miércoles, 9 de enero de 2013

Más comentarios sobre el blog

A-s-salamu 'alaykum:

Escribo estas pocas líneas a fin de despejar algunas dudas, las cuales este blog haya podido lanzar al aire o dejar en el ambiente.

Fundamentalmente hablaré de dos cosas a fin de dejar claro mi posicionamiento personal en cuanto a razones e intención por las cuales haya podido escribir ciertas entradas, de una manera tal que haya podido ser malinterpretado:

La crítica y el personalismo.

Con respecto a las críticas vertidas en este blog, ellas han estado encaminadas a los siguientes colectivos, los cuales, desviados claramente del Islam enseñado por nuestro santo Profeta - sobre él la plegaria y la paz -, se encuentran haciendo estragos entre nuevos convertidos inocentes e ilusionados, así como con musulmanes menos recientes sin preparación teórica suficiente:

Los haramistas

Los progresistas

Las sectas

Los seudo-sufies ególatras

Los dos primeros, los hemos localizado fácilmente y hemos hablado de ellos una y otra vez.

Entre las sectas podemos ubicar las tariqats seudo-sufíes, ya sean creadas hace poco tiempo o vifurcadas como falsas ramas de una tariqa ya existente.

Entre los seudo-sufies ególatras encontramos al grupo más complicado de localizar. Decía el chayj al-Alawi a sus discípulos:

"Entre los fuqara que conocéis e incluso frecuentáis hay fuqara dayyal."

Esto quiere decir que es precisamente en el camino de Allâh donde se aposta el gran chaytan a fin de desviar a cuantos pueda. ¿Cómo hacerlo? A través de la exaltación del ego. Muchos de quienes han estudiado las ciencias del tasawwf de una forma teórica han creído que con ese estudio, el cual no deja de ser la corteza exterior de la verdadera doctrina, ya tenían un grado espiritual tan elevado que podían enseñar a otros. Esta visión ególatra de ellos mismos les ha llevado a manipular a las gentes creando grupos nuevos, aprovechando a veces la muerte del chayj anterior y haciéndose pasar por el nuevo, despreciando y vejando al verdadero sucesor. Y ello continua siendo así, habida cuenta que la verdadera enseñanza de la tariqa se va retrotrayendo en pequeños núcleos, fruto del hecho de que para la gran mayoría las aspiraciones mundanales priman sobre cualquier consideración de orden espiritual.

En estos grupos hemos visto como ha habido personas quenes poco a poco se han dejado poseer por su yin o su chaytan hasta el punto de volverse cabezas de verdaderas sectas, donde el comportamiento islámico brilla por su ausencia. La mayoría de estas gentes pervertidas han llegado incluso a querer dominar la vida familiar de sus pretendidos discípulos, haciendo y dehaciendo matrimonios, cortando los lazos sagrados de la sangre al separar a los hijos de sus padres y otros comportamientos tan viles que da pudor enumerarlos todos. Los discípulos de estas personas (y perdón por la palabra discípulos) se encuentran tan drogados que no saben discernir que dichos comportamientos son condenados de manera inapelable por la chari'a islámica. Incluso arremeten furiosamente contra aquellos quienes critican las actitudes anti-islámicas de sus "maestros", creyendo que la voz de estos es infalible y que se encuentran calificados para vulnerar la chari'a debido a su "sabiduría" innata.

No es por placer, ni por haber sido víctimas de alguna de estas formas de perversión, que he criticado estas actitudes, sino precisamente para que la religión, es decir, la palabra de Allâh, quede en lo más alto. He aquí algunos hadices en los cuales he apoyado mi manera de actuar:

Cuando véais un acto reprensible, corregidlo con la mano, sino podéis con la mano hacedlo con la palabra, y sino podéis detestadlo en vuestro corazón, y este es el último estadio de la fe.

La maledicencia es un acto prohibido, excepto si es utilizada para ordenar el bien y prohibir el mal.

El mejor de los que luchan por la causa de Allâh es aquel cuyo objetivo es que la Palabra de Allâh sea la más alta.   

Asimismo debo decir que una obra del chayj al-Alawi fue escrita para inocentar al sufismo de todas las calumnias vertidas por algunos imames salafistas. En estos tiempos, y habiendo en el sufismo más enemigos dentro que fuera, he debido inocentarle de todo comportamiento sectareo el cual observamos se extiende como regueros de polvora en la estructura externa de las tariqats.

A fin de cuentas, y habiendo padecido algunos de esos comportamientos desviados por parte de sus actores, mi intención al denunciar todo ello, ha sido el preservaros a vosotros del mal que padecí y el hacer prevalecer la religión de Allâh contra todas estas manifestaciones del mal las cuales amenazan, por activa o por pasiva, en hacer tambalear los pilares del Islam en la sociedad.

En cuanto al personalismo, pienso que las personas quienes habéis seguido el blog de alguna manera os habéis apercibido de mi esfuerzo por tratar de hablar de mi persona lo menos posible. He utilizado frecuentemente el "nos" para este fin. Soy del número de aquellos quienes sienten pudor de hablar de sí mismo, y si en algún momento lo he hecho no ha sido con otra razón que la de ilustrar con ejemplos reales los hechos o actitudes denunciadas o las doctrinas expuestas.

Aunque haya parecido en cierto momento que he hablado de mí mismo, ello ha sido de una manera superficial. Nada sobre mi persona o estados ha sido claramente detallado, pues hay cosas que pertenecen a la intimidad entre el siervo y el Señor, que jamás saldrán a la luz. Soy un siervo de Allâh y la satisfacción con Allâh es mi ropa de gala, el temor de Allâh mi morada y la sumisión a El, mi vida

De esto último testimonia la serie de entradas tituladas "Consideraciones sobre el maqam" donde he hablado de la forma de escalar por los estados del tassawuf, no hablando de los estados en ellos mismos, precisamente porque ello forma parte de la relación Señor-siervo.

Nada más que decir sobre este blog y su futuro, pues el futuro solamente lo conoce Allâh.

Y a vosotros gracias por vuestra paciencia y comprensión; que Allâh os cubra de misericordia y que El aligere vuestra carga en este mundo, en estos tiempos difíciles.

Salam



2 comentarios:

  1. salam ´aleicum

    La paz y el amor de Allâh esté sobre tí y tus seres queridos.Lo repito una vez más; gracias, subhana Allâh, gracias.

    Abdel h.

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  2. A-s-salamu 'alaykum:

    La paz y el amor sobre tí y sobre todos los musulmanes. Sobre los que obran mal, que Allâh corrija su camino y los perdones, sobre los que obran bien, que Allâh les recompense y acreciente su Iman.

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