jueves, 14 de junio de 2012

La Qutba de sidi Shuayb Mimun en Anwal

Bismi-l-Lahi-r-Rahmani-r-Rahim

Sidi Shayb Mi’mun (abuelo de mi esposa) fue nombrado chayj por el chayj al-Alawi – que Allah esté satisfecho con él -. Tenía el permiso para entrar a los discípulos en halwa.  Un día tuvo una visión que le impulsó a comenzar su qutba para ser enterrado allí. En aquella época el Norte de Marruecos era español.

Un chivato de los españoles fue a ellos a decirles que sidi Shuayb estaba construyendo sin permiso. Entonces dos oficiales españoles acompañaron al individuo para parar la obra. A unos 200 metros antes de llegar al lugar, el chivato cayó muerto con el vientre reventado.

Sidi Shuayb se alimentaba de un vaso de leche y un huevo diarios (a veces el huevo lo partía por 2, porque un hijo suyo se lo pedía).

Unos años después de su muerte hubo que rehacer su tumba por una razón cualquiera. Un curioso, le descubrió el rostro el cual se encontraba intacto, con solamente un tinte verdaceo, para hacer verdad el hadiz que dice:

Inna-l-‘arda la ya’kulu ‘aysam mina-l-‘awliyya   (En verdad la tierra no come (o consume) el cuerpo de los ‘awliyya.

Del respeto o veneración a dichas personas a causa de su proximidad a Allah a la adoración o a la invocación a otro que Allah va un abismo insondable.

Aquellos quienes quieren ver en la visita a las tumbas una proximidad a la idolatría tienen una enfermedad grave: Una enfermedad de negrura en el corazón. Un pensamiento obscuro y tenbroso.


¿Creéis que a sayyidina Muhammad – sobre él la plegaria y la paz- le gustaría escuchar esas presunciones nefastas dirigidas a las gentes de su Umma?

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