El corazón de la ibada es la Mahabba li-l-Lah. Es pues la Mahabba li-l-Lah el único vehículo capaz de llevarnos hasta el noble fin de la unidad de los musulmanes en una doctrina común. Una sóla visión del Islam basada en los principios de nuestro Din y en el conocimiento de aquellos quienes como dice el Qur'an: "Ni los bienes ni el negocio les apartan del recuerdo de su Señor".
domingo, 30 de enero de 2011
Hikam de la Tariqa Alawiyya II - Shayj Salah Badr
Shayju-l-faqir 'abd hakir
El chayj del orgulloso se hace acompañar de gran pompa.
El chayj del siervo humilde de Allah (faqir) es un servidor ( de Allah) desprovisto de orgullo
Hikam de la Tariqa Alawiyya I - Shayj Salah Badr
No confundas las certezas que te vienen de Allah con el waswas procedente del enemigo. Si quieres distinguir unas de otras, entonces toma un maestro vivo.
Solo los verdaderos sufis conocen el adab del sufismo
Allahumma salli 'ala sayyidina Muhammadin 'abdika wa rasulika nabiyyi-l-'umiyyi wa 'ala 'alihi wa sahbihi wa sallimu taslima
Cuando vemos hablar de sufismo sin sabiduría (hikma), diciendo todo aquello que nuestra mente y nuestra nafs nos dictan según el interés político-mundanal de nuestra asociación, estamos realizando un acto de ignorancia integral. Dicha ignorancia lleva implícita todas las pretensiones mundanales en virtud de las cuales se escribe. Se intenta caricaturizar el sufismo para así hacer de él un pequeño artículo de bolsillo y utilizarlo y/o abusar de él tantas veces como haga falta. Lo compramos, lo vendemos, lo utilizamos como método de engaño y lo tiramos a la cara del prójimo cual si de un puñado de arena se tratara.
Esta es precisamente la impresión que nos ha causado la lectura del artículo llamado “La conducta de los sufís en los asuntos mundanos”; artículo, como no, publicado por los paladines de la fitna en el mundo musulmán andalusí, es decir, la comunidad virtual de “referencia”, autonombrados “webislam”.
Veamos lo que han dicho durante siglos uno y otro de los maestros sufíes contra esta práctica ignorante de la crítica a las asambleas sufis. Podemos encontrar estos hikam, sea en Ibn Ata’i-l-Lah, sea en el chayj al-Alawy, asi como de otros chuyuj quienes los han mencionado en sus escritos:
Fakidu shay’in la yu’atiha
Aquél quien no posee una cosa no la puede dar.
Man yahala-l-‘ashia’a ‘adaha.
Quien desconoce una cosa la odia.
A-l-aniyatu tabuhu bima fiha
La vasija da solamente lo que contiene.
Cuando hemos leído aquello de que los ritos ejecutados en el sufismo son actos superficiales, cuando no actos desprovistos de contenido, no hemos podido hacer otra cosa que reaccionar ante dicha exhibición de ignorancia sobre la realidad del sufismo.
Dejando aparte los motivos de la intención de aquellos quienes tienen todo el interés de relativizar tanto la Chari’a como los ritos, pasemos a explicar el significado de estos y el porqué de su ejecución.
Las prácticas rituales más importantes del sufismo son la yama’a (asamblea) del dikre, la ejecución de la sama’a (canto místico), la mudakkara (jutba sufí), la immara (danza estática) y la ejecución del wird (letanías místicas) y el dikre (recuerdo de Allah) realizados los dos últimos en la soledad individual.
Podríamos llegar a decir, si fuéramos lejos, que todos los elementos realizados en asamblea pueden faltar y a través de nuestro solo trabajo y pureza de obras e intenciones podríamos, así como con la guía del chayj, llegar al fin de la tariqa. Ello puede ser. Pero de esto a decir que las otras prácticas son obras superficiales o desdeñables en el cómputo global del sufismo, va un abismo como el que existe entre el séptimo cielo y la Tierra en la cual vivimos.
El ‘adab del sufí, es primeramente con Allah, cumpliendo con lo obligatorio y no cayendo en lo prohibido. Luego, a través de obras suprerogatorias (nafila) puede caminar hasta el encuentro con su Señor. Nos dice este hadiz qudsi:
No me complace más Mi servidor sino es cumpliendo aquello lo cual Yo le he prescrito y evitando aquello que Yo le he prohibido. Mi servidor se acerca a Mí a través de obras supererogatorias hasta que Yo le amo y cuando Yo le amo, Me convierto en la mano con la que toma, el oído con el cual oye y el pié con el cual camina.
Este último hadiz habla claramente de los shuyuj. Ahora bien, son estos quienes han continuado con estas prácticas las cuales proceden de Rasul (sala-l-Lahu ‘alayhi wa sallam) y de los sahaba.
Hadiz:
En una ocasión los compañeros se encontraban con el Profeta en casa de uno de ellos, cuando el Enviado dijo: - Hay algún extranjero entre nosotros?- Los sahaba le respondieron: - No, enviado de Allah- . El profeta dijo: - Entonces cerrad la puerta, levantad las manos y decid conmigo La ila illa Allah-. Estuvieron una hora implorando de esta manera hasta que el Enviado les mandó acabar diciendo: -Allah ha perdonado vuestras faltas.
Volviendo a los shuyuj. El decir que estas prácticas son vacías e incluso que en ellas existen pretensiones del nafs es un insulto contra aquellos quienes las instituyeron, es decir, es un insulto contra el Profeta y los ‘awliyya de Allah.
Hadiz qudsi:
Quien hace mal a cualquiera de mis ‘awliya Yo Mismo le declaro la guerra.
Otro hadiz dice:
El mejor acto es el tener la lengua siempre húmeda del Recuerdo de Allah (dikre)
Aún otro hadiz dice:
Si pusiéramos en un plato de la balanza los siete cielos, la tierra y lo que contienen y en el otro plato pusiéramos “La ilaha illa Allah”, la balanza se inclinaría del lado de “La ila illa Allah”.
En cualquier libro de hadiz qudsi encontraremos tres o cuatro hadices los cuales nos relatan como existe una cohorte especial de ángeles que son especiales para asistir a las asambleas del dikre, superponiéndose unos a otros. Incluso si un extranjero participara en una de estas asambleas participaría de la gran baraka asignada a ellas, como dice el hadiz.
El contenido de las letanías sufís, tanto en público como en privado se resume en dos palabras:
“La ilaha illa Allah, Muhammad rasulu-l-Lah”
Puede existir alguien tan necio e ignorante quien relativice la pronunciación de las dos palabras más sublimes del universo en privado o en público?
Por supuesto que pronunciarlas con el conocimiento del corazón es mucho mejor. Pero Allah ha creado la lengua, y el ‘adab de ésta es el humedecerse con Su recuerdo. Quien diga otra cosa, que Allah se ocupe de él.
Volviendo a los hikam del principio
Fakidu shay’in la yu’atiha
Aquél quien no posee una cosa no la puede dar.
Aquel quien no tiene el amor de Allah en el corazón, el amor a Sus Mandatos, el desdén a Sus prohibiciones, amando lo y a quien El ama y detestando lo y a quien El detesta, aquél no puede dar amor a nadie pues su corazón está exento de él. Su corazón estará repleto de pasión, pero nunca de amor.
Sabemos que ustedes tienen pronta la mano para tomar, pero en el tiempo en el cual yo he estado con ustedes, si han dado, siempre ha sido a cambio de algo. Gracias a Allah la posición habitual de nuestra mano es con la palma hacia abajo para dar a quien lo necesite. Nosotros no vivimos de subvenciones procedentes de los frutos del trabajo ajeno. Antes bien, vivimos de nuestro esfuerzo, no tenemos que reirle las gracias a nadie y ponemos la confianza en Allah para nuestro sustento
Man yahala-l-‘ashia’a ‘adaha.
Quien desconoce una cosa la odia.
Evidentemente como ustedes son ignorantes con respecto a los ritos los cuales Allah mismo ha ordenado y Rasul ha aconsejado, existe en ustedes un odio visceral hacia ellos. Por ello ustedes les dan el nombre de “formalidades”. Es la formalidad de su corazón la cual da este nombre. Ustedes están vacíos y no pueden llegar a concebir como alguien puede estar pleno de amor, reverencia, humildad y sumisión a Allah, Señor de los mundos.
A-l-aniyatu tabuhu bima fiha
La vasija da solamente lo que contiene.
Un corazón vacío no puede dar nada. Por ello les conminamos a que no hablen de lo que no saben pues tenemos dos ángeles a nuestro lado quienes serán testigos de cargo contra ustedes el Día en el cual nadie podrá retroceder y cambiar sus actos.
A-d-Dinu Nasiha
La religión es el buen consejo
Publicado por Zineb Badr y su esposo Abdulm Karim Mullor
Salam
sábado, 29 de enero de 2011
Ignacio y el burro musulmán
Hace poco, en nuestros comentarios, Anwar y yo hablábamos del más que probable origen eslavo, en concreto musulmanes chechenos, de los pobladores del País Vasco y de Navarra.
Fueron invitados por los últimos omeya en el siglo IX para poblar aquella zona, controlando de esta manera el paso de los Pirineos, protegiendo así el califato contra las invasiones del norte.
Una prueba indirecta de esto, y no por indirecta menos prueba, la encontramos en la autobiografía de Ignacio de Loyola.
Cuenta Ignacio, como cuando joven iba cabalgando encima de su asno y se cruzó con un musulmán. Ambos siguieron el camino teniendo conversación hasta llegar a un cruce donde ambos se despidieron cortesmente y se separaron. La conversación la cual mantuvieron trataba de la naturaleza de Jesús (sobre él la paz) y de la virgen María.
Una vez se despidieron, Ignacio se encontró cada vez más enfurecido al recordar las palabras del musulmán. Hasta tal extremo entró en cólera que se puso a considerar si debía volver para matarle o no. En la duda resolvió de la siguiente manera: Dejaría libre al burro y si seguía el camino no lo mataría, pero si el burro tomaba el otro camino volvería para asesinarle.
El animal siguió su camino e Ignacio quedó convencido de no darle muerte.
Dos enseñanzas podemos sacar de este acontecimiento histórico:
El primero es que allá por 1520 seguían existiendo musulmanes vascos no-oficialmente perseguidos.
El segundo es que el burro no era el animal, sino anten bien aquél quien lo montaba.
Y sino, imaginemos lo que hubiera pasado si el animal, ejerciendo como burro, hubiera tomado el otro camino.
Salam
Economía Islámica XI - Banca Islámica III
Allahumma salli 'ala sayyidina Muhammadin 'abdika wa rasulika nabiyyi-l-'umiyyi wa 'ala 'alihi wa sahbihi wa sallimu taslima
En el anterior capítulo habíamos analizado el teórico papel de un banco en un país islámico imaginario. Ello lo hicimos con el único fin de basarnos en los principios, y a raíz de dicha entelequia, intentar ubicar éstos en la realidad, de una manera lo menos traumática posible.
Me dirán que intentar aplicar dicha teoría al mundo actual es poco menos que una utopía. No obstante, somos de la opinión, de que para tratar de comprender algo en su integridad, así como en su funcionalidad, siempre es necesario un sólido conocimiento de la base sobre la cual edificar o del objetivo al cual se debe caminar, para con ello poder disponer de un horizonte de miras convenientemente despejado. A partir de dicha claridad, y solamente a partir de ella, podremos tratar de edificar dignamente algo a lo cual se le pueda conceder el término de “útil”.
Bien, y ahora de que manera podríamos integrar un banco islámico en el mundo oligarco-capitalista actual? Cómo en una economía global, dirigida por los grandes usureros del planeta puede tener cabida una entidad económica cuyos pilares estén enraizados en la Chari’a islámica?
Dijimos en un comentario anterior el tener una idea para poder comenzar con esta clase de establecimientos. No obstante, dicha idea, para poder ser desarrollada activa y exitosamente, pasa ineluctablemente por ser presentada en un foro de posibles cuando las circunstancias y la ocasión así lo posibiliten.
Para llegar al punto de partida de estar en disposición de planificar la estructura de una futura entidad econo-islámica, debemos localizar las barreras reales, a fin de que, una vez en el punto de mira, pudieran ser derribadas con mayor facilidad. Comencemos pues:
Cuando un banco se crea, lo hace con un capital, como cualquier empresa. Ahora bien, dicho capital se suele componer de dinero invertido por los accionistas y de préstamos recibidos de la banca nacional del país. Los accionistas, si invierten su dinero en calidad de préstamo, aún si éste fuera sin intereses, ello otorgaría una dificultad añadida, la cual recaería de alguna manera sobre los clientes. Poseer, o estar dispuesto a invertir, el dinero suficiente para instalar un edificio sede social además de establecer una red de sucursales, por pequeña que esta fuera, demanda una cantidad ingente de dinero. Es moneda común el prestar de la banca nacional a un tipo de interés definido, el cual en España, para poner un ejemplo, se ha dado en llamar MIBOR, siendo producto de la evolución del europeo Euribor en la mayoría de los casos.
He aquí pues el primer obstáculo. De dónde se podría obtener un dinero donde los intereses fueran CERO?
El segundo obstáculo es la inflación. Si ésta evoluciona, por ejemplo un 3 por ciento anual, 1000 de hoy valdrían 971 el año que viene y 943 el próximo. Aquí vamos a tomar un riesgo. Somos de la opinión que un banco islámico no podría, salvo riesgo de arruinarse, obviar el fenómeno de la inflación al momento de conceder un préstamo. No vemos en ello riba alguna, puesto que la finalidad es la de que el dinero conserve el mismo valor. No obstante, y aún llevando nuestro punto de vista hasta las últimas consecuencias, la inflación sigue siendo un elemento enormemente molesto a la hora de planificar el funcionamiento anual en un organismo de estas características.
El sistema de los microcréditos de sidi Muhammad Yunus, extraordinariamente eficaz, así como inteligente, para esa zona del planeta, es, no obstante, un elemento temporal y en ninguna manera podría ser utilizado en no importa qué región, y mucho menos de forma duradera. En muchos casos este sistema lleva incluido una tasa de interés superior con creces al del mercado bancario.
Hemos explicado en el capítulo anterior la validez del cobro de comisiones a fin de financiar los gastos corrientes, tanto de los edificios, como de las nóminas del personal. Una entidad la cual trabaje para nosotros tiene derecho a pedir el coste de sus servicios.
Una entidad tal, si llegara a existir un día, no tendría derecho al reparto de dividendos a los accionistas, pues ello sería repartirse beneficios, siendo el beneficio de los bienes económicos pura y simplemente RIBA.
Únicamente dicha entidad, la cual debería tener la forma de Sociedad sin ánimo de Lucro, podría permitirse el tener el beneficio mínimo para crecer lo bastante como para poder ofrecer un mejor servicio para sus clientes.
No debemos olvidar el carácter legal de la onerosidad en el préstamo. Todos debemos saber que, si por ejemplo, Abdul Malik presta 100000 Euros a Mahmud para comprarse una casa, y deciden ir los dos al notario para legalizar la deuda, aunque ésta deuda no tenga interés, el Ministerio Fiscal tiene el derecho legal de presuponer que existe un interés teórico sobre el cálculo del cual podrá reclamar impuesto a sidi Abdul Malik. Por ejemplo, el ministerio presupone que Abdul Malik será tasado como si obtuviera un 4 por ciento de intereses del dinero prestado. Así pues, el buen Abdul Malik pagaría cara la obra de caridad realizada a Mahmud. En concreto, tendrá que satisfacer anualmente en concepto de impuestos un 30 por ciento del 4 por ciento de la cantidad prestada. Cómo entonces existiendo una ley semejante un banco islámico podría privarse de cobrar intereses? La respuesta es: exigiendo la cantidad de los impuestos al cliente. Pero, hermanos, no estamos entrando ya de lleno en el dominio de la Riba? Sí, verdad?
Una vez analizados los obstáculos mayores a la implantación de dichas entidades, debemos reconocer que probablemente el obstáculo más importante es a saber: Encontrar la fuente de financiación primaria para establecer una tal entidad sin que ella pase por la banca nacional del país.
El próximo capítulo estará dedicado al tan manido asunto de la Riba. Diremos que es lo que debe y no debe ser considerado como tal.
Y Allah sabe más
Salam
jueves, 27 de enero de 2011
32 años de Islam
Un día como hoy (27 de Enero) del año 1979 hice la shahada. Cuando vuelvo la vista atrás, puedo ver que desde el momento en el cual tuve capacidad de decidir, no hubo un solo día en el que no buscara la Verdad e hiciera de ello el fin más importante de mi vida.
Ese día el muro cayó. Qué muro?
Habiéndome esforzado durante tres años en seguir el catolicismo hasta sus últimas consecuencias, llegó un momento en el cual pude ver un muro. A ambos lados de él se encontraban las imágenes de sayyidina Isa y la virgen María. Una vez llegado a él, no podía avanzar más, sino antes bien, retroceder.
El día que hice la shahada vi caer el muro y puede avanzar en el Camino de Allah.
Gracias Allah por haberme guiado en la verdadera religión. Gracias Allah por haberme hecho faqir 'alawy. Gracias Allah por guiarme hacia Tu Luz, día tras día. Gracias Allah por la vida que me has concedido.
Inna-d-dina 'inda-l-Lahi-l-'Islam
En verdad le religión junto a Allah es el Islam
Salam
miércoles, 26 de enero de 2011
El chayj al-Alawy, el chayj Buzidi y la serpiente
El chayj al-Alawy se dedicó al estudio del Qur'an desde que contaba diez años, alternando el estudio con su trabajo como aprendiz de zapatero. Poco a poco fue simpatizando con el punto de vista del tassawf, iniciando sus estudios en esta rama siendo aún muy joven.
Se inició en una rama de la tariqa Isawiyya la cual había perdido, por aquellos entonces, la realización espiritual. Pronto se puso manos a la obra en las prácticas de dicha tariqa, hasta que llegó a practicar el encantamiento de serpientes. Dicha práctica mostraba el como dicha tariqa había perdido la transmisión espiritual la cual tuvo hasta hacía poco.
Al joven Ahmad ibn Mustafa le provocaba el reto de encantar en cada ocasión las serpientes más venenosas que fuera posible. Estando un día realizando el encantamiento de una de estas serpientes, acertó a pasar a su lado el chayj al Buzidi, quien a la sazón llegaría a ser su chayj.
El chayj al Buzidi venía a ver al joven Ahmad, pues un amigo de éste le había hablado muy bien de la nobleza de su corazón.
El chayj se paró frente al joven Ahmad diciendo:
- Quieres que te enseñe una serpiente más venenosa y peligrosa que esta con la que estás ocupado ahora?-
Al joven Ahmad se le abrieron los ojos de par en par. De hecho, es eso precisamente lo que estaba deseando ardientemente. Así pues respondió:
-Traeme la serpiente que quieras que yo daré buena cuenta de ella. Pero podrías indicarme de qué serpiente se trata? Es imposible que yo no la conozca-.
El chayj al Buzidi respondió:
-Esta serpiente de la que te he hablado es tu propia alma (nafs)-.
Dicho esto, y habiendo partido el chayj al Buzidi, el joven Ahmad ibn Mustafa no tardó siquiera una semana en ir a buscarle para tomar el vinculamiento de sus manos.
Salam
martes, 25 de enero de 2011
El chayj al-Alawy, el vaso y el 'alim
Fué el chayj al-Alawy maestro de algunos 'ulama quienes se convirtieron en miembros de su cofradía, seguidores suyos.
Es muy curiosa la historia de uno de los más grandes 'ulamas. Este sabio estaba en contra del concepto y de la doctrina sufis, considerando que toda la sabiduría susceptible de ser adquirida se encontraba en el 'ilm.
No sabía este 'alim que el 'ilm se divide en dos grandes partes llamadas: Ilmu-z-zahir (La Ciencia del Exterior) e Ilmu-l-Batin (la Ciencia del Interior).
Contento de su sabiduría, se dirigió pues a visitar al chayj al-Alawy con un mensaje.
Una vez reunidos frente a frente, el sabio llenó un vaso de agua, tan hasta el borde, que no cabía una sola gota más, y se lo dió al chayj. Este sin decir nada se limitó a tomar una flor e introducirla en el vaso, el cual no derramó una sola gota de agua. De esta guisa se lo pasó al sabio.
El sabio comprendió inmediatamente el mensaje y se hizo discípulo suyo.
Habeis adivinado el mensaje? No? Ahí va la explicación:
El sabio dio el vaso lleno de agua al chayj al-Alawy a fin de hacerle comprender que él (el sabio) estaba tan lleno de sabiduría que no podía haber más saber para añadir.
El chayj al-Alawy, poniendo la flor en el vaso sin derramar una sola gota de agua le quiso decir que aún había más.
Salam
La Religión es el buen consejo
Bismi-l-Lahi-r-Rahmani-r-Rahim
Desde aquí se ha aconsejado de diferentes maneras el seguir el Islam como Rasul (sala-l-Lahu ‘alayhi wa sallam) ordenó hacerlo. Nuestro santo Profeta ordenó recomendar hacer el bien y prohibir hacer el mal.Curiosamente aquellos quienes se pasan la vida criticando a los musulmanes de bien, se molestan cuando alguien les critica sus ataques furibundos, tanto a la religión, como a los musulmanes. Que paradoja !
Al igual que el avestruz, meten la cabeza en el hoyo creyendo que nadie les ve porque ellos mismos están ciegos.
Así pues digámosles la palabra de Rasul quien dijo :
A-d-Dinu Nasiha (La religión es el buen consejo)
Señores de la Junta, cuando alguien les dé un buen consejo ustedes están obligados a seguirlo, en virtud de este hadiz.
Si no lo hacen, y por contra, se revuelven arteramente contra aquél quien se los da, ello no les beneficiará en nada, pues dicho consejo está dado con sinceridad y con verdad.
Si ustedes no lo siguen, es su responsabilidad. La nuestra la hemos cumplido dando el consejo. Cumplan pues ustedes con la parte que los corresponde.
Salam
lunes, 24 de enero de 2011
Los "grandes" fuqara
Bismi-l-Lahi-r-Rahmani-r-Rahim
Frithjof Schuon fué discípulo de sidi Uddah de Mostaganem, siendo este último legítimo sucesor del chayj al-Alawy.
Schuon, suizo de nacimiento y por lo tanto de economía solvente, su espíritu elitista le hizo pedir a su chayj nombrarle moqaddem de la tariqa para Europa. Sidi Uddah respondió con un silencio más que revelador y el señor Schuon no tardó en darse a si mismo el nombramiento y en desvincularse de un maestro no perteneciente a la élite económica como él.
Hemos de decir que uno de los privilegios de los cuales gozaba sidi Uddah como chayj era el de ir a limpiar el establo de la zawiyya justo después de la salat al Subh. Es probablemente su falta de "pose" lo cual le hizo ser rechazado por los egos intelectualoides de aquellos fuqara europeos de los que Schuon formaba parte. Sidi Udda no quedaba bien en las fotos.
Afortunadamente, la carta de Schuon dirigida a su chayj para pedirle ser moqaddem se encuentra en buenas manos, pudiendo ser mostrada como prueba si se solicita a la persona adecuada.
Martin Lings es discípulo de Schuon. Dicha casta elitista ha escrito algunos libros sobre el sufismo a los cuales, al igual que a las celdas de las avispas, les falta la miel, es decir, la Verdad.
He aquí como los orgullosos se autoexpulsan ellos mismos de la verdadera tariqa sin que nadie tenga necesidad de decirles que se vayan.
Salam
