pueblo, tu gente, así como lo somos de tu hermano Hassan, de tu padre Ali, de tu abuelo Muhammad -'alayhi-s-salatu wa-s-salam -, de los julafa rashidin y de las esposas del profeta, madres nuestras. Somos del partido de Hussain, estamos y estaremos con él, y si es necesario moriremos dando ejemplo como él lo hizo!!! Henos aquí!
Que Allâh nos bendiga a todos en el Día de Ashura; que nos recompense con Su Victoria sobre nuestros problemas y pesares. Que Allâh nos otorgue el Firdaws !
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LAS PRUEBAS - Y EL DIA DE ASHURA
Hunâlika-btuliya-l-mu'minuna y zulzilu zilzâlan shadîdan
Allí los creyentes fueron puestos a prueba y temblaron intensamente (Corán 33 - 11)
COMENTARIO
Este ayat, las anteriores y posteriores, fueron reveladas en ocasión de la Batalla del Foso (Handak). En efecto, el año anterior los musulmanes fueron derrotados en Uhuhd y el Quraysh buscó aliados para sitiar Madina y tomarla. Por idea de Salman al Farisi los musulmanes construyeron un foso en los lugares en los cuales las murallas de Madina no eran lo suficientemente sólidas. De esta manera, los Coligados (así se llama la surat), no encontraron ni manera ni oportunidad alguna para tomar la ciudad. Desalentados por lo largo del asedio, sin que hubiera otra cosa que alguna escaramuza, siempre ganada por los musulmanes, el Quraysh y sus aliados levantaron el asedio y se marcharon.
Hace poco tiempo un hermano me preguntaba sobre el significado del sueño de una persona que había observado en él un terremoto. Lo interpreté basándome en este ayat diciendo que la persona en cuestión iba a recibir una sacudida, in sha'a Allâh para bien. Pues en realidad el final de la historia del Foso resultó ser un alivio y una victoria para los Creyentes.
Son así las pruebas de Allâh para con las personas inocentes; son sacudidos, a veces en los mismísimos cimientos de su ser físico, mental y emocional, para después recibir el alivio divino y resultar victoriosos ganando en fuerza, paciencia y solidez.
Y este es uno de las muchas enseñanzas que podemos extraer de estos días de Ashura. Muchos creyentes de los que son probados son aliviados en estos benditos días.
Feliz viernes, felices días de Ashura; mañana in sha'a Allâh, hablaremos de sayyidina Hussayn, asesinado y martirizado en el día de Ashura


PRONTO SE OLVIDA LO ESENCIAL - EL ESTADO DEL PROFETA
Aquellos quienes gustan decir que Rasulu-l-Lâh - 'alayhi-s-salatu wa-s-salam - está muerto, olvidan con facilidad un acontecimiento fundamental de su visión, que se produjo en al Quds (Jerusalem) inmediatamente antes de su ascensión celeste.
Los hadices sobre la Isra' (viaje de Makka a Jerusalem) y el Mi'rayy (Ascensión celeste) nos explican con claridad que Rasulu-l-Lâh viajó a lomos de Buraq de la Ka'aba a Jerusalem; allí se encontró con nuestros señores Ibrahim (Abraham), Musa (Moisés) e Isa (Jesús) - sobre ellos la paz - con quienes rezó, dirigiéndoles en la plegaria.
Ahora bien, al respecto de Isa -'alayhi-s-salam - sabemos que se encuentra en vida; lo dice el Qur'an de una manera clara, y conocemos que vendrá en una segunda ocasión. 
Seguimos: en el momento de esa plegaria en Jerusalem de los cuatro Enviados, sayyidina Ibrahim y sayyidina Musa ¿estaban vivos o muertos? La respuesta es clara: estaban vivos porque sino no hubieran podido rezar con Muhammad e Isa.
¿Cómo habiendo muerto fueron devueltos a la vida? Esta es una pregunta que ninguno de aquellos quienes dicen que Rasul -'alayhi-s-salatu wa-s-salam - está muerto (a'udu bi-l-Lâh) pueden responder. Pero si sabemos que Allâh les ha hecho gozar de una vida después de la muerte hasta el punto de rezar detrás del Profeta en Jerusalem, cosa que ningún otro mortal, a no ser que Allâh lo desee, puede hacer.
Otra pregunta se nos plantea: ¿Era ese su estado mientras rezaban su estado habitual después de la muerte corporal? Es de suponer, ya que difícil de creer es que Allâh les devuelva la vida para rezar con el profeta y después se la vuelva a quitar.
Dice el Profeta en uno de sus hadices:
"Cada vez que uno de vosotros hace el salat sobre mí (Allâhumma salli 'ala Muhammad...) Allâh me devuelve el espíritu y yo le contesto".
Otros hadices dicen:
"Los profetas hacemos nuestra 'ibada en nuestras tumbas".
"Quien hace el Hiyy y no viene a Madina a visitarme, me hiere"
Todo esto sirve para demostrar que el Profeta, aunque su cuerpo se encuentre reposando en Madina, se encuentra en vida. Y es que Muhammad es la primera de les creaciones de Allâh.
Testimonios de los más elocuentes lo afirman desde el momento en que hombres de religión y de Ihsan como Abdul Qadir Jilani, Yalaluddin Suyuti, Ahmad Tijani, Ali A-d-Daggab y algunas decenas más afirman haberse encontrado cara a cara con el Profeta en más de una ocasión.
Y es que negar es lo más fácil para el ignorante; pocos son los que reflexionan, como dice el Libro de Allâh.

NUESTRA IDEA SOBRE ALLAH.
Todos sabemos, aunque quizá sea conveniente recordar a algunos, que un Hadiz Qudsi son las palabras de Allâh que se han manifestado por boca del Profeta - sobre él la plegaria y la paz -. Aunque no forman parte de la Revelación coránica, no por ello dejan de ser Palabras Divinas provistas de todo el estatus y la grandeza que ello implica. He aquí uno de estos hadices qudsi:
Según Abu Hurayra:
Dijo el Profeta - sobre él la plegaria y la paz -: 
"Allah (t.) dice: Yo me comporto con Mi siervo según la idea que éste se hace de Mí, y Yo estoy con el si me recuerda. Si me menciona dentro de sí, Yo le menciono dentro de Mí. Y si me menciona en un grupo, yo le menciono en un grupo mejor que el suyo. Y si se acerca a Mí un palmo, me acerco a él un codo. Si se acerca a mí un codo, me acerco a él un brazo. Si viene andando a Mí, Me precipito hacia él. Y mientras no me haya asociado ninguna otra divinidad, ya puede venir a Mí con tantos pecados como el tamaño de toda la tierra, que le recibiré con una cantidad equivalente de perdón.
Bujarî y Muslim.
COMENTARIO
Centrémonos fundamentalmente en el principio del hadiz: "Yo me comporto con Mi siervo según la idea que éste se hace de Mí".
De hecho, nuestra idea sobre Allâh (Dios) es uno de los fundamentos de nuestra fe, pues debemos considerar Quién es Aquel a quien adoramos y, al menos, hacernos una idea sobre El. Ni que decir tiene que el tamaño de nuestra idea en referencia a la Grandeza de la divinidad será infinitesimal; pero no es la grandeza de nuestra idea la que es cuestión en el hadiz, sino su contenido. En efecto, esa idea, partiendo de lo que nosotros somos en realidad, por un lado, revela algo de nuestros íntimos pensamientos, y por otro lado de nuestra capacidad, así como de nuestro interés por el objeto de adoración por excelencia: Allâh.
Si nuestro pensamiento sobre Allâh es mezquino, es decir: no tenemos una idea de Su Grandeza, Su Generosidad, Su Magnanimidad, Su Poder, el comportamiento de Allâh hacia nosotros será en función de esta idea: Nos dará con cuentagotas cualquier tipo de gracia o de beneficio, se alejará de nosotros y se empequeñecerá aún más ante nosotros, privándonos de Su Presencia y alejando de nosotros el perfume de Su Santidad.
Si, al contrario, pensamos de El que es Grande, nos recompensará con una apertura de corazón; si pensamos que es Generoso, nos dará Sus bienes en abundancia, exceptuando lo que no sea bueno para nosotros; si consideramos la grandeza de Su Magnanimidad, entonces nos perdonará todo cuanto podamos hacer, sin que por ello tengamos derecho alguno a transgredir Sus Mandatos. Si consideramos la grandeza de Su Poder, abrirá para nosotros todas las puertas.
Sí, al final, nuestra idea sobre El es tan enorme que pensamos y sentimos que lo abarca todo, nos precipîtamos a cumplir Su Voluntad y lo añoramos, sin duda, sin ninguna duda, El se precipitará hacia nosotros.
Que El nos haga de Sus siervos virtuosos y nos otorgue el Firdawus.

EL WALI - LOS ULAMA - EL EMIR Y LA GRAN MEZQUITA
En una gran mezquita, de una de aquellas grandes ciudades legendarias del Medio Oriente, en una época en la que todos los estratos de la sociedad y de la religión se encontraban en las mezquitas, un wali pasaba gran parte del día y de la noche en una gran mezquita adorando a Allâh.
Algunos de los 'ulama reputados de la ciudad sentían envidia de él, ya que a su gran sabiduría añadía una buena dosis de indiferencia por los bienes de este mundo, así como que hacía todo un vistoso alarde de indiferencia ante el paso de la gente rica, de la gente con poder civil y los doctores de la Ley.
Y es que este wali, cuando terminaba su ibada se recostaba en la pared de la mezquita y alargaba completamente las piernas. Pasara quien pasara, tuviera el rango que tuviera, el wali se contentaba con saludar o devolver el saludo siempre con las piernas estiradas.
Algunos 'ulama estaban furiosos ante esa actitud; frotándose las manos fueron a visitar al emir quejándose de la actitud de este hombre en una mezquita tan reputada de la ciudad. Entonces el emir les dijo:
"Acompañadme porque estoy impaciente de conocerle, y así tendré la ocasión de ver si realmente es tan maleducado como decís; voy a ofrecerle dinero para que recoja las piernas para ver si de verdad es un wali o no lo es"
Y así, el emir llegó acompañado por toda la prole de 'ulama, quienes ya se estaban relamiendo imaginando lo que le iba a caer a tan "osado" y "maleducado" wali.
Cuando llegaron hasta él, le saludaron, y él con amabilidad y una sonrisa en los labios les devolvió el saludo; pero siguió con sus dos piernas estiradas sin hacer intención alguna de recogerlas.
"Fulano - le dijeron - bien está que no recojas las piernas por miramiento a nosotros, pero este hombre es el emir de la ciudad, al menos muestra respeto por él." A lo que él respondió mirandóles a ellos y al emir:
"Claro que conozco a nuestro emir, pero no veo porque mantener las piernas estiradas puede ser una falta de respeto hacia él, ya que nunca las recojo ante nadie y en cuestión de educación no hago diferencias entre el trabajador y el emir".
Al oir esto el emir rió, pero quiso probar al wali para estar seguro de que su actitud no se debía a ningún espíritu de arrogancia o a buscar llamar la atención a fin de atraerse bienes materiales; entonces dijo el emir:
"Sidi chayj: tal vez quieras que te demos esta bolsa llena de piezas de oro para que recojas tus piernas". A lo que él wali respondió:
"Sidi-l'amir: "Yo estiro las piernas, pero nunca extiendo la mano."

SIGLO XV DEL ISLAM – SIGLO DEL DIJO – ISMO – SIGLO DE LA IMITACION
La paz sobre todos vosotros
Sé que, como todo o casi todo lo que escribo va a servir de poco, pero decirlo no está de más, y además es verdad.
Hagamos un ejercicio de imaginación y pensemos que nos encontramos en el siglo XVII de la Hégira analizando el siglo XV, en el cual nos encontramos. Si un servidor viviera en el siglo XVII analizando como fue el XV, diría más o menos lo siguiente:
“Ese siglo fue llamado “El siglo del Dijo-ismo o siglo de la Imitación”. Había gentes que se ponían a hablar creyendo que decían palabras maravillosas, y en lugar de eso, solamente les escuchabas decir: “Dijo Gazali”, “dijo Rumi”, “dijo Ibn Arabi”, dijo Shadili”, “dijo Suyuti” “dijo…” y “dijo…” y dijo…”. Pero ellos no eran capaces de decir absolutamente nada. Otros imitaban a los descreídos poniendo como meta de la Religión ser como ellos y caer en sus mismos vicios. Otros, simplemente eran comprados por y vendidos al poder de turno.
En el siglo XV cuando uno se subía en una cátedra no era capaz de realizar su propia incompetencia; tan orgulloso e ignorante era el hombre de la época! Cuando terminaba de hablar se aporreaba el pecho con sus manos en signo de auto aprobación: Hu, hu, hu.
En aquel tiempo, cuando alguien deseaba hacer pasar el mensaje de que él era capaz de decir otra cosa distinta, simplemente comenzaba a hablar del amor, concepto del cual conocía su nombre pero no su contenido. El amor era un tema socorrido para un orador, quien, al no haber probado semejante brebaje, dejaba escurrir sus palabras de su boca con el olor propio al agua estancada en proceso de descomposición. Hablar del amor y no saber amar, ni mucho menos conocer dicho amor, su procedencia, condiciones, realidad, etc, no es otra cosa que charlatanería.
Los verdaderamente capaces de decir cosas por si mismos se encontraban avocados al incógnito. Tal era la ambición desmedida de los ocupantes de cátedras que no podían soportar que las gentes supieran que existían hombres mucho mejores que ellos. Y así privaban ellos, lindas criaturas, a otros de un bien, mientras ellos predicaban su propia ignorancia.
El dinero se había convertido en una Religión y lo controlaba todo y a todos.
En resumidas cuentas: nadie de los que hablaba públicamente en ese siglo en nombre del Islam era capaz de decir palabras tales que el más inconformista y el más insensible, pudiera levantarse como un resorte del asiento exclamando:
Allâhu Akbar; La ‘ilâha ‘illâ-l-Lâh, que grandes palabras!!!”
Eso es lo que diría un servidor como espectador imparcial de este siglo XV en el cual nos encontramos, en el cual nos creemos saberlo todo sin saber nada. En el que la gente hace mucho ruido con sus cacerolas vacías, en el que el rico estafa al pobre, el necio estafa al sabio, los tontos suben a las cátedras mientras otros tontos les aplauden calurosamente. Donde al que dice la verdad le tiran tomates.
Seguiremos hablando sobre los Nombres divinos hasta terminar con la ayuda de Allâh.

EL BIEN - EL BENEFICIO
Mucha gente confunde estos términos a menudo, considerando el Bien como aquello que nos reporta Beneficio; siendo dicho Beneficio considerado como aquello que acrecienta nuestra riqueza o posesiones del tipo que fuera. Digamos que, en términos generales, se tiene un concepto erróneo de lo que es Bien y Beneficio.
Dicha gente se siente protegida y en seguridad cuando dispone de medios materiales para responder a sus necesidades básicas, tanto como a suscaprichos.
Sin embargo, esa sensación de seguridad es falsa desde el momento en el cual, dicha persona es tan vulnerable como lo era antes de culminar su posesión material, y ello aunque los bienes le cieguen hasta el nivel de no apercibirse de esta realidad.
El reposo de su corazón se encuentra en la posesión. Se trata de personas medio hechas, o a medio hacer, de gentes débiles y mal acostumbradas, incapaces de soportar las rudezas de los reveses de la vida.
Sin embargo, hay otras clases de personas que no se sienten nunca en seguridad porque saben que en cualquier momento pueden perderlo todo. Estas gentes solamente sienten seguridad apoyándose en Allâh; porque, a pesar de todo, incluso de las tendencias de su propia naturaleza, han comprendido de manera efectiva, y no de palabra, que es Allâh quien da y retira, que la muerte puede llegarle mañana y que su Dios tiene todo el poder para administrar su vida en todos los sentidos.
La confianza en Allâh no es algo leve, es un gran estado, se trata de un grado alto de cercanía a nuestro Señor, el cual muy pocos alcanzan. Quienes han depositado en Allâh su confianza le consideran en verdad en todo Su valor; saben que El es la referencia ineludible para todo acto y toda esperanza.
Quiera Allâh que nos apoyemos solo en El, para que un día podamos encontrarle y sentirnos en seguridad total. En ese Día veremos que confiamos en alguien Grande, Grande y Hermoso de verdad.

LAS DOS PLAGAS - LA PESTE Y EL PREDICADOR
Se cuenta que hubo un periodo en Siria durante el que se instaló la peste, golpeando sobre todo en Damasco y el Valle del Jordán.
En aquella época existía un predicador, mala persona, a quienes las gentes le tenían por una calamidad del cielo.
Un día, Allâh tuvo a bien dar por terminada la plaga de peste que asolaba el país. Habiéndose cerciorado de que ella había partido completamente, el jatib (predicador) convocó al pueblo en la mezquita para dar gracias a Allâh.
"Demos gracias a Allâh - dijo el jatib - por haber alejado de nosotros esa plaga de peste que nos ha asolado durante tanto tiempo".
Uno de los asistentes dijo: "Ciertamente, hay que dar gracias a Allâh, pues si soportar una plaga ya es duro y difícil, soportar dos, como soportábamos antes, era superior a nuestras fuerzas. Durante un largo periodo de tiempo te hemos soportado a tí y a la peste; ahora al menos solo nos queda soportarte a tí."

LA VISTA Y LA CREACION
Bendito sea aquel en cuyas manos está el Reino y es Poderoso sobre todas las cosas.
Quien creó la muerte y la vida para probaros y ver cual de vosotros sería mejor en obras. El es el irresistible, el Perdonador.
El que creó los siete cielos superpuestos. No verás en la creación del Misericordioso ninguna imperfección. Vuelve la vista ¿ves algún fallo?
Vuelve a mirar dos veces aún, la vista regresará a tí agotada y exhausta.
(Surat al Mulk - 1,2,3,4)
COMENTARIO
Allâh detenta el reino entre Sus Manos, las cuales, en toda evidencia no significan unas Manos físicas, sino una capacidad de control Unica y propia de la Divinidad, a la que nada se le puede escapar de Su control.
Ha aquí la razón por la que hemos sido creados a fin de ser probados por todo aquello que decidimos e hicimos en posesión de nuestras facultades.
En cuanto al simil de la invitación de Allâh a observar la creación, surge una duda, ya que Allâh está dirigiéndose a alguien en segunda persona del singular. Dice "mira", no "mirad". ¿Habla aquí Allâh con Muhammad - sobre el la plegaria y la paz - o habla con cada uno de nosotros y se dirige por eso a nosotros en segunda persona del singular? O pudiera ser que Allâh hablara con todos y cada uno de aquellos los cuales puedan tener una capacidad de observación equivalente a mirar reiteradamente la creación, incluidos los siete cielos a los que hace referencia. Siendo breve: pudiera ser que se estuviera dirigiendo a Muhammad y a aquellos quienes han seguido sus pasos hasta ese punto, hasta ese nivel.
Pero, ¿a qué visiones se está refiriendo aquí nuestro Señor? Cabe suponer que esta recomendación es para aquellos capaces de observar la magnitud de Su creación (cielos y tierra) y pueden llegar a comprender que no existe en ella imperfección alguna.
La primera mirada es la de los ojos corporales, las segundas las de los ojos del corazón, vistas las cuales no encontrarán imperfección alguna y se encontrarán abrumadas por lo que Allâh les hizo poder ver.
Porque detrás de las percepciones corporales se encuentra lo que ningún ojo vio, ningún oído oyó y ninguna imaginación fue capaz de concebir.

ESTADO ACTUAL DE LAS TARIQAS - ¿DE QUIENES HAY QUE GUARDARSE?
Algunos de vosotros me habéis visto escribir en diversas ocasiones como el conocimiento del tasawuf ha partido o se ha alejado de los núcleos mayoritarios en las tariqas. Casi podemos generalizar diciendo que en las grandes tariqas, queriendo por ello decir, los núcleos humanos más numerosos correspondientes a estos centros, se encuentran desprovistos de aquello que les da su razón de ser, a saber: la ma’rifa o conocimiento del Ilm al Batin (la Ciencia del Interior).
¿Cuáles son las razones? Pues sencillamente son diversas; por ello vamos a enumerarlas todas, sin por ello tener necesidad de dar nombres u otros detalles. Comenzamos.
El primer caso es el de aquella tariqa en la cual hubo un verdadero chayj y no encontró a faqir alguno capaz de heredar su ciencia. En ese caso, se ha heredado una estructura externa de tariqa, pero la transmisión espiritual ha abandonado el lugar y podemos ver a los fuqara’ hacer y copiar lo que hizo el chayj anterior. Para no romper la estructura externa, han escogido un chayj, el cual no tiene las condiciones requeridas para transmitir la esencia del sufismo. Esa tariqa está enquistada; es como una instalación eléctrica a la cual la falta la corriente.
El segundo caso es más extendido aún que el anterior. Existía un chayj reputado y conocido, tanto que la tariqa contaba con miles de seguidores. Una vez fallecido surgen usurpadores que van buscando dinero y fama y expulsan al verdadero chayj, quien desde ese momento vive exiliado de la estructura de la tariqa. El verdadero chayj no opone resistencia puesto que al estar junto a Allâh con su corazón, los asuntos mundanales le dan igual; por consecuencia el verdadero chayj se retira con sus discípulos y los usurpadores nombran a un falso que se apodera de la estructura física, del patrimonio y del nombre de la tariqa. Podemos enumerar nombres de tariqas que se encuentran en este caso y cansarnos la mano de escribir.
Es precisamente por esto que hemos reiterado en muchas ocasiones que el sufismo actual no se puede encontrar en las zawiyyas multitudinarias; precisamente porque ninguna tariqa se ha encontrado a salvo de dichas usurpaciones. Esto provoca que, bajo el aúrea de creer que siguen una tariqa, muchas personas sigan a caraduras profesionales que se hacen pasar por chuyuj.
Otra cosa típica en Marruecos, por poner un ejemplo, donde las sagas familiares se encuentran bien instaladas y campan a sus anchas, algunos han construido una tariqa por contar con un santo entre sus abuelos, tatarabuelos, etc.
Y finalmente tenemos las nuevas tariqas creadas para goce y disfrute de personas sin escrúpulo alguno, quienes, cual encantadores de serpientes, llevan a sus discípulos fuera de los límites del pudor, cuando no les impulsan a cometer actos de lo más ridículo y a veces abominable. Estas son las nuevas tariqas de diseño, de gorritos verdes, de yilabas de colorines, de antiguos procesados por corrupción de menores, etc
CONCLUSION
Que nadie espere el encontrar transmisión espiritual alguna en los grandes grupos de las tariqas; porque los verdaderos chuyuj se han retirado con los verdaderos fuqara’ de todo ruido, conflicto de intereses, luchas por el poder, amor de la fama; se han retirado a la calma del retiro del ruido de las gentes donde se puede trabajar en paz.
Si alguien desea más aclaraciones, gustosamente a su disposición…

ALMA UNICA - HUMANIDAD
Dice Allâh Altísimo en el Qur'an:
Hombres! Temed a vuestro Señor que os ha creado de un alma única (min nafsin wâhidatin), creando de él a su pareja y generando a partir de ambos muchos hombres y mujeres.
Y temed a Allâh, por quien os pedís unos a otros, y respetad los lazos de sangre. Realmente Allâh os está observando (4 -1)
COMENTARIO
He aquí una de esas ayats que nos habla de la esencia de la Humanidad. Todos hemos sido creados de un Alma Unica, aquella que Allâh insufló en Adam - sobre él la paz - , aquella que antes de que Adam estuviera entre el agua y el barro existía en Muhammad -'alayhi-s-salatu wa-s-salam - . He aquí la gran razón, junto con la reflejada en el hadiz de Yabir sobre la luz de Muhammad, por la cual nuestro Profeta fue enviado a la humanidad entera.
Ahora bien, a pesar de que somos conscientes de que la unidad entre los seres humanos, en la práctica, no es sino una cuestión de utopía irreal, en el mundo de las esencias existe una concordancia latente entre todos los seres humanos.
Es a esa concordancia a la cual hemos de apelar cuando hablamos de relaciones entre seres humanos y entre hermanos en el Islam. Es por eso que el concepto de Humanidad, en su esencia no contaminada, es un concepto de los más bellos que existen.
Cada uno de nosotros debe hacer instrospección a fin de tratar de comprender y de conocer ese Alma Unica la cual sin duda late en nuestro interior y en el del resto de la Humanidad.
Solamente un hombre perspicaz puede llegar a conocerlo, solamente una de esas personas pueden dar un mensaje de paz, hermandad y amor a la Humanidad.
Ojala, un día, esto pudiera ser real!

LA BELLEZA - SU FULGOR
La Belleza no es lo que tu percibes como bello; la Belleza es lo que no se presenta a tí por tu falta de capacidad para captarla.
Su eclosión, se produce por una justa correspondencia entre el perceptor y lo percibido.
Cuando ambos no se encuentran en la misma condición no se puede producir el milagro, en ese caso, sólo cabe resignación.
No hay Belleza para aquel quien nunca se educó en la Majestad, pues es dicha Majestad la que proporciona la capacidad de la percepción de su hermana: la Belleza.
Y cuando ambas se funden en una, su fulgor puede deslumbrar el mundo y reducirlo a cenizas

EL VALOR Y LA TEMERIDAD
¿Es el valor ausencia de miedo? ¿Es, antes bien, un sobreponerse voluntarioso a éste o al temor? ¿Es un impulso? ¿Forma parte de la naturaleza del valeroso?
Podemos decir que el valor es hijo del desapego, de la importancia negada a nosotros mismos, de la ausencia de autocomplacencia. No obstante, si avanzamos en la búsqueda, podemos ver que el valor es el reflejo externo de la implantación de una fuerza que se ha asentado en el corazón. Es entonces que podemos decir con propiedad que tal o cual persona son valerosas.
La temeridad, por otro lado, es el "valor" del malvado; y aquí, en este caso, no podemos considerarlo como valor propiamente dicho, porque lo que el motiva el corazón del malvado es el amor y la pasión por este mundo, sus goces y bienes; tan arraigada tiene en su alma esa pasión que es capaz de dar su vida por la obtención de los placeres de este mundo.
Mientras el Valor trabaja conjuntamente con el temor de Allâh, la Sinceridad, la Verdad, el Amor, la Piedad, etc; su contrapuesto, la temeridad lo hace junto con la maldad, la codicia, la envidia, la falsedad, el vicio, la mezquindad, etc

LA SINCERIDAD Y LA VERACIDAD
Podemos decir que la sinceridad es una manera de ser enraizada y consustancial a la persona, la cual es sincera por naturaleza, sea de nacimiento, sea de manera adquirida. La sinceridad es un motor que se encuentra directamente unido a su fuente, que es el corazón, del cual toma energía y vida.
En cuanto a la veracidad no es otra cosa que el resultado externo de la sinceridad cuando ésta se muestra al exterior en forma de hechos y palabras.
El sincero no puede dejar de ser veraz.
Sin embargo, el Yaqin (la certeza) es un estado superior a ambas (sinceridad y veracidad), aunque, todo hay que decirlo, las dos primeras son las semillas que dan lugar al árbol de la Certeza, la cual alcanzará el sincero, solamente si Allâh así lo quiere.

ARAFA - EL DIA DEL PERDON
Yumu'a bendita, el mejor día bajo el sol
Arafa es, con toda justicia, el día del perdón. En ese día los peregrinos que se encuentren en los lugares sagrados imploran el perdón y son perdonados. También los que no somos peregrinos ni estamos allí.
Pero Allâh tiene dos clases de perdón para dos clases distintas de personas:
Un perdón general de todas las faltas que se acumulan en nuestro debe o de aquellas faltas puntuales que por su calibre merecen una atención especial. Allâh las perdona mientras exista un sincero arrepentimiento y voluntad de no reincidir.
Hay otro nivel de perdón que Allâh tiene reservado para Sus aproximados y amados. Este perdón consiste en limpiar su interior de toda impureza o de todo residuo de impureza. De este hecho resulta un gran acontecimiento para la persona a quien Allâh trata de esta manera: "el espejo de su corazón puede ver con mayor nitidez". Dijo Rasulu-l-Lâh -sobre él la plegaria y la paz -:
El creyente es el espejo del Creyente (Allâh).
Es en este sentido que para todos los conocientes en Allâh el día de Arafa es un día enorme.
Perdonados y limpios nos disponemos a pasar el día del Aid en el cual sacrificaremos para Allâh algo de nosotros mismos. Unos más, otros menos.
¿Qué mejor fiesta que aquella en la que Allâh acepta nuestro sacrificio y nos otorga Su satisfacción? ¿Se puede pedir más?

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