miércoles, 3 de septiembre de 2014

Los sabios, como reconocerlos y quienes son

LA MIRADA DEL MU'MIN Y LOS SABIOS

Dijo Rasulu-l-Lâh - 'alayhi-s-salatu wa-s-salam -:

- "Estad alerta ante la mirada del creyente, pues él mira con la luz de Allâh".

(Recopilado por A-t-Tirmidhi)

En este mismo sentido existe un hadiz qudsi que dice:

"Quien causa mal a alguno de Mis aliados (‘awliyya) Yo le declaro la guerra. Por nada mejor me complace Mi servidor, sino por el cumplimiento de aquello lo cual Yo le he ordenado. Mi servidor creyente se acerca a Mi a través de obras superogatorias (nafila) hasta que Yo le amo; y cuando Yo le amo, Me convierto en el oído con el que escucha, el ojo con el que ve, la mano con la que toma y el pie con el que camina. Si Me pide alguna cosa Yo se la concedo y si Me pide protección, se la acuerdo."

Ahora bien, aquí tenemos dos elementos importantísimos con respecto al discernimiento y la sabiduría.

En el primer hadiz se nos demuestra que el mu'min (verdadero creyente) mira con la luz de Allâh. Estamos de acuerdo que mirando con esa luz nadie puede extraviarse ni emitir juicios equivocados.

En el segundo hadiz, Allâh va más lejos y nos dice sencillamente que El se ha apoderado del siervo a quien El ama de manera tal que ese siervo respira y vive las obras de Allâh, siendo él mismo su ejecutor. ¿No nos dice el Qur'an que Allâh ha establecido al ser humano como jalifa en la tierra?. Pues bien: nos encontramos en este hadiz con la descripción concreta del ser humano el cual es el verdadero jalifa de Allâh, cumpliendo exactamente con los designios de su Señor.

Puesto que el verdadero creyente mira con la luz de Allâh, él sabe distinguir entre lo verdadero y lo falso; es más sabe catalogar a los seres humanos y conoce claramente cual es la circunstancia y el estado de cada uno. Sabrá pues, en toda evidencia, distinguir entre el sabio y el ignorante, pues su mirada es una luz de sabiduría penetrante.

No creais pues los delirios de aquellos quienes dicen que no se pueden conocer a los sabios, pues os mienten, os mienten con un descaro descomunal; ya que tanto el Qur'an como la Sunna rezuman de mandatos divinos en los cuales se obliga al musulmán a seguir a aquel quien detenta sabiduría, la cual sin duda deberá ser buscada de esta manera.


Dice el Qur'anu-l-Karîm:

"Vosotros que creéis! Obedeced a Allâh, obedeced al Mensajero y a aquellos de vosotros que detentan autoridad" (Corán 4-58)

En el ámbito de la sabiduría la autoridad es el sabio, salih o wali (como le queramos llamar). Es esta autoridad la que mira con la luz de Allâh y quien toma con la Mano de Allâh, quien camina con Su pie, etc, como dicen los hadices citados

Las tradiciones proféticas con respecto a la obligación de seguir a los sabios y aprender de ellos, abundan; he aquí algunas:

Dijo Rasulu-l-Lâh - 'alayhi-s-salatu wa-s-salam -:

- Se un sabio, un estudiante, un auditor o un buen amigo de la ciencia religiosa y no formes nunca parte de la quinta categoría de gentes (un ignorante) que te llevará a la ruina.
(Recopilado por Al Bayhaqi)

Y dijo:

Allâh no retirará la ciencia arrancándola de las gentes, pero El la hará desparecer tomando el alma de los sabios hasta que no quede ninguno de ellos. Entonces, las gentes tomarán por jefes a los ignorantes, y cuando se les pregunte a estos a propósito de ciertas cuestiones, se darán el aire de saber sin basarse en ciencia alguna. Ellos se extraviarán y extraviarán a los otros.

(De Ibn Umar, recopilado por Al Bujari y Muslim).

Y dijo:

Participad en las asambleas de los superiores, pedid consejo a los eruditos y frecuentad a los sabios.

(Recopilado por A-t-Tabarani)

Y dijo:

La élite de mi comunidad son sus sabios, y los mejores de los sabios los buenos y compasivos. Ciertamente, Allâh perdona al sabio cuarenta de sus pecados antes de perdonar uno al ignorante. El buen sabio compasivo vendrá al día de la Resurrección de tal manera que su luz alumbrará la distancia que separa el oriente del occidente, tal como una estrella brillante.

(De Ibn Umar, recopilado por Al-Kuday)

Y dijo:

Es posible que un sabio cuya ciencia aproveche a las gentes, valga mas que mil ascetas.

(De Ali, recopilado por A-d-Daylami)

Y dijo:

El sabio y quien busca aprender están ambos asociados en el bien, mientras que el resto no tienen bien alguno.

(De Abu Darda, recopilado por A-t-Tabarani)

Y dijo:

La superioridad de un sabio con respecto a un devoto es como mi superioridad con respecto al menor de entre vosotros. Allâh – exaltado – así como sus ángeles, los habitantes de los cielos y de la tierra, incluso la hormiga en su agujero y la ballena en el mar, piden para que las bendiciones sean derramadas sobre aquellos quienes enseñan bien a los demás.

(Recopilado por A-t-Tirmidi)

Y dijo:

- La superioridad del sabio respecto al devoto, es como la superioridad de la luna llena sobre los demás astros.

(De Ma’az, recopilado por Abu Na’im)

Y dijo:

Las gentes no forman sino es dos categorías; un sabio y uno que aprende y una tercera clase está desprovista de todo bien.

(Recopilado por A-t-Tabarani)

Y dijo:

En el día de la Resurrección los Profetas serán los primeros intercesores, después vendrán los sabios e inmediatamente los mártires.

(Recopilado por Ibn Maŷah)

Como vemos la obligación de obedecer a los sabios ha sido puesta de relieve por el Libro de Allâh y la Sunna del Enviado, la cual es indudablemente la palabra de Allâh.

¿Podría Allâh - ta'ala - ordenarnos algo que no podemos cumplir?

La respuesta nos la da el Libro de Allâh:

“Allah no exige a nadie por encima de sus posibilidades” (Corán 65-7)

Y puesto que Allâh mismo nos ha exigido reconocer y seguir a los sabios, concluimos de manera clara diciendo que los sabios deben ser reconocidos y seguidos y que ello es una obligación

¿Cómo reconocer a un sabio sino tenemos la basira?

En ese caso Allâh - ta'ala - nos ha puesto un mecanismo a disposición de cualquier musulmán quien con sinceridad desee conocerlo. Esto es la Istijara, ya que Rasulu-l-Lâh mismo nos aseguró que quien consulta a Allâh a través de la Istijara y sigue su respuesta, nunca se arrepiente. Y estas palabras son de una garantía total.

¿Puede Allâh extraviar a quien busca la guía con sinceridad? Imposible!!! pues:

"No desespera del Favor de Allâh sino el pueblo incrédulo" (Coran 12-87)

Al hilo de lo que estamos exponiendo debemos concluir que aquel quien dice o sugiere que los sabios no pueden ser conocidos es un ignorante o un hipócrita.
Ignorante sino conoce el Libro de Allâh ni la Sunna y se ocupa de hablar al respecto sin tasa ni medida.

Hipócrita es aquel quien conociendo los textos dice o sugiere que un sabio no puede ser conocido para así poderse librar de su influencia, cambiarla por la suya y destruir cuanto pueda de la religión y extraviar a los ignorantes.

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