domingo, 27 de julio de 2014

Hadices y sus comentarios



DOS HADICES ¿CONTRADICTORIOS?
El Profeta Muhammad, sala-l-Lâhu ‘alayhi wa sallam, dijo: “Por Aquel que tiene mi alma en Sus manos si no ordenais el bien y prohibís el mal, Allâh os mandará un castigo; le suplicaréis para que os levante el castigo, pero Él no os responderá”.
(Tirmidhi]
Sin embargo existe asimismo este otro hadiz:
من كان يؤمن بالله و اليوم الآخر فليقل خيراً أو ليصمت
"Que aquel quien cree en Allâhh et en el último día, no diga sino el bien o que se calle."
- Transmitido por Abu Hurayrah y recopilado en el Boukhâry (6018, 6136, 6138, 6475), Muslim (47), Abu Dawud (5154), Tirmidy (2500).
EXPLICACIONES
A simple vista, y sólo a simple vista, parece que estos dos hadices son contradictorios. Lo son, para únicamente para aquel cuyo espíritu no se encuentra aún capaz de discernir el bien del mal de una manera suficientemente clara.
Prohibir el mal y establecer el bien es algo a lo cual se encuentra obligado todo musulmán; cada uno según su capacidad. Por supuesto que aquellos quienes detentan un grado de sabiduría altamente superior a la media son los más capaces, y los que más derecho tienen para llevar a cabo este precepto, provisto que ellos no caigan en las mismas torpezas que condenan.
Para hacer esto de la mejor manera posible se debe proceder con el máximo de dulzor y benevolencia (aunque hay que decir que benevolencia no designa precisamente "complacencia"). Se prohibe el mal y se ordena el bien para corregir; y la benevolencia de esa corrección no debe convertirse en complacencia hasta el punto de que se mezclen los términos, llegando a ordenar el mal y prohibir el bien para complacer, al, o a los corregidos o al auditorio presente, olvidando por consecuencia la complacencia de Allâh.
Sin embargo, el segundo hadiz, aunque por extensión pudiera ser aplicado a toda la Umma, de hecho su significado, así como su alcance, se relegan a la élite de la Umma, a aquellos cuyo corazón es semejante al oro, el cual ni se oxida, ni se corroe.
Solamente aquellos por cuyo ojo Allâh ve, por cuyos pies Allâh marcha, por cuyas manos Allâh toma, por cuya boca Allâh habla, son capaces de contenerse lo suficiente para, a pesar de todo el mal observado, de incluso ser ellos mismos objetos y víctimas de ese mismo mal, ser capaces de tener paciencia y no responder, a los ataques hacia su persona, y ni siquiera reprender a la gente que hace el mal, salvo ! y esto es muy importante! que Allâh se lo haya ordenado de una forma explícita y personal!
Esta élite, establecida como está en el Tawhid, en el verdadero Tawhid, saben que hay hombres incorregibles, ya que ostentan y han nacido para ostentar, un carácter shaytani, es decir: No puede haber un mundo sin chaytan. Ellos comprendiendo esto, saben que pasar a corregir a ciertas personas sería como disputarse con la Voluntad divina la cual ha dispuesto que existan aquellos quienes lo corrompen todo, afin de que hacer resaltar la bondad de aquellos quienes han sido escogidos para obrar a Voluntad de Allâh.
Es por ello, que aún sabiendo que muy posiblemente no van a ser oídos, corrigen con la dulzura y llegan a dirigirse a los malvados en mejores términos de los que se dirigen a los bondadosos; en resumen: es una Hikma que Allâh ha puesto en sus corazones.
Nos podríamos extender mucho más, con ejemplos y explicaciones, pero lo esencial ha sido dicho...

A-s-salamu 'alaykum:
Transmitió Abu Huraira - que Allah esté satisfecho de él, que dijo el Profeta - 'alayhi-s-salatu wa-s-salam:
“Los individuos son como los metales de oro y plata. Los mejores de ellos antes del Islam (yahiliyya), lo fueron también después del Islam si lo entendieron y aprendieron correctamente.
Y los espíritus son como soldados ordenados en grupos. Se conocen según su naturaleza, sea buena o mala. Cuando se parecen las naturalezas, se reconocen y se juntan. Y cuando no se parecen, se desconocen y se separan.”
(Sahih Muslim)
COMENTARIO
Efectivamente los hombres son como los metales:
Unos están hechos de oro y son el motor espiritual de la humanidad, ya sean o no reconocidos por el resto de sus semejantes. Ellos hacen su labor en secreto con el permiso de Allâh y nadie puede detenerlos ni entorpecer su labor porque viene de Allâh, y El Mismo asegura que dicha acción pueda ser llevada a cabo.
Ellos son como las montañas que han sido creadas para fijar la tierra; así mismo su presencia en este mundo asegura - con el permiso de Allâh - que las bondades de nuestro Señor se extiendan por la tierra. Existen hadices en ese sentido, es decir, que en consideración a ellos Allâh hace llover y llegar Sus bienes a la Tierra.
Más adelante existe la plata, un metal precioso, aunque no lo es tanto como lo es el oro. Ellos son gentes útiles para los demás y para ellos mismos. Su entorno se encuentra en seguridad porque ellos buscan siempre la complacencia de Allâh; y aunque no puedan llegar a la excelencia de aquellos hechos en oro, se les asemejan y se les acercan.
Luego se encuentra el hierro, un metal útil, aunque no precioso. Las gentes hechas de hierro son útiles para sus semejantes y para ellos mismos, aunque dicha utilidad se encuentra limitada a algunos aspectos de la vida.
Seguidamente vienen los metales pesados, aquellos a quienes nadie les da valor por ellos mismos y cuya utilidad queda en entredicho. Ellos son lacras para el resto; personas que contaminan cuanto tocan con su fealdad interior. En estos hay categorías, pero todos forman parte del grupo de las personas nocivas para sus semejantes.
Efectivamente, cada uno se acerca a aquel a quien se asemeja. Hay personas que se acercan a los mejores de entre la humanidad, y aunque no les alcancen en categoría, sin duda se beneficiaran de su compañía y sabiduría. No olvidemos que nuestro Profeta 'alayhi-s-salatu wa-s-salam - dijo que cada uno estará en la otra vida con quien amó en ésta.
Aquellos quienes se acercan a las personas semejantes a los peores de los metales, si se quedan enredados en sus redes, y mueren en ese trance, muy probablemente en el 'ajira estarán con aquellas personas nefastas a quienes amaron y sirvieron en vida, ya que Rasul así lo dijo.
Salam.

Dijo Rasulu-l-Lâh -alayhi-s-salatu wa-s-salam -:
Entre los hombres, los profetas son los primeros en experimentar la desdicha, vendrán después aquellos quienes se les asemejan, y ello gradualmente. El hombre será probado en la medida de la firmeza de su fe; si su fe es firme, la desdicha lo será igualmente, pero si su fe es débil, la desdicha lo será también. La desdicha no cesa de afligir al hombre, hasta que le hace marchar, desprovisto de todo pecado, sobre la tierra.
(De Sa’id, recopilado por Al-Bujari)
Y dijo -alayhi-s-salatu wa-s-salam -:
- El hombre que se lamentará más el día de la resurrección, es aquel quien podía aprender la ciencia en este bajo mundo y no lo hizo; y un hombre quien ha enseñado una ciencia que los otros han utilizado, sin que él mismo lo haya hecho.
(De Anas, recopilado por Ibn Asakîr)
COMENTARIOS
Hay quienes consideran el "éxito" en sus asuntos como la prueba de que Allâh les tiene en consideración con respecto a otros. Estos, nunca consideran que el éxito en los asuntos mundanales es una de las mayores pruebas puestas por Allâh para examinar su humildad y agradecimiento. O quizás, un avance de la recompensa en la otra vida, el cual le será sustraido en la otra. Incluso, los hay quienes gozan en este mundo y en el otro sufrirán
Por eso los profetas - sobre todos la paz - atravesaron aquellas dificultades de todos conocidas:
El fuego de Ibrahim; la prisión de Yusuf; la pena de Yaqub; el destierro de Musa; la persecución de Jesús y la oposición de Quraysh hacia Muhammad; por poner solamente algunos ejemplos.
Todo ese sufrimiento tiene como finalidad el pulir el espejo del corazón de la capa de óxido que nos impide recibir las luces divinas.
Por otra parte, el erudito quien establece unas reglas que luego no se encarga de cumplir él mismo comete una gran injusticia hacia si mismo y hacia los demás, quienes tienden a tomarle como ejemplo de lo que ellos debieran ser o hacer. Por eso, es mejor que nadie hable de lo que no hace y de lo que no conoce. Y si ha acumulado sabiduría y no es capaz de ponerla en práctica es mejor no comunicarla hasta que no la practique.

1 comentario:

  1. Asalamu alaikum,

    Have a happy Eid ul Fitr: Eid Mubarak! Come and read my message and leave some words jazakAllah khair.

    Take Care

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